"Las 10 Locuras" es una vibrante comedia dramática que sigue la vida de diez mujeres excepcionales, unidas por la amistad y la convivencia en una casa compartida. Lo que comenzó como un pacto para dividir gastos, pronto se transforma en un hogar bullicioso, lleno de risas, conflictos y un apoyo incondicional. Pao, Hazel, Diana, Mar, Jequena, Angie, Isyuris, Marytanchy, Vilmaris y Viviana Cada una de ellas, con personalidades tan diversas como entrañables, aportan una chispa única a esta peculiar hermandad.
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4 - El susto
Todas se quedaron paradas frente a la puerta principal mirando la casa hermosa y grande que tenían enfrente, el sol empezaba a esconderse pintando el cielo de colores naranjas y rosados, y el viento movía las cortinas blancas que salían por las ventanas abiertas, todo parecía perfecto y de cuento de hadas, hasta que de repente sonó un ruido muy fuerte y extraño
— ¡UUUUUUUUUUUH! — hizo un sonido largo y que daba escalofríos como si fuera un fantasma saliendo de la pared
— ¡AAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHH! — gritó Mar pegando un salto que tocó el techo con la cabeza y se escondió detrás de Viviana agarrándose de su camisa con todas sus fuerzas — ¡HAY FANTASMAS! ¡HAY ESPÍRITUS! ¡NOS VAN A MATAR! ¡ESTA CASA ESTÁ EMBRUJADA! ¡YO ME QUIERO IR A MI CASA YA!
— Cálmate Mar cálmate no es nada — dijo Hazel tratando de abrir la puerta que estaba un poquito trabada — Es solo el viento que pasa por las rendijas y hace ruido nada más
— ¡NO ES VIENTO! ¡ES LA LLORONA! ¡ES EL CUCO! ¡YO LO SÉ! — seguía gritando Mar temblando como gelatina y con los ojos llenos de lágrimas — ¡Vámonos por favor que aquí nos va a pasar algo terrible
— Jajajaja ay amiga eres una exagerada — se reía Jequena dándole palmaditas en la espalda — Si fuera fantasma ya se hubiera comido a Angie que es la que más ruido hace
— ¡OIGAN CHICAS VENGAN A VER LO QUE ENCONTRÉ! — gritó Angie que se había metido por una ventana lateral que estaba abierta y asomaba la cabeza con cara de loca — ¡HAY UNA SALA INMENSA Y HAY HAMBREGUES! ¡PERDÓN HAMACAS! ¡VAMOS A COLUMPIARNOS!
Por fin Hazel logró abrir la puerta de un empujón fuerte y todas entraron una por una con mucho cuidado, la casa era realmente espectacular, pisos brillantes, muebles cómodos, cuadros en las paredes y una sala enorme con techos altísimos
— ¡WOW! — dijo Pao caminando despacito y tocando todo con mucho cariño — Qué bonito se siente estar aquí, huele a limpio y a mar, me encanta
— Sí es muy bonita pero necesito verificar la estructura — dijo Vilmaris sacando su libreta y empezando a revisar las paredes y los enchufes — Mmm paredes de buena construcción, instalaciones eléctricas aparentemente seguras, ventilación adecuada, todo cumple con los estándares básicos de habitabilidad
— Vilmaris por favor deja de ser tan ingeniera y disfruta — le dijo Diana caminando como modelo por la sala y girando sobre sus talones — Oigan miren qué espejo tan grande tengo aquí, perfecto para arreglarme y verme bien todo el tiempo
— ¡YO QUIERO ESA HABITACIÓN DE ALLÁ! — gritó Angie corriendo por el pasillo como una flecha — ¡LA QUE TIENE LA VENTANA MÁS GRANDE! ¡ESA ES MÍA PORQUE SOY LA PRIMERA EN LLEGAR!
