NovelToon NovelToon
Marcada Por El Error

Marcada Por El Error

Status: En proceso
Genre:Malentendidos / Secretos de la alta sociedad / Madre soltera / Enfermizo
Popularitas:12.9k
Nilai: 5
nombre de autor: MisterG028

Natalia Harrison vivía feliz en su mundo perfecto, siendo la hija menor y consentida de una poderosa familia de Manchester. Rodeada de lujos y protegida por reglas estrictas, nunca había tenido que enfrentarse a las consecuencias reales de sus decisiones.

Pero todo cambia cuando, tras una pelea con su novio, comete un error impulsivo con Alejandro Foster, el joven y enigmático socio de su padre. Lo que parecía un simple desliz se convierte en un secreto imposible de ocultar.

Cuando descubre que está embarazada, su mundo se derrumba: su familia le da la espalda, y Alejandro, atado por su propia realidad, no puede estar a su lado. Natalia tendrá que enfrentarse sola a una verdad que lo cambia todo, dejando atrás la vida perfecta que alguna vez creyó tener.

NovelToon tiene autorización de MisterG028 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 24: Heridas que aún sangran

A la mañana siguiente, Natalia llegó al estudio de arquitectura con una sonrisa que no podía ocultar. Apenas vio a Carla, se acercó a su oficina con paso rápido.

—Carla, ¿tienes un momento? —preguntó asomándose por la puerta.

—Para ti siempre, querida. Pasa, pasa —respondió Carla con su habitual calidez, quitándose las gafas de lectura.

Natalia cerró la puerta y se sentó frente a ella, con las manos sobre su vientre ya prominente.

—Quería contarte personalmente… Ayer fuimos a la ecografía. Es una niña.

Carla se quedó inmóvil por un segundo. Sus ojos verdes, tan parecidos a los de Alejandro, se llenaron de lágrimas al instante. Se levantó de su silla y rodeó el escritorio para abrazar a Natalia con cuidado.

—¡Una niña! ¡Dios mío, voy a tener una nieta! —exclamó emocionada, con la voz quebrada—. Una princesita… Ya quiero tenerla en mis brazos, consentirla, comprarle vestidos… ¿Ya tienen nombre?

Natalia rio suavemente, correspondiendo al abrazo.

—Todavía no. Estamos pensándolo. Pero sí, es una niña. La bebé se movía mucho ayer, como si quisiera saludarnos.

Carla se apartó un poco para mirarla, limpiándose las lágrimas con una sonrisa radiante.

—Gracias por decírmelo, Natalia. No sabes lo feliz que me haces. Aunque mi relación con Alejandro sea complicada… esto es una bendición. Una nueva vida en la familia.

Se quedaron hablando un rato más. Carla le dio consejos sobre el embarazo, le recomendó una buena matrona y hasta le mostró fotos de cuando Alejandro era bebé. Natalia se sintió reconfortada por su cariño.

Por la tarde, cuando Natalia regresó al apartamento, recibió una videollamada de Lia. Se acomodó en el sofá y contestó.

— ¡Hermana! —saludó Lia con una gran sonrisa, aunque sus ojos mostraban preocupación—. ¿Cómo estás? ¿Cómo está mi sobrina?

—Bien, estamos bien —respondió Natalia, acariciando su barriga—. Ayer nos confirmaron que es niña.

Lia soltó un gritito de emoción.

—¡Una niña! Papá se va a morir cuando se entere… hablando de eso…

Lia bajó la voz, como si temiera que alguien la escuchara.

—Nat, papá está muy triste. No lo demuestra delante de nosotros, pero mamá me contó que lo ha visto varias noches en tu antigua habitación, mirando tus fotos. Pensó que volverías en una semana, que todo sería un berrinche y regresarías arrepentida. Pero ya han pasado meses y… creo que se está dando cuenta del error que cometió.

Natalia guardó silencio unos segundos. A pesar de su corazón noble y bondadoso, sintió un nudo de rabia en el pecho.

—Me alegra que esté triste, Lia —dijo con voz firme—. Porque yo estuve destrozada. Me dejó sola, embarazada, sin dinero y sin apoyo. Me dio dos días para irme de casa como si fuera una extraña. ¿Ahora se arrepiente? Pues yo todavía no puedo perdonarlo. Me dolió demasiado.

Lia suspiró.

—Lo sé, mi vida. Entiendo que estés herida. Pero es nuestro padre…

—Precisamente por eso duele más —interrumpió Natalia—. Se suponía que él me protegería.

