Nancy González es una reconocida influencer de 28 años la cual ha crecido mucho en su carrera, es bloguera y le gusta viajar por el mundo creando contenido no solo de entretenimiento sino también de vida sana, buenos hábitos y medio ambiente entre muchísimas otras cosas, es ambientalista de corazón por lo que cree que un granito de arena de todos pueden cambiar el mundo en gran manera, con los millones que ha ganado como influencer se compró una finca autosustentable en la cual presenta videos de vida cotidiana y estilo de vida saludable también hace recorridos por el mundo buscando presentar estilos de vida de otras culturas en su canal de YouTube
La vida de Nancy cambia después de visitar las comunidades rurales de tribus africanas pues en sus viajes de aventurera la chica trata de vivir al igual que las personas de ese lugar por algunos días mientras documenta todo lo que vive para sus fans
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LA FUD TRUCK
Capítulo 17
Mercados ambulantes: episodio 31, Especial parrilleros: episodio 15
Elisse había estado trabajando junto a Karel en lo de la carne seca, la había condimentado y habían hecho el tendedero y el ahumador de carne, aunque también se podía hacer al aire libre no habría modo de alejar a los mosquitos y otros insectos de la carne que se estaba secando sin tener una malla especial, por lo que el proceso de ahumación era bastante seguro ya que debido al humo ningún bicho o animal se acercaba y el proceso era bastante más rápido, esos tips los aprendió de mano de dos influencers parrilleros los cuales estuvieron de invitados e hicieron una colaboración con ella en el episodio 15 de su canal.
Leife y Yarek trabajaban en lo de la carreta, aunque a Leife le resultaba bastante intrigante todo lo que a Elisse se le ocurría no preguntaba solo seguía instrucciones pero el macho ciervo ya había intuido que había algo mucho más profundo en la nueva Elisse por lo que su respeto y fascinación por ella crecía con cada día que la veía hacer cosas mientras los supervisaba y les explicaba con paciencia cada detalle, para él verla de ese modo había sido un increíble cambio algo casi sobrenatural, algo que no era común en ninguna hembra aunque no todas las hembras eran como la antigua Elisse sí eran bastante atenidas.
El desaparecido Aren finalmente llego y traía consigo un costal de aproximadamente unos 3 kg de sal, lo cual era bastante pues no era fácil para los bestianos conseguirla ya que solo los bestianos con recursos podían comprarla con cristales o canjearla por otra cosa la cual tendría qué ser sumamente rara o especial para poder intercambiar sal, pues dichos artículos tenían que ser algo igualmente valioso.
-Matriarca te he traído un gran regalo- dijo Aren en ese tono de voz arrogante que era característico de él.
Elisse se acercó y tomó el costal de cuero por el peso y la textura ella ya intuía lo que contenía además el aroma marino estaba impregnado en el cuero
-Sal!!... Cómo es que lo conseguiste? -El hombre sonrió con arrogancia
-Soy un fénix, una especie de dios entre las bestias porque no podría conseguir un poco de sal?
Elisse rodó los ojos, ante las presuntuosas palabras del fénix, aunque en el fondo sabía que tenía razón, pues Los fénix eran criaturas extremadamente raras en el mundo de las bestias la estirpe fénix no estaba al alcance de cualquier bestiano, primero porque sus parejas debían de ser tan especiales como lo eran ellos por lo que no aceptaban a cualquier hembra, segundo porque ellos no necesitaban de los cristales para prolongar su vida ya que podían tener una vida bastante larga de manera natural pues como un fénix de fuego él podría hacer uso de todo su poder y volver a resurgir de nuevo razón por la que su especie se coronaba por encima de cualquier especie que habitara el mundo bestia, y después de ellos continuaban los tritones los dioses marinos que elaboraban la tan preciada sal que era como el oro en el mundo de las bestias.
-Pues te lo agradezco mucho, la porción anterior aunque la he estado cuidando ya está por terminarse-
El fénix arrugó el entrecejo mientras Elisse se alejaba con el paquete en las manos
- Acaso la matriarca no olvida algo?
Elisse se paralizó pues no sabía qué cosa había olvidado si ya le había dado las gracias
El hombre se acercó a ella y la envolvió en sus brazos
-Un regalo especial merece un agradecimiento especial no te parece?-le susurró el fénix en el oído provocando esa sensación de estremecimiento en la chica, la última vez ella lo había dejado tendido pero esta vez él no permitiría que sucediera de nuevo.
