NovelToon NovelToon
La Piel Del Subconsciente

La Piel Del Subconsciente

Status: En proceso
Genre:Romance / Amor prohibido / Traiciones y engaños
Popularitas:1.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Fenty fuentes

Valeria sobrevive a un matrimonio gélido refugiándose en un cuarto secreto, donde plasma en lienzos los sueños húmedos que tiene con un hombre desconocido que la adora. Tras descubrir la cínica traición de su esposo, el dolor se transforma en una sed de venganza diseñada con la precisión de una obra de arte. En esta batalla por su amor propio, la línea entre la fantasía y la realidad se rompe cuando el hombre de sus pinturas aparece frente a ella, desatando un deseo prohibido que podría ser su salvación o su ruina.

NovelToon tiene autorización de Fenty fuentes para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

el velo de la traición

Capitulo 4

El amanecer en nueva York trajo consigo un calor abrasador, pero el hielo en el corazón de Valeria era inquebrantable. Tras la cena, el tablero de juego había quedado definido: Julián creía tener el control, Beatriz creía tener al marido, y Adrián... Adrián era la pieza que hacía que todo el sistema de Valeria colapsara y se reconstruyera al mismo tiempo.

Valeria no pegó el ojo. Pasó la madrugada en su cuarto secreto, observando el retrato de Adrián bajo la luz mortecina de una lámpara de aceite. La coincidencia era demasiada para ser azar: el hombre que habitaba su subconsciente ahora caminaba por los pasillos de su realidad.

​A las siete de la mañana, escuchó el portazo de Julián al irse. Él no se despidió; la guerra fría entre ambos ya no necesitaba palabras. Valeria esperó diez minutos, se puso un conjunto de lino blanco que resaltaba su figura y salió de la casa con una misión clara.

​Su primera parada no fue la galería, sino una pequeña oficina de contadores en el centro de la ciudad.

​—Necesito un estado de cuenta detallado de la herencia de mi padre —dijo Valeria, sentándose frente al contador de la familia, un hombre que le debía más de un favor a su difunto progenitor—. Y quiero saber cuántas de las cuentas de mi esposo están respaldadas por mis bienes.

​El contador palideció.

—Señora Valeria, el señor Julián maneja todo... él me pidió que no le diera información para "no estresarla".

​—El estrés me lo produce la ignorancia, no el dinero —respondió ella, inclinándose hacia adelante con una mirada que hizo que el hombre empezara a teclear de inmediato—. Mañana quiero un informe completo. Si Julián se entera, yo misma me encargaré de que su licencia sea lo último que pierda.

​Al salir de la oficina, Valeria sintió una extraña euforia. Por primera vez en años, estaba moviendo sus propias fichas. Pero el destino tenía un encuentro más preparado.

​Caminó hacia la Galería Central para rescatar sus materiales antes de que Julián los hiciera desaparecer. Al entrar en el área de carga, el olor a barniz la envolvió, y allí, entre cajas de madera y marcos viejos, estaba él.

​Adrián Valdés estaba revisando unos planos sobre una mesa improvisada. Al verla entrar, dejó el lápiz y se enderezó. Sus ojos oscuros recorrieron a Valeria con una intensidad que la hizo sentir desnuda, incluso más que en sus sueños.

​—Sabía que vendría —dijo él. Su voz era un susurro profundo que retumbó en el pecho de Valeria.

​—Vine por lo que es mío —respondió ella, tratando de mantener la distancia física, aunque el deseo tiraba de ella como un imán.

​Adrián se acercó lentamente. Se detuvo a centímetros de ella, lo suficiente para que Valeria pudiera oler su aroma: una mezcla de tabaco caro y madera.

​—¿Sabe qué es lo más extraño, Valeria? —Él bajó la voz—. Anoche, después de la cena, intenté dibujar el rostro de la mujer de mis sueños. Siempre se me escapaba. Pero cuando la vi a usted entrar en ese salón vestida de rojo... entendí que no era un sueño. Era un recuerdo de algo que aún no ha pasado.

​Valeria sintió un escalofrío. Antes de que pudiera responder, el sonido de unos tacones rápidos resonó en el eco de la galería. Beatriz entró con una carpeta en la mano y una sonrisa de suficiencia.

​—¡Adrián, amor! Te estaba buscando por todas partes —dijo Beatriz, ignorando a Valeria por completo antes de darle un beso posesivo en la mejilla al arquitecto—. Julián dice que ya podemos proceder con la remodelación del área de arte. Al parecer, su esposa ya no necesitará este espacio.

​Beatriz se giró hacia Valeria, fingiendo sorpresa.

—¡Oh, Valeria! No te vi. Qué pena lo de tus pinturas, pero bueno... a veces hay que dejar espacio para lo que realmente importa, ¿verdad? Julián está muy emocionado con los nuevos proyectos que estamos haciendo... juntos.

​Valeria vio cómo Beatriz acomodaba su cabello, dejando a la vista el dije de zafiro en su cuello. La provocación era clara. La amante de su esposo no solo le estaba robando el marido, sino que era la pareja del hombre de sus sueños.

​—Tienes razón, Beatriz —dijo Valeria con una calma glacial que sorprendió a ambos—. Hay que dejar espacio para lo nuevo. Por eso hoy mismo he alquilado mi propio estudio. Y en cuanto a Julián... dile que si quiere remodelar, que empiece por remodelar su honestidad. Se le está cayendo a pedazos.

​Valeria tomó una caja de sus óleos y caminó hacia la salida. Al pasar junto a Adrián, sus hombros se rozaron por un segundo. Fue una caricia fugaz, pero cargada de una promesa peligrosa.

​—Nos vemos en los sueños, Adrián —susurró ella, solo para él.

​Salió de la galería con la cabeza en alto. Ya no solo tenía que recuperar su dinero y destruir a Julián. Ahora tenía un motivo más oscuro y delicioso: quitarle a Beatriz lo que más quería, tal como ella había intentado hacer con su vida.

​ La tensión entre Valeria, Adrián y Beatriz está a punto de explotar, y Valeria ya empezó a mover sus finanzas.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play