Ella renace en un personaje que odió de la última novela que estaba leyendo.. ahora está decidida a cambiar su destino..
*Está novela pertenece a un mundo mágico*
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Viejos tiempos 3
La mansión Nolan finalmente había quedado en silencio entrada la madrugada.
O al menos…
En el tipo de silencio.. donde siempre parecía existir alguien caminando elegantemente por un pasillo a las tres de la mañana.
Josie llevaba apenas unas horas dormida.
Después de cambiarse y dejar caer el complicado peinado de la boda, había terminado completamente agotada.
Su cabello rojizo ahora caía libre y algo desordenado sobre sus hombros.
Y honestamente…
Dormía profundamente.
Hasta que alguien golpeó la puerta.
Josie abrió apenas un ojo.
Confundida.
[…¿Está amaneciendo? ¿Murió alguien? ¿Los viejos tiempos explotaron?]
El golpe volvió.
Ella soltó un sonido de sufrimiento existencial y se levantó lentamente de la cama.
Todavía medio dormida.
Se envolvió rápidamente en una bata ligera sobre el camisón y caminó hacia la puerta arrastrando un poco los pies.
Abrió apenas.
Y encontró a un guardia claramente nervioso.
—¿Qué sucede?
El hombre tragó saliva.
—Mi lady… el conde Ryder desea salir.
Josie parpadeó lentamente.
—…¿Salir?
—Sí, my lady.
El guardia parecía sufrir.
—Con el duque Nolan.
Silencio.
Entonces añadió la peor parte..
—A perseguir bandidos.
Josie quedó completamente despierta.
—¿QUÉ?
El guardia dio un pequeño salto.
—Ellos dicen que aún recuerdan perfectamente cómo hacerlo…
Josie cerró los ojos un segundo.
[Padre. Usted tiene más de sesenta años.]
Entonces notó movimiento al lado.
Otra puerta abierta.
Peter también acababa de salir al pasillo acompañado por uno de sus guardias.
Y claramente estaba escuchando exactamente el mismo reporte absurdo.
—…Mi lord, el duque ya intentó bajar a los establos dos veces.
Peter se pasó lentamente una mano por el rostro.
—Por supuesto que sí.
Y entonces…
Josie y Peter levantaron la vista al mismo tiempo.
Y quedaron completamente quietos.
Porque por algunos segundos ambos olvidaron totalmente la situación.
Peter estaba descalzo.
Sin polera.
Y claramente entrenaba muchísimo.
Su cuerpo era fuerte, trabajado, marcado con la disciplina militar que definía toda su existencia.
Los músculos de sus brazos y torso se tensaban apenas bajo la tenue luz del pasillo mientras aún sostenía la puerta entreabierta.
Josie literalmente dejó de pensar un momento.
[Por todos los vestidos del reino…]
Porque aquel hombre insoportable, rígido y exageradamente crítico…
Era absurdamente guapo.
Muchísimo.
Y eso resultaba profundamente inconveniente.
Mientras tanto Peter también había quedado inmóvil.
Porque Josie, recién despierta, se veía completamente distinta.
Más suave.
Más natural.
La elegante lady Ryder de vestidos perfectos y abanicos afilados había desaparecido.
Ahora estaba allí con el cabello rojizo despeinado cayendo sobre los hombros, envuelta apenas en una bata ligera y con expresión todavía adormilada.
Y sinceramente…
Se veía hermosa.
Pero de una forma diferente.
Más cálida.
Más dulce.
Más real.
Peter sintió algo peligrosamente extraño apretarle el pecho.
Josie seguía mirándolo sorprendida.
Peter seguía mirándola igual.
Y el silencio comenzó a alargarse muchísimo.
Los guardias intercambiaron miradas incómodas.
Porque claramente acababan de interrumpir algo.
Aunque nadie sabía exactamente qué.
Finalmente Josie reaccionó primero.
Y como toda persona emocionalmente responsable…
Decidió atacar.
—…Así que debajo de toda esa personalidad terrible sí había algo interesante.
Peter parpadeó.
Y luego frunció el ceño inmediatamente.
Porque claro.
Era Josie.
—¿Eso fue un cumplido?
Ella levantó apenas el mentón.
—No se emocione tanto.
