NovelToon NovelToon
Vendida Al Mejor Postor

Vendida Al Mejor Postor

Status: En proceso
Genre:Matrimonio arreglado / Amor prohibido / Romance
Popularitas:2.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Juliana Torra

Mi vida tenía precio…
y alguien pagó por ella.
Desde que nací, mi destino ya estaba escrito.

casarme con un hombre al que no amaba, unir dos familias, obedecer sin cuestionar.
Ser perfecta.
Ser sumisa.
Ser suya.
Pero el día de mi boda… huí.
Sin plan.
Sin rumbo.
Sin saber que escapar no me haría libre…
Ya no soy mía.
Pertenezco a quien ofreció más.
Pero aunque mi cuerpo cambie de dueño, mi espíritu sigue siendo libre.
Solo el tiempo dirá si esta venta fue mi perdición...
o mi salvación.

NovelToon tiene autorización de Juliana Torra para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 18 — Lo que no ves

Me quedé de pie en medio de la habitación más tiempo del que quería admitir.

Observando.

Pensando.

Sintiendo ese extraño peso en el pecho que no sabía si venía del frío exterior… o de todo lo que estaba pasando dentro de mí.

Los teléfonos seguían sobre la cama.

Uno nuevo.

Uno viejo.

Dos mundos.

Dos versiones de mí.

Y ninguna completamente real.

Escuché pasos detrás de mí.

No me giré de inmediato.

Pero sabía que era él.

—¿Vas a quedarte ahí todo el día?

Su voz sonó tranquila.

Casi normal.

Como si nada de lo que había pasado en el avión hubiera existido.

Como si no hubiera visto su reacción.

Como si yo no hubiera sentido la mía.

Giré lentamente.

—Estaba pensando.

—Eso suele ser peligroso.

Rodé los ojos apenas.

—Para ti, tal vez.

Se apoyó en el marco de la puerta, cruzando los brazos con una calma que parecía ensayada.

—¿Te instalaste?

—Más o menos.

El silencio cayó.

Pero esta vez…

no era incómodo.

Era… expectante.

Había algo que quería preguntar.

Y no sabía por qué me costaba tanto hacerlo.

Pero aun así…

lo hice.

—¿Vas a dormir aquí?

Sus ojos se alzaron apenas.

—¿Aquí?

—En esta habitación.

Hice una pausa.

—Conmigo.

El silencio se volvió más denso.

Más personal.

Más… peligroso.

Alessio se enderezó lentamente, sin apartar la mirada de mí.

—No.

La respuesta fue directa.

Clara.

Y aun así…

algo dentro de mí reaccionó.

No supe si fue alivio…

o decepción.

—Dormiré en la habitación de al lado.

Asentí lentamente.

—Bien.

Pero él no terminó ahí.

Claro que no.

—Aunque…

Se separó del marco, dando un paso dentro de la habitación.

—Si quisieras…

Su voz bajó apenas.

—Podríamos compartir la misma cama.

Mi respiración se detuvo un segundo.

El calor subió por mi rostro sin que pudiera evitarlo.

Maldita sea.

—Eso…

Tragué saliva.

Intentando mantener la compostura.

—Eso tomará tiempo.

Sus labios se curvaron apenas.

Esa sonrisa.

Esa maldita sonrisa que parecía saber exactamente lo que provocaba en mí.

—No tengo prisa.

Mentira.

Lo sabía.

Pero no lo dije.

—Buenas noches, Valeria.

Se giró sin esperar respuesta.

Y salió.

Así.

Sin más.

Dejándome sola con mis pensamientos… otra vez.

Exhalé lentamente, pasando una mano por mi rostro.

—Genial…

Caminé hacia la cama y tomé el teléfono nuevo primero.

Frío.

Impecable.

Lo encendí.

Todo estaba configurado.

Perfecto.

Como siempre.

Luego tomé el viejo.

Mi mundo anterior.

Mis contactos.

Mis conversaciones.

Mi vida antes de todo esto.

Dudé un segundo.

Pero lo desbloqueé.

Las notificaciones aparecieron de inmediato.

Mensajes acumulados.

Llamadas perdidas.

Y entonces…

su nombre.

Emiliano.

Mi corazón dio un pequeño salto.

Abrí la conversación.

Y ahí estaba.

Un mensaje reciente.

