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LA LUNA HIBRIDA DEL ALFA

LA LUNA HIBRIDA DEL ALFA

Status: En proceso
Genre:Vampiro / Hombre lobo / Amor eterno
Popularitas:2.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Samanta Otero

En un mundo donde hombres lobo, vampiros y humanos conviven bajo una alianza sagrada, Lyra creció sin saber quién era realmente. Criada entre humanos, ella es mucho más especial de lo que imagina: es una híbrida, la mezcla perfecta entre la fuerza del lobo y la magia del vampiro, dotada de poderes únicos: puede leer la mente, ver el futuro y controlar las emociones, tal como lo anunció una antigua profecía.

Todo cambia el día que conoce al Alfa Cael, el líder más poderoso de todos los lobos. Desde el primer instante, el destino los une: ella es su pareja predestinada, su otra mitad, el amor que esperó toda su vida. Pero no todo es paz. Existen clanes oscuros de vampiros y lobos malvados que odian la alianza y quieren apoderarse del inmenso poder de Lyra para dominar todo el mundo.

Ahora, juntos deberán enfrentar traiciones, peligros y guerras, mientras viven un amor épico, intenso e irrompible que nada podrá romper. ¿Podrán proteger su amor y su destino, o la oscuridad logrará separa

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Poder desatado

La noche estaba oscura y silenciosa, solo rota por el brillo de la luna llena que iluminaba todo el valle como si fuera de día. En el paso estrecho entre las montañas, ese lugar que Lyra había señalado con tanta seguridad, todo estaba preparado al detalle. Habían escondido a sus mejores guerreros detrás de las rocas gigantescas, entre la espesura de los árboles antiguos y en lo alto de los riscos, listos para caer sobre el enemigo en cuanto escucharan la señal. Habían activado trampas mágicas invisibles, redes de energía brillante que solo ellos podían ver, y barreras protectoras que dividían el terreno para confundir y separar a quienes intentaran cruzar. Cael estaba allí, al mando del grupo principal, con su espada de plata desenvainada y brillando a la luz de la luna, mirando cada sombra, cada rincón, con una calma que ocultaba su furia y sus ganas de pelear por su gente y por su reina.

Lyra estaba en lo alto de una torre de vigilancia, acompañada por Mara y Vlad, observando todo el territorio con sus sentidos agudizados, mucho más allá de lo que cualquier ojo humano podía ver. Ella no solo miraba, ella sentía. Sentía el latido de cada corazón, la respiración de cada ser, la energía oscura y pesada que se acercaba poco a poco, como una tormenta negra que iba cubriendo todo el cielo. Sabía exactamente cuándo iban a llegar, cuántos eran, qué llevaban, qué planes tenían. Todo estaba grabado en su mente, gracias al don que había despertado.

—Ya están aquí —dijo ella en voz baja, pero tan firme que sus palabras parecieron flotar en el aire—. Son más de mil, los mejores soldados que tienen Dargan y Kaelen. Los más crueles, los más fuertes, los que nunca han perdido una batalla. Creen que van a entrar sin que nos demos cuenta. Creen que nos van a atacar por la espalda mientras nosotros peleamos desesperados en las puertas principales. No tienen ni la menor idea de que los estamos esperando, que conocemos cada uno de sus pasos, y que esta noche no van a ser ellos los que ganen.

Mara puso una mano cálida y llena de confianza sobre su hombro, mirando hacia abajo con orgullo.

—Tenés toda la razón, mi niña. Esta es tu primera gran victoria, y es solo el comienzo. Hoy vamos a demostrarles que se equivocaron al subestimarte. Hoy van a aprender quién sos realmente, y de qué es capaz la hija de los reyes verdaderos.

De repente, se escuchó un ruido fuerte y pesado que retumbó entre las montañas: el sonido de miles de pasos marchando al mismo tiempo, el choque de armaduras de hierro, el arrastre de armas enormes y pesadas. De entre la niebla oscura y fría salió la vanguardia del ejército enemigo: hombres lobo de pelaje negro como la noche y ojos rojos brillantes como carbones encendidos, vampiros de piel pálida y mirada fría y asesina, criaturas deformes y monstruosas que parecían haber salido de las peores pesadillas, todos armados hasta los dientes, marchando con paso seguro y arrogantes, convencidos de que iban a ganar en cuestión de minutos.

