NovelToon NovelToon
Placer Oscuro.

Placer Oscuro.

Status: En proceso
Genre:CEO / Enfermizo / Amor prohibido
Popularitas:14.4k
Nilai: 5
nombre de autor: maucris

Laura ya nos entregó su alma y el eco de sus suspiros, pero Él seguía siendo un enigma. Envuelto en un silencio peligroso, Adrián guardaba deseos y secretos que nadie logró desvendar... hasta hoy.
​Ha llegado el momento de cruzar la línea. En esta entrega, nos sumergiremos en sus abismos más profundos para entender la intensidad de sus impulsos y la verdad tras su frialdad. Tres años después, la piel no ha olvidado y el destino los obliga a colisionar de nuevo.
​¿Fue lo suyo una pasión inquebrantable o solo un placer oscuro que se consumió hasta hacerse cenizas? El fuego está a punto de reavivarse.
​Déjate seducir por su verdad. Las invito a leerla de inmediato.

NovelToon tiene autorización de maucris para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 12: La Colonización.

Las semanas que siguieron al viaje a la costa no fueron una transición; fueron una caída libre. Nueva York seguía girando ahí fuera, pero dentro de las paredes de mi oficina y en la penumbra de mi departamento, el tiempo se medía en jadeos, en el sonido de la seda desgarrándose y en el veneno que Laura me inyectaba cada vez que me sostenía la mirada.

​Ya no había protocolos. Ya no había ruego. Había una guerra de guerrillas donde el campo de batalla era su piel y la mía.

​En la oficina, la tensión era tan palpable que Claudia caminaba sobre cáscaras de huevo, lanzando miradas que pretendían quemar a Laura cada vez que ella entraba en mi despacho con una carpeta que ninguno de los dos iba a leer.

Laura se había vuelto experta en la crueldad de la apariencia. Llevaba faldas de tubo que se ajustaban a sus caderas como una segunda piel y blusas de seda que insinuaban la ausencia de lencería debajo, una provocación directa a mi autocontrol que ella sabía que yo iba a perder.

​—Señor Valdez, algunos contratos necesitan de su firma —decía ella, cerrando la puerta con el pestillo, un sonido que para mí era el disparo de salida.

​No había preámbulos. Apenas el clic metálico terminaba de sonar, mis manos ya estaban sobre ella.

La estampaba contra la madera noble de mi escritorio, apartando los informes de millones de dólares como si fueran basura. Me importaba una mierda el mercado, me importaba una mierda la junta directiva que esperaba en la sala de al lado.

Solo existía el hambre...

​La tomaba allí mismo, con la urgencia de un animal, levantándole la falda mientras ella enredaba sus piernas en mi cintura, reclamando su lugar como la dueña de mi descontrol.

Era sexo sucio, rápido, cargado de la adrenalina de saber que cualquier secretario podía llamar a la puerta. Laura no gemía como una víctima; me gritaba al oído, enterraba sus uñas en mi nuca y me recordaba, con cada embestida, que mi autoridad terminaba donde empezaba su humedad.

​—Te deseo, Adrián —me susurraba, con la voz rota por el placer, mientras yo la penetaba con una violencia que me asustaba a mí mismo.

​—Y yo a ti —respondía, hundido en su cuello, odiándola por eso.

​Pero si en la oficina éramos fuego, en mi apartamento éramos un incendio forestal que no dejaba sobrevivientes.

​Mi departamento, ese santuario de minimalismo y orden, se convirtió en el escenario de nuestras perversiones más profundas. Ya no eran encuentros rápidos de oficina; eran maratones de depravación que duraban hasta que el sol empezaba a lamer los rascacielos.

Laura se movía por mi casa con la seguridad de quien sabe que ha conquistado el castillo. La veía caminar desnuda, dejando sus huellas sobre el mármol frío, y sentía que mis cimientos se desmoronaban.

​Hubo noches en las que no llegamos ni a la cama. La tomaba en el pasillo, contra el ventanal que daba a Central Park, obligándola a mirar la ciudad mientras yo la poseía, marcando su espalda con mis manos, queriendo que Nueva York viera que la mujer más intocable de mi despacho era mía... y yo su esclavo más devoto.

​El sexo se volvió una purga...

Usábamos nuestros cuerpos para decirnos todo lo que no podíamos verbalizar. El odio que ella sentía por mi control, el deseo que yo sentía por su resistencia, la culpa por Mariana... todo se disolvía en el sudor y en el roce frenético de la carne.

Me volví adicto al olor de su sexo mezclado con mi perfume, a la forma en que su cuerpo se arqueaba buscando más, siempre más.

​Ya no buscaba solo el clímax físico. Buscaba romperla, pero cada vez que creía que lo logaba, era ella quien terminaba recogiéndome del suelo. Laura había aprendido a usar su vulnerabilidad como un arma. Sabía que un susurro en el momento adecuado, un movimiento de cadera específico o una mirada de desafío mientras estaba de rodillas ante mí, me desarmaba por completo.

