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Renaci En La Esposa Del Villano Sanguinario

Renaci En La Esposa Del Villano Sanguinario

Status: Terminada
Genre:Venganza de la protagonista / Malentendidos / Traiciones y engaños / Familia mágica / Reencarnación / Matrimonio arreglado / Completas
Popularitas:981k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Milagros Perez

Dos hermanas en sociedad, Solo una será la protagonista y la otra esposa del Cruel Villano

– No dejaré que se escape mi lindo Villanito -

Esta vez la historia seguiría el curso pero ya no será al antigua hermana de la protagonista quien lloraba y hará tímida, en ella hay alguien poderosa y más terrorífica que el mismo Villano

🔞 Algunas escenas son explícitas

NovelToon tiene autorización de Milagros Perez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Delicioso

••

Aylin estaba descansando de sus entrenamientos de espada cuando notó a varios soldados con armadura gruesa. Miró a su alrededor: la mayoría entrenaba de ese modo, lo cual era algo nuevo. Se notaba que en el reino Varkel sus guerreros eran más que fuertes.

– Quisiera que me traigan la armadura del duque.– Ordenó a un soldado.

El joven levantó la mirada; había mucha gente alrededor entrenando.

– Duquesa… ¿Usted se la pondrá?– Preguntó sin creerlo.

– Sí, todos están entrenando así; no pienso quedarme atrás.–

Todos a su alrededor se miraron preocupados, negándose al principio, pues notaron el afecto que Eric siente por su esposa y sabían que si resulta lastimada, sus cabezas rodarían por el suelo.

No pudieron disuadirla. Aylin miró la armadura de Eric: era enorme, ella quedaba como una pulga dentro, y su peso era aún mayor que el de las armaduras de los soldados. Dos hombres la ayudaron a entrar en ella.

– ¡Increíble! ¿Quién será el primero?– Sonrió divertida. La mayoría dio un paso atrás; solo un valiente —el joven que la había preguntado primero— se enfrentó a ella.

– Duquesa… Si se cansa, por favor avísenos.– Dijo nervioso.

Aylin asintió. Ambos con armadura comenzaron a pelear, pero el tamaño de la vestimenta le dificultaba los movimientos. Se le ocurrió sostenerla por dentro con lianas mágicas. El joven la miró sin entender por qué se había detenido.

– Ahora sí…–

Atacó de un solo movimiento; el joven abrió los ojos de sorpresa cuando ella le sacó la espada de un jalón.

– ¡Muerto!– Sonrió junto a él. – ¡Siguiente!–

Poco a poco empezó a pelear con los soldados; todos observaban sus pasos atentamente, pero Aylin estaba más que emocionada. En su otra vida, además del violín, su hermano —uno de los mayores en su tiempo— le había enseñado esgrima, y aunque él la abandonara, ella había seguido practicando.

– Duquesa… ¿Aún está bien?– Preguntó el joven Carlos al verla agitada.

– Estoy bien… Cansada, pero me gustó mucho. Realmente los admiro, chicos.– Dijo a todos.

Los hombres se sonrojaron: alguien de tan alta cuna les decía que los admiraba. Curvaron los labios en sonrisas maliciosas, muchos le pidieron que les enseñara a entrenar, y Aylin aceptó gustosamente cuando vio de lejos, por el rabillo del casco, a Eric junto a un visitante. Fue directa hacia ellos, haciendo que Carlos se pusiera pálido: si el duque la veía así, lo mataría.

Eric se dirigía hacia la entrada con el recién llegado príncipe Francisco. Lo había encontrado al llegar, y era bueno que viniera en ese momento, pues se notaba que venía por Aylin y no por él. Cuando escuchó un ruido de metal, frunció el ceño al ver que su armadura corría hacia él.

– Esp…–

Eric la apuntó con su espada, pero Aylin reaccionó rápido y quedaron con las armas cruzadas.

– ¿Quién…?–

– ¡Osito, eres rápido, pero no tanto!– Se burló Aylin al mostrar su rostro. Eric abrió los ojos de sorpresa; hasta el príncipe quedó pálido al verla.

– ¿Qué haces así? ¡Podrías haberte lastimado!–

Soltó su espada de golpe y le sacó el casco: su cabello suelto caía sobre sus hombros, mostrando su larga melena y su hermoso rostro.

– Mi señor… La duquesa quería entrenar como los soldados. Le dijimos que no, pero insistió…– Decía apenado Carlos.

– ¡Bufón!– Dijo Aylin.

– ¿Cómo puede permitir que su esposa tome ese riesgo, duque?– Dijo una voz detrás de ellos.

Aylin miró a Eric, quien ya tenía un tic en la frente; sintió su enojo.

– Lamento llevarle la contraria, pero fui yo quien tuvo la idea. Tengo muchas que implican riesgos, y no iba a quedarme viendo cómo los demás entrenaban así y yo no. Y sí, son tan fuertes como mi esposo.– Sonrió tomando la mano de Eric. – Y disculpe no haberlo saludado antes, príncipe.– Hizo una reverencia.

Francisco estaba más que encantado por Aylin; asintió a sus palabras, aunque sintió el frío de la mirada de Eric, quien estaba celoso. Algo que le pareció extraño: ¿por qué permitía que ella tomara su mano? Se suponía que era un hombre despreciable. ¿Acaso realmente le gusta?

– Sí, perdón. Ayudaré a mi esposa.– Dijo Eric.

