NovelToon NovelToon
El Mafioso y la Promesa Rota

El Mafioso y la Promesa Rota

Status: Terminada
Genre:Acción / Mafia / Madre soltera / Reencuentro / Completas
Popularitas:0
Nilai: 5
nombre de autor: marilu@123

El Mafioso y la Promesa Rota

Dante nunca quiso tener hijos.
Y mucho menos una familia.
Pero todo cambia cuando una joven llega con dos adolescentes, y una verdad increíble:
Ellos son sus hijos.

Como si fuera poco, ella también es perseguida por un hombre peligroso… y Dante es el único que puede protegerlos.
Ahora, obligados a convivir, lo que empieza con desconfianza se transforma en algo mucho más intenso.

Porque Dante no confía en ella.
Y ella lo odia.
Pero cuanto más intentan alejarse el uno del otro…
más peligrosa se vuelve su conexión.

🔥 Entre secretos, promesas rotas y un deseo imposible de ignorar…
Algunas historias no empiezan con amor.
Empiezan con el caos.

NovelToon tiene autorización de marilu@123 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 8

Visión de Rebecca

Mi corazón casi se detuvo cuando vi el número.

Desconocido.

Pero yo lo sabía.

Lo sabía.

Mis manos comenzaron a temblar en el mismo instante.

Dante me estaba mirando.

Observando cada reacción.

Cada detalle.

—Contesta.

Su voz llegó baja.

Firme.

Sin espacio para retroceder.

Tragué saliva.

Y contesté.

Pero no llevé el celular a mi oído.

Lo puse en altavoz.

Porque… no quería oír aquello sola.

—Aló…

Mi voz salió débil.

Traicionando todo el miedo que estaba intentando esconder.

Y entonces…

Su voz.

Fría.

Arrastrada.

Controlada.

—Finalmente.

Mi cuerpo entero se congeló.

—Ya estaba pensando que te habías olvidado de mí.

Cerré los ojos por un segundo.

Respira.

Respira.

—¿Dónde estás?

Preguntó.

No como una duda.

Como una exigencia.

No respondí.

No pude.

Mi garganta se cerró.

—Mandé a mis hombres tras de ti…

Continuó.

La voz volviéndose más irritada.

—Y, de repente… desapareces.

Un silencio pesado.

—Eso no fue educado.

Mis manos temblaban más.

Dante continuaba en silencio.

Pero yo sentía.

Sentía su atención totalmente allí.

—Vuelve al apartamento.

La orden llegó directa.

Fría.

—Ahora.

Mi corazón se disparó aún más.

—Si quieres que tus sobrinos estén bien…

Mis piernas se debilitaron.

—Es mejor que vuelvas.

Mi respiración falló.

—Porque si no…

Una pausa.

Lenta.

Calculada.

—Puedo hacer una visita en su escuela.

—¡NO!

La palabra salió antes de que pudiera controlarla.

Desesperada.

Instintiva.

—Por favor…

Mi voz se quebró.

—No hagas eso…

Silencio.

Y entonces…

Él se rio.

Bajo.

Enfermizo.

—Así que sí te importan…

Mis manos estaban heladas.

Mi cuerpo entero tenso.

—Podemos resolver esto de otra manera.

Mi estómago se revolvió.

Ya sabía lo que venía.

—Tú vienes a mí.

Su voz se volvió más suave.

Más peligrosa.

—Te quedas conmigo.

Mi corazón se hundió.

—Y yo dejo a los chicos en paz.

Mis piernas casi cedieron.

—Puedo incluso darles una vida mejor.

Continuó.

—Cosas que tú nunca podrás darles.

Lágrimas llenaron mis ojos.

Pero no dije nada.

No pude.

—No eres más que una chica intentando jugar a ser madre…

Su voz se volvió más dura.

Más cruel.

—Y fallando miserablemente.

Aquello dolió.

Dolió de verdad.

Pero continué en silencio.

Paralizada.

Sin reacción.

—¡Háblame!

Gritó.

Y yo me encogí.

Instintivamente.

—¿O perdiste el coraje?

Silencio.

Pesado.

Asfixiante.

Y entonces…

Otra voz.

Cortando todo.

—¿Ya terminaste?

Levanté la mirada al instante.

Dante.

Su voz salió baja.

Controlada.

Pero cargada de algo… mucho peor.

Mucho más peligroso.

Que cualquier cosa que aquel hombre había demostrado hasta ahora.

Del otro lado de la línea…

Silencio.

—¿Quién es?

Preguntó el hombre.

Desconfiado.

Dante no respondió de inmediato.

Simplemente se levantó.

Despacio.

Sin prisa.

Tomó el celular de mi mano.

Con calma.

Sin siquiera tocarme.

Se lo llevó al oído.

Y habló.

—Ya has hablado demasiado.

Su voz era diferente ahora.

Más fría.

Más… mortal.

Un silencio cayó.

Pesado.

Del otro lado.

—No sé quién eres…

Comenzó el hombre.

Pero Dante interrumpió.

—Y ni necesitas saberlo.

Simple.

Directo.

Sin emoción.

—Solo necesitas entender una cosa.

Hizo una pequeña pausa.

Y yo sentí.

Sentí el aire cambiar.

La tensión aumentar.

—Mientras aún tienes tiempo.

Mi respiración quedó atrapada.

—Desaparece.

Silencio.

Total.

—Porque si necesito ir hasta ti…

Su voz se volvió aún más baja.

Casi un susurro.

Pero cargado de una promesa tan sombría…

Que hizo que mi cuerpo entero se erizara.

—No tendrás tiempo ni de arrepentirte.

El silencio del otro lado fue inmediato.

Pesado.

Diferente.

Y por primera vez…

Yo sentí.

Miedo.

Pero no mío.

De él.

Del hombre.

Dante alejó el celular.

Descolgó.

Sin prisa.

Y me lo devolvió.

Como si aquello fuera… nada.

Pero no lo era.

Nada de aquello lo era.

Yo aún estaba parada.

Sin conseguir moverme.

Sin conseguir pensar bien.

Mi cuerpo temblando.

Mi respiración fallando.

Y entonces…

Me di cuenta.

El problema no había terminado.

En realidad…

Solo había cambiado de nivel.

Y ahora…

Yo estaba en medio de algo mucho mayor.

Mucho más peligroso.

De lo que jamás imaginé.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play