NovelToon NovelToon
Prisionera Inocente

Prisionera Inocente

Status: Terminada
Genre:Sustituto/a / Matrimonio arreglado / Esclava / Sirvienta / Completas
Popularitas:54.4k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Adri pacheco

Mía una de 19 años es obligada a casarse con un mafioso por culpa de su hermana gemela ella está pagando

su hermana era una drogadicta siempre estaba en problemas mano a la mujer de un mafioso y el por venganza decide casarse con ella para hacerla pagar todos los días por haber arrebatado al amor de su vida

sus padres por proteger a su princesa entregaron a mía una hija que ellos cautiva

NovelToon tiene autorización de Adri pacheco para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 20

La casa estaba en silencio.

Un silencio pesado… incómodo… de esos que no dejan pensar

con claridad.

Renzo seguía recostado.

Vendado.

Débil.

Pero despierto.

Y pensando demasiado.

Su mirada estaba fija en el techo… pero su mente estaba en otro lugar.

En ella.

Siempre en ella.

—Mía… —murmuró para sí mismo.

Apretó los dientes.

No podía dejarla ahí.

No después de lo que pasó.

No después de Joseph.

Se incorporó lentamente.

—Mierda… —gruñó, llevándose la mano al abdomen.

El dolor seguía ahí.

Pero no era nada comparado con lo otro.

La preocupación.

Hanna

En otra habitación…

Hanna revisaba papeles, teléfonos, rutas.

Milo estaba frente a ella.

—El avión está listo —dijo él—. podemos salir en cualquier

momento.

Hanna negó.

—No todavía.

—¿Por él?

Hanna suspiró.

—Sí.

Milo cruzó los brazos.

—Esto es un riesgo innecesario.

—Todo lo que hacemos es un riesgo.

Silencio.

—Si se enteran que Renzo está en Colombia…

Milo la miró serio.

—No salimos.

Hanna apretó la mandíbula.

—Lo sé.

—Entonces tenemos que irnos ya.

Hanna dudó.

Un segundo.

—Él no se va a ir sin Mía.

Milo soltó el aire.

—Entonces tenemos un problema.

Renzo entra

—No es un problema.

Ambos giraron.

Renzo estaba en la puerta.

Pálido.

Pero firme.

—Es una decisión.

Hanna lo miró.

—No deberías estar de pie.

—No debería estar en Colombia.

Silencio.

—Pero acá estoy.

Milo negó.

—Esto se está complicando.

Renzo caminó despacio hacia ellos.

—Joseph está acá.

—Lo sabemos.

—Entonces también saben lo que significa.

Hanna lo miró fijo.

—Sí. Significa que tenemos que irnos.

—Significa que Mía no está segura.

Silencio.

—No sin mí.

Hanna suspiró.

—Renzo…

—No.

La cortó.

—No voy a dejarla acá.

—No podés obligarla.

—No quiero obligarla.

Pausa.

—Quiero convencerla.

Milo arqueó una ceja.

—¿Y si no quiere?

Renzo lo miró.

—Va a querer.

—Eso no es seguro.

Renzo apretó la mandíbula.

—Joseph ya la encontró una vez.

Silencio.

Pesado.

—La puede volver a encontrar.

Hanna bajó la mirada.

Sabía que tenía razón.

—Acá… —continuó Renzo— yo no soy nadie.

—No es tan así…

—Sí lo es.

Su voz fue firme.

Real.

—Acá mis enemigos mandan.

—Y yo no puedo protegerla.

Silencio.

—Allá sí.

Hanna levantó la mirada.

—¿Qué estás pensando?

—Que vuelva.

—¿A Italia?

Renzo negó.

—No.

—¿Entonces?

—A su casa.

—¿La de su abuela?

—Sí.

Hanna frunció el ceño.

—¿Por qué ahí?

—Porque ahí puedo cuidarla sin exponerla.

—Renzo…

—Es lo mejor.

—¿Y si no quiere?

Renzo se quedó en silencio unos segundos.

—Voy a hablar con ella.

Casa de Mía

Mía estaba sentada en la mesa.

Con Mercedes.

El ambiente era tranquilo.

