María soñaba con reencarnar dentro de una novela romántica… pero terminó en el cuerpo de la villana condenada a morir.
Ahora convertida en Xylara Darksong, deberá sobrevivir en un reino lleno de traiciones, seres mágicos y secretos oscuros mientras intenta cambiar el destino que ya conoce. Pero todo cambia cuando despierta a Arkon, el temible Rey de los Dragones, un poder capaz de destruir el imperio entero.
NovelToon tiene autorización de daylin para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Cap 14 - Sangre Real
La noche cayó lentamente sobre el palacio imperial.
Las antorchas iluminaban débilmente los enormes corredores mientras los guardias hacían rondas constantes por cada entrada importante.
Y en el ala este…
Xylara estaba acostada boca arriba mirando el techo con expresión cansada.
— Odio este lugar.
Arkon estaba tirado encima de una almohada con las patas cruzadas.
— Yo odio más al emperador.
— Tú odias a todo el mundo.
— No es verdad.
— ¿Ah no?
— A ti no te odio… todavía.
Xylara soltó una pequeña risa.
Dalila terminó cerrar cuidadosamente las cortinas antes de acercarse rápidamente a ellos.
— Mi reina ya revisé afuera… los guardias cambian turno en exactamente diez minutos.
Arkon levantó inmediatamente la cabeza.
— Perfecto.
— Ahí va otra vez… — murmuró Xylara.
Dalila sacó un pequeño manojo de llaves.
— Logré conseguir acceso al corredor norte, pero después de eso estaremos solos.
— ¿Y Kael? — preguntó Xylara.
Como si lo hubiera invocado, una sombra apareció detrás de la ventana.
Fenrir fue el primero en entrar.
El enorme lobo cayó silenciosamente dentro de la habitación antes de que Kael saltara detrás de él.
Dalila casi grita del susto.
— ¡Por los dioses!
— Buenas noches — dijo Kael tranquilamente.
Arkon bufó molesto.
— Dramático.
— Dijo el dragón que amenaza con incendiar el reino cada cinco minutos.
— Porque es una buena solución.
Fenrir soltó una pequeña risa grave.
— Empiezo a agradarme este lagarto.
— Soy un dragón.
— Y pequeño.
— ¡ARKON! — susurró Xylara antes de que empezaran otra pelea.
Sorprendentemente ambos se callaron.
Kael observó a Xylara.
— ¿Lista?
Ella respiró profundo.
No realmente.
Pero tenían que encontrar esa arma antes que el emperador decidiera usarla otra vez.
— Vamos.
Dalila abrió lentamente la puerta.
El pasillo estaba vacío.
Los cuatro avanzaron rápidamente entre las sombras mientras Arkon permanecía sobre el hombro de Xylara observando atento alrededor.
Fenrir caminaba silenciosamente detrás de Kael.
Y aun así…
su presencia seguía siendo intimidante.
Al llegar al corredor norte Dalila levantó una mano.
— Esperen.
Todos se detuvieron.
Dos guardias cruzaron el pasillo hablando distraídamente.
— Escuché que el emperador mandará más soldados a las fronteras.
— Sí… dicen que se acerca una guerra.
Kael entrecerró los ojos.
Cuando los guardias desaparecieron, siguieron avanzando.
El ambiente empezó ponerse más frío.
Más pesado.
Y mientras descendían por unas antiguas escaleras ocultas…
las paredes comenzaron llenarse de símbolos rojos.
Arkon dejó de bromear inmediatamente.
— Esto…
Fenrir también se tensó.
— Huele igual.
Xylara frunció el ceño.
— ¿Igual a qué?
Los ojos rojos de Arkon brillaron peligrosamente.
— A Draconia el día que cayó.
El silencio se volvió incómodo.
Incluso Kael dejó de caminar unos segundos.
Dalila tragó saliva nerviosa.
— Entonces estamos cerca.
Llegaron hasta una enorme puerta negra cubierta de cadenas.
Y en el centro…
había un símbolo de dragón atravesado por una espada.
Arkon mostró lentamente los colmillos.
La presión mágica explotó alrededor de él.
Las antorchas del pasillo comenzaron apagarse una por una.
— Esa marca… — dijo con voz fría — fue creada con sangre de dragón.
Xylara sintió un escalofrío.
Nunca lo había escuchado hablar así.
Con tanto odio.
Fenrir observó la puerta atentamente.
— Hay algo vivo detrás.
— ¿Vivo? — preguntó Dalila nerviosa.
Kael se acercó lentamente a las cadenas.
— El arma probablemente está sellada.
Arkon bajó lentamente de los brazos de Xylara.
Por primera vez desde que despertó…
parecía realmente furioso.
— Voy destruir esta cosa.
— Espera — dijo Xylara rápidamente — no sabemos qué hay detrás.
— Sí sabemos — respondió Arkon sin apartar la mirada de la puerta — algo que jamás debió existir.
Entonces…
la puerta tembló.
Todos se congelaron.
Y desde el otro lado…
se escuchó un rugido profundo.
Fenrir inmediatamente enseñó los colmillos.
Dalila retrocedió aterrada.
Kael frunció el ceño.
— Eso no sonó como un arma.
Las cadenas empezaron moverse solas.
CLANG.
CLANG.
CLANG.
Los símbolos rojos comenzaron brillar intensamente.
Y una voz antigua…
retumbó detrás de la puerta.
— Sangre real…
Xylara abrió los ojos sorprendida.
La voz…
le estaba hablando a ella.
Arkon reaccionó inmediatamente.
— ¡Xylara aléjate!
Pero ya era tarde.
La marca del dragón en la puerta comenzó iluminarse violentamente.
Y la mano de Xylara…
también.