— ¡NO ESPERA! — gritó Marytanchy corriendo detrás de ella casi tropezándose con su propia maleta — ¡YO TAMBIÉN LA QUIERO! ¡PORQUE NECESITO LUZ PARA TRABAJAR Y CARGAR MIS COSAS! ¡ESTOY MUY OCUPADA!
Se armó una carrera divertida por todo el pasillo, Angie corría haciendo zic zac y riendo a carcajadas, Marytanchy iba detrás con el celular en la mano y mirando el reloj, Pao iba caminando despacito detrás de ellas diciendo
— Chicas no corran que se pueden caer y lastimarse, hay suficiente espacio para todas no peleen por favor
Pero la que realmente armó el drama fue Mar cuando entró al primer cuarto que encontró
— ¡AYYYYYY NO! — gritó saliendo corriendo como si la persiguiera el diablo — ¡ESA CAMA ES DEMASIADO GRANDE! ¡ME VOY A SENTIR SOLA! ¡Y HAY MUCHA SOMBRA! ¡Y ME VOY A PENSAR QUE HAY ALGUIEN DEBAJO ESPERÁNDOME! ¡YO NO DUERMO ALLÍ NI LOCA!
— Jajajaja Mar qué tonta eres — decía Jequena entrando al cuarto y brincando sobre la cama como si fuera un trampolín — Mírame qué suave está, yo me quedo aquí entonces, me encanta el espacio y así puedo tirar toda mi ropa por todos lados
— Bueno ya chicas ordenémonos bien que somos 10 y hay cuartos suficientes — dijo Viviana poniéndose seria y haciendo de madre — Vamos a hacer lista y que cada una escoja según lo que necesite
— Yo quiero el que tiene baño propio por favor — dijo Diana muy educadamente — Es que me tardo mucho arreglándome y maquillándome y no quiero estar esperando turnos ni que me vean sin arreglar eso es vital para mi imagen
— Perfecto toma ese entonces — dijo Vilmaris apuntando en su papel — Yo quiero el que está cerca de la cocina para tener todo controlado y cerca de los víveres por si hay emergencia nutricional
— Yo quiero el que queda al lado de Hazel — dijo Pao sonriendo — Para estar cerca y sentirnos bien
— Yo me quedo con el que tiene vista al jardín — dijo Isyuris mirando por la ventana — Se ve bonito y hay muchas flores
— ¡YO QUIERO EL MÁS GRANDE DE TODOS! — gritó Angie parándose en la cama y bailando — ¡PARA HACER FIESTA DENTRO Y CABEN TODAS JUNTAS!
— No Angie cada una en su cama que si no no dormimos nada — le dijo Viviana — Tú te quedas en el del fondo que es ruidoso y te gusta así
— ¡ME GUSTA! ¡ES PERFECTO! — gritaba ella
Ya cuando todas tenían su cuarto asignado empezaron a subir las maletas, y ahí fue donde empezó el verdadero desastre
— ¡AY AYUDAAAA! — gritó Jequena tratando de jalar su maleta que pesaba como si tuviera piedras adentro — ¡NO SE MUEVE! ¡ESTA MALETA TIENE VIDA PROPIA! ¡SE AGARRÓ DEL PISO!
— Déjame ayudarte amiga — dijo Hazel jalando con fuerza — Uff qué traes aquí ¿Troncos?
— No solo ropa y zapatos, comida y mis cosas favoritas — decía Jequena riendo
Pero la que tenía el problema real era Diana, ella había traído tres maletas gigantes y dos bolsos de mano solo para zapatos
— Chicas por favor ayúdenme con esto que es muy delicado — decía ella — Tengo mis vestidos y mis tacones y mis cremas no se me vayan a romper ni a arrugar por favor
— Diana trajiste medio closet contigo ¿Verdad? — le preguntó Marytanchy cargando una maleta mientras hablaba por teléfono — Sí ya voy, sí ya llegué, sí es muy bonito, sí ya te contaré
— Es necesario Marytanchy uno nunca sabe qué ocasión se puede presentar y tengo que estar lista para todo — respondía Diana acomodándose el cabello
De repente se escuchó un golpe fuerte en el baño principal
¡PUUM!
