NovelToon NovelToon
El Hermano De Mi Ex

El Hermano De Mi Ex

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Venganza / Amor prohibido
Popularitas:9k
Nilai: 5
nombre de autor: Crisbella

Daniela lo tiene todo: belleza, carisma y un futuro brillante como la mejor estudiante de su clase. Pero la perfección es una fachada frágil. Cuando un secreto familiar sale a la luz, el mundo que conocía se desmorona, dejándola atrapada en una red de mentiras y una traición devastadora de la persona que más amaba. Frente a un destino que ya no reconoce, Daniela deberá tomar una decisión radical: aceptar la derrota o transformarse en alguien que nadie esperaba.

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo XIII Los Sterling

Afortunadamente para los planes de Leonardo, el resto del día trajo una tregua inesperada. El abuelo Sterling se encontraba visiblemente indispuesto, aquejado por un fuerte dolor en las articulaciones y el cansancio acumulado, por lo que anunció que pasaría el resto del día recluido en sus aposentos bajo el cuidado del personal médico de la familia.

Esto supuso un enorme alivio para Leonardo. Si su abuelo hubiera asistido a la gala benéfica de esa noche, habría descubierto de inmediato la verdadera identidad de Daniela al ver las reacciones de la alta sociedad. El secreto seguía a salvo, al menos por unas horas más.

El momento de la verdad llegó cuando el reloj marcó las ocho de la noche.

El chofer detuvo el imponente vehículo negro frente a la alfombra roja del gran salón de eventos. Los flashes de los fotógrafos de la prensa social de la ciudad comenzaron a desatarse en un frenesí de luces cegadoras. Las puertas del automóvil se abrieron, y Leonardo Sterling descendió primero, vistiendo un esmoquin negro impecable que acentuaba su porte aristocrático y peligroso.

Se volvió y extendió su mano hacia el interior del vehículo. Cuando Daniela emergió, un murmullo colectivo recorrió a los presentes.

Llevaba el cabello recogido en un peinado elegante que dejaba al descubierto su estilizado cuello, adornado por las espectaculares esmeraldas y diamantes que Leonardo le había entregado. El vestido de gala, de un verde profundo y corte impecable, la hacía lucir como una auténtica soberana, una mujer majestuosa que desbordaba una seguridad apabullante, muy lejos de la sencilla doctora que solía vestir bata blanca en el hospital.

Leonardo le rodeó la cintura con el brazo, atrayéndola con una firmeza posesiva que hizo que Daniela irguiera aún más la barbilla.

—Sonríe, esposa mía —le susurró él al oído, con una voz cargada de una oscura anticipación mientras avanzaban por la alfombra roja—. Los Talavera acaban de llegar al salón principal. Es hora de mostrarles el verdadero significado de la palabra traición.

Daniela apretó sutilmente los dedos sobre el brazo de su esposo, sintiendo una mezcla de adrenalina y temor. Ella aún no sabía que Leonardo odiaba a su familia con la misma intensidad con la que buscaba destruirlos, ni que él ya conocía su verdadera identidad; para ella, esta noche era simplemente la oportunidad de pararse frente a su padre y frente a Diego para demostrarles que no la habían destruido. Sin embargo, al cruzar las puertas doradas del salón bajo el nombre de los Sterling, el tablero de ajedrez estaba oficialmente dispuesto, y la guerra por el control de la ciudad acababa de comenzar.

Las monumentales puertas de madera tallada y cristal del gran salón de eventos se abrieron de par en par, anunciando la llegada de los últimos invitados de honor. Al cruzar el umbral, el ensordecedor murmullo de la élite de la sociedad, el tintineo de las copas de cristal y la suave melodía del cuarteto de cuerdas comenzaron a apagarse de forma gradual, como si una densa marea de estupefacción fuera consumiendo el aire del lugar.

La atención de los presentes se desvió unánimemente hacia la entrada. Caminando con una elegancia perfecta y una seguridad que rayaba en la insolencia, Leonardo Sterling avanzaba por el salón. Su porte aristocrático y la fría fijeza de su mirada enviaban un mensaje claro de poder indiscutible, pero lo que realmente provocó un vuelco colectivo en el estómago de la concurrencia fue la mujer que iba sujeta con firmeza de su brazo.

Daniela caminaba con la cabeza en alto, sosteniendo una sonrisa sutil y enigmática. El vestido verde esmeralda se ceñía a su silueta con una elegancia apabullante, y los diamantes que adornaban su cuello captaban los destellos de las inmensas lámparas de cristal, haciéndola lucir no como la doctora deshonrada que los medios habían retratado esa mañana, sino como una auténtica soberana que regresaba a reclamar un trono.

En el centro del salón, rodeados por un séquito de empresarios y políticos, Diego Spencer y Amanda Talavera disfrutaban del que consideraban su momento de gloria. Diego, luciendo un esmoquin impecable, sostenía una copa de champaña mientras reía ante un comentario de su futuro suegro, Benjamín Talavera. Amanda, llevaba un vestido rojo que no encajaba para nada en el evento, mantenía una mano posesiva sobre el brazo de Diego, asegurándose de que todo el mundo notara su anillo de compromiso.

Fue Diego el primero en voltear hacia la entrada, atraído por el repentino e incómodo silencio que había invadido el ala principal del salón. Al posar la mirada en la pareja que se aproximaba, la sonrisa se le congeló en los labios de forma grotesca. Sus dedos perdieron fuerza por una fracción de segundo, provocando que el líquido dorado de su copa se agitara violentamente, a punto de derramarse.

