NovelToon NovelToon
SIGO AQUÍ

SIGO AQUÍ

Status: En proceso
Genre:Romance / CEO / Amor eterno
Popularitas:2.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Maggy Mouses

🚫 Novela en Emisión 🚫

Molly Dumont vive en un mundo de sombras donde nadie puede oírla. Tras un trágico accidente, todos creen que su mente se ha ido para siempre, pero ella está ahí, escuchando cada secreto, cada traición y cada suspiro.

​Axel Brunner, el CEO del Holding Arcane, se casó con ella por un pacto de poder, pero ahora se encuentra librando la batalla más importante de su vida: proteger a la mujer que todos llaman "un cuerpo vacío". Mientras la justicia intenta arrebatársela y un tío ambicioso busca destruirla, Axel descubrirá que el amor no necesita palabras, y que Molly está enviando señales que solo un corazón dispuesto a escuchar puede entender.

​¿Podrá Axel salvarla antes de que el tiempo se agote? ¿Logrará Molly romper las cadenas de su silencio antes de perderlo todo?

NovelToon tiene autorización de Maggy Mouses para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Preludio 2: El Eco de lo Inolvidable

La sala de juntas del Grupo Brunner parecía diseñada por un arquitecto obsesionado con el orden y la frialdad. El cristal de las paredes permitía una vista panorámica de Madrid, por dentro, el ambiente era denso. Madera de nogal pulida, sillas de cuero negro que olían a coche nuevo y un silencio que solo era roto por el sutil zumbido del aire acondicionado. Era el tipo de lugar donde se decidían destinos con un movimiento de cabeza.

Molly se detuvo un segundo frente a la puerta doble de roble. Llevaba un traje de chaqueta verde bosque que resaltaba el color de sus ojos y, lo más importante, estaba libre de cualquier rastro de cafeína.

—Recuerda —le susurró Chloe al oído, ajustándole un mechón rebelde de su cabello castaño—, eres una profesional impecable. Eres la mejor en lo que haces. Ignora cualquier cosa externa, cualquier distracción. Hoy es el día para cerrar este trato.

Molly soltó un suspiro largo, tratando de calmar el ritmo de su corazón.

—Siempre lo hago, Chloe. Sabes que en el trabajo soy de hielo —mintió con una sonrisa que pretendía ser convincente.

Empujó la puerta. El aroma a café recién hecho —irónicamente— inundó sus fosas nasales, pero lo que realmente la golpeó fue la presencia del hombre sentado a la cabecera de la mesa.

El tiempo se detuvo. El aire se volvió pesado, difícil de tragar.

Al otro lado de la mesa de nogal, Axel Brunner estaba de pie, revisando unos documentos junto a Hans, quien le susurraba algo al oído con su habitual eficiencia sombría. Axel vestía un traje gris marengo, una camisa blanca tan blanca que hería la vista y una corbata de seda oscura. Parecía un hombre diferente al del lobby; este era el "Guardián de Hierro" en su hábitat natural.

Molly se quedó congelada, con la mano aún apoyada en el pomo de la puerta. No. No puede ser él.

Axel levantó la vista. Su mirada gris, fría como el acero, chocó directamente con la de ella. Por un instante ínfimo, el CEO implacable perdió la máscara. Sus cejas se elevaron apenas un milímetro, sus labios se tensaron y un parpadeo de más delató su sorpresa. El reconocimiento fue mutuo y eléctrico.

—…Tú —la palabra escapó de los labios de Axel antes de que su filtro cerebral pudiera detenerla.

Molly entreabrió los labios, pero recuperó la compostura con una velocidad asombrosa. Entrecerró los ojos, sintiendo cómo el calor de la indignación de ayer amenazaba con volver a subirle por las mejillas.

—¿Disculpa? —respondió ella, usando su tono más profesional y gélido.

Axel se recompuso en cuestión de segundos. Se enderezó, ajustándose los puños de la camisa, y recuperó su tono corporativo, aunque su mandíbula permanecía notablemente firme.

