NovelToon NovelToon
Mi Mundo Arde Por Ti (Vindicta Dinasty II)

Mi Mundo Arde Por Ti (Vindicta Dinasty II)

Status: Terminada
Genre:Mafia / Traiciones y engaños / Amor en la guerra / Completas
Popularitas:745
Nilai: 5
nombre de autor: Paula Romero

Tras la muerte de Salvatore Vindicta, el imperio criminal queda en el aire. Contra todo pronóstico, Chiara debe asumir el control del negocio familiar. Muchos capos no aceptan que una mujer lidere la organización, y las traiciones comienzan a surgir desde dentro.

Mientras intenta mantener unido el imperio de su padre, la guerra con las familias rivales se intensifica. Markus Becker permanece a su lado, pero su relación también se ve puesta a prueba por el poder, los secretos y las decisiones que Chiara debe tomar para sobrevivir.

En este libro, Chiara pasa de ser la hija del capo a convertirse en una líder temida, mientras su mundo literalmente arde entre violencia, alianzas rotas y sacrificios que podrán en juego su nuevo imperio.

NovelToon tiene autorización de Paula Romero para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitolo 13

...⚔️...

El regreso después del operativo no trajo calma, al contrario, trajo consecuencias con daños colaterales. La organización Vindicta había sobrevivido al operativo. Habían golpeado fuerte, habían demostrado poder, coordinación… y algo aún más importante: que podían entrar al corazón de los Becker.

Pero no fue suficiente.

No para todos.

No para Alonzo.

Los pasillos de la planta principal aún olían a pólvora cuando los gritos comenzaron.

No eran discusiones discretas.

No eran diferencias estratégicas.

Era una confrontación.

Violenta.

Directa.

Y todos la escucharon.

—¡¿En qué estabas pensando, Chiara?! —la voz de Alonzo retumbó contra las paredes—¡Lo tenías enfrente!

Chiara no retrocedió.

No bajó la mirada.

—No sabes de lo que hablas.

—¡Claro que lo sé! —replicó él, avanzando un paso—. ¡Tenías a Markus Becker en la mira y no lo mataste.

El silencio fuera de la oficina era tenso. Nadie se atrevía a intervenir… pero todos escuchaban.

—Esa maldita obsesión con ese hombre —continuó Alonzo, con rabia contenida—será tu perdición… y la ruina de todo esto, sorella.

Chiara apretó la mandíbula.

Sus ojos brillaban.

Pero no de debilidad.

De furia.

—¿Obsesión? —repitió, con una risa fría—¿Tú crees que esto es por una maldita obsesión?

Se acercó peligrosamente a él.

—Estaba apuntándome también, imbécil.

—¡Entonces lo hubieras hecho igual!

El golpe de sus palabras fue seco.

—Ahora, por tu culpa, tendremos que rehacer todo el plan. Están advertidos. Saben que volveremos.

Chiara no dudó.

—Me haré cargo de las consecuencias.

Su voz fue firme.

Autoritaria.

—Pero la próxima vez… no fallaremos.

Una pausa.

—Y Bruno Becker caerá.

Alonzo negó con la cabeza, frustrado.

—No entiendes la magnitud de esto…

—La entiendo mejor que tú —lo interrumpió ella—Soy yo quien está liderando esta guerra.

La tensión estaba a punto de estallar.

Y entonces…

La puerta se abrió de golpe.

Vicenzo entró sin pedir permiso.

Su presencia impuso silencio inmediato.

—¿Se puede saber qué está pasando aquí? —su voz fue dura, controlada—Parecen dos niños.

Miró a ambos.

—¿De verdad creen que es buena idea gritar cuando toda la organización puede escucharlos?

Ninguno respondió de inmediato.

Alonzo desvió la mirada.

Chiara se mantuvo firme.

—Esto no puede repetirse —añadió Vicenzo—No ahora.

El silencio volvió.

Pero no duró mucho.

Porque la tormenta aún no terminaba.

La puerta se abrió otra vez.

Esta vez sin violencia.