—No puede ser... —susurró Diego, con los ojos desorbitados y el rostro perdiendo el color a una velocidad alarmante.

Amanda, intrigada por la repentina rigidez de su prometido, siguió la dirección de su mirada. Al reconocer a su hermana, el color rojo de sus mejillas se transformó en una mueca de pura envidia y desconcierto absoluto. La Daniela deshecha y abandonada que ella había dejado atrás; ya no existía, en su lugar, había una mujer que desbordaba una clase y una sensualidad que Amanda jamás lograría tener.

—¿Daniela? —siseó Amanda entre dientes, apretando el brazo de Diego con una fuerza neurótica—. ¿Qué demonios hace ella aquí? ¿Y de dónde sacó esas joyas?

Benjamín Talavera, el frío y calculador patriarca, se giró lentamente. Sus ojos, acostumbrados a controlar cada aspecto político y financiero de la región, se abrieron con una mezcla de sorpresa y profunda alarma. Pero su conmoción no se debía únicamente a la milagrosa reaparición de su hija menor; su verdadero shock radicaba en el hombre que la acompañaba. Benjamín conocía de sobra el peligro que representaba el apellido Sterling y el regreso de Leonardo a la ciudad. Ver a su propia hija del brazo de su peor enemigo de negocios era un golpe estratégico que jamás vio venir.

Leonardo, leyendo a la perfección el caos interno de sus oponentes, guio a Daniela directamente hacia el epicentro de la disconformidad. La distancia entre ambos grupos se redujo a unos pocos pasos.

—¿Daniela? —balbuceó Diego finalmente, dando un paso al frente de manera impulsiva, impulsado por una mezcla de culpa, celos y un ego profundamente herido al verla con otro—. ¿Qué significa esto? Se supone que estabas... que habías desaparecido. ¿Qué haces del brazo de Leonardo?

Daniela se detuvo, clavando sus ojos en el hombre que días atrás le había jurado amor eterno antes de pisotear su dignidad. Sintió el sutil pero posesivo apretón de la mano de Leonardo en su cintura, recordándole el trato. Lejos de alterarse, Daniela soltó una risa suave, un sonido melodioso y carente de cualquier atisbo de dolor que desarmó a Diego por completo.

—Buenas noches a todos —pronunció Daniela, modulando su voz con serenidad. —Veo que la fiesta está en su mejor momento. Diego, te agradecería que moderaras tu tono de voz; estás en un evento benéfico, no en una discusión de calle.

—¿Cómo te atreves a presentarte así después del escándalo del hospital? —intervino Amanda, incapaz de contener el veneno, dando un paso al frente para quedar cara a cara con su hermana—. Papá ha tenido que mover cielo y tierra para limpiar la porquería en la que te metiste, ¿y tú regresas colgada de cualquiera para llamar la atención?

Leonardo dio un paso imperceptible hacia delante, interponiendo sutilmente su imponente figura entre Amanda y Daniela. La sola cercanía de su cuerpo emanaba una amenaza tan palpable que Amanda retrocedió un milímetro de forma instintiva.

—Mida sus palabras, señorita —sentenció Leonardo, su voz descendiendo como una hoja de afeitar sobre el grupo—. La mujer a la que se está dirigiendo de esa manera tan vulgar no es "cualquiera". Es mi esposa. La señora Sterling.

1
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Que lindo el abuelo 🥰
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Que lindo el abuelo, espero que no les pase nada a Daniela y Leonardo 🥰
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Daniela es una buena chica así que cuidala y apreciada 🥰 Leonardo
Cliente anónimo
Bueno Leonardo tú venganza será tú castigo porqué ya estás enamorado de Daniela
Cliente anónimo
Vaya familia que te gastas Daniela pero eres inteligente y independiente
Cliente anónimo
Bueno seguimos leyendo pero ya tengo un nudo en el estómago
Cliente anónimo
Se ve interesante la historia
Cliente anónimo
Leonardo y Diego deben estar en complicidad 🤔
Cliente anónimo
Espero qué esta historia sea tan buena como todas las qué he leído de está autora y por supuesto qué Daniela sea una mujer empoderada y no se dejé humillar
Mami Voss
novela con fin tonto para que escriben sino terminan
Miriam Colín
Los dos son tal para cuál, solo los mueve la envidia por eso terminaron juntos.
Elizabeth Yepez
no entiendo si Diego amaba a Daniela por qué la cambio por la inútil, ahora se da cuenta que no debería haberla dejado
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Noooo que no les pase nada y descubran quien es el maldito loco que los está atacando 😡😡😡
Miriam Colín: No puede ser que Leonardo tenga un enemigo muy poderoso.
total 1 replies
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Loca solo fuiste una idiota útil en las manos de ese tonto pero a hora no son nada 😡
Nancy romero
excelente
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Por fin bajaron la guardia esos dos, espero que su relación se fortalezca y vayan a la batalla juntos por qué unidos todo es más fácil 🥰
Miriam Colín
Espero que aprendan amarse de verdad y luchen juntos contra todos.
Miriam Colín
Que Leonardo la proteja a pesar de su venganza del desgraciado de su padre.
Miriam Colín
Eso se llama karma zorra y muy pronto tu querido papá todo el mal que a hecho.
Miriam Colín
Qué poca abuela de ese desgraciado amenazar a su propia hija, por las venas en lugar de sangre le corré veneno.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play