Pero ella no lo estaba.

—Te noto distinta —dijo su abuela.

Mía sonrió apenas.

—Estoy bien.

—No me mientas.

Silencio.

—Ese hombre… —continuó Mercedes— ¿es el mismo del que escapaste?

Mía bajó la mirada.

—Sí.

—¿Y por qué lo estás ayudando?

Mía dudó.

—Porque me salvó.

Mercedes suspiró.

—Eso no borra lo que te hizo.

—Lo sé.

—Entonces ten cuidado.

Mía asintió.

—Siempre.

En ese momento…

tocaron la puerta.

Ambas se miraron.

—¿Esperas a alguien? —preguntó Mercedes.

—No…

Mía se levantó.

Su corazón empezó a latir más rápido.

Algo no se sentía bien.

Caminó hasta la puerta.

La abrió.

Y ahí estaba.

Renzo.

Pálido.

Herido.

Pero de pie.

—Hola… —dijo él.

Mía lo miró.

Sorprendida.

—¿Qué haces acá?

—Necesito hablar contigo

Silencio.

—No es buen momento.

—Nunca lo es.

Mía dudó.

—Pasá.

Dentro

Renzo entró.

Observó el lugar.

Simple.

Tranquilo.

Muy distinto a su mundo.

Mercedes lo miró con desconfianza.

—¿Quién es?

—Abuela… él es…

Mía dudó.

—Renzo.

Mercedes frunció el ceño.

—¿El mismo?

Silencio.

—Sí.

Mercedes lo miró de arriba abajo.

—No me gusta.

Renzo asintió.

—Lo entiendo. Señora _ dice Renzo

—No tenés cara de buen hombre. _ habla mercedes

Mía intervino.

—Abuela…

—Déjame.

Miró a Renzo.

—Pero gracias por salvar a mi nieta.

Renzo la miró serio.

—Siempre lo voy a hacer.

Silencio incómodo.

—Voy a dejar que hablen —dijo Mercedes—. pero no tardes.

Y se fue.

La conversación

Mía cruzó los brazos.

—Decime qué quieres

Renzo la miró.

Directo.

—Que te vayas conmigo.

Silencio.

—No.

Respuesta inmediata.

Sin dudar.

—Mía…

—No.

—Escuchame.

—No hay nada que escuchar.

Renzo avanzó un paso.

—Joseph está en Colombia.

—Lo sé.

—Y te quiere usar.

—También lo sé.

—Entonces entendé…

—No me voy.

Su voz fue firme.

Fuerte.

Renzo apretó los dientes.

—Acá no estás segura.

—Nunca lo estuve.

—Conmigo sí.

Mía soltó una risa sin humor.

—¿En serio?

Silencio.

—¿Después de todo lo que viví con vos?

Golpe bajo.

Pero real.

Renzo no respondió.

—No voy a volver a esa vida.

—No te estoy pidiendo eso.

—¿Entonces qué?

—Que vuelvas a tu casa.

Mía frunció el ceño.

—¿A cuál?

—A la de antes.

—¿La de mi abuela?

—Sí.

—Ya estoy ahí.

—No.

Renzo negó.

—La otra.

Mía lo miró confundida.

—¿Por qué?

—Porque ahí puedo protegerte mejor.

—No necesito que me protejas.

—Sí necesitás.

—No.

—Sí.

Silencio.

Pesado.

—No podés pelear contra Joseph sola.

Mía lo miró fijo.

—Tampoco contigo

Eso dolió.

Pero Renzo no retrocedió.

—Dame esta oportunidad.

—No.

—Solo eso.

—No.

—Mía—

—¡No!

Silencio.

Su respiración agitada.

—No voy a volver a tu mundo.

Renzo la miró.

—No es por mí.

—Todo es por ti para que nadie pueda acerté daño

—No.

—Sí.

Se acercó más.

—Siempre fue así.

Renzo bajó la mirada un segundo.

—Esta vez no.

—No te creo.

Silencio.

—Si te quedás acá…

—Me quedo. _ dice mia

—Te va a encontrar._ habla Renzo

—Que lo haga.

Renzo la miró sorprendido.

