NovelToon NovelToon
El Despertar Del Príncipe

El Despertar Del Príncipe

Status: En proceso
Genre:Romance / Mundo mágico / Fantasía LGBT
Popularitas:895
Nilai: 5
nombre de autor: Skay P.

⚠️✅️Sam y Norman comienzan a saciar su sed de aventura, lejos de su amada familia. El camino comienza a dificultarse, pero cuatro almas sellan sus destinos.✅️⚠️

NovelToon tiene autorización de Skay P. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Como brasas en la oscuridad

El amanecer llegó con una neblina dorada que se filtraba entre los árboles. Sam fue el primero en despertar, estirando sus músculos bien formados. A sus dieciocho años, Sam no era el típico campesino; tenía una figura varonil y atlética, de hombros anchos y movimientos seguros. Su cabello, negro como el ala de un cuervo, caía rebelde sobre su frente, y sus ojos color miel tenían una chispa de determinación que recordaba a un depredador, más que a una presa.

-¡Arriba, rubio! El mundo no va a recorrerse solo.- Dijo Sam, dándole un empujón amistoso a Norman.

Norman se quejó, apartando el cabello de su rostro. Si Sam representaba la fuerza de la tierra, Norman era la luz del sol. Era igual de atractivo, con facciones finas y una sonrisa que podía desarmar al guerrero más endurecido.

Los cazadores ya estaban listos para partir. Lin, el líder, se acercó a ellos antes de montar. Su mirada volvió a buscar a Norman con esa extraña calidez, pero se dirigió a ambos con seriedad.

-Sigan el sendero hacia el este. Hay tres aldeas pequeñas antes de llegar a la ciudad principal. Son lugares tranquilos, pero no se desvíen del camino principal. El bosque se vuelve... extraño al anochecer.- Advirtió Lin, entregándoles un mapa rústico -Cuídense. Especialmente tú, Norman.-

Con un galope rítmico, los cinco jinetes se alejaron, dejando a los jóvenes solos de nuevo. Sam y Norman, emocionados por las referencias de los "pueblitos", emprendieron la marcha con paso firme.

El día transcurrió entre risas y planes de futuro. Sin embargo, a medida que el sol comenzaba a ocultarse, tiñendo el cielo de un rojo violáceo, la atmósfera cambió. El canto de los pájaros cesó de golpe.

-Sam... algo no está bien.- Susurró Norman, deteniéndose en seco.

De la maleza surgió un gruñido gutural. Una bestia deforme, una mezcla de lobo y algo mucho más oscuro, saltó hacia ellos. Sus ojos brillaban con una locura sangrienta. Sam reaccionó con su instinto de cazador innato, interponiéndose entre Norman y la criatura, empuñando su pequeña daga, aunque sabía que no sería suficiente.

La bestia saltó. Sam cerró los ojos, esperando el impacto... pero solo escuchó un crujido de huesos y un gemido agónico.

Al abrir los ojos, la bestia yacía a varios metros, con el cuello destrozado. Y frente a ellos, de espaldas, estaba él.

Era un hombre imponente, de hombros tan anchos que bloqueaban la poca luz que quedaba. Vestía ropajes oscuros de una elegancia antigua que no pertenecía a esa época. Antes de que Sam pudiera decir una palabra, una ola de sueño pesado y dulce lo invadió. Lo último que vio fue a Norman desplomarse suavemente y a esa figura oscura acercándose a él con una gracia inhumana.

Alaric atrapó a Sam antes de que tocara el suelo. Lo sostuvo contra su pecho con una delicadeza que contrastaba con la violencia con la que había acabado con la bestia. El cuerpo de Sam era cálido y encajaba perfectamente en sus brazos poderosos.

Con un movimiento rápido, Alaric llevó a los dos jóvenes a un lugar seguro y encendió una fogata con un simple gesto de su mano. Extendió la manta de Sam, la misma que tenía manchas de sangre antigua, y depositó al joven príncipe sobre ella.

Alaric se arrodilló a su lado. Sus dedos pálidos, largos y fuertes, acariciaron la mejilla de Sam.

-Tan hermoso como el primer día... y tan valiente como la última vez que te perdí.- Susurró Alaric con una voz que era puro dolor y amor.

El Rey Vampiro se inclinó y hundió su nariz en los cabellos negros de Sam, aspirando su aroma a trigo, sol y vida. Era el aroma que lo había mantenido cuerdo durante trescientos años de soledad. Besó la frente de Sam con una ternura infinita, dejando que sus labios fríos descansaran sobre la piel cálida del humano -Esta vez no permitiré que te arrebaten de mi lado, mi pequeño príncipe. No importa cuántos reyes u órdenes de cazadores se interpongan. El mundo volverá a arrodillarse ante ti, y yo seré tu sombra, tu escudo y tu amante. Te lo prometo por mi sangre eterna.-

Alaric pasó horas velando su sueño, simplemente observando cómo el pecho de Sam subía y bajaba rítmicamente. Solo cuando los primeros rayos del alba amenazaron con aparecer, se desvaneció en las sombras, no sin antes dejar una caricia final en los labios de Sam.

Sam abrió los ojos con el corazón latiendo con fuerza. Se incorporó de golpe, buscando a la bestia, pero solo encontró a Norman despertando a su lado, tan confundido como él.

-¿Qué... qué pasó?- Preguntó Norman, frotándose la cabeza -¿Cómo llegamos aquí? ¿Y quién encendió este fuego?-

Sam miró a su alrededor. Estaban en un campamento perfecto, con la fogata aún humeante y sus pertenencias ordenadas.

-No lo sé, Norman. Lo último que recuerdo es a esa cosa saltando sobre nosotros.-

-Debe haber sido el agua del arroyo.- Dijo Norman, tratando de encontrar una lógica -Quizás tenía algo que nos hizo alucinar. Nos desmayamos y... tal vez caminamos sonámbulos hasta aquí.-

Sam asintió lentamente, pero su mano fue instintivamente a su frente. Sentía un rastro de frío, como si un bloque de hielo hubiera descansado allí, pero un hielo que no quemaba, sino que consolaba.

-Norman... yo recuerdo algo más.- Dijo Sam en voz baja, mirando hacia la espesura del bosque -Recuerdo unos ojos. No eran los de la bestia. Eran rojos, como brasas en la oscuridad, pero no me daban miedo. Me hacían sentir... a salvo.-

Norman lo miró preocupado.

-Sam, eso suena a magia oscura. Deberíamos irnos de aquí rápido. Si hay algo "antinatural" cerca, Lin y sus hombres no andarán lejos.-

Sam guardó su manta, sintiendo que la tela estaba más suave que de costumbre. Aunque su mente le decía que debía tener miedo, su cuerpo se sentía extrañamente descansado, como si hubiera sido arrullado por el ser más poderoso del universo.

-Vámonos- Dijo Sam, aunque echó una última mirada atrás -Pero tengo el presentimiento de que esos ojos rojos volverán a aparecer.-

Los dos jóvenes retomaron el camino hacia los pueblitos, sin saber que, a pocos metros de ellos, protegida por la sombra de un gran sauce, la figura de Alaric los seguía de cerca, sonriendo con una melancolía que solo tres siglos de espera pueden otorgar.

1
Maru19 Sevilla
Empezamos con esta nueva historia, inicia muy bien 👏👏👏
Skay P.: ¡Gracias cielo!😍
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play