Ella reencarna en un mundo mágico, pero mantiene su fuerte amor por el mar.
*Está novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Cercania 1
El carruaje seguía avanzando suavemente mientras Dana lloraba abrazada al duque.
Afuera, el paisaje de Sunderland pasaba lentamente.
Pero dentro del carruaje…
El mundo parecía detenido.
Felix Gallagher seguía sosteniéndola con firmeza.
Y sinceramente…
No quería soltarla.
Dana poco a poco comenzó a calmarse.
Su respiración dejó de temblar tanto.
Las lágrimas disminuyeron.
Aunque seguía apoyada contra él.
Y Felix tampoco hacía ningún esfuerzo por apartarse.
Finalmente Dana soltó una pequeña risa cansada entre lágrimas.
—Esto es vergonzoso…
Gallagher bajó apenas la mirada hacia ella.
—No.
Dana suspiró suavemente.
Y después de unos segundos preguntó algo inesperado..
—¿Me daría trabajo?
Felix parpadeó apenas.
[Pensé que preguntaría dónde dormirá o si realmente puede quedarse.]
Pero no.
Dana estaba preocupada por trabajar.
El duque sintió algo extraño en el pecho otra vez.
Y entonces respondió con absoluta tranquilidad..
—Te doy el ducado.
Dana lo miró sorprendida.
Después soltó una pequeña risa.
Una risa real esta vez.
Todavía con los ojos húmedos.
—Eso no es un trabajo, duque Gallagher.
—Claro que sí.
Ella negó divertida mientras se limpiaba cuidadosamente las lágrimas.
Y aunque ya estaba más tranquila…
Todavía no soltaba el abrazo.
Como si inconscientemente hubiera encontrado un lugar seguro allí.
Dana suspiró.
—Debo verme horrible.
Gallagher la observó fijamente.
Literalmente fijamente.
El cabello algo desordenado.
Los ojos todavía brillando por el llanto.
La expresión vulnerable que ella normalmente ocultaba.
Y sinceramente…
Nunca le había parecido tan hermosa.
Así que respondió sin dudar..
—Eres la mujer más hermosa del reino.
Dana abrió apenas los ojos.
Y después volvió a reír bajito.
—Por comentarios así después nos metemos en problemas.
Gallagher frunció apenas el ceño.
—¿Problemas?
Dana asintió divertida.
—Sí. Las personas lo escuchan y después creen cosas.
Felix pensó inmediatamente..
[Ya las creen.]
Pero no lo dijo.
Dana entonces intentó moverse un poco.
Probablemente para sentarse correctamente otra vez.
Pero en cuanto se apartó apenas…
Gallagher reaccionó instintivamente.
La acercó nuevamente.
Mucho más cerca esta vez.
Y terminó abrazándola por la espalda mientras ella quedaba apoyada contra su pecho.
Dana se quedó quieta sorprendida.
Felix también.
Porque honestamente…
Nunca pensó estar así con alguien.
Jamás.
No era un hombre especialmente afectuoso.
Ni alguien acostumbrado a la cercanía física.
Y aun así ahora…
La idea de soltar a Dana le desagradaba profundamente.
Peor todavía… imaginar a otro hombre abrazándola así lo enfurecía instantáneamente.
Cedric.
Algún futuro pretendiente.
Cualquiera.
La idea le parecía insoportable.
Así que inconscientemente la sostuvo todavía más fuerte.
Dana lo notó inmediatamente.
Y quedó un poco confundida.
[Parece que realmente no quiere soltarme.]
El silencio se volvió extrañamente cálido.
Agradable.
Dana lentamente relajó el cuerpo otra vez contra él.
Y Felix apoyó apenas el mentón cerca de su cabeza.
Pensando algo completamente alarmante..
[No quiero devolverla jamás a esa casa.]
Mientras afuera, los guardias del ducado cabalgaban alrededor del carruaje fingiendo profesionalismo absoluto.. pero.. todos sabían perfectamente que algo estaba pasando dentro.
Cuando el carruaje finalmente atravesó las enormes puertas del ducado Gallagher, Dana levantó apenas la vista.
Y sinceramente…
Quedó impresionada.. se veía mucho mas imponente y elegante de día..
La mansión ducal era gigantesca.
Había guardias entrenando a la distancia, sirvientes moviéndose rápidamente y cristales magicos en distintas zonas como si aquel lugar nunca descansara realmente.
Era una casa viva.
Dana bajó lentamente del carruaje ayudada nuevamente por Felix.
Y apenas pusieron un pie dentro de la mansión…
Todo se movió rápidamente.
