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CONTIGO SÍ...

CONTIGO SÍ...

Status: Terminada
Genre:Juego del gato y el ratón / Mujeriego enamorado / La mimada del jefe / Amor-odio / Polos opuestos enfrentados / Romance de oficina / Completas
Popularitas:784.1k
Nilai: 5
nombre de autor: JHOHANNA PEREZ

La historia de los Moretti es una de pasión, drama y romance. Alessandro Moretti, el patriarca de la familia, siempre ha sido conocido por su carisma y su capacidad para atraer a las mujeres. Sin embargo, su verdadero karma no fue encontrar a una fiera indomable, sino tener dos hijos que heredaron sus genes promiscuos y su belleza innata.

Emilio Moretti, el hijo mayor de Alessandro, es el actual CEO de la compañía automotriz Moretti. A pesar de su éxito y su atractivo, Emilio ha estado huyendo de las relaciones estables y los compromisos serios con mujeres. Al igual que su padre, disfruta de aprovechar cada oportunidad que se le presenta de disfrutar de una guapa mujer.

Pero todo cambia cuando conoce a una colombiana llamada Susana. Susana es una mujer indiferente, rebelde e ingobernable que atrapa a Emilio con su personalidad única. A pesar de sus intentos de resistir, Emilio se encuentra cada vez más atraído por Susana y su forma de ser.

¿Podrá Emilio atrapar a la bella caleña?.

NovelToon tiene autorización de JHOHANNA PEREZ para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Rechazado...

El animador, con voz entusiasta y contagiosa, levantó el micrófono una vez más:

—¡Señoras y señores, que suenen los tambores! ¡Empieza oficialmente nuestro concurso de salsa!

Doce parejas se posicionaron en el centro de la pista improvisada. Las luces giraban, los aplausos retumbaban y los músicos iniciaron un clásico de la salsa caleña con todo el sabor y la energía que caracterizan a la ciudad.

Entre esas parejas, una en particular llamó la atención de todos: la caleña de movimientos felinos y el italiano de mirada intensa, ambos vestidos con ropa informal, pero envueltos en una tensión tan evidente que parecía que el aire entre ellos vibraba.

La música comenzó y Susana tomó la iniciativa. Giró sobre sus tacones con fluidez, moviendo sus caderas con ritmo natural y una coquetería feroz. Emilio intentó seguirle el paso y, para sorpresa de todos —y sobre todo de ella—, lo hizo con notable destreza. Había aprendido salsa durante su juventud en Milán, cuando su madre insistió en que debía saber al menos un baile latino. Nunca imaginó que ese capricho materno le serviría para enfrentar a una fiera colombiana.

Ella marcaba los pasos con seguridad, deslizándose con gracia felina; él la seguía, firme y elegante, con el torso erguido, los movimientos controlados y una sonrisa segura en los labios. Se acercaban, se alejaban, giraban, se desafiaban con la mirada mientras los cuerpos parecían conversar en un idioma que ninguno estaba dispuesto a traducir con palabras.

Cuando la música hizo una pausa breve, Emilio se acercó con media sonrisa en los labios y el rostro ligeramente enrojecido por el esfuerzo.

—Sorprendida, señorita Montero. —dijo en voz baja, apenas audible entre la bulla del público—. ¿Qué le parece si le hago una propuesta?

Susana, jadeando un poco por el baile, tomó una botella de agua que uno de los meseros le ofreció. Rodó los ojos antes de responderle.

—Admito que estoy sorprendida. No pensé que un italiano supiera bailar… y mucho menos salsa. Pero no quiero más propuestas, gracias.

—¿Tiene miedo? —insistió Emilio, acercándose un poco más con gesto provocador.

Ella soltó una risa seca, entre divertida e incrédula. Dio un paso hacia él, apoyando una mano en su cadera.

—Esperemos a ver si ganamos el concurso, y luego... negociamos su otra propuesta, señor Moretti.

—Perfecto. —dijo él, con una reverencia elegante y un brillo en los ojos que hablaba más de deseo que de cortesía.

La segunda ronda inició con un ritmo más rápido, casi frenético. La competencia se intensificaba. Las parejas eran eliminadas una a una por el jurado y el entusiasmo del público aumentaba. Sin embargo, Susana y Emilio no solo resistían... destacaban.