(Que rayos le pasa a este?)
Elisse dió unas cuantas palmaditas en su espalda
-Si, si bueno pues gracias de nuevo-
-Solo eso dirás?
-Aparte de gracias Qué más debo decir?
-No sé tal vez algo como Aren eres genial!!... o es el mejor regalo que me han dado, o eres el mejor de todos mis machos, cualquiera de esas tres está bien-
-Ho!! vaya que soy descuidada... tal vez te pueda hacer algunas reverencias y besarte los pies, después de todo eres un dios entre las bestias - dijo la chica de manera sarcástica
-Puedo aceptar eso aunque prefiero que beses mis labios en lugar de mis pies - dijo el hombre mientras la seguía pues la chica ya se había dado la vuelta con rumbo a la cueva
Yarek se encaminó hacia allí pues no le gustaba la actitud y las provocaciones del fénix
- Matriarca - La llamo Yarek con esa voz grave que hacía temblar el cuerpo de Elisse
-Sucede algo Yarek? Cómo van con la carreta?
-Todo va bien, deberías venir a ver por ti misma -
Yarek tomó su mano y la arrastró hacia afuera ante la suspicaz mirada del fénix quién se fue detrás de ellos
La base de la carreta estaba lista y Leife trabajaba con una de las ruedas, Elisse se acercó mientras admiraba el trabajo
-Waw chicos creo que les está quedando genial, necesitaré un trozo de cuero y un carbón para poder dibujarles el ensamblaje de las piezas que sostendrán y le darán dirección a este vehículo -
-De verdad te gusta?- Pregunto Yarek
-por supuesto creo que son unos grandes artesanos, sin duda el dios bestia les ha bendecido con un talento-
Algo que Yarek nunca hacía era sonreír, pero sin duda las palabras de Elisse habían dibujado en él una sonrisa
-Crees que eso es genial? Aún no has visto lo que yo puedo hacer!- reclamó el fénix con recelo
-Pues entonces muéstrame!! Por qué no les ayudas a los chicos a terminar la food truck?
-Fud truk? Qué cosa es una food truck!
-Esto mi querido fénix será un vehículo para transportar todo nuestro mercado a las aldeas y nos permitirá desplazarnos sobre ruedas hacia otros puntos más rápidamente, además crearé un área en la cual podré cocinar dentro de este vehículo, al mismo tiempo tendrá un compartimiento que me permitirá descansar por las noches sin tener que acampar en algún lugar en particular-
Elisse había pensado en todo pues había muchos mercados ambulantes en la ciudad de México, uno de sus videos explicativos trato justamente ese tema.
Aren nuevamente se había quedado sorprendido pues no sabía de dónde sacaba Elisse todas esas ideas, finalmente el fénix le dijo:
-Está bien dime lo que tengo que hacer-
-Muy bien necesitaré el cuero y el carbón para poderles explicar lo que sigue estoy segura que tres pares de manos ayudarán a terminar este proyecto en un par de días-
Los tres hombres la siguieron hasta la cueva mientras ella tomaba un cuero de los más viejos y agarraba un trozo de carbón del fogón y comenzaba a trazar un dibujo en el cuero e iba explicando cada cosa que dibujaba
-Este es el chasis es como el esqueleto de nuestro vehículo a partir de aquí ensamblaremos estas otras piezas, estos vienen siendo los ejes que son los que sostendrán las ruedas...
Elisse explicó y dibujo con claridad cada cosa, a partir de ahí los tres hombres se dividirían el trabajo, por lo que el fénix vió su oportunidad de quedar bien con Elisse así que tomó el plano de lo que le correspondía para ponerse a trabajar
La chica sonrió pues le hacía gracia la forma en que se afanaban por demostrar quién era el mejor, el más orgulloso de todos era el fénix así que picarle un poco la cresta no le venía mal, pues gracias a eso se había logrado mucho en poco tiempo y lo mejor es que nunca tuvo que pedirles un favor, pues como dice el dicho: "la palabra convence, pero el ejemplo arrastra" así que el que ella demostrara autosuficiencia fue el gran detonante para cambiar la actitud de estos hombres .