Al frente de todos ellos venían sus dos generales más poderosos, leales y crueles, la mano derecha de Dargan: **Gorath**, un lobo enorme, dos veces más grande que cualquier otro, cubierto de cicatrices de cientos de batallas, con una fuerza capaz de romper rocas con las manos desnudas, y **Selena**, una vampiresa de belleza fría y aterradora, famosa por su velocidad imparable y por su regla de nunca dejar sobrevivientes que pudieran contar lo que habían visto.

—¡Más rápido! ¡No se detengan por nada! —gritó Gorath con voz ronca y profunda que hizo temblar el suelo—. ¡Tenemos que llegar a la fortaleza antes de que salga el sol, rodearla y matarlos a todos! ¡Empezamos por esa niña tonta que se cree reina! ¡Dargan nos prometió todo el oro, todas las tierras y todo el poder que queramos si le llevamos su cabeza en una bandeja!

Selena sonrió con malicia, mirando el camino adelante, tan tranquilo, tan silencioso, tan desprotegido que parecía un regalo del destino.

—Es demasiado fácil, Gorath. Ni siquiera pusieron guardias aquí. Realmente creen que somos tontos y que vamos a atacar solo por las puertas grandes. Pobres ingenuos. Hoy termina todo. Hoy el reino pasa a ser de ellos, y nosotros seremos los dueños de todo.

Justo en ese momento, cuando todo el ejército enemigo ya estaba metido en el paso estrecho, rodeado de montañas altas y sin ninguna salida posible, se escuchó una voz clara, fuerte y resonante que bajó desde las alturas, una voz que hizo que hasta los guerreros más valientes y sanguinarios se estremecieran de miedo: **"¡AHORA! ¡ATACAD!"**.

En un segundo, todo cambió por completo. De entre las rocas y los árboles salieron volando miles de flechas mágicas que brillaban con luz dorada y azul eléctrico, golpeando a los enemigos con una precisión perfecta y letal. Las trampas se activaron todas a la vez: la tierra se abrió bajo sus pies, redes de energía salieron disparadas y los ataron dejándolos inmóviles, y barreras invisibles los separaron en grupos pequeños para que no pudieran ayudarse entre ellos. Y entonces, los guerreros de Lyra bajaron corriendo de las alturas, salieron de sus escondites, rodearon al ejército enemigo y empezaron a pelear con fuerza, coraje y una organización impecable.

Cael apareció de golpe, saltando desde una roca alta, aterrizando justo delante de Gorath. Sus espadas chocaron con un sonido como un trueno, haciendo saltar chispas por todos lados.

—Tu error más grande fue creer que no sabíamos cada uno de sus planes —le dijo Cael con voz fría, cortante y llena de furia contenida—. Tu error fue subestimar a nuestra Reina. Y ese error te va a costar todo, traidor. Hoy pagás por todo el mal que has hecho.

Gorath rugió con rabia y se lanzó al ataque, golpeando con una fuerza capaz de destrozar piedras, pero Cael se movía más rápido de lo que el ojo podía seguir, esquivando cada golpe, devolviendo cada ataque con una precisión mortal y una habilidad increíble.

En lo alto de la torre, Lyra miraba todo, pero de repente vio algo que nadie más había notado: Selena, la vampiresa, había aprovechado el caos de la pelea. Se había escondido entre las sombras, se había escapado sin que nadie la viera, y ahora corría con una velocidad imposible por un sendero pequeño y secreto, que iba directo hacia la puerta principal de la fortaleza. Ella tenía una orden especial y secreta: si la batalla salía mal, ella debía entrar sola, llegar hasta Lyra y matarla antes de que pudiera despertar por completo y usar todo su poder verdadero.