—Señorita Dumont… —dijo, haciendo un gesto casi imperceptible hacia la mesa—. Bienvenida. Pase, por favor.

Era como si el incidente del lobby no hubiera ocurrido. Como si no la hubiera empapado de arriba abajo. Molly sintió una punzada de incredulidad. ¿En serio? ¿Esa es su reacción? ¿Borrarlo todo?

—Gracias —respondió ella, seca, caminando hacia la mesa con una elegancia que escondía sus ganas de patearle la espinilla por debajo del nogal.

Chloe, que caminaba a su lado, la miró de reojo con los ojos como platos. Sabía perfectamente quién era él ahora. La tensión entre ambos era tan palpable que uno de los ejecutivos presentes, un hombre mayor de gafas redondas, carraspeó incómodo.

—¿Se conocen de antes? —preguntó el hombre, tratando de romper el hielo.

El silencio que siguió fue peligroso. Axel y Molly se sostuvieron la mirada, un duelo silencioso de voluntades.

—No formalmente —respondió Axel finalmente, con una calma que a Molly le resultó irritante.

—Tuvimos… un pequeño incidente —añadió ella, marcando cada sílaba—. Bastante… inolvidable.

Un murmullo recorrió la mesa. Hans, desde su rincón, anotó algo en su tableta sin levantar la vista, aunque Molly juraría que vio una sombra de sonrisa en la comisura de sus labios.

—Por favor, tomemos asiento —indicó Axel, señalando la silla a su derecha.

Molly caminó hacia su lugar, sintiendo el peso de la mirada de Axel en cada movimiento. Al pasar justo por detrás de su silla para sentarse, se detuvo un milisegundo. Se inclinó apenas lo suficiente para que solo él pudiera oírla, manteniendo una sonrisa profesional para el resto de la audiencia.

—Espero que hoy no estés sosteniendo café —le susurró con filo.

Axel no se inmutó. La miró de frente y, por primera vez, Molly vio una chispa de algo que no era arrogancia en sus ojos. Casi parecía diversión.

—Hoy estoy siendo mucho más cuidadoso —respondió él en el mismo tono bajo.

Se sentó. La reunión comenzó y, de repente, el lenguaje cambió. Ya hablaban de proyecciones financieras, márgenes de beneficio y expansión de mercado. Molly era brillante; exponía sus puntos con una claridad meridiana, usando datos que Axel procesaba con la velocidad de una máquina.

Sin embargo, debajo de la formalidad, la batalla continuaba.

En un momento de la reunión, mientras un ejecutivo explicaba una gráfica tediosa sobre el crecimiento trimestral, Molly tomó un documento de la mesa. Sin mirar a Axel, pero sabiendo que él la escuchaba, murmuró por lo bajo:

—Sigues siendo un idiota.

Axel no movió ni un músculo de la cara. Seguía mirando la pantalla de la presentación, pero su respuesta llegó tan rápida como un dardo.

—Y tú sigues exagerando.

—Fue tu culpa.

Hubo una pausa. Axel movió apenas la cabeza hacia ella.

—…Un poco —admitió él con un susurro casi inaudible.

Molly sintió un vuelco extraño en el estómago. No era enojo. Era algo diferente, algo que la hizo querer sonreír a pesar de sí misma. Sus miradas volvieron a encontrarse en medio de la explicación sobre el "INDICADOR FINANCIERO" y, por un segundo, el mundo exterior desapareció. Ya no había ejecutivos, ni negocios. Solo había un hombre y una mujer reconociendo una chispa que ninguno de los dos estaba listo para nombrar.

1
Sakura
date cuenta de lo que está pasando con tu esposa
Sakura
date cuenta de lo que está pasando con tu esposa
Sakura
más
Sakura
ya se terminó
Sakura: a ok ok ya había asustado por que me parece muy interesante
total 2 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play