—No te importa.

Mía sostuvo su mirada.

—No tengo miedo.

—Mientes

—No.

—Sí.

Silencio.

—Tienes miedo

Mía no respondió.

—Y deberías.

—No voy a huir más.

Renzo la observó.

En silencio.

—Entonces voy a quedarme.

Mía frunció el ceño.

—¿Qué?

—Me quedo en Colombia.

—No podés.

—Ya lo estoy haciendo.

—Es una locura.

—Lo sé.

—Te van a matar.

—Puede ser.

Silencio.

—Pero no te voy a dejar sola.

Mía lo miró.

Confundida.

—¿Por qué haces esto?

Renzo la miró fijo.

—Porque no puedo perderte.

Silencio.

Largo.

Pesado.

Y esta vez…

Mía no supo qué responder.

Afuera…

el peligro seguía creciendo.

Joseph no había terminado.

Hanna preparaba la salida.

Y Renzo…

acababa de tomar una decisión que podía costarle la vida.

Quedarse.

Por ella.

Aunque ella todavía…

no estuviera dispuesta a quedarse por él.

1
Jesus Castro Montero
Que hermoso final su me hubiera gustado ver ek nacimiento de la hija de Mua y Renzo muy buena novela gracias escritora
Jesus Castro Montero
Si por que el tío de Matt está vivo y puede atacar en cualquier momento asi que tienen que estar en alerta
Jesus Castro Montero
Pobre Matt tu propio tío te mató esa es la clase de familia 👪 qué tienes que feo
Jesus Castro Montero
Esta novela me tiene atrapada de principio a fin te felicito escritora eres lo máximo escribiendo novelas
Jesus Castro Montero
Hojala Renzo llegue primero y acabe con todos los malditos
Jesus Castro Montero
Soli estética que Renzo acabe con el tío de Matt y con Joseph esos dos son unos bastardos
Jesus Castro Montero
Renzi encontraste atu hermana pero ten cuidado puede ser una trampa
Jesus Castro Montero
Renzo tu puedes liar con todo esto gamas te has dejado vencer por nada ni por nadie
Jesus Castro Montero
Estoy super nerviosa tengo pánico por que no se que pasará 💖😅😂❤️😘👿👿👿
Jesus Castro Montero
Que haran con Hanna y con Mercedes la pobre abuela ni tiene la culpa de nada por favor escritora que nada malo les pase ya han sufrido vastante no me parece justo escritora por favor tengo mucha pena por Hanna Mia y su abuela
Jesus Castro Montero
Escritora por que este Joseph se mete con la pobre de Mercedes su ella ni les hace nada ya que mueran ek tío de Matt y Joseph
Rosa Martinez
Bueno Mia la regaste pero lo bailado nadie te no quita... 😁 🤣
Rosa Martinez
Porque tanto escándalo bueno Mia tiene probar otros cuerpos además los hombres pueden tener a muchas mujeres y porque ella no ?😁👏
Rosa Martinez
mía amas a Renzo al idiota de Joseph?
Rosa Martinez
será el enemigo de Renzo?
Jesus Castro Montero
Hanna eso te pasa por terca pones a tu hermano en peligro ahora lo van a matar y a ti también por favor escritora que nada malo le pase a Hanna a su hermano y a Mia
Jesus Castro Montero
Hanna no te descuides te quieren atrapar el tío de Matt te quiere matar y Joseph no se que querrá con tigo pero nada bueno es así que cuidate por favor
Jesus Castro Montero
Renzo tienes que estar con mente clara por que ya bienen por ti y ahora son dos grupos muy poderosos que te pueden destruir si te alcanzan 💖😅😂❤️😘👿👿👿👿
Jesus Castro Montero
Hanna Milo no está jugando el te ama de verdad ahora Renzo cuidate por que vienen por ti y son dos grupos de mafiosos el tío de Matt y Joseph ahora tienes que tener una estrategia para acabar con ellos si no ellos acaban con tigo
Jesus Castro Montero
Milo por que eres impulsivo tienes que esperar que todo se calme Hanna ni te hubieras metido ahora hubieran recuperado a la abuela de Mia
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play