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MI PEQUEÑA ESPOSA༆

MI PEQUEÑA ESPOSA༆

Status: Terminada
Genre:Diferencia de edad / CEO / Romance / Matrimonio arreglado / Casada con el millonario / Matrimonio contratado / Completas
Popularitas:5.9M
Nilai: 4.6
nombre de autor: Beatriz. MY

Mi nombre es Isabel del Castillo y, a la edad de dieciocho años, mi vida experimentó un cambio radical. Me vi obligada a contraer matrimonio con Alejandro Williams , un hombre enigmático y de gran poder, lo que me llevó a quedar atrapada en una relación desprovista de amor, llena de secretos y sombras. Alejandro, quien quedó paralítico debido a un accidente automovilístico, es reconocido por su frialdad y su aguda inteligencia. Sin embargo, tras esa fachada aparentemente impenetrable, descubrí a un hombre que lucha con sus propios demonios.

NovelToon tiene autorización de Beatriz. MY para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Boda cancelada

             ༺Narra: Ignacio༻

Descendí del vehículo y le pedí al chofer que me aguardara. Era consciente de que no disponía de mucho tiempo, pero consideraba indispensable realizar esta visita. Al acercarme a la residencia, la puerta se abrió y la señora Carmen me recibió con una amplia sonrisa.

—¡Señor Ignacio! ¿Qué lo trae por aquí? —inquirió, con un tono amable y acogedor.

Noté cómo su mirada se desplazaba a mi alrededor, como si estuviera en busca de algo.

—¿Y Alejandro no ha venido contigo? —preguntó, sonriendo de manera afable—. ¿Acaso han venido por mi hija?

—Hola, Carmen —respondí, intentando mantener un tono neutro—. ¿Está Leopoldo?

—Sí, sí, está en el estudio —me respondió, señalando hacia el interior—. Por favor, pasa.

—Gracias.

Carmen me guió hasta el estudio, donde se encontraba Leopoldo. Me detuve en la entrada, inhalando profundamente antes de entrar.

—Leopoldo, agradezco que me recibas —dije, con un tono serio.

Leopoldo se levantó de su silla, visiblemente sorprendido.

—Ignacio, ¡qué grata sorpresa verte aquí! —exclamó, extendiendo la mano para un apretón—. ¿Todo en orden?

—No del todo —respondí, consciente de que debía ser directo—. Necesito hablar con ustedes sobre un asunto importante —dije, dirigiendo la mirada hacia Carmen.

—Por supuesto, hablemos —me invitó a tomar asiento. Carmen permaneció en silencio, observando atentamente.

Tomé asiento frente a Leopoldo, consciente de la importancia del diálogo que estábamos a punto de entablar.

—Leopoldo, tú y yo hemos cultivado una amistad a lo largo de muchos años, al igual que nuestras familias —inicié, manteniendo mi mirada fija en sus ojos—. Por ello, quiero que sepas cuánto te valoro. Sin embargo, hay circunstancias que no puedo aceptar y que no deben pasar desapercibidas.

Leopoldo asintió, reconociendo la seriedad de mis palabras.

—Así es, y lo agradezco —respondió —¿Pero a que viene todo ésto? ¿ Qué sucede?.

—La situación entre nuestros hijos ha alcanzado un punto crítico —continué—. Por lo tanto, el compromiso queda cancelado.

Su expresión se volvió más seria, y pude notar que estaba asimilando lo que le estaba diciendo.

—¿Por qué? —preguntó, sintiendo que su voz temblaba apenas—. ¿Qué es lo que ha sucedido?

—Ese es un asunto que deberás esclarecer con tu hija —respondí, manteniendo un tono decidido y firme.

De manera repentina, Leopoldo alzó la voz, gritando con todas sus fuerzas el nombre de Giselle.

—¡Giselle! —su grito resonó en el estudio, llenando el ambiente con una tensión densa y palpable.

En cuestión de pocos segundos, ella hizo su entrada.

—¿Qué ocurrió, papá? —preguntó, su mirada denotando una inquietud palpable.

Me acerqué a ella, dándome cuenta de cómo balbuceaba nerviosa al verme.

—Señor Ignacio, ¿qué le trae por aquí? —dijo, como si luchara por encontrar las palabras adecuadas para expresar su confusión.

La observé detenidamente y le respondí con firmeza:

—Deberías saber muy bien cuál es la razón de mi presencia aquí.

Leopoldo, aún aturdido por la situación, trató de asimilar lo que estaba ocurriendo.

—Con claridad, Giselle, explícame por qué Alejandro está considerando cancelar su compromiso contigo —dijo, su voz ahora sonando más intensa y cargada de emoción.

Ella, mostrando una clara expresión de inquietud en su rostro, respondió de manera casi instantánea:

—No es nada, papá, te lo prometo. Él solo está molesto, pero ya me encargaré de solucionarlo.

La observé, sintiendo una profunda indignación que me invadía, incapaz de reprimir mis emociones.

—¿Vas a solucionarlo? —repetí con voz firme, acentuando cada palabra para dejar en claro mi descontento—. Estás comprometida con mi hijo y, a sus espaldas, te metes con su hermano. ¿Acaso crees que esto es algo sencillo de resolver? O dime, ¿realmente piensas que tienes el derecho de hacer este tipo de cosas?