— ¿Qué fue eso? — preguntó Isyuris asustada — ¿Se cayó el techo? ¿Vinieron los ladrones?
— SOY YO — gritó Mar desde el baño con la puerta cerrada con seguro — ¡SE TRABÓ LA PUERTA! ¡ESTOY ENCERRADA! ¡NADIE ME QUIERE! ¡ME VOY A MORIR DE SED Y DE HAMBRE AQUÍ ADENTRO! ¡ADIOS MUNDO CRUEL!
— Jajajaja ábrele Mar que es broma — gritaba Jequena desde afuera
— ¡NO ES BROMA! ¡NO ABRE! ¡LA MANIJA SE SALIÓ! ¡AYUDAAAA!
— Cálmate que voy a resolver esto — dijo Vilmaris poniéndose sus lentes y revisando la cerradura — Es un mecanismo sencillo de resorte, solo hay que hacer presión aquí y listo
— ¡RÁPIDO VILMARIS QUE ME ESTÁ DANDO CLAUSTROFOBIA! ¡SIENTO QUE LAS PAREDES SE VIENEN ENCIMA! — gritaba Mar desde adentro haciendo como que lloraba
— Ya ya abre — dijo Vilmaris moviendo un alambre que encontró y la puerta se abrió de golpe
Mar salió corriendo y se tiró en los brazos de Viviana llorando de verdad pero de risa y de miedo mezclados
— ¡NUNCA MÁS ENTRÓ A UN BAJO SOLA! ¡PERDÓN BAÑO! ¡QUÉ TRABAJO ME DISTE!
— Eres una caso perdido Mar te lo juro — se reía Hazel dándole palmadas en la espalda
Ya todas instaladas y con las cosas en sus cuartos bajaron a la sala otra vez, pero el hambre ya estaba atacando fuerte
— Chicas tengo un hambre que me como una vaca entera — dijo Jequena frotándose la panza — Vamos a cocinar algo rico, vamos
— Sí buena idea yo traigo los ingredientes — dijo Vilmaris — Pero tenemos que lavar todo bien y tener higiene estricta
— Yo pongo la música — dijo Angie corriendo a buscar el equipo de sonido
En la cocina se armó el caos más grande del mundo, cada una quería hacer algo diferente y nadie se ponía de acuerdo
— Yo quiero hacer ensalada saludable — dijo Pao lavando las lechugas con mucho cariño
— Yo quiero hacer arroz con todo lo que encuentre — dijo Jequena metiendo la mano en la olla
— No espera que yo sé la receta perfecta y exacta — dijo Vilmaris midiendo el agua con una taza medidora — 2 tazas de arroz, 4 de agua, una pizca de sal, tiempo de cocción 15 minutos exactos
— ¡YO QUIERO PONERLE MUCHÍSIMO AJÍ Y QUE PIQUE UN MONTÓN! — gritaba Angie echando salsa picante como loca
— No Angie que nos vamos a quemar — le decía Viviana tratando de quitarle la botella — Hay que cocinar con orden y limpieza
— Oigan chicas ¿Necesitan que haga algo? — preguntaba Isyuris parada en una esquina mirando todo — Porque yo no sé cocinar mucho, una vez quemé el agua así que mejor pregunto antes de hacer daño
— Jajajaja tú puedes poner la mesa preciosa — le dijo Diana que estaba en la mesa comiéndose unas galletas que encontró — O mejor ayúdame a probar esto que está rico
— ¡AYYYYY! — gritó de repente Mar mirando por la ventana de la cocina que ya estaba oscurecido del todo — ¡MIREN LAS SOMBRAS DE LOS ÁRBOLES! ¡PARECEN HOMBRES! ¡NOS ESTÁN MIRANDO! ¡NOS VAN A ROBAR!