Él comenzó a arriesgar un poco más: giros rápidos, levantadas sutiles, desplazamientos que hacían que la caleña tuviera que adaptarse, responder y superar cada intento suyo de liderar. Ella no se dejaba dominar. Su estilo era explosivo, libre, salvaje. A ratos parecía que bailaban una guerra.

Cada vez que sus cuerpos se rozaban, una descarga eléctrica les recorría. Susana, sin quererlo, comenzaba a disfrutar ese pulso de energía, esa competencia silenciosa donde no solo se disputaban el premio… sino el control.

Finalmente, cuando solo quedaban tres parejas, los aplausos y la emoción se dispararon. La última canción sonó: un clásico de Fruko y sus Tesos que levantó a todos de sus sillas.

Susana dio un giro rápido, Emilio la sostuvo por la cintura y luego, en una maniobra perfectamente ejecutada, la levantó levemente del suelo antes de dejarla descender con suavidad. Ella se aferró a sus hombros y, por un instante, sus rostros quedaron a centímetros. La tensión fue palpable. Ninguno parpadeó.

Él respiraba agitado, con el rostro rojo como un tomate, bañado en sudor, pero con una sonrisa triunfante en los labios. Ella, aunque también jadeaba por el esfuerzo, mantenía la barbilla en alto, como si ni el cansancio pudiera doblegarla.

Y entonces, la música terminó. Silencio.

El animador volvió al micrófono mientras el jurado deliberaba rápidamente.

—¡Y la pareja ganadora del concurso de salsa de esta noche es…! —el silencio se hizo eterno— ¡la pareja número ocho, Emilio y Susana!

Los vítores estallaron. Gritos, aplausos, silbidos. El público enloquecía.

Emilio levantó los brazos, aún sin poder creerlo. Miró a Susana, que apenas esbozaba una sonrisa entre cansada y satisfecha.

—¿Lo ves? —dijo él, acercándose con el torso aún agitado—. No hay trato imposible con la pareja correcta.

Susana se limitó a mirar al frente, recibiendo la ovación del público.

—No se emocione tanto, Moretti. Aún le falta mucho para impresionarme.

Pero mientras caminaban a recibir el premio, con la botella de licor fino en manos y los aplausos todavía retumbando, ambos sabían —aunque no lo dijeran— que algo poderoso había comenzado a arder entre ellos. Orgullo, atracción, desafío… y tal vez, un deseo que iba más allá del baile.

—Lo prometido es deuda. Aquí tiene su premio, señorita Montero. —dijo Emilio con una media sonrisa mientras le entregaba la botella de licor que acababan de ganar y el cheque con él dinero—. ¿Está lista para mi otra propuesta?

La morena lo miró de reojo mientras consultaba la hora en su reloj de pulsera. Sus labios se fruncieron con un gesto entre resignado y desafiante.

—Ya es bastante tarde. Debo regresar a casa. Aunque ya sea mayor de edad, aún vivo con mis padres… y ellos tienen reglas que respeto muy bien. —respondió con firmeza, acomodando un mechón rebelde que caía sobre su rostro.

Emilio ladeó la cabeza, divertido por su respuesta. Pero no se dio por vencido.

—Entonces le plantearé mi propuesta… y dejaré que usted decida si mañana o pasado puede aceptarla.

Susana arqueó una ceja, a la defensiva.

—A ver… lo escucho.

—Usted dijo en la reunión que yo era un hombre que nació en cuna de oro, y que por eso me costaba comprender lo que significa luchar por un sueño. ¿Qué le parece si me muestra, aquí en su ciudad, a esas personas que no tienen privilegios y aun así se esfuerzan cada día por salir adelante?

La caleña soltó una carcajada que retumbó en el pecho del italiano como un golpe inesperado.

—¿Para qué? ¿Para que se horrorice al ver ese mundo marginado en el que algunos vivimos? ¿O para que crea que va a contagiarse de algo al estar cerca de personas que no usan ropa de diseñador ni perfume francés como usted? —lo miró de arriba abajo con desdén—. No, gracias. Suficiente he tenido con lo de hoy. Acepté el baile por diversión, pero no lo quiero cerca más de lo necesario.