—¡MARA! ¡VLAD! ¡YA, RÁPIDO! —gritó Lyra alarmada—. ¡Esa mujer se escapó! ¡Va directo a la fortaleza, viene por mí, viene por el corazón de todo! ¡Tenemos que pararla AHORA MISMO, antes de que sea tarde!

Sin perder ni un segundo, los tres bajaron corriendo de la torre, moviéndose más rápido de lo que cualquier ojo humano podía seguir, y se encontraron con Selena justo en la puerta grande de madera, antes de que pudiera entrar. La vampiresa se detuvo de golpe, completamente sorprendida de verlos allí esperándola, bloqueando su paso. Se recuperó al instante y sonrió con esa sonrisa fría, cruel y aterradora que había metido miedo en tantos corazones antes.

—Vaya, vaya, vaya… —dijo ella con voz suave, dulce y venenosa a la vez—. La famosa Heredera… la gran Reina… tan joven, tan bonita… y tan increíblemente tonta. ¿Creíste de verdad que nos íbamos a dejar atrapar tan fácil? Dargan lo sabe todo. Sabe exactamente cómo pensás, dónde sos débil, dónde te escondés. Hoy es tu último día, niña. Decile adiós a tu precioso reino y a tu patética vida.

Lyra dio un paso al frente, tranquila, firme y segura. Se paró alta, orgullosa y sin miedo, mirando a Selena a los ojos con una fuerza tan inmensa que la cruel vampiresa dudó y dio un paso atrás, confundida por lo que sentía salir de la chica.

—Yo no soy tonta —respondió Lyra con voz suave, pero llena de una autoridad absoluta que se escuchó por todos lados—. Y Dargan no sabe nada. Él cree que el poder es solo para dominar, para hacer daño, para matar. Cree que la fuerza viene del odio y la oscuridad. Pero se equivoca. No entiende que el poder verdadero viene del amor. De proteger lo que es bueno. De defender lo que es justo. Y eso hace que mi poder sea mil veces más fuerte que cualquier cosa que él pueda imaginar o tener.

Selena gritó de rabia y se lanzó al ataque, moviéndose tan rápido que casi no se veía, golpeando con garras afiladas como cuchillos y colmillos mortales. Mara y Vlad se pusieron delante de Lyra para defenderla, listos para pelear hasta la muerte, pero Lyra levantó una mano y les hizo señal de que se apartaran.

—No. Déjenla venir. Esta pelea es solo mía. Tengo que demostrarme a mí misma, y a todos ellos, en qué me he convertido.

Lyra levantó las manos lentamente hacia el cielo, cerró los ojos y llamó a cada gota de magia que corría por sus venas. Extendió sus sentidos y sintió cómo la energía del mundo entero entraba en ella: la fuerza sólida de la tierra bajo sus pies, el poder limpiador del río que corría cerca, la libertad del viento que soplaba entre los árboles, el fuego cálido de la vida que latía en cada corazón, la lealtad de cada amigo y aliado, el amor infinito de Cael, y la memoria y el legado de sus padres brillando fuerte dentro de su alma. Todo se mezcló, se unió y explotó dentro de ella, formando una luz cegadora —blanca pura y dorada brillante— que brotó de su cuerpo, envolviéndola toda, iluminando cada rincón, cada sombra, cada lugar oscuro a kilómetros a la redonda.

Cuando abrió los ojos, ya no tenían su color de siempre. Brillaban con luz propia, eterna y resplandeciente. Levantó un dedo, y Selena —que estaba a centímetros de golpearla— se quedó congelada en el aire, atrapada por una fuerza invisible e irrompible, sin poder mover ni un dedo, sin poder atacar, sin poder escapar. Los ojos de la vampiresa se abrieron grandes, llenos de terror absoluto, por primera vez en su larga y cruel vida.

