NovelToon NovelToon
Cicatrices Que Arden

Cicatrices Que Arden

Status: En proceso
Genre:Fanfic / Yaoi / Tokyo Revengers
Popularitas:1.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Luna Aoul

Cicatrices que arden
Fueron inseparables… hasta que el mundo los rompió.
Ahora, entre peleas y destino, sus caminos vuelven a cruzarse.
Porque hay amores que no se olvidan…
aunque duelan como una herida abierta.
Un vínculo imposible de romper.
Un amor que nunca dejó de arder.

NovelToon tiene autorización de Luna Aoul para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 2: Celos que queman más que el fuego

La noche caía pesada sobre la ciudad.

Las luces de neón teñían las calles de colores falsos… como sonrisas que no decían la verdad.

Izana no estaba de humor para nada de eso.

Apoyado contra una silla en un lugar apartado, giraba distraídamente su teléfono entre los dedos.

Pero su mente… no estaba ahí.

Estaba en Kakucho.

En sus palabras.

En su maldita respuesta.

"No puedo."

Ese rechazo no sonaba como una negativa cualquiera…

sonaba como una traición.

Como si hubiera elegido otro camino.

Uno donde Izana no existía.

Su mirada se oscureció.

—Tch…

En ese momento, su celular vibró.

Un mensaje.

De Rindou Haitani.

Izana abrió el chat sin mucho interés…

hasta que vio la imagen.

Su expresión cambió.

Ahí estaba.

Kakucho.

Sonriendo.

Pero no estaba solo.

A su lado…

Manjiro Sano.

Mikey.

Su recontra enemigo.

Su hermanastro.

Hablando con él como si nada.

Como si no existiera historia.

Como si no existiera él.

El aire se volvió pesado.

Y entonces llegó otro mensaje.

"Están en un bar… y no cualquier bar."

Un segundo después, otro:

"Es un bar gay."

Silencio.

Total.

Izana se levantó de golpe.

La silla cayó hacia atrás con un ruido seco.

—¿Qué pasó? —preguntó Ran Haitani, observándolo con media sonrisa.

Izana no respondió.

Sus ojos… ardían.

—Vamos.

Eso fue todo.

Pero era suficiente.

Ran, divertido, se levantó sin apurarse demasiado.

—Esto va a ser interesante…

El motor de la moto rugió en la noche.

Izana aceleró sin dudar, cortando el viento como si quisiera atravesarlo todo.

Ran iba atrás, riéndose bajo.

—Ni siquiera pregunté… pero seguro es por drama.

Izana no respondió.

Su mente estaba fija.

Una imagen repetida una y otra vez:

Kakucho… con Mikey.

Hablando.

Sonriendo.

Cerca.

Demasiado cerca.

Apretó el manillar con fuerza.

—No es suyo…

El viento se llevó sus palabras.

Pero el fuego en su pecho… no desaparecía.

El bar estaba escondido en un callejón.

Luces tenues.

Música vibrando en las paredes.

Risas, cuerpos, miradas.

Un lugar donde nadie preguntaba nada.

Perfecto para perderse.

O para encontrarse.

Izana bajó de la moto sin esperar.

Entró directo.

Un bailarín se acercó con una sonrisa seductora.

—Primera vez aquí—

No terminó la frase.

Izana lo apartó de un empujón sin mirarlo.

No le importaba.

Nada le importaba.

Excepto una cosa.

Ran, en cambio, se quedó atrás, apoyándose relajado.

—Ey… tranquilo —le dijo al bailarín con una sonrisa encantadora—. No todos somos así.

Y como si nada… empezó a hablarle.

Porque claro…

el caos siempre era más divertido desde afuera.

Izana caminaba entre la gente sin ver a nadie.

Hasta que los vio.

Ahí.

Sentados.

Kakucho… y Mikey.

Demasiado tranquilos.

Demasiado cómodos.

Algo dentro de él… explotó.

Se acercó sin detenerse.

Agarró el hombro de Mikey y lo hizo girar bruscamente, casi tirándolo del asiento.

El silencio se hizo alrededor.

—¿Qué—?

Mikey lo miró… sorprendido.

Pero Izana no le prestó atención.

Sus ojos fueron directo a Kakucho.

Fijos.

Duros.

Heridos.

—El es mi sirviente… —dijo, su voz baja pero cargada—

no el tuyo.

El aire se cortó.

—¿Entendiste?

Nadie respondió.

Nadie pudo.

Porque no era una pregunta.

Era una advertencia.

Una marca.

Una declaración.

Sin esperar reacción…

Izana soltó a Mikey.

