Ella renace decidida a cambiar su futuro, sin perder su sonrisa.
*Esta novela pertenece a un mundo mágico*
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Cita 3
Amber sintió el temblor antes de poder controlarlo.
Fue leve.
Pero real.
Le recorrió los dedos, subió por los brazos, y se instaló en el pecho.
[…esto es en serio]
Respiró hondo.
Una vez.
Dos.
Y aun así… decidió no retroceder.
Le sostuvo la mirada.
—Entonces…
Su voz salió más baja de lo que esperaba.
—¿Quiere continuar con… nuestros encuentros secretos?
El silencio que siguió no fue incómodo.
Fue claro.
Directo.
Baxter sonrió.
No sorprendido.
No evasivo.
Como si hubiera estado esperando esa pregunta.
—Me encantaría.
Amber sintió cómo el corazón le latía un poco más fuerte.
—Estaré algunos meses en el ducado.
Pausa.
—Podemos pasar un buen tiempo juntos.
Y ahí estuvo.
Esa frase.
“Algunos meses”.
Amber lo notó de inmediato.
[…ya tiene un final… ya lo pensó así]
No dolió.
No exactamente.
Pero sí… aterrizó todo.
Le dio forma.
Límite.
[…temporal… claro]
Respiró otra vez.
Y, curiosamente… eso también la calmó.
[…yo tampoco busco algo eterno… no ahora… no así]
Una pequeña parte de ella incluso lo agradeció.
[…al menos es honesto.. y no me enamorara ni me jurara un amor que no siente]
Lo miró de nuevo.
Más centrada.
Más consciente.
—Entonces…
Esta vez su voz fue más firme.
—¿Quiere tener una relación secreta conmigo mientras esté en el ducado Dempster?
Directo.
Sin rodeos.
Baxter no dudó.
—Sí.. Aunque no es necesario que sea secreta.
Amber negó suavemente.
—Sí lo es.
Su respuesta fue inmediata.
Clara.
—La reputación importa.
Bajó apenas la mirada, pensando.
—Y yo trabajo directamente para la duquesa.
[…no puedo arriesgar eso]
Volvió a mirarlo.
—No quiero comentarios innecesarios.
Baxter la observó un segundo más.
Y asintió.
—Entiendo.
Silencio.
Pero esta vez… era distinto.
Más definido.
Más… acordado.
Amber exhaló lentamente.
[…esto es lo que es… ni más… ni menos]
Un acuerdo.
Con principio.
Y final.
Sin promesas eternas.
Sin ilusiones peligrosas.
Al menos… en teoría.
Lo miró una última vez antes de retomar el camino.
—Entonces está decidido.
Baxter sonrió apenas.
—Lo está.
Y mientras caminaban de regreso…
Amber sintió algo curioso.
No era solo nervios.
Ni solo emoción.
Era una mezcla.
De control… y riesgo.
De claridad… y deseo.
Y en el fondo, lo sabía.
Esto podía ser complicado.
Pero aun así… había decidido entrar.
El aire nocturno seguía siendo suave, pero ahora… había algo más entre ellos.
Algo decidido.
Algo aceptado.
Sin palabras innecesarias.
Baxter la miró un momento más.
Y entonces, con un gesto lento, llevó la mano hacia la capa de Amber.
La deslizó suavemente hacia abajo, descubriendo su rostro por completo.
Sin prisa.
Como si quisiera verla sin barreras.
Amber no se movió.
[…esto ya está decidido… no hay vuelta atrás]
Él se acercó.
La distancia entre ambos desapareció poco a poco.
Y cuando la tuvo lo suficientemente cerca… la atrajo hacia sí.
Con suavidad.
Pero sin duda.
Y la besó.
Esta vez… no fue sorpresa.
Fue elección de ambos.
Un beso lento.
Cálido.
Sin urgencia, pero con intención.
Amber respondió de inmediato.
Sin reservas.
Sin ese control rígido de antes.
[…si va a ser así…entonces lo voy a vivir]
Sus manos se movieron con más seguridad, acercándose también, sintiendo su presencia sin miedo.