Porque el duque Gallagher comenzó a dar órdenes como un hombre preparado para reorganizar un reino entero.
—Preparen la habitación azul del ala este.
Los sirvientes se tensaron inmediatamente.
Porque aquella no era cualquier habitación.
Era una de las mejores suites privadas del ducado.
—Llamen a las modistas.
—Sí, duque Gallagher.
—También a las tiendas de zapatos y joyería.
Dana abrió un poco más los ojos.
—¿Qué?
Pero Felix seguía hablando tranquilamente.
—Quiero vestidos listos antes del anochecer.
—Sí, duque Gallagher.
—Y preparen un espacio de trabajo para lady Dana en mi oficina secundaria.
Los sirvientes quedaron todavía más sorprendidos.
[Un espacio de trabajo… junto a la oficina del duque.]
Dana sinceramente ya no sabía cómo reaccionar.
Porque apenas unas horas atrás había sido expulsada de su casa.
Y ahora…
Un hombre poderoso de Sunderland estaba reorganizando el ducado entero para ella.
Felix finalmente volvió la atención hacia Dana.
—Si falta algo, lo traerán mañana.
Ella seguía completamente sorprendida.
—Duque Gallagher…
Él frunció apenas el ceño.
—Felix.
Dana quedó quieta.
[Eso es cercano..]
Él la observó esperando.
Dana terminó sonriendo apenas derrotada.
—Felix…
Y el duque sintió inmediatamente esa absurda satisfacción otra vez.
Dana bajó un poco la mirada.
Todavía tímida por todo.
Y entonces dio un pequeño paso hacia él.
—Gracias.
Felix la miró atentamente.
Dana apretó suavemente las manos frente a ella.
—Gracias de verdad.
La sinceridad en su voz hizo que algo en el pecho del duque se suavizara inmediatamente.
Porque Dana parecía genuinamente emocionada.
Como si nadie antes hubiera hecho algo así por ella.
Felix dio un pequeño paso más cerca.
Y después otro.
Hasta quedar bastante cerca nuevamente.
Demasiado cerca para estándares nobles razonables.
Dana levantó apenas la vista hacia él.
Y Felix sinceramente estaba pensando que quería besarla.
Aquello fue tan repentino que hasta él mismo quedó ligeramente alarmado.
[Por los dioses.]
Pero entonces Dana sonrió apenas otra vez.
Y eso empeoró todo.
Así que sin pensarlo mucho…
La acercó un poco más hacia él.
Dana se tensó apenas sorprendida.
El corazón comenzó a acelerársele nuevamente.
Porque Felix Gallagher era absurdamente atractivo de cerca.
Y además seguía mirándola como si realmente fuera importante.
El ambiente se volvió peligrosamente íntimo.
Silencioso.
Hasta que..
—Wow.
Ambos se separaron inmediatamente.
La voz de Jack resonó por todo el salón.
El joven mago acababa de entrar con expresión absolutamente divertida.
Porque honestamente…
No había ido a la mansión White.
Pero apenas vio regresar al duque con Dana viviendo oficialmente allí…
Ya había entendido perfectamente que algo enorme ocurrió.
Jack sonrió ampliamente.
—Nunca pensé ver a una hermosa dama viviendo aquí.
Dana se sonrojó inmediatamente.
Felix lo miró con odio puro.
—Voy a matarte.
Jack parecía todavía más feliz.
—¿Interrumpo algo?
—Sí.
—Excelente.
Dana literalmente quería desaparecer.
Porque el ambiente hace apenas segundos había sido extremadamente romántico.
Y Jack claramente lo había notado todo.
Felix seguía mirando al mago como si evaluara cuál sería la forma más eficiente de enterrarlo.
[Juro que algún día lo convertiré en piedra.]
Jack seguía sonriendo sin miedo alguno.
Porque sinceramente nunca había visto al duque actuar así con alguien.
Jamás.
Y aquello era demasiado entretenido.
Mientras tanto Dana aprovechó el caos emocional masculino inmediatamente.
Una doncella acababa de acercarse respetuosamente.
—Lady Dana, si me acompaña le mostraré su habitación.
Dana asintió rapidísimo.
—Sí.
Y antes de que Felix pudiera detenerla…
Ella prácticamente escapó siguiendo a la doncella.
Todavía completamente sonrojada.
Jack la vio alejarse y luego miró lentamente al duque.
Felix seguía observando el pasillo por donde Dana desapareció.
Con expresión sospechosamente suave.
Jack sonrió lentamente.
[Oh, está completamente enamorado.]