Pero con urgencia.

Ricci.

—¿Qué haces entrando sin permiso? —espetó Chiara, claramente irritada.

—Lo siento —respondió él rápidamente—pero esto es importante.

Chiara lo miró unos segundos.

Evaluando.

—Habla.

Ricci se acercó al ordenador y activó una transmisión.

La imagen apareció en pantalla.

Una rueda de prensa.

El director de la D.E.A.

Su voz era firme.

Segura.

Controlada.

Pero lo que decía…

Cambió todo.

—La reciente escalada de violencia entre organizaciones criminales europeas representa una amenaza directa…

Chiara entrecerró los ojos.

—la organización Vindicta ha sido identificada como un objetivo prioritario…

Silencio en la sala.

—y su líder, Chiara Vindicta Medici, será considerada objetivo de alto valor…

Chiara se quedó inmóvil.

—cualquier información que conduzca a su captura será recompensada…

La transmisión seguía.

Pero ya nadie escuchaba.

—Hijo de puta… —murmuró Chiara.

Su mirada se volvió oscura.

—Me está declarando la guerra.

Alonzo exhaló lentamente.

—Sabíamos que este momento iba a llegar.

La miró.

—Esto ya no es solo contra los Becker.

Una pausa.

—Ahora es contra Estados Unidos.

Chiara no respondió.

Pero su expresión lo decía todo.

—Voy a hablar con la familia —añadió Alonzo—Mi abuelo, mis tíos… mamá debe estar preocupada.

Chiara asintió apenas.

—Ve.

Su voz fue más baja.

Más peligrosa.

—Yo me encargo de esto.

Alonzo no dijo nada más.

Se fue.

Y entonces…

Chiara explotó.

El ordenador.

Los documentos.

Todo lo que tenía cerca.

Lo lanzó.

Lo rompió.

Lo destruyó.

La presión acumulada finalmente salía.

—¡Maldito bastardo!

Tomó su arma.

Y sin pensarlo…

Disparó contra la pantalla.

El impacto hizo que la imagen desapareciera en un destello.

El silencio que siguió fue pesado.

Denso.

Klara entró casi de inmediato.

—¿Pasó algo, signorina?

Chiara respiraba agitada.

Pero su voz…

Volvió a ser la de siempre.

—Quiero todas las pantallas apagadas. No quiero ver al director de la D.E.A en ningún lado.

Klara asintió.

—¿Motivo?

Chiara la miró directamente.

—Empezó la cacería.

Una pausa.

—Estados Unidos viene por nosotros.

Klara se tensó.

—Entendido.

—Alerta naranja para todos —añadió Chiara—Nadie baja la guardia.

—Sí, signorina.

Chiara tomó su abrigo.

—Me voy a la mansión. Cualquier cosa… me informas.

—Por supuesto.

El trayecto fue silencioso, pero su mente no lo estaba. Todo se acumulaba, la guerra con los becker, el error con markus, la presión interna.

Y ahora… La D.E.A cuando llegó a la mansión, todos la miraron. Con respeto, con temor, como siempre.

Pero esta vez… Ella lo sintió diferente.

Caminó por los pasillos. Recordando.

Quién era antes, Quién es ahora.

Y lo que había perdido en el camino.

Entró a su habitación.

Cerró la puerta.

Y el mundo quedó afuera.

Se sentó.

Encendió su portátil.

Accedió a la información que Ricci le había facilitado.

Bases de datos.

Archivos clasificados.

Y ahí estaba.

Su nombre.

Su rostro.

Su precio.

Una cifra absurda.

Tentadora.

Peligrosa.

—Interesante… —murmuró.

Pero no sonrió.

No esta vez.

Cerró el ordenador.

Y se dirigió al baño.

Se apoyó en el lavamanos.

Y por primera vez en mucho tiempo…

Se quebró.

No en público.

No frente a su gente.

Sino sola.

Como debía ser.

La presión de ser capo di tutti…

Finalmente estaba pasando factura.

Y apenas estaba empezando.

...CONTINUARÁ…...

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play