NovelToon NovelToon
Ecos Del Pasado: Una Nueva Vida.

Ecos Del Pasado: Una Nueva Vida.

Status: Terminada
Genre:Padre soltero / La Vida Después del Adiós / Reencuentro / Completas
Popularitas:6.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Luna stars

La perdida de un ser amado es difícil de superar; pero al final siempre llega una pequeña luz que comienza a iluminar nuestras vidas hasta cambiarlo todo.

NovelToon tiene autorización de Luna stars para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Solo tienes miedo.

Una hora más tarde, después de organizar toda la cocina y limpiar el desastre, los tres salieron al jardín con una bandeja llena de galletas. Algunas eran perfectas, otras no tanto, aún así Amelie estaba feliz con el resultado.

Amelie corrió y se sentó en el pasto. Violet por su parte, era más cuidadosa, por eso eligió sentarse en una silla, mientras que Emiliano se quedó de pie un momento, observándolas descubriendo una sensación maravillosa.

Sin embargo, la atmósfera fue interrumpida al escuchar el sonido de un auto que ingresaba a la propiedad, provocando que Emiliano frunciera el ceño. Hoy no tenía nada que hacer, ni mucho menos esperaba visitas. Inclusive, no esperaba que Violet llegará, pero de igual manera le alegraba que lo haya hecho.

— No esperaba a nadie… — Le dijo a Violet mientras observaba la entrada.

Pero ya era demasiado tarde para averiguarlo porque la reja se abrió y los visitantes comenzaron a entrar uno por uno. Los padres de Emiliano habían llegado junto a su hermano, Natalia también se había unido a la visita inesperada junto con su esposo y su pequeño en brazos, y finalmente, el padre de Bianca.

— ¡Sorpresa! — Anunció Mateo con tranquilidad. — Decidimos invadir tu casa.

— Claramente. — Murmuró Emiliano ante la inesperada llegada de todos.

Amelie se puso de pie de un salto al verlos llegar, y corrió hacia ellos, dejando atrás lo que hacía, mientras Violet comenzaba a sentirse completamente expuesta sin saber qué hacer ante la inesperada llegada de la familia de Emiliano..

— ¡Abuelos! — Grito Amelie mientras los abrazaba.

Todos saludaron a la niña con alegría, pero al instante, Mateo se dio cuenta de la presencia de alguien ajeno a ellos, por lo que le hizo señas a su madre, quien fue la primera en reaccionar.

Sus ojos pasaron de Emiliano a Violet; al igual que a la bandeja de galletas que ella sostenía, el delantal que llevaba puesto al igual que él, pero sobre todo el jardín. El cual parecía como si hubiera una pequeña reunión familiar.

Fue entonces que una sonrisa se dibujó en su rostro. Pero esta no fue una sonrisa cualquiera, sino una sonrisa llena de significado y comprensión.

— Vaya… — Dijo, llevándose una mano al pecho. — Creo que llegamos en un mal momento.

Violet se levantó despacio, sintiendo cómo el rubor le subía al rostro por la vergüenza. En ese momento, lo último que necesitaba eran malentendidos. No quería problemas con nadie, ni remotamente. Y era fácil notar, por las expresiones de todos, que su presencia era inesperada y que se estaba prestando para pensar algo que no era.

— Buenas tardes. — Saludó con elegancia automática. — No se preocupen, yo ya me iba.

— ¡No! — Protestó Amelie desde los brazos de Leandro. — Falta decorar las otras galletas.

— Por supuesto. — Intervino Susana acercándose con calidez. — No tienes que irte. Nosotros hemos sido los inoportunos. Tu eres bienvenida.

— Gracias. — Respondió Violet un poco tensa.

Violet se sentía sumamente incómoda ante la situación que se había presentado. Un día que prometía ser tranquilo se había transformado en un caos inesperado, algo a lo que no estaba habitualmente acostumbrada. Las múltiples miradas clavadas en ella, siguiendo cada uno de sus movimientos, la sacaban completamente de su zona de confort.

Entre tanto, Mateo, por su parte, no desperdició la ocasión para importunar a su hermano. Esta era la primera vez, desde que Bianca no está, que lo veían cerca de una mujer. Y para sorpresa de todos, Amelie también se mostraba feliz con su presencia.

— Hermano… — Murmuró a Emiliano en voz baja. — ¿Desde cuándo traes visitas así a la casa?

— Cállate. — Respondió él sin apartar la mirada de Violet.

Natalia notó la incomodidad de Violet y se acercó con la intención de calmarla. Sin embargo, su acción, lejos de tranquilizarla, desencadenó un caos inesperado.

— ¿Y tú eres…? — Preguntó Natalia con amable curiosidad.

— Soy Violet. — Respondió ella. — Trabajo con Emiliano.

— Claro.  — Dijo Mateo cruzándose de brazos al escucharla. — “Trabajo”.

Emiliano lo fulminó con la mirada debido a su imprudente comentario. Pero lo que no esperaba era que su madre Susana fuera quien lo terminara de enredar todo generando mayor incomodidad en su invitada.  Calmadamente se acercó a Violet, tomó una de las galletas y la probó con exageración.

— Deliciosas. — Dijo con calma. — Y hechas en casa… eso dice mucho.