​—Estás obsesionado, Adrián —me dijo una noche, mientras yacíamos enredados en sábanas de hilo negro, con el aire acondicionado zumbando y el olor a sexo impregnado en cada poro.

Empecé a descuidar reuniones, a delegar decisiones críticas solo por pasar una hora más enterrado en ella. Mi mente era un bucle de imágenes pornográficas: Laura bajo la ducha, Laura sobre la mesa de la cocina, Laura pidiéndome que no tuviera piedad.

​Me di cuenta de que el "derecho de conquista" del que me jactaba en la costa se había dado la vuelta. Yo no la había conquistado; ella me había colonizado. Cada vez que la veía vestirse para irse, sintiendo el vacío que dejaba en la habitación, comprendía que los pies de barro de mi imperio estaban cediendo ante la inundación que ella representaba.

​Incluso en los momentos de supuesta paz, la oscuridad estaba ahí. A veces, la miraba dormir y sentía un impulso violento de despertarla solo para volver a poseerla, para recordarle que seguía siendo mía, aunque supiera que era una mentira que me contaba a mí mismo para no volverme loco.

Ella me pertenecía en el plano físico, pero su alma... su alma era un territorio. que yo todavía no podía cartografiar, y eso me ponía el sexo más duro que cualquier otra cosa.

​Las semanas pasaron en una bruma de fluidos y gemidos. Nueva York seguía ahí fuera, pero para nosotros, el mundo se había reducido a la distancia que separaba mi boca de la suya. Era una destrucción mutua, un pacto de sangre escrito en sábanas revueltas y despachos cerrados.

💕Queridas lectoras... Por favor den me gusta cuando terminen de leer un capítulo.💕

1
Marina Estefana Hernandez
que triste 😭😢
Marina Estefana Hernandez
se le boteo la tortilla jajajaja
Marshaan Sanchez
yo solo tengo recomendación para esta novela excelente comienza con ese toque qué odia al personaje principal pero está segunda parte es la cereza del pastel te muestra que no todo lo que brilla es oro y no todo lo que se aparenta es realidad y la escrictora con un talento inigualable una versatilidad para no caer en la monotonía siempre queriendo que los que leemos mantengamos esa pregunta que pasará mil gracias por tu grandes historias
Sandra Moreno
Muchas gracias escritora 🥰🥰🥰🥰🥰
Marshaan Sanchez: cada capítulo de muestra tu talento desde que empezaste la novela nos tiene en una emoción y en conjeturas de amor y odió mil gracias por cada entrega de esta novela es excelente magnífica
total 1 replies
MINNY@24💕
Pero eso no es lo que quieres y anhelas a pesar del despojo que dejó Adrián de ti, lo sigues amando y necesitando. Todo él te hace sentir más de lo que Benjamín con su amor y ternura.🥴
MINNY@24💕
siii que bien por ti Adrian es hora que tomes las riendas de tu vida y luches por lo que quieres y anhelas 😊😊👏
Marina Estefana Hernandez
yo no tengo que comentarle de lo brava que estoy es de maciado umillacion
Yura Ran
vamos Adrian levanta tu vuelo....💪
Marshaan Sanchez
que tremendo giro está dando y ahora a reconstruirse para bien será que recupera a hijo ,será que tiene una oportunidad con ella que pasará con el ❓
Milcaris
Me gusta como está recuperando su vida, su confianza en si mismo.
Sandra Moreno
Escritora felicitaciones Muchas gracias 🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰
Milcaris
Este es el Adrián que necesitamos. Vamos hombre 💞
Milcaris
Esto no me lo imaginé. Me encanta esta jugada de Adrián.
Milcaris
Tu hijo necesita un padre que se valore y quiera a si mismo. Un tiempo lejos de él dónde sanes tus heridas y luego lo buscas nuevamente.
Yura Ran
Excelente revivir, gracias Maucris adelante regreso Adrian empoderado y libre de sumisión, amenazas, ahora viene lo bueno a cobrar la vida perdida 💪👏😍👌
Viviana Posada: Ahora si Adrián a vivir la vida a disfrutar del amor (pero lejos de Laura) a ella no la toques ella es feliz
total 1 replies
Yura Ran
vamos Adrian tu puedes jugar y ganarle a esa culebra venenosa, no te deje usar por ella levanta vuelo, llego la hora 💪💪👏
Nancy RoMo
es hora de librarse de las dadenas
Kim Nava
estas libre por ahora el divorcio e lo definitivo y ponete las pilas para pelear por tu hijo
Yura Ran
el hijo puedes hacer uno nuevo y se termina la rabia
Yura Ran
dale Play Adrian y arranca de cero
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play