Porque ahora sabía.
Sabía lo que era esto.
Y lo que no era.
[…no es eterno.. no es una promesa.. pero es real ahora]
Y eso… le bastaba..
El beso se sostuvo un poco más.
No apresurado.
No desbordado.
Solo… disfrutado.
Como si ambos entendieran que no necesitaban más explicaciones.
Cuando se separaron apenas, Amber no bajó la mirada esta vez.
Lo sostuvo.
Con calma.
Con claridad.
[…me gusta.. y está bien que me guste]
No había ilusiones exageradas.
No había fantasías de futuro.
Solo una decisión consciente.
Y por primera vez en todo ese día…
Amber no se sentía dividida.
Solo… presente.
Y dispuesta a disfrutar lo que había elegido.
El camino de regreso fue… distinto.
Muy distinto.
El carruaje avanzaba como antes, con ese movimiento constante, pero esta vez nadie intentaba fingir normalidad.
La distancia que Amber había intentado mantener… desapareció.
Ya no tenía sentido.
[…ya decidí… no voy a retroceder ahora]
Baxter se sentó cerca.
Más cerca de lo que habría sido apropiado unas horas antes.
Pero ahora… no había reglas que mantener entre ellos.
Sus manos se encontraron primero.
Un roce leve.
Casi casual.
Que no se soltó.
Amber no apartó la mirada.
[…esto es lo que elegí]
Y cuando él se inclinó otra vez hacia ella… no hubo sorpresa.
Solo respuesta.
Los besos volvieron.
Más naturales.
Más seguros.
Ya no había dudas ni tensión contenida.
Había… permiso.
Caricias suaves, pausadas, que acompañaban el ritmo del viaje.
Sin prisa.
Sin necesidad de demostrar nada.
Solo… disfrutando ese espacio compartido.
Amber apoyó la frente un instante contra la de él, con una pequeña sonrisa.
[…esto es peligroso… pero también…]
Cerró los ojos un segundo.
[…es agradable]
Cuando finalmente el carruaje llegó a la mansión, la realidad volvió poco a poco.
Luces.
Silencio del lugar.
Rutina.
Amber se acomodó la capa nuevamente.
—Buenas noches —dijo, con una calma que no tenía al inicio de la noche.
—Buenas noches —respondió él.
No hubo más.
No hacía falta.
Su habitación la recibió con la misma tranquilidad de siempre.
Cerró la puerta.
Se apoyó un segundo contra ella.
Y soltó el aire.
[…wow]
Caminó despacio hasta la cama y se sentó.
Mirando al frente.
Procesando.
[…tengo una relación secreta con un mago]
Una pequeña risa escapó de sus labios.
—Increíble.
Se llevó una mano al rostro.
Pero no era vergüenza.
Era… incredulidad mezclada con satisfacción.
[…y es guapo… muy guapo]
Se dejó caer suavemente hacia atrás sobre la cama.
Mirando el techo.
Pensando.
Pero esta vez… sin angustia.
[…tiene fecha de término]
Y eso no la lastimaba.
No como alguien esperaría.
[…y está bien]
Porque entendía.
Porque era adulta.
Porque sabía lo que estaba haciendo.
[…es mejor así… mejor que mentiras… mejor que ilusiones vacías]
No había promesas.
No había engaños.
Solo un acuerdo claro.
Dos personas que se gustaban.
Que querían compañía.
Sin ataduras.
Sin expectativas imposibles.
[…solo vivirlo]
Amber cerró los ojos lentamente.
[…esta es mi segunda vida]
Y esa idea… siempre volvía.
Siempre la centraba.
[…no voy a desperdiciarla]
No iba a construir castillos en el aire.
Ni historias que no existían.
Pero tampoco iba a negarse algo que disfrutaba.
Y lo aceptó.
Con tranquilidad.
Con claridad.
[…me encanta]
Una pequeña sonrisa apareció en su rostro.
[…y no voy a fingir que no]
Porque al final… no se trataba de cuánto duraría.
Sino de cómo lo viviría.
Y Amber ya había decidido eso.
Lo iba a disfrutar.