Violet abrió la boca para corregirla, pero Susana no permitió que ella pudiera pronunciar una palabra. Y mirándola con ternura continuó hablando.

— Es bueno ver a Emiliano así otra vez. — Todos se quedaron en silencio mientras ella hablaba.

— ¿Así cómo? — Preguntó Violet intentando mantener la compostura.

— Acompañado. Como si fueran una familia.

Violet sintió cómo el calor le subía por el cuello. No esperaba que la familia de Emiliano hiciera suposiciones tan precipitadamente; sobre todo porque ni siquiera la conocían.

— No es lo que parece. — Respondió ella rápidamente.

— Ay, querida — Dijo Susana con una sonrisa cómplice. — Nunca nada es lo que parece, hasta que lo es.

Amelie, ajena al caos que la rodeaba, hizo su aparición con una galleta. En su inocencia, pronunció unas palabras sin ser consciente del impacto que estas tendrían.

— Mamá Violet hizo las estrellas.  — Dijo orgullosa.

El silencio se hizo absoluto después de la declaración de la imprudente niña. Emiliano cerró los ojos, meditando las palabras pronunciadas por su hija. Mateo casi se ahoga con su galleta; Natalia abrió la boca, sorprendida, pero no dijo nada. Leandro, por su parte, solo sonrió en silencio.

Sin embargo, Violet se quedó totalmente inmóvil, sintiendo un impulso irrefrenable de huir. La tensión de la situación estaba siendo demasiado para su mente frágil y su corazón débil.

—Yo… no soy… — Intentó decir.

— Lo sé. — Interrumpió Susana suavemente. — Pero eso no impide que lo seas en lo importante.

Violet se quedó sin palabras. Buscó la mirada de Emiliano esperando que él la rescatara de aquella situación incómoda o al menos ofreciera una explicación, pero, contra todo pronóstico, él no intervino.

Sin embargo, no fue por falta de voluntad, sino porque inclusive él se había quedado sin palabras ante la imprudencia de su hija, y lo que esto podría significar.

— Lo siento. — Dijo de repente Violet dando un paso atrás. — Yo no puedo… esto no…

Ella se giró rápidamente y ante la mirada atónita de todos, caminó hacia la vivienda sin mirar atrás. Emiliano la llamó varias veces, pero ella no se detuvo, sino que continuó caminando ignorando por completo lo que estaba dejando atrás. Al ver lo que estaba sucediendo; Amelie fue la primera en reaccionar y salir tras de ella.

— ¡Violet, espera!

La niña corrió tras ella, y Emiliano no dudó en seguirlas a ambas. La alcanzaron justo cuando estaba saliendo de la casa.

— Violet.  — La llamo Emiliano con calma pero firmeza cuando la alcanzó.  — Mírame.

— No. — Respondió ella sin girarse. — No puedo… no ahora. Necesito salir de aquí.

Amelie se aproximó lentamente y le habló con voz suave. En su tono no había reproche, sino el miedo a perderla, un sentimiento que causó un profundo dolor en Violet, obligándola a cerrar los ojos con fuerza.

— ¿Te vas?

— Lo siento. Yo…

— ¿Puedes quedarte? — Preguntó Amelie tomando su mano. — No tienes que ser perfecta. Solo quédate.

Violet se giró y se arrodilló frente a la niña. La profunda tristeza reflejada en el rostro de Amelie destrozó su corazón. Este era su gran temor; que su inseguridad y fragilidad le impidieran permanecer a su lado, sintiendo que no sería suficiente para ellos.

— No soy lo que tú crees… — Dijo con calma.

— Sí lo eres. — Respondió Amelie con seguridad. — Solo tienes miedo.

1
Ingrid Perez
Excelente novela me gustó mucho te deseo muchas bendiciones y felicidades gracias 🤗😘
Sabri Nahir Zapata Zini
Fue hermosa la historia!! Me encanto
Mariela Alejandra Gonzalez
me encantó distinta a otras novelas excelente autora!!!!! éxitos!!
Maria Del Carmen Valenzuela
Hermosa novela, tierna y aapasionante
Maria Elena Martinez Lazaro
Claro que sí me gustó mucho gracias querida Dios te continúe bendiciendo
Maria Elena Martinez Lazaro
😊😊😊que hermoso
Luna Stars
No, no hace parte de ninguna obra anterior.
Mariela Alejandra Gonzalez
me gusta hoy empeze a leer. pregunto está historia viene de una novela anterior? pregunto para entender y poder leer desde el principio.
Claudia Patricia Cruz Saa
Amo a esa niña 🥰🥰
Luna Stars
Querid@ lector@, muchas gracias por informarme de ese error. 🤭 Ya lo he corregido.
ShaLop
Escritora el protagonista se llama, Emiliano Maximiliano. O Maximiliano Emiliano. En cada párrafo le cambias el nombre 😂😂
Maria Elena Martinez Lazaro
🤣🤣🤣🤣 que sincera está Amalia. Cara de tormenta 🤣🤣🤣🤣
Maria Elena Martinez Lazaro
Excelente historia, está buena la trama
Martha Mena Wong
El primer capítulo y ya estoy llorando que abra hecho para terminar asi
Elizabeth Sánchez Herrera
más ➕ capítulos
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play