El mayordomo llevó al príncipe adentro mientras Eric la condujo a una pieza para ayudarla a sacar la armadura; aún no creía cómo pudo entrenar con algo tan grande para ella.

– ¿Estás bien? ¿Segura que no estás cansada? ¿Cómo se te ocurre hacer eso? Podrías haberte desmayado por el peso.–

– Estoy bien. Además, mira: la sostuve con lianas, eso me ayudó mucho. Pero sí, es demasiado pesada.–

Eric suspiró negando con la cabeza, la miró bien para asegurarse de que no tuviera ningún rasguño ni quemadura.

– Ese soldado… ¿Cómo pudo dejarte hacer eso?– Miró su rostro. Aylin sonrió y le dio un beso.

– Déjalo en paz, yo lo obligué al pobre chico… Además, parece que les di una buena impresión: quieren que les enseñe algunos de mis movimientos.–

Eric sonrió; eso tenía que verlo, pues ella había logrado sacarle la espada rápidamente al reaccionar. La alzó hasta quedar a la altura de sus ojos y continuó besándola.

– Tu rico olor es demasiado tentador, ¿sabías?– Gruñó al oído. Aylin soltó una risita y envolvió sus piernas alrededor de su cintura, colocando su mano en su entrepierna. – Cariño… No me detendré si sigues así.–

– Tenemos unos minutos.– Sonrió pícara. Eso fue suficiente para que Eric trabara la puerta y la acorralara contra el mueble de las armas. Sacó su masculinidad, bajó el pantalón de ella y la embistió sin más preámbulos.

– Estás tan mojada…– Jadeó en su cuello mientras ella lo apretaba con fuerza, gimiente contra su boca. – No podré contenerme si sigues así.–

Aylin mordió sus labios al sentir sus manos y el roce de su masculinidad palpitando en su interior. Eric jadeó: le encantaba sentir ese dulce olor, envuelto por sus jadeos y su mirada más que excitante.

– Eric…– Jadeó. – Más, cariño…–

Ese fue el estímulo para que bajara su escote y mordiera su pecho en el lugar donde estaba su marca. Estaba más que entregado y perdido en ella; ambos llegaron al clímax en ese instante, aún envueltos y agitados. Se besaron hasta que su respiración se calmó.

– Debes soltarme, esposa mía…– Sonrió colorado mientras le bajaba la remera.

– Estás muy delicioso.– Lamió sus labios. Eric la besó con más fuerza.

– Seguiremos más tarde… Si no, ese muchacho nunca se irá.–

– Está bien.– Sonrió. Eric se deslizó fuera de ella, haciendo que ella soltara un jadeo; él curvó los labios en una mueca complacida. – Me iré a bañar. Después tengo que ir con la modista.–

– ¿Quieres que vaya con ustedes? Ya estoy libre y quiero verte con esos hermosos vestidos.– Acarició su mejilla. Aylin asintió y le besó la manzana de Adán antes de salir juntos.

Eric llegó con el príncipe, quien ya estaba molesto. Francisco pensaba que le habría dado un gran regaño a Aylin y lo miró con desconfianza, buscándola con la mirada, pero no la vio.

– Mi esposa vendrá más tarde. Por favor…–

Señaló el té y las galletas para que se sirviera mientras tanto.

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Leidy González Rivas
Está historia es increíble 😘 sigue así
Vero de la Huerta
degollar es cortar el cuello
desollar es quitar la piel*
Giselle Franco
Genial 😁😁
Ana Leticia Morales
muy buena novela muchas felicidades
Milagros S. Perez
acuérdense que aylin recién estaba de seis semanas cuando lo supo y la esposa de Taylor ya tenía unos meses.. Aylin llegó bien después de pasar dies meses, porque no era uno eran dos y la esposa de Taylor tubo esas semanas 🥰
Adriana Sica
ecxelente una mejor que otra cortas y juega con las emociones me hacen reír tienen acción y romance.gracias
Adriana Sica
acá fallaste autora ya tendrían que a ver nacido el hijo de teylor y de Aylen
Kitty Landa
❤️
Yaretanay Valle
execelente
Norbelis Urrieta
Exelente obra mil bendiciones y mucho éxito.
Ana Leticia Morales
y lo bueno es que no le interesa 🤣
Ana Leticia Morales
que decepción tan grande de familia y sobre todo del padre
Viviana Ranieri
Me encantó esta historia. Es muy original porque el villano estaba muy bien escondido y el final fue muy inesperado. Sería hermosa una segunda parte con las historias de los gemelos. También conocer sí Francisco consiguió al fin un amor. Me encantaría leer esa historia.
Perla Muñoz
quisiera saber k paso con la familia después k murio
Margarita Acuña Cerda
Buenísima la novela, me encantó gracias autora y mil felicitaciones 🥰🥰🥰😀😀😀😀
Margarita Acuña Cerda
Que pena, no cambió y se murió jijiji 😔😔😔
Margarita Acuña Cerda
Ni un té sirve así, parecen conejos 😀😀😀😀
Margarita Acuña Cerda
Como??? 3veces al día??? Siempre era una solo vez o será después de cada ves que tengan sexo??? 🤔🤔🤔🤔🤔 Ya me confundí
Margarita Acuña Cerda
Claro que si aunque igual me sorprendió
🥰Deli@
hermosa🌹🌹🌹🌹🌹
🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰
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