Maximiliano "Max" Vogel no cree en el amor; cree en los resultados, en el poder y en el control absoluto. Es guapo, insultantemente rico y sabe que es inalcanzable. Para él, las mujeres son un juego de una sola noche, piezas de ajedrez en un tablero que siempre domina. Pero su estructura perfecta se tambalea cuando su hermano y mejor amigo, Luca, le pide un favor que no puede rechazar: supervisar la entrada de su mejor amiga al mundo laboral.
NovelToon tiene autorización de cinthya Verónica Sánchez Pérez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
capitulo 2 el mundo de poli
Para el mundo, Poli era una explosión de risas y inteligencia, pero por dentro, estaba hecha de acero templado.
Su alegría no era gratuita; era una armadura que había aprendido a forjar en una pequeña casa donde el olor a alcohol barato de su padre siempre intentaba asfixiar las esperanzas. Recordaba las noches en vela, escuchando los pasos erráticos de un hombre que había perdido el rumbo hace años maltratando a su madre, y el sonido constante del despertador de su madre a las cuatro de la mañana.
Su madre, una enfermera de manos agrietadas por el desinfectante y ojos cansados por los turnos dobles, había sido su única brújula. Ella había hecho lo imposible: coser uniformes usados para que parecieran nuevos, saltarse comidas para pagar libros de texto y, finalmente, entregarle todos sus ahorros en un sobre arrugado con una sola instrucción: "Vete a Nueva York, Poli. No mires atrás. Conviértete en alguien a quien nadie pueda apagar".
Por eso, cuando Max Vogel la miraba con desprecio desde su trono de mármol, Poli no se intimidaba. Ella ya había visto a los monstruos de verdad, y no vestían trajes de tres piezas ni olían a colonia cara; olían a derrota y resentimiento.
Esa fortaleza interna de Poli es lo que la hace realmente peligrosa para alguien como Max. Él está acostumbrado a que la gente se doblegue ante su dinero o su poder, pero no entiende que para Poli, un jefe gruñón en una oficina de lujo es un juego de niños comparado con lo que ella ya ha sobrevivido.
...****************...
A la mañana siguiente poli miró toda su ropa y escogió algo que parecía formal se dió un bañó y se arregló enseguida Luca la llevaría a su primer día.
Luca la esperaba en la cocina con dos cafés y una sonrisa nerviosa.
—¿Lista para entrar en la cueva del león? —preguntó él, entregándole su taza—. Max está de un humor... bueno, es Max. Dice que si llegas un segundo tarde te hará archivar documentos en el sótano.
—Que lo intente —respondió Poli con una chispa de travesura—. He lidiado con cosas peores que un hombre con un traje caro y mal humor.
— Max, es muy arrogante no entiendo por qué siempre te molesta.— dijo Luca mientras arreglaba mi cabello.
Luca pasó sus dedos por un mechón rebelde de aquel cabello pelirrojo, acomodándolo con una ternura que solo un mejor amigo —casi un hermano— podía tener. Poli suspiró, sintiendo por un momento que la calidez de Luca era el escudo perfecto antes de enfrentarse al hielo de Max.
—Me molesta porque no puede controlarme, Luca —respondió Poli, tomando un sorbo de café y disfrutando del amargor que la terminaba de despertar—. Tu hermano está acostumbrado a que el mundo sea un tablero de ajedrez donde él mueve todas las piezas. Yo soy la única pieza que no sabe dónde colocar, y eso lo vuelve loco, desde que éramos niños el siempre es así.
—Pues prepárate, porque hoy el tablero es su oficina —advirtió Luca con una mueca—. Y en su terreno, él no juega limpio y lo sabes Pero tranquila por qué hablaré con mi papá para que el no te pueda tocar.
—No por favor, estoy muy avergonzada con tus padres, todavía les tengo que pagar la matrícula.— dijo poli suspirando.
— Ya te dije que lo olvides yo lo pagaré será mi regalo de cumpleaños.— dijo Luca con una sonrisa.
— basta eso, no está en discusión, no quiero que Max o tus papás piensen que me aprovecho de ti, ahora mejor vámonos antes que tú hermano me corra sin siquiera haber firmado mi contrato.— dijo poli.
Luca soltó una carcajada suave, admirando una vez más esa terquedad que tanto caracterizaba a su amiga. Sabía que, para Poli, el honor era lo único que nadie había podido quitarle en la vida
—Está bien, jefa. No se hable más... por ahora —dijo Luca, tomando las llaves de su deportivo—. Pero prepárate, porque si Max ve que llegas conmigo, su nivel de arrogancia subirá tres puntos solo por pura competencia fraternal.
ahora vien Max debe ya de aclarar sus sentimientos eso de que el ni quiere nada serio entonces va a estar con poli y luego se va con otras ojalá poli pinga las cartas sobre la mesa y dejarle claro que ella no es de compartir y que de una vez deje a la vanessa esa