Se giró con elegancia, sus caderas moviéndose con ese vaivén natural que tanto desquiciaba a Emilio. Caminó con paso decidido hacia Santiago, quien la esperaba junto al auto con la puerta abierta.

—Susana… —intentó decir él, pero ella ni siquiera se molestó en voltearse.

Subió al vehículo sin mirar atrás, dejando al italiano con un sabor amargo en la boca… un sabor que no se parecía en nada al de la derrota empresarial, sino más bien al del rechazo personal.

—Tampoco te quería cerca, parlanchina… —bufó con rabia contenida mientras salía del lugar—. Solo quería jugar.

Sin pedirle a nadie más, se dirigió a una avenida principal y levantó la mano para tomar un taxi. La ciudad seguía viva, bulliciosa, como si nada le importara el remolino emocional que se desataba dentro del hombre más arrogante del evento.

Ya en el hotel, Emilio entró a su habitación con pasos pesados. Cerró la puerta con un leve golpe y comenzó a quitarse la ropa, malhumorado.

Se desabrochó los botones de la camisa y, al quitársela, algo pequeño y metálico cayó al piso con un leve "clic".

Frunció el ceño y se agachó. Era un delicado zarcillo de oro con una diminuta esmeralda incrustada. Lo sostuvo entre los dedos. No necesitó pensar mucho. Era de ella. De Susana Montero.

Probablemente, se le había enredado entre los pliegues de su camisa durante una de las vueltas del baile. Ese pequeño objeto ahora parecía tener el poder de traer de regreso cada instante de la noche: la forma en que su piel rozaba la suya, las manos suaves que se aferraban a su cuello, el aroma dulce y penetrante de su cabello, las caderas que parecían invitar al pecado.

Emilio se dejó caer sobre la cama, aún sujetando el pendiente.

—¿Qué demonios te pasa, Emilio Moretti? —murmuró para sí mismo—. Es solo una mujer más…

Pero no era cierto. Lo sabía. Ella no era una mujer cualquiera.

—Además, es rebelde… y a ti no te gustan así. Las prefieres dóciles, complacientes…

Pero Susana era todo lo contrario. Tenía una lengua afilada, un orgullo que desafiaba su autoridad, y una forma de moverse que podía volver loco a cualquier hombre. Y eso… lo irritaba. Porque le gustaba aunque no lo aceptará.

Miró nuevamente el zarcillo, y una sonrisa ladina se dibujó en su rostro.

—Maldita parlanchina… —susurró con el ceño fruncido y el corazón latiendo más fuerte de lo que le hubiera gustado admitir...

