Velkan Von Thaden, es un modelo reconocido y exitoso. Él tiene un hijo, cuyo padre no esta presente, pero, cuando el pequeño, llamado Luan enferma, y necesita las feromonas de su padre Alfa. Velkan tendrá que buscarlo y revelarle la existencia del niño para salvarlo, pero, ¿como reaccionará el padre del niño?
Secuela de: De Rey A, ¿Omega? (Velkan es el hijo de los protagonistas de esta historia.)
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Capitulo 18.
Velkan salió temprano en la mañana del hospital después de desayunar con Luan y ver que Tess se quedará con él. Mientras conduce, nota que estaba siendo seguido por dos autos. Al parecer la madre de Hiro ya sabe quien le hizo la llamada y quiere desquitarse.
—juguemos un poco.—
Velkan siguió su camino hasta entrar al estacionamiento de la agencia, antes de bajar de su auto, ve a esos dos que le seguían detenerse. De este bajan dos hombres altos vestidos de chaquetas de cuero. Velkan abre la puerta y baja.
—lo siento, no doy autógrafos.— comenta con calma.
—que lastima, porque, hubiera sido tu último vez.— sonríe el hombre robusto.
Y antes de que Velkan diga algo más, desde atrás alguien le agarra y le cubre la cabeza con un saco de tela. El hombre robusto lo golpea en el estómago y le ata las manos. En menos de cinco minutos, ya lo han subido a la cajuela de uno de los autos y se van del lugar.
Rato después, lo sacan y lo cargan sobre los hombros hasta entrar a una vieja casa abandonada. Ahí lo dejan en el suelo y le quitan el saco.
—hola, zorrita, han pasado cinco años...—
Kazuo sonríe al tener al albino delante de él.
—parece que podré evitarme el ir hasta Japón a buscarte.— responde Velkan manteniendo su expresión tranquila.
Ante sus respuesta, Kazuo solo se molesta, así que lo agarra del cabello.
—no te hagas el valiente. Porque si Hiro no me da lo que pida, lo único que va tener de regreso es tu asqueroso cadáver de puta.— le advierte.
Velkan lo mira fijamente, al menos ahora, ese sujeto ya no tiene ningún parecido con Hiro, se ve más demacrado, quizás el muy idiota consume su propio producto, o es porque ya no duerme bien debido al miedo de acabar en el fondo del mar por su deuda.
Kazuo se alejo, para llamar a Hiro, pero este no responde. Mientras que, los hombres que capturaron a Velkan, lo observan, y el robusto, un alfa, se relame los labios.
—antes de matarte, quiero divertirme con él.— habla.
Kazuo hace una mueca de desagrado.
—has lo que quieras, pero no frente a mí.— responde.
El hombre agarra a Velkan del brazo y lo arrastra hacía otra habitación tirandolo sobre un viejo colchón, pero, antes de poder acercarse, empieza a sentir que le hace falta el aire, y su cuerpo se sentía débil.
Velkan se levanta, y sus manos atadas hacia atrás atrás las extiende dejando caer la soga.
—t-tú...
—si yo.— se burla.— pobres idiotas, ¿en serio creyeron que la tendrían tan fácil?— pregunta.
Los ojos de Velkan brillan y la presión en el cuerpo del robusto aumenta, incluso empieza a luchar por respirar. Velkan se acerca para quitarle el arma que lleva en su cinturón y sin dudar, tira del gatillo dejando ver como el cuerpo cae.
Ante el sonido del disparo, los demás corren a ver incluyendo Kazuo.
—imbécil, si lo matas no podre...
Kazuo se detiene al ver al grandote muerte en un charco de sangre. Y Velkan apunta con su arma. Los subordinados de Kazuo sacan sus armas también.
—no lo maten, denle en una pierna o el brazo.— ordena Kazuo.
—Orion.— hablo Velkan.
Y todos se asombran al ver como una mancha oscura se forma en el suelo y de este, sale el tigre. Los subordinados quedaron atónitos, al igual que Kazuo.
Orion salto atrapando a Kazuo bajo de él, mientras que Velkan dispara contra los subordinados, cayendo uno por uno. El último, del miedo soltó el arma y salió corriendo.
Kazuo por parte, deja salir un grito de desesperación al sentir como el tigre clava sus garras en sus hombros mientras esta recostado encima de él.
—Sasaki Kazuo.— se agacha.— tenemos una cuenta pendiente, ya lo que hiciste hace cinco años...
—y-yo...no se de que hablas...déjame ir...— pide
—no, no...mmm...si te dejo ir, serás una verdadera molestia. Pero, si te mato, la diversión se acaba.— mira a Orion.— ¿que crees que sería divertido?
Orion solo dejo salir un par de ronroneos. Y antes de que Kazuo diga algo más, Velkan le dio un golpe en la cara que lo dejo inconsciente.
Tras unos minutos, Kazuo finalmente empezó a despertar. Su visión borrosa se fue aclarando hasta que finalmente se da cuenta que estaba en una habitación, sobre una gran cama, con música suave y luz tenue. Quiso moverse, y se dio cuenta que tenía un par de grilletes en las manos que lo sujetaban a la cabecera de la cama.
—el bello durmiente desperto.—
Kazuo escucho la voz de Velkan y al levantar la cabeza, lo ve sentado en una silla, con la cabeza del tigre sobre su regazo mientras recibe caricias del albino.
—t-tú...maldito omega...¿que piensas hacerme?, no te atrevas a tocarme, me das asco.— grita.
—¿tocarte?, ¿crees que podrías recibir tal honor?— se burla.
Velkan se pone de pie y da unos pasos hacía la puerta.
—aunque, si he traído a quienes gustan de divertirse con alfas como tú.—
Al abrir la puerta, un hombre robusto vestido con un indecente traje de cuero entro, llevando en su mano un látigo. Este ríe al ver al hombre atado a la cama.
—joven Von Thaden, tenía razón, es un manjar.— se relame los labios.
Kazuo se sobresalta al escuchar las palabras del hombre. Y claro, también resonó el apellido.
—¿V-Von Thaden?— mira a Velkan.
—¿como?, ¿ni siquiera sabes a quien has ofendido?— pregunta el hombre.— estas ante el joven Velkan Kovalenko Von Thaden, el hijo de su majestad Lyam Von Thaden.—
Kazuo sintió que todo bajo él se sacudía. ¿Velkan era el hijo de esa persona?, y claro, ha escuchado de él, aunque al inicio no creía que un omega fuese capaz de ser peligroso, hasta que a los 15 años, acompañando a un primo suyo, vieron como Lyam eliminaba a más de cien hombres con una espada y feromonas que doblegaban a los alfas.
Kazuo vio a Lyam torturar de las peores formas a esos hombres que lo habían ofendido. Entonces supo, que, ese el único omega al que jamás debía faltarle al respeto. Y ahora, le dicen que el omega que su familia desprecio cinco años atrás, es el hijo de ese omega castaño.
—y-yo no...
—señor Sasaki, lo dejo divertirse.— sentenció.
Velkan salió de la habitación. Ahora Kazuo conocerá el dolor que muchas mujeres y omegas que el vendió sufrieron.
...