Peter cruzó lentamente los brazos.
Lo cual empeoró todavía más la situación visual.
Josie lo notó inmediatamente y apartó la vista antes de que él se diera cuenta.
—Usted tampoco se ve muy elegante ahora mismo, lady Josie.
Ella abrió los ojos indignada.
—¡Acabo de despertar!
—Precisamente.
Josie entrecerró los ojos.
Peter la observó apenas un segundo más.
Y honestamente…
Se veía adorable cuando estaba despeinada y molesta.
Lo cual era peligrosamente problemático.
Entonces desde el piso inferior se escuchó un grito.
—¡POR LOS VIEJOS TIEMPOS!
Ambos cerraron los ojos al mismo tiempo.
La tragedia familiar había regresado.
Peter suspiró profundamente.
—Debemos detenerlos antes de que intenten declarar la guerra a alguien.
Josie asintió inmediatamente.
—O peor… antes de que encuentren caballos otra vez.
Y así, todavía medio dormidos, ligeramente alterados y fingiendo que no acababan de quedarse mirando demasiado tiempo…
Cuando Josie y Peter finalmente bajaron las escaleras, preparados mentalmente para detener una tragedia aristocrática nocturna…
Encontraron a sus padres muchísimo peor de lo esperado.
Porque ahora ambos estaban sentados juntos frente a una mesa llena de botellas vacías, abrazados como veteranos sobrevivientes de guerra emocional, mientras discutían cuál de los dos había sido más atractivo en su juventud.
—Yo tenía mejor cabello —decía orgullosamente el duque Nolan.
—Mentira —respondió el conde Ryder—. Yo tenía más admiradoras.
Peter cerró los ojos un segundo.
Josie directamente parecía arrepentirse de existir.
Pero entonces…
Los dos hombres levantaron la vista.
Y los vieron juntos.
En pijama.
Despeinados.
Bajando las escaleras a medianoche lado a lado.
Silencio.
Luego el duque Nolan abrió enormemente los ojos.
Y gritó emocionado..
—¡BIEN! ¡NO MORIREMOS SIN TENER NIETOS!
Josie quedó petrificada.
Peter casi se atragantó con el aire.
Pero lo peor…
LO PEOR…
Fue que el conde Ryder no se enojó.
Ni siquiera un poco.
Al contrario.
Sonrió feliz.
Muy feliz.
—Ay… ya me imagino una pequeña bebé… cabello rojo.. igual a mi Josie..
Se llevó una mano al pecho emocionado.
—Sería hermosa.
Josie sintió que su alma abandonaba su cuerpo.
[PADRE.]
El duque Nolan golpeó la mesa emocionado.
—¡Exacto!
Y luego ambos comenzaron a gritar juntos como dos ancianos completamente fuera de control..
—¡QUEREMOS NIETOS!
—¡YA CÁSENSE!
—¡SÍ! —gritó el conde Ryder señalándolos dramáticamente.
Josie se sonrojó de inmediato.
Muchísimo.
Porque escuchar aquello era horrible.
Humillante.
Catastrófico.
Y además…
La palabra “hijos” activó imágenes mentales extremadamente inconvenientes.
Especialmente porque Peter seguía sin polera.
[Por qué sigue sin polera.]
Ella miró horrorizada a su padre.
Porque se suponía que un conde digno debía indignarse ante comentarios así.
¡Defender el honor de su hija!
¡No imaginar bebés!
Pero el conde Ryder ya estaba hablando emocionado.
—Seguro tendría el cabello rojizo…
—Y sería muy seria —añadió el duque Nolan.
—No, sería problemática.
—Como la madre.
—Y discutiría mucho.
—Como el padre.
Peter estaba absolutamente horrorizado.
—Padre.
Josie estaba peor.
—¡PADRE!
Pero los dos hombres ya parecían emocionalmente comprometidos con nietos inexistentes.
Y para empeorar todo…
El duque Nolan de pronto se levantó tambaleándose.
—Les daremos privacidad.
Peter abrió los ojos.
—¿Qué?
El conde Ryder asintió inmediatamente.
—Sí, privacidad.
—¡No necesitamos privacidad! —gritaron Josie y Peter al mismo tiempo.
Demasiado tarde.