1
Beda Aleman
Son ganas de vivir con ese dolor sin saber y también quedarse así hasta el final Emilio Oye los consejos de tu apreciada y querida .madre que como una madre no hay solo ella está con tu dolor y haces nada Vanesa se acuesta con Balestra y sigue pensando en Susana no seas tan torpe busca busca averigua no esperes que sea tarde cuando ella desaparezca y no sepas dónde buscarla será un hombre amargado vegetando 🙈🙈🙈
Beda Aleman
En algun momento ellos tendrán que sabes la verdad ella deberá de contarle como fueron las cosas con ese par de alimañas eso son para mí hasta Emilio que le restregó a Susana andar con la Arrastrada de Vanesa otra alimaña ya el se dará cuenta tarde o temprano .El abuelo antes de morir debe solucionar eso por lo menos contar todo lo que Susana le contó al pura verdad eso no puede ser y se sepa que fue una trampa del Asdrubal y la Vanesa para hundir a Susana cono.lo.hicieron que tal claro la Drogo por qué sabía que si.no hacia ella no irá con el a ningún sitio degenerado en algún momento lo pagarás Asdrubal
Beda Aleman
Todos ellos saben quién es Asdrubal una rata la propia alimaña y lia Vanesa deja que la descubra y se de cuenta que ella si no.vale nada al dado de Susana que todo fue una trampa entre Vanesa y Asdrubal para separarlo y el Asdrubal cobrarse según el lo que Emilio le hizo a la zorra de su esposa que tal 😥😥😥
Beda Aleman
Todos ellos saben quién es Asdrubal una rata la propia alimaña y lia Vanesa deja que la descubra y se de cuenta que ella si no.vale nada al dado de Susana que todo fue una trampa entre Vanesa y Asdrubal para separarlo y el Asdrubal cobrarse según el lo que Emilio le hizo a la zorra de su esposa que tal 😥😥😥
Beda Aleman
Que lastima que toda la familia está en contra de Susana .menos el.abuelo
que no se muera antes que se resuelva de Susana o nazca el bebé y que lo dé Vanesa sea mentira o de otro 😥😥😥
Beda Aleman
La verdad es que todo se está complicando por culpa del Balastre ese ya huyó como.la rata playera que es muergano ojalá que la esposa le salga y.lo.castigue aún que sea en sueños o borracho maligno 🙈🙈🙈
Beda Aleman
De paso esto para que el piense el embarazo no es de el seguro que piensa que es del degenerado que abuso de ella aún que todavía ella no está segura por.que estaba drogada que tal
😥😥😥
Beda Aleman
Lo que faltaba degenerado la zorra esa no creo que que se vaya a quedar con.la zorra esa es una burla para todos a lo mejor hasta la familia de Emilio la acectaran como novia de Emilio que rápido se colgó de el alimaña zorra y zorra 😥😥😥🙈🙈🙈
Beda Aleman
Lo que faltaba degenerado la zorra esa no creo que que se vaya a quedar con.la zorra esa es una burla para todos a lo mejor hasta la familia de Emilio la acectaran como novia de Emilio que rápido se colgó de el alimaña zorra y zorra 😥😥😥🙈🙈🙈
Beda Aleman
lamentablemente en algún momento abra que averiguar y encarcelar a esos dos alimañas Vanesa y Asdrubal que son los causante de esta desgracias de Emilio y Susana. La envidia acaba con un mundo entero y es lo que está pasando en estos momentos a ellos 😥😥😥
Beda Aleman
Bueno es que no es para menos Emilio.los encontró tal cual se como El Asdrubal quería que los encontrara Síi debes ir a que te examinen por qué esa rata te Drogo siempre bebiendo sin ver lo que bevistes Susana procede a defenderte y la Vanesa también está metida en esa tragedia lo que ellos querían 🙈🙈🙈
Beda Aleman
Yo estoy tensa de saber lo que esas ratas inmundas pudieran hacer con Susana y tos los compañeros sabran de esa desgracias en la que cayó Susan por la mala influencia de la alimaña de.Asdruval cobrándose una deuda a Emilio que la guende el y la zorra de su mujer Dios amparalos
Beda Aleman
Hasta cuando serán esos demonios queriendo destruir dos almas que se quieren se adoran y se tienen confianza en todo sus planes alimañas la.envidia los acabará a Ellos primero 👅lenguas viperinas Hay JHOHANNA por qué tanta crueldad con estos seres que se amén
Beda Aleman
Hay pero por que envés de que le pase algo malo A .demonio de la Vanesa y al Asdrubal están con la envidia y queriendo separar a.Emilio y a Susana zorra Vanesa no lo lograrás de una forma o se otra vas a desaparecer del mapa mala hierba sucia arrastrada sin dignidad la pagarás y bien cara .
Beda Aleman
Síii JHOHANNA .primero.la salud está ardua labor que realizas no.es juego y más que es muy detallado y.minucioso ya sabe poco a poco y cuídese mucho vida y salud 💕
Beda Aleman
Malu estás como yo también pensé no leer ese capítulo por qué pensé que el Asdrubal la sacaría de donde estaban bailando ella aún que ella no.bailo yo decía ese degenerado la violeta algo le hará y Emilio no está ni más otras chicas Dios tenía los nervios de punta 🙈🙈🙈por lo menos todavía no le hecho daño visible pero está casando como.el lobo feros .
Beda Aleman
Este degenerado tanto va dar que va abusar de Susana y Emilio anda por eso mundos con la Vanesa y Susana sin saber de él quien sabe lo que abra hecho la Vanesa con el regresará restregandole a Susana todo lo que hizo con Emilio hay Dios va Arder Troya digo yo hay JHOHANNA que no sea asi por fa síii
Paola Duarte
/Drool//Drool//Drool//Drool/
Paola Duarte
Ya caerán los dos./Drool//Drool//Drool/
Paola Duarte
/Drool//Drool//Drool//Angry/
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