Prisionero perfecto
La mayoría de la gente huye de las prisiones. Yo, en cambio, he dedicado mi vida a construir los barrotes del mío, limando cada hierro con una paciencia que raya en lo religioso. Ella no lo sabe, o q
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La peda de mi vida
Cómo puedo iniciar esto... Fue algo desgarrador ver y saber que todo fue una mentira, fue una falacia. Me equivoqué de nuevo di todo y lo único que me devolvieron fueron mentiras y más mentiras, sab
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NUEVA RUTA
Parte II Ver como el chofer se desprendía de su piel hizo desmayar a los más sensibles de los pasajeros a pesar de verse igual,💀 hizo que varias mandíbulas se desencajaran, hizo desprender uno que ot
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La Flor Bajo la Luna
La noche envolvía el bosque con un silencio antiguo. Aiko caminó entre los árboles sosteniendo una pequeña flor roja, la única que florecía cada cien años bajo la luz de la luna. —Dicen que puede trae
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(BL) para mi Amado Catie.
Un viejo estaba sentado frente a una lápida, apoyando su espalda contra ella. Sus débiles extremidades caían con tristeza hacia su lado, junto a su desgastado bastón, mientras decía con una voz lenta
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Mi pobre angel, Caissel..
El llanto de un bebé hambriento es insoportable, pero lo es más el pecado que comete la madre que no lo alimenta. *** El amanecer traía consigo el canto de los gallos, canto que fue opacado por l
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Descargo Doloroso
Realmente te amo, pero ya no quiero esto, no quiero una relación donde tenga que pedir permiso para abrazar, para dar un beso, dónde tenga que preguntar si podemos vernos y recibir una excusa siempre.
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TÍTULO: EL ASIENTO 14 DEL AUTOBÚS
Todos los días salgo de mi trabajo a las 17:48 en punto, camino tres cuadras hasta la parada de la avenida principal, y espero el recorrido 212 que pasa siempre a las 18:02. Nunca me atraso, nunca ade
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EL CAFÉ QUE SIGO PIDIENDO PARA DOS
Todos los días salgo de mi casa a las 7:12 de la mañana, camino exactamente 5 cuadras hasta la cafetería de la esquina de la plaza —la que tiene el cartel de madera que se está cayendo un poco por la
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LA ESCLAVA DEL CEO QUE SE ROBÓ SU CORAZÓN
El día que firmé el contrato, tenía 22 años, mi papá internado por un infarto, y una deuda de 3 millones de pesos que no podía pagar ni trabajando 20 horas al día de limpiadora en el hospital. La secr
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LA ESCLAVA DEL CEO COREANO ⚠️ Parte 1
El día que firmé mi libertad por 100 días, estaba sentada en la sala de recepción del edificio Kang Group, en el corazón de Gangnam, Seúl, con las manos temblando tanto que no podía agarrar bien el bo
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LA ESCLAVA DEL CEO COREANO ⚠️ Parte 2
Después de esa noche, todo cambió, aunque nadie más lo notara. Los gritos desaparecieron por completo. Ya no me llamaba “chica” o “asistenta”: me llamaba Ha-na, mi nombre, dicho bajito, solo cuando es
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LA ESCLAVA DEL CEO COREANO ⚠️ Parte 3
Los días siguientes fueron los más felices de mi vida, pero también los más miedosos. Teníamos nuestro amor en secreto, escondido de todo el mundo: en los pasillos vacíos de la oficina, en el coche co
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LA ESCLAVA DEL CEO COREANO ⚠️ Parte 4
Esa noche, nos sentamos en el suelo de mi cuarto chiquito, rodeados de cajas de ramyeon y de mis libros de poesía coreana, y nos contamos todo. Yo le conté lo que su abuela me había dicho, la amenaza
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BAJO LA NIEBLA DE GANGNAM ⚠️ Parte 1 d
Hoy es el día 37 desde que cayó la niebla gris sobre Seúl. Yo, Park Jiwoo, de 24 años, estudiante de medicina que no alcanzó a graduarse, llevo 37 días encerrado en los andenes abandonados de la estac
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BAJO LA NIEBLA DE GANGNAM ⚠️ Parte 2
Pasaron 12 días desde que Dohyun llegó al refugio. Y todo cambió. Él salía todas las mañanas, antes de que saliera el sol, armado con su porra de policía y un cuchillo de caza que había encontrado en
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BAJO LA NIEBLA DE GANGNAM ⚠️ Parte 3
Esperé agachada detrás del contenedor lo que pareció una eternidad. Escuché gritos, golpes, el ruido metálico de la porra de Dohyun golpeando cabezas, dos disparos que me hicieron saltar del susto, y
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BAJO LA NIEBLA DE GANGNAM ⚠️ Parte 4
Hoy se cumple exactamente un año desde que la niebla gris cayó sobre Seúl. Un año desde que el mundo tal como lo conocimos se detuvo, desde que las calles se vaciaron de risas y se llenaron de gemidos
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EL ÚLTIMO INVIERNO EN EL MONTE
Nadie lo sabía. Ni nuestras familias, ni los vecinos, ni la gente que nos cruzábamos en la plaza y saludábamos con una sonrisa tranquila como si nada faltara en nuestras vidas. Solo nosotros dos, y el
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SOMBRAS EN EL SALÓN DEL TRONO
El rey Leandro gobernaba sobre un reino de montañas altas y valles fértiles, donde el sol bañaba los campos de trigo al amanecer y la nieve coronaba los picos más altos casi todo el año. Su pueblo lo
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