María, enamorada del príncipe de sus sueños como toda doncella, todo a su alrededor caera cuando descubra que no todo lo que creía, era real, y la desilusión la lleva a tomar una decisión, un sacrificio que cambiará su vida y la de todos los reinos.
NovelToon tiene autorización de Karina Garcia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
CAPÍTULO 07
CAPITULO 07
María voltea su rostro para dejar de verlo, respira profundamente para calmarse y con una tranquilidad le contesta. – Para ser un caballero del rey de reyes, es bastante vulgar con sus palabras y se ha equivocado en su razonamiento inapropiado que ha tenido.
Solo para aclarar, lo miré porque me ha sorprendido, no esperaba que estuviera atrás de mí y realmente no sé cuánto tiempo lleva ahí viéndome como un depravado; pienso que te has proyectado con tus palabras, que no han sido apropiados para una señorita, porque independientemente de si soy de familia noble o de familia humilde, lo que ha dicho es inapropiado solo por ser una señorita.
Si me disculpa ya que está aquí, sirva de algo y guíeme hasta donde está la cocina, tengo hambre.
El hombre al escuchar lo que dijo se molestó mucho y con una voz imponente le dice. – Mujercitas como tú jamás serían atractivas para mí, los 5 reinos son de gente sucia y salvaje.
No sueñes que alguien de nosotros o de mi reino podría prestarle atención a mujeres salvajes como ustedes, que intentan ser nobles; será mejor que midas tus palabras y no me hagas enojar en el futuro, es molesto que alguien como tú trate de ponerse al nivel de nuestras mujeres como para creer que pueden llamar nuestra atención.
Ya no es hora de comer, si no llegaste a la hora indicada recuerda que te quedas sin comer y eso lo expliqué en el momento que llegaron aquí; será mejor que para mañana llegues a tiempo para que puedas comer, si te mueres de hambre por no respetar las reglas del barco, será tu problema, no el de nosotros.
María no recordaba haber escuchado eso de la comida, pero tampoco le molestaba la dichosa regla, total un día sin comer no la mataría, lo que sí le molestaba era la actitud de ese hombre; era prepotente, ofensivo con sus palabras y lo que más odiaba de él, era que trataba de humillarla, de hacerla sentir menos, algo que no le iba a permitir.
Con dignidad empezó a caminar a donde estaba los camerinos y al pasar a su lado con una tranquilidad le dice. – Tienes el ego tan alto que das lástima, recuerda no eres un rey, mucho menos un príncipe y solo por esa razón jamás voltearía a verte.
Yo soy hermosa, tanto que los hombres me miran al pasar, no pueden evitarlo, mi belleza es algo que me acompaña a donde voy y tú mismo lo has experimentado, no has podido evitar verme, venir a donde estoy, solo para llamar mi atención, pero tranquilo, yo tampoco me fijaría en alguien como tú tan desagradable y poco caballeroso, no eres mi tipo; y descansa nadie se burlará de ti, es natural que pase este tipo de cosas.
Siguió caminando mientras decía eso y cuando estaba a punto de cruzar la puerta escucha un fuerte golpes, seguido de un resoplido, pero ella no volteó a ver qué fue lo que golpeó solo siguió caminando sin voltear a verlo, como si fuera nada.
El hombre estaba molesto por lo que le dijo y al verla alejarse, quiso sostenerla del brazo, decirle unas cuantas cosas para callarle la boca, pero su orgullo se interpuso y en el momento que iba a tomarla del brazo prefirió voltearse, terminó golpeando un barril, que ya estaba viejo, terminó rompiéndose, causando un ruido fuerte que hizo que hasta sus hombres que estaban de guardia salieran a ver qué pasaba.
Él estaba furioso, estaba por ordenar a sus hombres que se retirara cuando escuchó la voz burlesca de Omar decir. – Todos regresen a sus puestos, no paso nada, solo es nuestro capitán molesto porque una jovencita lo puso en su lugar.
(se empezó a reír con ganas mientras se acercaba a él y una vez que todos se retiraron, divertido empezó a decir)
Aquiles, nunca me imaginé que en esta tierra pudiera haber una mujer que te rechazara; creí que iba a morir sin ver un solo rechazo en tu vida, como siempre son las mujeres las que te buscan, las que se te ponen en bandeja de plata y tú siempre las rechazas, pero mírate, esa jovencita te dejó tirado en el suelo, te pisoteó, te escupió, hasta te dijo que no eras su tipo, es más ni siquiera te dejó meter las manos para defenderte.
La verdad me siento avergonzado de lo que miro, trataste de humillarla, de hacerla sentir mal y terminaste siendo tú el que se miró realmente mal al momento de querer que te comprara, pero no solo era la venta, sino que te pusiste realmente caro.
Que acaso no recuerdas que ella es la prometida del príncipe heredero del reino de América, ya se olvidó que llegamos justo donde se estaban dando un beso en medio de la pista de baile; si realmente quieres que te haga caso tendrás que apostarle a lo grande decirle que tú eres el príncipe heredero del rey de reyes, que gobiernas en los 5 reinos, que no eres un simple capitán de barco o un simple caballero del reino.
Aunque no creo que eso te funcione, esa jovencita realmente se miraba enamorada del príncipe heredero de América; lo miraba como si fuera su sol, su todo y a ti más que con una mirada lujuriosa te mira con un desprecio, que si hubiera podido seguro te manda echar del barco, te da de comida para los tiburones.
Aquiles molesto lo toma de la camisa cerca de su cuello y con una voz amenazante le dice. – Será mejor que te calles o serás tú la comida para los tiburones.
Omar trata de controlar su risa, aunque divertido subiendo sus manos al aire le dice. – tranquilo capitán, solo estaba diciendo lo que miré, no es para que lo tome contra mí, mejor vaya al camerino de la joven y muéstrele que usted es más hombre que ese tal Carlos, que tiene un mejor título en la nobleza, que será el rey de reyes.
Aquiles lo suelta y molesto le da la espalda, camina a la orilla del barco, mira hacia la luna e ignorado todo lo que decía, con un tono de voz curioso dijo. – No recordaba que era la joven que estaba con el príncipe heredero de América.
Había olvidado ese insignificante detalle, ahora entiendo por qué es tan orgullosa y alzada, ya se considera princesa; creo que lo mejor será enseñarle que aquí no tiene ningún valor, vamos a educarla para que aprenda a ser sencilla, a no sentirse más que los demás.
Omar se paró a su lado y con un tono divertido le dice. – Creo que no deberías meterte con ella.
Mira Aquiles, no es bueno jugar con fuego, porque terminarás quemado y yo me di cuenta de cómo la mirabas, el deseo se te veía en los ojos, que si ella te hubiera invitado a su camerino la hubieras seguido; lo que trato de decirte es que esa jovencita te gustó físicamente y si no quieres quedar de rodillas a sus pies, será mejor que te mantengas alejado de ella.
Aquiles se empezó a reír con fuerza y con un tono burlón dijo. – Estás loco, esa cosa rara que se dice mujer, qué me va a gustar, es más yo creo que el príncipe heredero del reino de América ha de estar rogando para que no vuelva, por algo la mandaron en este barco.
Omar se le quedo mirando, lo conocía también que sabía que no era el mismo de siempre, no estaba seguro, pero solo podía pensar que María le había movido algo en su interior, solo quería saber si eran sentimientos de amor o era que solo la deseaba como hombre