Velkan Von Thaden, es un modelo reconocido y exitoso. Él tiene un hijo, cuyo padre no esta presente, pero, cuando el pequeño, llamado Luan enferma, y necesita las feromonas de su padre Alfa. Velkan tendrá que buscarlo y revelarle la existencia del niño para salvarlo, pero, ¿como reaccionará el padre del niño?
Secuela de: De Rey A, ¿Omega? (Velkan es el hijo de los protagonistas de esta historia.)
NovelToon tiene autorización de Arhuchim para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 12
Después de la discusión en el camerino, Velkan procura evitar a Hiro, no quiere tener que cruzar palabras con él a menos que se relacionen con el tratamiento de Luan.
Esa mañana al llegar al hospital, Hiro estaba en el cuarto de Luan. El doctor le dijo a Velkan que las feromonas se han administrado de nuevo, y que Hiro ha estado ahí desde que llego hace una hora.
—despierta pronto Luan...papá quiere hablar contigo, quiere saber que te gusta, que no te gusta, cual es tu comida favorita...papá quiere saber todo de ti.— Hiro sostiene con ternura la mano del pequeño.
Velkan se ha quedado de pie en la puerta de cristal, observando todo, incluso desde ahí puede notar la forma en la que Hiro mira al pequeño con cariño, aun cuando hace algunos días que supo de él.
—si no te necesitara por mucho tiempo...te eliminaría...— murmura con molestia.
Sabe que cuando Luan despierte y sepa que Hiro es su papá alfa, estará feliz, pues algunas veces el niño preguntaba por su papá, hablaba de como sus compañeros de clases tienen uno, y que van por ellos a la salida.
—maldita sea...— se queja.
Hiro volteo hacía la puerta y tan pronto vio a Velkan se apresuro a salir. El albino por su parte intenta irse, pero Hiro lo detiene sostienendo su brazo.
—ese día no me dejaste hablar...hay algo que tenemos que aclarar.—
—si no es sobre Luan, no hay nada más.— responde apartando la mano del alfa.
—si, si lo hay.— Hiro mira hacía todos lados, y termina por arrastrar a Velkan al baño, quedándose contra la puerta para que el albino no huya.— habla, ¿por qué piensas que no me gustas por ser hombre?
—ya lo dije, si no es sobre Luan, no quiero hablar contigo.— insiste.
—lo harás, ahora habla, porque yo jamás he creído que tu eras mujer...sabía perfectamente que eras un omega masculino, ¿acaso olvidas que tuvimos sexo?, por algo tenemos un hijo, ¿como carajos no sabría que eres un hombre?— pregunta con molestia.
Velkan se cruzó de brazos apoyándose en el lavabo, mientras desvía su mirada.
—esa vez estabas drogado, podrías no recordar ciertas cosas.— responde.
Hiro se acerca, encerrando a Velkan contra el lavabo al apoyas ambas manos sobre este de cada lado del albino.
—recuerdo bien lo que paso...tu rostro sonrojado, tus jadeos, respiración agitada, esta cintura pequeña— paso ambas manos a sostener la cintura del albino.— ...tu lindo trasero, y ese momento en el que me recibiste dentro de ti por primera vez...tu cuerpo temblando mientras alcanzabas el extasis bajo de mi...
Velkan finalmente volteo a ver al alfa, pero sus ojos reflejaban molestia y un poco de vergüenza, ya que, no pudo evitar recordar parte de esa noche.
—t-tú...
—Vel, si no me gustarás por ser hombre...¿crees me pondría así?—
Hiro presionó su pelvis entre las piernas del albino y este se sobresalta al sentir la evidente excitación del alfa.
—Vel, déjame mostrarte cuanto me gustas...— le susurra.
Pero, Velkan al sentir que el alfa le da una leve mordida en el cuelo, lo empuja con fuerza y lo tira dentro de la bañera abriendo la regadera de manguera para mojarlo con el agua fría.
—que te j*dan...—
Velkan tiro la manguera y salió del baño a toda prisa. Tess iba llegando y aun cuando saluda a Velkan, este la ignora saliendo de la habitación.
—que humor...¿y ahora quien lo hizo enojar?— se pregunta.
Y claro, su respuesta no tarda en llegar, al ver a Hiro salir del baño todo empapado.
—claro...tú...¿que le hiciste?— pregunta Tess.
—nada...aun...pero...Tess, ¿por qué Velkan cree que me gustan las mujeres?, ya le dije que no, pero insiste el decirlo...— pregunta.
—porque tú se lo dijiste...¿no recuerdas?, le echaste en cara que te engaño y que te daba asco por ser un omega masculino.— le responde con cierta molestia.
—¿que?, e-espera...espera...¿yo dije eso?, pero si a mi me gusta Velkan precisamente porque es un omega masculino...— responde Hiro.
—¿hablas en serio?, entonces, ¿por qué le dijiste eso a Vel?, además...se anunció tu compromiso con una mujer...esa fue la primera vez que volví a ver a Vel llorar...—
Lo recuerda claramente, Velkan, de pie en la sala y viendo fijamente la televisión, en donde se daba las noticias del compromiso del hijo mayor de los Sasaki con la hija de uno de sus socios, y se veía al alfa saludando a los medios de la mano con su prometida. La mirada de Velkan era vacía, como si se hubiese desconectado de la realidad y una lágrima se deslizo por su mejilla.
Después de eso, Velkan cayó inconsciente y fue cuando supieron que estaba embarazado de Luan.
—¿que?, yo jamás he estado comprometido, el único que se ha casado es mi her...mano...— arrastra la última palabra.
—¿hermano?— pregunta con curiosidad.
Hiro asiente, y se disculpa con Tess, saliendo de la habitación, necesita encontrar a Velkan, ahora que Tess mencionó el compromiso de su hermano de hace cinco años, Hiro se empieza a hacer una idea de lo que realmente pudo haber pasado. Quizás fue él...Kazuo, su hermano, quien le dijo algo a Velkan por orden de su madre.
Velkan por otro lado, estaba en su auto en el estacionamiento. Se había metido en el asiento trasero para acostarse ahí sin que nadie lo moleste.
—quiero romperle la cara...— murmura.
Velkan escucha un leve toque en la ventana del auto y abre la puerta, siendo Lyam quien estaba de pie ante él.
—deberías de estar en la habitación de Luan.— le reclama.
—padre yo...lo siento...Sasaki esta ahí y no lo soporto.— del solo recordar lo que paso en el baño le dan ganas de darle unos cuantos golpes.
—siempre he dicho que te pareces más a Seth. Ambos se dejan llevar por los sentimientos.— comenta el omega castaño.
—padre...no es eso...es solo que...me irrita...lo veo y me pongo de mal humor. Si no fuera porque Luan lo necesita...lo desaparezco.— responde Velkan ya molesto.
—no lo harías.— desvía la mirada.— por eso digo que te pareces a Seth.
—padre...—
Velkan no pudo resistirse y como Lyam esta cerca de la puerta, se abraza a la cintura del castaño.
—este hijo tuyo te ha decepcionado...— murmura.
Lyam acaricia la cabeza del albino.
—nunca me sentiré decepcionado de ti...— responde.
¿Como podría estarlo?, es su hijo, el mayor, el primero que llegó justo cuando aceptó su amor por Seth.
...