Lia intentó cambiar de tema con cuidado.

—Nat… ¿cuándo vas a decirme quién es el padre? Ya han pasado meses. Merecemos saberlo. ¿Es alguien de Italia? ¿Estás bien con él?

Natalia apretó los labios y negó con la cabeza.

—No insistas, Lia. No voy a decírtelo. Es mejor así. Por ahora.

—Está bien… —aceptó Lia a regañadientes—. Solo quiero que sepas que te extrañamos. Y que aquí siempre habrá una puerta abierta para ti.

Después de colgar, Natalia se quedó pensativa en el sofá. Por un momento pensó en Manchester, en su antigua habitación, en sus sobrinos corriendo por el jardín… pero luego miró alrededor: el apartamento luminoso, la ciudad de Milán al otro lado de la ventana, su vientre creciendo. Sonrió suavemente.

—Italia no está tan mal… —susurró, acariciando su barriga—. Aquí estamos construyendo algo nuevo, ¿verdad, pequeña?

Esa noche, Alejandro llegó alrededor de las ocho con varias bolsas. El olor a comida italiana llenó el apartamento.

—Traje tus antojos —anunció, dejando todo sobre la mesa—. Pasta Alfredo, ensalada caprese y tiramisú de ese lugar que te gusta.

Natalia se acercó y lo besó en la mejilla.

—Eres un santo. Esta bebé y yo te lo agradecemos.

Mientras cenaban en la isla de la cocina, Natalia comentó con naturalidad:

—Hoy le conté a Carla que es una niña. Se puso muy feliz, casi lloró. Dice que ya quiere tener a su nieta en brazos.

Alejandro se tensó visiblemente. Dejó el tenedor sobre el plato y la miró con seriedad.

—¿Le dijiste?

—Sí —respondió Natalia, confundida por su reacción—. Es tu madre y va a ser la abuela de nuestra hija. ¿Por qué no podía decírselo?

Alejandro soltó una risa amarga y se pasó la mano por el cabello.

—No tenías que contarle nada personal. Carla no forma parte de esto.

Natalia frunció el ceño, molesta.

—¿Por qué actúas así? Es tu madre, Alejandro. Me ha tratado con mucho cariño, me ayudó a conseguir el trabajo… No entiendo este odio que le tienes.

Alejandro se levantó de golpe, claramente alterado.

—No es odio. Es… complicado. Y no es asunto tuyo, Natalia.

Ella también se levantó, enfrentándolo.

—¡Claro que es asunto mío! Vamos a tener una hija juntos. Tu madre va a ser parte de su vida. ¿No crees que merezco saber por qué tienes esta relación tan fría con ella? ¿Qué fue lo que pasó?

Alejandro la miró fijamente, con la mandíbula tensa. Sus ojos verdes mostraban un dolor profundo que intentaba ocultar.

—No insistas —dijo con voz baja pero firme—. No voy a hablar de eso. Carla es mi madre biológica, pero eso no significa que tenga que formar parte de mi vida. Y mucho menos de la de mi hija.

Natalia dio un paso hacia él, suavizando un poco su tono.

—Alejandro… sea lo que sea que pasó, no puedes seguir cargando eso solo. Somos un equipo, ¿recuerdas? Déjame ayudarte.

Él negó con la cabeza y retrocedió.

—No hay nada que ayudar. Déjalo estar.

Se dio la vuelta y caminó hacia la terraza, necesitando aire. Natalia se quedó en la cocina, mirándolo a través del vidrio, con el corazón apretado.

Sabía que Alejandro guardaba muchos secretos. Y aunque cada día se sentía más unida a él, también sentía que había una parte de su pasado que aún no podía tocar.

Una parte que, tarde o temprano, terminaría saliendo a la luz.

1
MisterG028
Que opinan, Alejandro debería perdonar a su madre
Lupita Garcia Esparza
excelente trabajo escritora felicidades
Lupita Garcia Esparza
que es lo que oculta Alejandro tiene muchos secretos 😭😭
Lupita Garcia Esparza
me gustaría que Alejandro le hable a Natalie de su enfermedad 😭😭
Lupita Garcia Esparza
por favor escritora no mates tan rápido a Alejandro merece conocer a su hijo ho hija 😭😭
Zulema Neme
Buenísima la Novela Autora me encanta 💞💞💞💞💞💞💞💞💞
Zulema Neme
Espero pueda hacer el tratamiento y Curarse. Merece conocer a su hijo y ser Feliz . Lucha Alejandro con todas tus Fuerzas 😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭😭
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play