Y se fue.

Así.

Como una tormenta que aparece… y desaparece.

Afuera, el aire frío no calmó nada.

Al contrario.

Todo seguía ardiendo.

—Tch…

Caminó sin rumbo.

Sin pensar.

Pero no volvió al apartamento.

No podía.

No después de eso.

No después de verlos así.

Terminó en una tienda cualquiera.

Compró un abrigo oscuro.

Una visera.

Algo que lo ocultara.

Algo que lo separara del mundo.

O de sí mismo.

Volvió.

Al mismo lugar.

Al mismo fuego.

Pero esta vez… nadie lo reconocería.

Entró de nuevo al bar.

Más silencioso.

Más controlado.

Se sentó… a dos asientos de distancia.

Lo suficiente cerca.

Lo suficiente lejos.

Pidió un trago con un gesto.

Y esperó.

Porque sí…

iba a escuchar.

Todo.

Kakucho no se había movido mucho desde que Izana se fue.

Pero su mirada… ya no era la misma.

Mikey lo observaba de reojo.

—Ese tipo…

—No digas nada —lo cortó Kakucho.

Su voz era firme.

Pero tensa.

—Ya veo… —murmuró Mikey.

Silencio.

Luego, una pequeña sonrisa.

—Entonces sí era importante.

Kakucho apretó el vaso.

—No es lo que crees.

—Claro que lo es.

Mikey apoyó el codo sobre la mesa.

—Nunca te vi así.

Kakucho no respondió.

Porque no podía.

Porque sabía que era verdad.

A unos metros…

Izana escuchaba todo.

Cada palabra.

Cada pausa.

Cada respiración.

Y cada una… alimentaba algo dentro de él.

Celos.

Oscuros.

Intensos.

Incontrolables.

—Idiota… —murmuró para sí.

Pero no sabía si hablaba de Kakucho…

…o de él mismo.

Kakucho suspiró.

—No entiendes.

—Explícame.

Silencio.

Largo.

Pesado.

—No puedo alejarme de él —dijo finalmente.

El tiempo pareció detenerse.

Izana dejó de respirar por un segundo.

—Pero tampoco puedo seguirlo.

Eso…

dolió más.

Mikey lo miró con atención.

—Entonces estás atrapado.

Kakucho bajó la mirada.

—Siempre lo estuve.

Izana apretó el vaso con fuerza.

Tanto… que casi se rompe.

Porque entendía.

Porque sabía.

Porque eso significaba…

que todavía había algo.

Que todavía… le pertenecía.

Levantó la mirada.

Y por primera vez desde que entró…

no vio a un rival.

Vio a Kakucho.

El mismo de siempre.

El que nunca se fue del todo.

Y eso…

Era suficiente para hacerlo arder otra vez.

💕💕💕💕..... 💕💕💕💕....... 💕💕💕💕....

CICATRICES QUE ARDEN – DRAMA NIVEL: IZANA CELOSO

Cuando dices “no puedo ir contigo”…

pero apareces en un bar con TU ENEMIGO 😳💔

Izana: tranquilo 😊

También Izana: llega, arma escena, se va, vuelve disfrazado y espía 🫢🫢

Porque sí…

los celos no son celos si no hay drama incluido 😌

Amor, traición… y un poquito de toxicidad bonita 🫢🤫🤔

😂 Si te gustó, deja tu mensaje

con cariño Luna Auol 🌸

1
Patricia
jijiji vino por su kakucho
Mati🥰
🤤🤤🤤😏
Toyota
uy pobre Kakucho
Toyota
que tóxico
Julius
Igual, me da un poco de penita Izana !!!👏👏👏
Julius
Pobre Kakucho, juega a las escondidas y lo encuentran enseguida. Yo no lo invito a jugar en mi equipo, porque no sabe esconderse !!!🤣😭
Loreley
No lo abandono 😭
Loreley
👏👏👏😭😭😭
Loreley
Pobre Kakucho, sale de una y se mete en otra !!!😂🤣😭
Loreley
uy que cosa
Loreley
🤭🤭🤭🤭
izanita
opaaaaaaaa🫢
izanita
hermoso capitulooooo😻😻
Julius
👏👏👏👏
izanita
vamos a ver cuánto le dura la paz 🫢
izanita
epaaaaaa, que le hacen a mi negrito 😠
izanita
comente, pero si va a venir Izana por mi??
tashitouwu:3: Izana es mi primo
total 2 replies
Luna Aoul
Lo siento el próximo será más largo 🥰
La chona 😏
que corto 😭
Leydi
😱😱😱😱
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play