Porque ambos ancianos ya estaban empujando la puerta del salón.
—¡Buenas noches futuros padres!
La puerta se cerró.
Y desde adentro todavía podían escucharse voces felices.
—Quiero mínimo tres nietos.
—Cinco.
—¡Por los viejos tiempos!
Peter y Josie quedaron inmóviles.
En absoluto silencio.
Procesando el desastre.
Finalmente Peter suspiró profundamente.
—Voy a fingir que esto nunca pasó.
Josie seguía roja.
Muchísimo.
—Yo voy a cambiar de identidad.
Entonces ambos giraron hacia los guardias.
Con absoluta seriedad traumática.
—Vigílenlos toda la noche —dijo Peter.
—Y no les den acceso a caballos, armas ni ideas —añadió Josie.
—Especialmente ideas —confirmó Peter.
Los guardias asintieron con expresión solemne de hombres que entendían perfectamente el peligro.
Y así ambos comenzaron a subir otra vez las escaleras.
En silencio.
O al menos…
Hasta que Peter decidió vengarse.
Porque claro que decidió vengarse.
La miró apenas de lado.
Y entonces sonrió.
Sonrió de verdad.
—Nunca pensé que lady Josie se emocionaría tanto imaginando hijos conmigo.
Josie casi murió.
—¡NO ESTABA EMOCIONADA!
Peter comenzó a reír inmediatamente.
Y aquella risa profunda y relajada resultaba peligrosamente atractiva.
Lo cual solo empeoró la humillación.
—Claro.. Por eso está tan roja.
—¡Porque dijeron cosas absurdas!
—¿Absurdas?
Peter levantó apenas una ceja.
—Parecía que usted ya estaba imaginando nombres.
Josie lo miró escandalizada.
—¡Lord Peter Nolan!
Él seguía riéndose.
Disfrutándolo muchísimo.
—Jamás pensé que sería tan tímida.
Ella abrió el abanico imaginario que no tenía.
—No puede burlarse de mi.. ¡Si es usted quien se pasea semi desnudo por la mansión!
Peter respondió inmediatamente..
—Estoy en mi casa.
—¡Eso no mejora nada!
Y entonces…
Josie volvió a mirarlo.
Malísima decisión.
Porque seguía sin polera.
Y seguía siendo absurdamente atractivo.
El pecho marcado.
Los brazos fuertes.
La espalda amplia.
Ella apartó la vista demasiado rápido.
Y eso fue suficiente.
Peter lo notó.
Completamente.
Y ahora directamente estaba disfrutando aquello.
—Ah…
Su sonrisa se volvió peligrosamente divertida.
—Así que lady Josie sí me estaba mirando.
—¡No lo estaba mirando!
—Claro.
—¡Solo… accidentalmente vi!
Peter soltó otra carcajada.
—Esto es maravilloso.
Josie estaba completamente roja ahora.
Y Peter sinceramente jamás la había visto tan adorable.
Porque normalmente siempre era elegante, afilada y perfectamente controlada.
Pero ahora…
Despeinada.
Sonrojada.
Molesta.
Y avergonzada…
Se veía incluso más hermosa.
Muchísimo más.
Él la observó unos segundos antes de decir divertido..
—Creo que prefiero a esta Josie Ryder.
Ella lo miró confundida.
Peter sonrió otra vez.
—La despeinada, hermosa y sonrojada.
Y volvió a reír fuerte.
Josie abrió enormemente los ojos.
[PERDÓN.]
Llegaron justo frente a la habitación de ella.
Peter todavía sonriendo divertido.
Y entonces Josie levantó lentamente el mentón.
Una sonrisa triunfante apareció en sus labios.
—Sabía que me encontraba hermosa.
Peter quedó completamente congelado.
Silencio.
Porque técnicamente…
Sí acababa de admitirlo.
Él abrió la boca dispuesto a responder algo.
Cualquier cosa.
Pero Josie ya había entrado rápidamente a la habitación.
¡BAM!
La puerta se cerró frente a él.
Y Peter quedó solo en el pasillo.
Sin palabras.
Mientras del otro lado de la puerta Josie sonreía victoriosa con el corazón latiéndole demasiado rápido.
... literalmente 🤭🤭🤣🤣🤣