— Mar ya por favor cállate que me estás asustando a mí también — dijo Isyuris agarrándose del brazo de Mar — ¿De verdad hay gente ahí afuera?
— No, son solo las hojas moviéndose nada más — dijo Hazel asomándose tranquila — Ustedes sí que dan miedo de verdad
— Chicas vengan a ver la cena está lista — dijo Jequena sirviendo en los platos — Hicimos un festín digno de reinas
Se sentaron todas en la mesa grande del comedor, las luces estaban suavecitas, la música sonaba bajito y la comida olía increíble
— ¡PROVECHO! — gritaron todas al mismo tiempo
Y empezaron a comer, a platicar y a reírse sin parar, Jequena se manchó la cara de salsa otra vez, Angie se comió su plato en dos minutos y pidió más, Diana comía despacio y con elegancia para no mancharse, Vilmaris analizaba el sabor y decía si le faltaba sal o pimienta, Pao disfrutaba cada bocado con paz, Mar de vez en cuando se quedaba callada mirando hacia la oscuridad y daba un suspiro dramático, Viviana comía y vigilaba que todas comieran bien, Marytanchy comía y contestaba mensajes al mismo tiempo, Isyuris probaba todo y hacía caras graciosas y Pao les servía agua a todas
— Oigan chicas — dijo Hazel levantando su vaso con jugo — Brindemos por nosotras y por esta aventura que apenas empieza
— ¡SÍ! — gritaron todas chocando los vasos
— Por la amistad y por las locuras que vamos a hacer — dijo Angie
— Y porque no nos pase nada malo — agregó Mar haciendo la señal de la cruz
— Y porque comamos rico siempre — dijo Jequena
Estaban tan felices y tan cómodas que no se dieron cuenta de la hora que era, hasta que de repente se fue la luz en toda la casa
— ¡UUUUUY! — se quedó todo a oscuras totalmente
— ¡AAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHH! — gritó Mar y se tiró debajo de la mesa de un salto — ¡SE FUERON LAS LUCEEEEES! ¡ES EL FIN DEL MUNDO! ¡YA NO VEREMOS NUNCA MÁS LA LUZ DEL SOL!
— ¡NO TEMAN! — gritó Vilmaris — ¡YO TRAIGO LINTERNAAAA!
Y encendió una linterna potente que iluminó toda la cara de Angie que estaba haciendo una mueca terrorífica con los ojos bien abiertos y la lengua afuera
— ¡BOO! — les hizo
— ¡JAJAJAJAJAJA! — se rieron todas menos Isyuris que se tapó los ojos
— Ay Angie me diste un susto de muerte — dijo Pao riendo
— Bueno chicas qué hacemos ahora sin luz — preguntó Marytanchy — Se me va a acabar la batería del celular y me voy a perder
— Pues a dormir que ya es tarde — dijo Viviana — Mañana será un día largo y tenemos muchas cosas que hacer
— Sí pero tengo miedo de ir a mi cuarto sola a oscuras — dijo Isyuris agarrada de la mano de Pao
— Ven vamos juntas amiga — le dijo Pao
Cada una se fue hacia su habitación alumbrándose con el celular, el ambiente era misterioso pero divertido, se escuchaban risas y gritos juguetones por todo el pasillo
— Buenas noches chicas — gritó Hazel
— Buenas noches — respondieron todas
— ¡CUIDADO CON LOS FANTASMAS! — gritó Mar desde su cuarto y se echó a reír
— ¡TÚ TAMBIÉN! — le contestaron
Y así entre bromas, miedos falsos, barriga llena y corazón contento se fueron durmiendo una por una, soñando con lo que vendría al día siguiente, sin saber que la aventura apenas estaba comenzando y que los momentos más locos y divertidos estaban todavía por llegar cuando saliera el sol y vieran realmente todo lo que esa casa y esa playa tenían para ofrecerles.