NovelToon NovelToon
Forzando Odio

Forzando Odio

Status: En proceso
Genre:Amor-odio / Matrimonio arreglado / Venganza
Popularitas:1.5k
Nilai: 5
nombre de autor: maleramram

Odiar es una palabra fuerte, un sentimiento que se debía de sentir mucho entre los Markov y Villal Pero que pasa cuando quieren formar las paces entre ellos por el bien del dinero… digo las familias. ¿Obligarian a sus hijos a un matrimonio? Pero… ¿A quienes de ellos?

NovelToon tiene autorización de maleramram para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Una mesa llena de enemigos

La Mansión Bellmont había sido elegida como territorio neutral.

Ninguna de las dos familias confiaba lo suficiente en la otra como para pisar su casa.

Así que alquilaron un lugar elegante, privado y ridículamente caro para fingir civilización durante unas horas.

Funcionó exactamente cinco minutos.

Catalina Villal bajó del auto observando la enorme entrada iluminada.

Todo el lugar gritaba dinero.

Columnas de mármol.

Ventanas inmensas.

Guardias en cada esquina.

Su padre realmente se había esforzado demasiado para una simple “cena diplomática”.

—Recuerda sonreír —murmuró Helena mientras acomodaba el vestido de su hija—. Aunque quieras matar a alguien.

—¿Eso incluye a papá?

Helena disimuló una sonrisa.

—Especialmente a tu padre.

Ignacio salió primero del vehículo acompañado por Bruno y Thiago.

Los tres llevaban exactamente la misma expresión fría.

Como si fueran camino a una ejecución.

Y técnicamente lo eran.

Cuando las puertas principales se abrieron, Catalina entendió algo inmediatamente:

Los Markov ya estaban ahí.

El aire cambió.

Tenso.

Pesado.

Peligroso.

La familia Markov permanecía junto a una enorme mesa rectangular como si fueran dueños del lugar.

Viktor Markov al centro.

Alekséi a su derecha.

Damian apoyado contra una silla, observando todo en silencio.

Y junto a él…

Amalia.

Catalina la reconoció al instante.

No porque la conociera.

Sino porque jamás había visto a alguien tan fuera de lugar en una familia así.

Se veía demasiado delicada entre tantos monstruos.

Y entonces Amalia levantó la vista.

Sus miradas se cruzaron apenas un segundo.

Pero fue suficiente para que ambas apartaran la vista rápidamente.

—Ignacio —saludó Viktor con una sonrisa falsa—. Qué sorpresa verte sin abogados.

—Pensé exactamente lo mismo de ti.

Perfecto.

Ni siquiera habían tomado asiento y ya querían matarse.

Thiago soltó una risa seca.

Alekséi respondió igual.

Dos bombas a punto de explotar.

Bruno se acercó apenas a Catalina.

—Si empiezan a pelear, tú corres.

—Qué considerado.

—No es consideración. Eres la más lenta.

Catalina le dio un codazo antes de entrar finalmente al comedor principal.

La mesa era absurdamente larga.

Como si intentaran mantener físicamente separadas a las familias.

Buena idea.

Nadie parecía querer sentarse cerca del enemigo.

Hasta que Viktor habló.

—Catalina debería sentarse junto a Damian.

El silencio fue inmediato.

Ignacio endureció la mandíbula.

Thiago directamente dio un paso adelante.

—Ni loco.

—Es solo una silla, Thiago —comentó Alekséi con diversión—. No vamos a contagiarla.

—¿Quieres probar?

Damian soltó un suspiro cansado.

—¿Siempre son así de insoportables?

Catalina levantó una ceja.

—¿Siempre eres así de arrogante?

Por primera vez desde que llegó, Damian sonrió apenas.

Y eso fue un problema.

Porque Thiago lo vio.

Ignacio también.

Incluso Viktor pareció notarlo.

La tensión aumentó instantáneamente.

Amalia observó la escena con nerviosismo mientras jugueteaba discretamente con el anillo de su dedo.

Catalina terminó sentándose igualmente frente a Damian.

Lo más lejos posible sin iniciar una guerra diplomática.

La cena comenzó.

Y fue terrible.

Cada conversación terminaba en ataques disfrazados.

—Los hoteles del norte están creciendo mucho —comentó Helena intentando aliviar el ambiente.

—Claro —respondió Viktor—. Aunque algunos saben crecer sin robar terrenos.

Ignacio dejó los cubiertos lentamente.

—Ten cuidado con tus acusaciones.

—Ten cuidado tú con tus secretos.

Bruno masajeó sus sienes.

Thiago parecía disfrutar demasiado la situación.

Alekséi sonreía como si esperara el momento perfecto para empeorar todo.

Y Damian…

Damian observaba a Catalina.

Otra vez.

Ella finalmente levantó la vista.

—¿Qué?

—Nada.

—Entonces deja de mirar.

—Podría decirte lo mismo.

Catalina frunció el ceño.

Odiaba admitirlo, pero había algo irritantemente interesante en él.

No se parecía al monstruo que imaginó toda su vida.

Eso la molestaba más de lo normal.

Amalia rompió accidentalmente el silencio al toser de repente.

Fuerte.

Demasiado fuerte.

Damian reaccionó inmediatamente.

—Amalia.

Ella intentó respirar con normalidad, pero el aire no llegaba bien.

Viktor apenas la miró.

Alekséi siguió bebiendo como si nada.

Catalina observó sorprendida cómo el único realmente preocupado era Damian.

Él buscó rápidamente el inhalador sobre la mesa.

—Respira despacio —murmuró.

Amalia asintió avergonzada.

Y por primera vez esa noche, el odio desapareció unos segundos.

Porque Catalina entendió algo.

Los Markov no eran exactamente como imaginaba.

Al menos no todos.

Damian levantó la vista entonces.

Y la encontró observándolo.

Otra vez.

—¿Qué? —preguntó él ahora.

Catalina apartó la mirada inmediatamente.

—Nada.

Pero ambos sabían que era mentira.

1
Mirta Palamara
Y que paso con Carolina y Damián????
Maleramram: actualizare dentro de poco 😉
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play