“¿Estás bien?”

Exhalé lentamente.

Y sin pensarlo demasiado…

respondí.

“Depende de qué consideres estar bien.”

La respuesta llegó rápido.

Demasiado rápido.

“Sola en medio de la nada con un tipo como ese… no suena bien.”

Una pequeña sonrisa apareció en mis labios.

“No lo conoces.”

“Lo suficiente para no confiar en él.”

Mis dedos dudaron un segundo sobre la pantalla.

Pero seguí.

“Tal vez yo tampoco debería.”

Silencio.

Unos segundos.

Y luego…

“Entonces no lo hagas.”

Mi respiración se volvió más lenta.

Más consciente.

“No es tan simple.”

“Nunca lo fue contigo.”

Esa frase…

me hizo detenerme.

Porque no era nueva.

Porque venía de antes.

De mucho antes.

“Sigues siendo el mismo.”

“Y tú sigues provocando problemas.”

Solté una pequeña risa.

“Tal vez me gustan.”

“O tal vez te gusta que alguien te siga el juego.”

Mis dedos se detuvieron.

Y luego…

escribí.

“¿Y tú lo harías?”

La respuesta tardó un poco más esta vez.

Pero cuando llegó…

fue directa.

“Siempre lo hice.”

Mi corazón dio un golpe más fuerte.

Y eso…

eso no me gustó.

O tal vez sí.

No estaba segura.

“Llegaste tarde.”

“Aún no es tarde.”

El silencio volvió.

Pero esta vez…

no fue incómodo.

Fue peligroso.

Porque sabía hacia dónde iba.

Porque sabía lo que estaba haciendo.

Y aun así…

no me detuve.

—¿Qué haces?

Mi cuerpo se tensó de inmediato.

Giré la cabeza.

Alessio estaba en la puerta.

Otra vez.

No lo escuché entrar.

Maldita sea.

—Nada.

Bloqueé el teléfono rápido.

Demasiado rápido.

Sus ojos se fijaron en ese gesto.

Y lo supo.

Claro que lo supo.

—¿Nada?

Se acercó lentamente.

—Interesante.

Dejé el teléfono sobre la cama como si no importara.

—Solo revisaba cosas.

—¿Qué cosas?

—Mis cosas.

El silencio cayó.

Pesado.

—No te pongas así.

—¿Así cómo?

Se detuvo frente a mí.

—A la defensiva.

—No lo estoy.

—Lo estás.

Sus ojos bajaron un segundo hacia el teléfono.

Y luego volvieron a mí.

—¿Con quién hablabas?

Mi corazón se aceleró.

Pero no lo iba a admitir.

—Con nadie importante.

Error.

Lo vi en su mirada.

Ese pequeño cambio.

Esa pequeña tensión.

—Baja.

Fruncí el ceño.

—¿Qué?

—Ahora.

Su tono no dejó espacio para discusión.

—Quiero presentarte al personal.

Parpadeé.

—¿Personal?

—Las personas que se encargarán de la casa.

Hizo una pausa.

—Y de ti.

Eso no me gustó.

Nada.

—No necesito que nadie me cuide.

—No es opcional.

El silencio se volvió incómodo.

Pero esta vez…

no discutí.

No valía la pena.

No ahora.

—Bien.

Tomé aire.

Y caminé hacia la puerta.

Pero antes de salir…

miré el teléfono una vez más.

La pantalla seguía apagada.

Pero sabía que la conversación no había terminado.

Y eso…

eso era un problema.

Uno que Alessio aún no veía.

Pero que tarde o temprano…

iba a explotar.

1
Luz elna Cordoba coba
terminar la novela
Anonymous
Póngame el otro capítulo por favor , porqué esperar tanto ?
Nini Marin
muy misteriosa y enigmatica🤔🤔🤔🤔🤔🤔 🙄🙄🙄🙄🙄🙄🙄🫨🫨🫨🫨
Nini Marin
gracias escritora muchas gracias bendiciones éxitos en sus proyectos está muy interesante su historia 🙏🙏🙏🙏👍👍👍👍🙏🙏👍🫂🫂
T.gaitán: muchas gracias por los buenos deseos 🥰 me encanta que te guste mi novela
total 1 replies
Anonymous
Me gusta la novela aunque creo que va muy lenta
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play