—S-suegro... No pensé bien en lo que estaba haciendo, solo cometí un error... por favor, ayúdeme con su hijo, ¿sí? —rogó ella, con una voz temblorosa.

"Vaya, esta mujer realmente tiene una falta de vergüenza. ¿Un 'error'? Claro, como si eso pudiera justificar lo que había sucedido"...

—¿Un error, dices? —repito sus palabras con ironía— Giselle, eres adulta y sabes lo que haces. Una infidelidad no es un error, sino una decisión. Actuaste de manera deshonesta y eres consciente de ello.

Giselle permaneció en un profundo silencio durante un instante, sus ojos estaban repletos de lágrimas que amenazaban con caer en cualquier momento. Finalmente, tomó un respiro profundo, tratando de reunir el valor necesario, y empezó a expresar lo que sentía.

—Yo... —su voz tembló levemente—. Reconozco lo que hice, y lamento profundamente lo que ha ocurrido. No deseaba que esto sucediera; no debería haberme dejado llevar por mis deseos impulsivos.

Leopoldo, con una profunda preocupación reflejada en su rostro, fijó su mirada en Giselle, casi como si quisiera leer sus pensamientos.

—Giselle, lo que hiciste es una traición. —dijo con una voz profunda y seria—. No solo hacia Alejandro, sino también a toda nuestra familia.

Giselle, con la voz entrecortada y casi en un susurro, respondió:

—Lo sé, papá. No era algo que hubiera planeado. Cuando conocí a Frederick, todo se volvió confuso para mí.

Leopoldo soltó un suspiro, su mirada oscilando entre su hija y yo, como si intentara entender la situación en su totalidad.

—Ignacio, amigo, por favor, te ruego que lo pienses bien. —dijo, esforzándose por mantener la calma en su voz—. Mi hija actuó mal , lo reconozco, pero este compromiso es de suma importancia para ambas familias. No podemos permitir que las imprudencias de mi hija arruinen todo lo que hemos construido. —volvió a mirar a Giselle, sintiendo la decepción que lo invadía.

Giselle, a su lado, asintió con fervor, sus ojos reflejaban una súplica desesperada.

—Por favor, entiendo que mi comportamiento fue inaceptable, pero estoy aquí para enmendarlo. Quiero arreglar las cosas. Estoy dispuesta a hacer todo lo que esté a mi alcance para demostrar que puedo llegar a ser la mujer que Alejandro necesita y merece.

—¿La mujer que merece? —pregunté con curiosidad. —Lamentablemente, no —respondí con un tono de seriedad.

—Aunque tuviera en cuenta la posibilidad de darte una oportunidad, debo aclararte que la decisión final no me pertenece a mí, sino a mi hijo.

༺ Ignacio Williams 60 años༻

1
JULY
Y los padres de Alejandro no le hacen cariño a su nieto, el hijo de frederik?
JULY
Y ella no tenia un trabajo de modelo antes de irse a Estados Unidos, que paso con eso.?
JULY
Y Roberta iba a averiguar quien había manchado el vestido de Isabel y eso nunca pasó tampoco.
JULY
El bebé debería tener 3 años o casi 4 años. Porque ella estaba embarazada cuando se fue Isabel y ya pasaron 4 años.
JULY
Si pasaron 4 años desde que se fue Isabel el niño de Gisell debería de tener 4 años.
JULY
Es verdad si le habían dado vacaciones cuando se casó, como es posible que no le volvieran a dar vacaciones, ademas ni siquiera tenía contacto con su familia que ni se había enterado de que su hermana se había casado? Supuestamente ella hablaba constantemente con Alejandro, y Alejandro sabe donde vive la hermana con su esposo. Es una locuara. Y habían dicho que le faltaba poco y pasaron cuatro porque ella adelantó materias porque sino fueran seis.
JULY
Como te quedó el ojo Gisell?
Margraita Pezo savedra
por favor continuar
🖤 dulce melón 🖤
👏
Francisca Daniela Jimenez Valdes
me gusta ese tono juguetón con el que se dirige a ella😍
Francisca Daniela Jimenez Valdes
uuuu ... veo rodar cabezas por aquí...🤦
Francisca Daniela Jimenez Valdes
uf vaya que son una manada de hienas🤦
Francisca Daniela Jimenez Valdes
un momento aquí, brujita.
no vengas a echarle la culpa a Isabel de tus errores. tu solita los cometiste y por eso estás donde estás 🙄
Mabel Suarez
Esta mal la novela,como va a salir sin avisarle al marido?además esta mal reda ctada la historia con respecto los tiempos
Susana Ysabel Medina
cuando van a consumar su matrimonio si duermen en anotaciones separadas me parece ridículo
Mabel Suarez
Que leen?Alejandro le pd8jo lo de la empresa y que se casara con el para ayudarlo.
Alejandra Sanchez
excelente autora gracias 🙂
María Jara
la novela no es fea, pero siempre la misma vuelta de rosca, el secuestro y bla bla bla, sería bueno que fueran un poco más originales a la hora de redondear la historia !
María Jara
la novela no es fea, pero siempre la misma vuelta de rosca, el secuestro y bla bla bla, sería bueno que fueran un poco más originales a la hora de redondear la historia !
Llessica Ospina
linda🥰🥰
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