¿serías mío por una noche y así romper está obsesión?
NovelToon tiene autorización de vane para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
¿Soy el objetivo de mi objetivo?
Sophia: Llego a la casa de Jeins, toco la puerta y los empleados se sorprenden de verme allí. Aunque mi hermana y yo somos iguales, aquí en esta casa todos nos diferencian. Saludo y me dejan entrar. Subo rápidamente a la habitación de Jeins, pero no está. Estoy por salir cuando algo me llama la atención. Cierro la puerta de su habitación y veo fotos mías, desde cuando era pequeña hasta de cómo me vestí ayer. Me sorprende ver eso. Justo en ese momento, Jeins me agarra de las mejillas y me mira. Le pregunto: “¿Qué es todo esto? ¿Por qué tienes tantas fotos mías aquí?”
Jeins: Hasta que por fin te das cuenta del gran amor que siento por ti, que siempre has sido tú, que me daba miedo siquiera decirlo en voz alta porque no sé de qué soy capaz por tenerte, pero eso no importa ahora. Quiero que me digas que nunca te alejarás de mí, nunca, ya que jamás lo permitiré. No sabes cuántas veces tuve que aguantar y reprimir todo este amor que siento por ti, porque es a mí y me asusta todo lo que me haces sentir.
Sophia: Al oír todo eso de sus labios rojos, mi corazón late tan fuerte que creo que va a salir de mi pecho. Lo miro y le digo: “Te amo, y por estúpida nunca te lo dije, y nunca te dejaré ir”. Luego le doy un beso. “Pero antes de seguir con esto, debemos tener cuidado. Ya sé lo de mi hermana, pero tampoco quiero que mis padres se enteren todavía. Ella siempre ha sido la hija perfecta para ellos.”
Jeans: Pecas, ahora debemos aclarar toda esta situación. Ya eres mi mujer, ¿por qué no bajamos y aclaramos a todos que la única que siempre me ha interesado eres tú? No hagas esa cara; no quiere decir que diremos los secretos de tu hermana; nunca lo haría, ella es mi amiga y, a pesar de ser tu hermana, siempre guardo mi secreto.
Sophia: Qué estúpida he sido todo este tiempo; debí parecer una niña que no sabe lo que quiere y también siento el mal rato que te hice pasar en la fiesta. Está bien, vamos con nuestras familias y aclaremos esto de una vez por todas.
Jeins: Está bien, vamos. Tomo a Sophi de la mano, cruzamos la calle y llegamos a su casa, donde estaban todos, aún debatiendo con Olivia. Carraspeo mi garganta con fuerza; todos voltean a vernos; los miro y empiezo a hablar: Ya sé que les debo una explicación por haberme ido así y por eso estoy aquí para aclarar cualquier duda; esta es la verdadera mujer que me interesa, no es Olivia, nunca lo ha sido.
Emilia: Pero, ¿cómo es eso? No entiendo nada, Sophia, tú nunca has estado cerca de Jeins; es más, pensaba que lo odiabas, por eso siempre te alejabas cuando él venía por tu hermana.
Olivia: Mamá, ¿qué te pasa? No estás escuchando. Sophi es la mujer de la cual Jeins está enamorado y a mí me parece genial que ellos por fin den a conocer su amor y yo tengo otra cosa que decir: a mí no me puede gustar Jeins, simplemente....
Sophia: Hermana, basta, no es necesario decir nada más; mamá, como ya escuchaste, nosotros ahora somos pareja y sé lo mucho que les sorprende y que quisieran ver a Jeins y a Olivia juntos, pero yo lo amo y no me importa si están de acuerdo con esto.
Elizabeth: ¿Cómo crees, querida, si a ti y a tu hermana las amo como si yo misma las hubiera traído a este mundo? Y no te preocupes por nada; si mi hijo te ama y es feliz, yo también lo seré. Y disculpen este malentendido, solo que sí pensé que Jeins y Olivia tenían otro tipo de relación; todo está claro y, pequeña Sophi, tú sí te quieres casar con mi hijo, ¿verdad?.
Sophia: No se preocupe y sobre lo del matrimonio, no es el momento, aún estamos jóvenes y deseo que cuando eso pase, seamos Jeins y yo quienes lo decidan. Papá, me alegra mucho que ya estés aquí. ¿Estás molesto conmigo?
Benjamin: Mi pequeña niña, cuánto has crecido, y ¿por qué debería estar molesto contigo? Eres tan hermosa y valiente; siempre he dicho que, aunque te parezcas a tu madre, tu carácter me pertenece. Ven y dame un abrazo, pequeña.
Joaquín: Bueno, ya que todo está claro, ¿por qué no nos encontramos más tarde y cenamos? Así les presento al nuevo inversor que encontré para mi proyecto. Amigo, necesitamos hablar sobre eso. Quiero que tú también estés en este proyecto que se ve excelente. Y si no quieres invertir, te propongo que seas mi abogado.
Benjamin: Tú sabes qué pienso acerca de tus negocios, amigo, pero está bien, hablemos de esto en la cena donde iremos a tu casa o a la mía.
Joaquín: No, nada de eso, iremos a un restaurante; ya te envío la dirección. Sophi, hija, qué gusto que estés con el cabezón de mi hijo. Cuídalo y quiérelo siempre. Hijo, vamos, tenemos que cuadrar todo lo del contrato; espero ya lo tengas listo.
Jeins: Claro que está listo, padre; es más, Olivia ayudó a prepararlos, así que todo está muy bien. Sabes que adelántate, que yo tengo que ir por ellos a la empresa. Sophi, ¿podrías regalarme un momento?
Benjamin: Mis amores, vengan, entremos, que Jeins quiere hablar con Sophia, ya saben, deben ponerse. Más hermosas de lo habitual, quiero que todos me envidien por tener a mi lado a las mujer más linda del mundo.
Olivia: Está bien padre, ¿y qué piensas acerca del negocio que te propone el señor Joaquín? Yo leí todo y, créeme, que son buenos negocios; creo que deberías entrar, padre.
Benjamin: Ya basta, ahora no quiero hablar de negocios, quiero saber cómo han estado, qué han hecho; por lo que veo, te reconciliaste con tu hermana, eso me parece estupendo.
Olivia: Sí, padre, arreglamos nuestras diferencias y eso me hace tan feliz; no sabes cuánto la amo y lo feliz que me hace verla así, llena de amor por Jeins. Bueno, padre, iré a descansar un rato antes de la cena. Los quiero.