—¿Qué… qué es esto? —gimió ella, temblando toda—. Esto… esto es imposible. Nadie… nadie ha tenido nunca este poder. Vos sos solo una niña… una cría…

—Yo soy la Unión —dijo Lyra con voz profunda, potente, que retumbó como un trueno, escuchándose claramente hasta abajo en el paso estrecho donde seguía la batalla—. Soy lo que todos ustedes creían que no podía existir. Soy la hija de la Luz, la Reina de todo lo que vive, todo lo que respira, todo lo que es bueno y verdadero. Y hoy vas a saber qué pasa cuando intentás destruir lo que es sagrado y puro.

Lyra bajó la mano suavemente, y Selena cayó al suelo, débil, asustada, completamente vencida sin haber recibido ni un solo rasguño ni golpe.

—Te perdono la vida —dijo Lyra con firmeza—. Y vas a llevar un mensaje a tu amo, Dargan. Le vas a decir que hoy perdió a más de mil de sus mejores y más fuertes soldados. Le vas a decir que su plan falló por completo. Le vas a decir que yo estoy aquí, que desperté, que soy más fuerte de lo que jamás temió. Y le vas a decir que si de verdad quiere pelear conmigo, si de verdad cree que puede ganar… que venga él mismo. Lo estoy esperando. Decile que su tiempo se terminó. La era de la oscuridad se acaba hoy.

En ese momento, llegaron corriendo Cael y el resto del ejército. Habían terminado de vencer y capturar a casi todos los soldados enemigos; muy pocos habían logrado escapar con vida, y los que lo habían hecho huían aterrados, sin querer volver nunca más.

Cael corrió directo hacia Lyra, la tomó entre sus brazos y la apretó con fuerza, temblando de emoción, orgullo y amor inmensos. La besó en la frente, en las mejillas, en los labios, sin importarle nada más en el mundo.

—¡Lo hiciste, mi amor! ¡Hiciste algo increíble! Ganamos la primera gran batalla, y fue todo gracias a vos: a tu inteligencia, a tu poder, a tu fuerza, a tu corazón. Hoy demostraste que sos la mejor, la más grande y maravillosa Reina que este mundo ha tenido ni tendrá jamás.

Lyra sonrió, cansada pero llena de paz y felicidad, apoyando la cabeza en su pecho, escuchando los latidos fuertes y tranquilos de su corazón.

—Esto es solo el principio, mi vida. Fue solo el primer paso. Ahora sí saben realmente de lo que somos capaces. Y ahora… preparate. Porque ahora Dargan va a salir de su escondite oscuro. Va a venir con todo lo que tiene, con toda su furia, todo su odio y toda su crueldad. Pero no importa… porque nosotros tenemos la verdad, tenemos el amor, y tenemos la victoria escrita ya en las estrellas, en la tierra y en nuestros corazones para siempre.

Muy lejos, en lo profundo de su fortaleza en la montaña oscura, Dargan recibió la noticia terrible. Rompió todo lo que tenía a su alcance, gritó con rabia incontrolable, golpeó las paredes hasta dejarlas destrozadas, y juró por todas las cosas oscuras y malas que conocía:

**"¡LA MATARÉ! ¡LA MATARÉ CON MIS PROPIAS MANOS! ¡ELLA CREE QUE GANÓ… PERO NO SABE QUE ESTO ES SOLO EL COMIENZO! ¡LA VERDADERA GUERRA EMPIEZA AHORA!"**

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luz dary cárdenas lenis
Demasiado larga y repetitiva, y continúa la historia
luz dary cárdenas lenis
No volviste a mencionar al alfa Cael, no se sabe si tuvieron hijos, esta muy inconclusa la historia, hay muchos baches.
luz dary cárdenas lenis
Bueno, al final Lyra vengo a sus padres a través de Vlad con su luz.
luz dary cárdenas lenis
No autora, como va estar arrugada Lyra si apenas tiene 38 años, y Vlad es vampiro no envejece tan rápido
luz dary cárdenas lenis
Que bonito, ahora quiero que Vlad tenga pareja.
luz dary cárdenas lenis
Que paso con el otro malo, compañero de Dargan?
luz dary cárdenas lenis
Repetiste el capitulo. pero estuvo muy bueno, gracias
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