Ella renace en una novela que vio en su vida pasada, hará todo hasta lo imposible por cambiar su destino y no vivir atrás de un hombre que en cualquier oportunidad la traiciona. El interés amoroso de la protagonista en la novela será para ella la Villana no tan Villana…
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15. Desfilar como…
—De estos 4 vestidos debes escoger 2 para usarlos en la semifinal; hoy usarás 1 de estos dos y los demás días, pues serán los que a ti te gusten —dice antes de salir para dejarme sola.
Escojo los 3 vestidos que más me gustan; después la asistente los empaqueta. Las joyas también son empaquetadas para que las use en el orden que quiera, excepto por el conjunto de anillos que me será entregado en el día final.
—Antes de que te vayas, tenemos unos diseños que me gustaría que modeles mañana y me encantaría hacerte una sesión de fotos con esos modelos ahora —me pide Catalina.
—Bien, hagámoslo —lista para iniciar.
Amo trabajar porque me da dinero, aunque tengo pereza, pero ya saben, chamba es chamba y más si esto es lo que me gusta hacer.
Sigo a la ayudante que me guía a un camerino; ahí ya están los diseños listos. Yo me los coloco y salgo de la habitación. El camarógrafo me va mostrando algunas poses y las hago sin tanta dificultad, aunque también hago unas improvisadas.
—Eres hermosa y tienes un don natural —dice el fotógrafo aplaudiendo.
—Muchas gracias —ya cansada de tanto posar; tuve que modelar diez prendas.
—Ella es una de nuestras mejores chicas —afirma Catalina, aunque esta sea la primera vez que Ginny asiste a la Semana de la Moda en París; ha estado en Nueva York, Italia, pero solo como representante y en algunas ocasiones tenía el placer de modelar.
Una hora más tarde ya me encuentro en casa acomodando el vestuario con sus respectivas joyas según el orden de días. Al tener todo listo, me dejo caer en la cama para dormir una pequeña siesta antes de comenzar a arreglarme; aunque el desfile empezará a las 7 pm, es bueno llegar antes para tener tiempo de interacción con los fotógrafos.
Además, supongo que tendré una sesión de fotos usando las joyas ese día; muero por que ese día llegue, ya quiero que salgan esas fotos. Me pregunto qué pensaría Leonardo de eso, aunque no importa lo que piense si puede joderle la vida.
—Llegaremos tarde, Dante, apúrate —pide Alessandro mirando el reloj.
—Ya voy, no se sofoquen tanto, ¿por qué más bien no van calentando el carro? —dice comenzando a bajar las escaleras.
Nosotros nos adelantamos y subimos al auto esperando que él se digne a comenzar a manejar porque sí, yo tengo pereza de manejar.
—Ay, ¿por qué? —renegó subiéndose al carro.
Cuando llegamos, el evento estaba por empezar, así que entramos de una, ya cuando el primer diseñador comenzaba a subir al escenario para presentar su colección de vestidos.
Los colores de los vestidos son como ver el bosque danzante; con solo una pitada te atrapa en su atmósfera envolvente.
Dos horas más tarde, el evento había terminado y venía el after party, donde las modelos y los diseñadores, junto con celebridades o representantes, disfrutaban un momento de relajación.
—Hasta que al fin los encuentro, ustedes dos deben venir conmigo ahora —dice Catalina apareciendo.
Alessandro y yo la seguimos hasta llegar al camerino con las modelos, quienes ya están vestidas para una gala.
—¿Qué es lo que pasa, Catalina? —pregunta Alessandro curioso.
—El domingo necesito que ustedes dos desfilen, no como modelos comunes, sino como una pareja enamorada. ¿Entienden? —suelta Catalina observándonos.
—¿A qué te refieres con desfilar como pareja? —preguntó intrigada.
—Las prendas principales son vestuarios de bodas; los demás modelos lo harán vestidos de padrinos y ustedes de novios. —Hace una pausa recordando algo. —Ahora que recuerdo, Ginebra, tú estás comprometida, no tendrás problema en eso —me pregunta.
Guardó silencio un momento; no tengo por qué pedirle perdón a alguien que siempre tiene los pies fuera de la mesa, así que ¿por qué no aceptaría esta oportunidad?
—No te preocupes, no hay problema —respondo, dándole una sonrisa tranquila.
—¿Qué hay de ti, Alessandro? —Voltea a verlo.
—Por mí no hay ningún problema, estoy listo —afirma.
—Bien, entonces el domingo los quiero aquí a las 5 pm para que ensayen la coreografía —pide Catalina.
Nosotros asentimos en respuesta; después nos fuimos hasta el salón de fiestas que está en el ala izquierda del edificio. Cuando llegamos, ya el ambiente está encendido; buscamos a mi hermano y lo vemos interactuar con una modelo, así que ni nos acercamos.
—Iré a la barra —le digo a Alessandro, ya que supongo que él irá con alguna modelo.
Al llegar a la barra, pido un martini; cuando lo estoy bebiendo, siento una mano en mi hombro, así que volteo solo para encontrarme con la mirada de Aless.
—¿Por qué no me has esperado? —pregunta Aless.
—Lo siento, pensé que irías, ya sabes, a ligar —bromeó, aunque algo en mi corazón se siente pesado.
—Puf, para nada —dice mirándome a los ojos.
No respondo a eso, no sé por qué siento mi cuerpo temblar cuando él me mira a los ojos. ¿Acaso estaré enferma? Tocó mi mejilla, pero mi calor corporal es normal; tal parece que lo que no es normal son mis pensamientos.
Unas modelos se acercan a nosotros; yo solo me concentro en tomar el martini que he pedido porque supongo que vienen por Alessandro.
—Tanto tiempo sin verte —dice Scarlet posando su mirada en mí, una modelo estadounidense.
—No las había visto —digo dejando el cristal a un lado.
—¿Y con quién andas, eh? —pregunta Sunny.
—Con mi hermano Dante y con Alessandro —respondo. Aless se presenta ante las dos chicas.
—Qué guapo eres, ¿acaso eres británico? —dice Scarlet, sonriendo.
Niego al ver lo que trata de hacer; ella siempre ha sido muy coqueta y por eso ha tenido varios problemas donde la fotografían saliendo con un chico y otro, y casi su agencia la despide.
—No soy británico; de hecho, mi madre es italiana y mi padre, francés —responde él, poniendo su límite ante la modelo coqueta.
Sonrío al ver cómo él corta el coqueteo de Scarlet; lo que sí no esperaba es que él se acercara a mí y pasara su brazo en mi hombro como señal de que ya tiene alguien con quien coquetear.