NovelToon NovelToon
Enemigos

Enemigos

Status: En proceso
Genre:Omegaverse / Posesivo / Amor-odio
Popularitas:1.9k
Nilai: 5
nombre de autor: juliana scotella

Siempre hubo odio entre ellos. Desde el primer momento, las miradas estaban cargadas de desprecio, las palabras eran cuchillos y las peleas, inevitables. Eran enemigos por naturaleza… o eso creían.
Pero todo cambia cuando él descubre un secreto que nunca debió salir a la luz.
A partir de ese instante, la tensión deja de ser solo odio. Las emociones se vuelven confusas, peligrosas, irresistibles. Lo que antes era rechazo empieza a transformarse en algo mucho más intenso… algo que ninguno de los dos sabe cómo controlar.
¿Es posible que entre enemigos nazca el amor?
¿O todo es solo una ilusión provocada por lo que ahora los une?
En un mundo donde los instintos pueden más que la razón, cruzar esa línea podría cambiarlo todo… para siempre.

NovelToon tiene autorización de juliana scotella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4: Pareja destinada

Irán se detuvo en seco.

Algo no estaba bien.

No era una sensación normal.

No era simplemente un presentimiento.

Era… otra cosa.

Más profunda.

Más visceral.

Su pecho se tensó de golpe.

Su respiración se volvió pesada sin razón aparente.

Y entonces lo sintió.

Un golpe invisible.

Directo.

Brutal.

Como si algo dentro de él hubiera sido arrancado y llamado al mismo tiempo.

… Sus ojos se abrieron levemente, enfocados en la nada.

¿Qué… es esto…?

El aire a su alrededor parecía haberse vuelto más denso.

Más caliente.

Su pulso se aceleró.

Su instinto despertó de golpe.

No… Esa sensación.

Ese llamado.

Esa necesidad urgente de moverse, de buscar, de encontrar

Dante.

El nombre cruzó su mente sin permiso.

Sin duda.

Sin lógica.

Solo certeza.

Y entonces lo entendió.

Su cuerpo reaccionó antes que su mente.

Sus feromonas comenzaron a alterarse, volviéndose más intensas, más inestables.

Más… peligrosas.

—Mierda…\=Apretó los dientes.

Su mano se cerró en un puño con fuerza.

Esto no puede estar pasando…

Pero lo estaba.

Lo sabía.

Lo sentía en cada fibra de su ser.

Ese vínculo…

Esa conexión…

No era común.

No era algo que sucediera entre cualquier alfa y omega.

Era más profundo.

Más raro... Más… definitivo.

Pareja destinada.

La palabra apareció en su mente como una sentencia.

Pesada.

Inevitable.

Irrefutable.

Su respiración se volvió irregular.

Un leve gruñido escapó de su garganta.

Su instinto exigía una sola cosa:Ir hacia él.

Protegerlo.

Marcarlo.

Reclamarlo.

No… Cerró los ojos con fuerza.

Intentando recuperar el control.

Intentando apagar ese impulso salvaje que crecía dentro de él.

Contrólate…

Pero entonces

Otro golpe.

Más débil.

Pero suficiente.

El eco del estado de Dante.

Dolor.

Desesperación.

Necesidad.

Y luego…Calma.

Lenta.

Progresiva.

Irán se quedó quieto.

Su respiración comenzó a estabilizarse.

Sus feromonas descendieron… apenas.

Pero no desaparecieron.

Nunca lo harían.

No ahora.

No después de esto.

Abrió los ojos lentamente.

Serios.

Oscuros.

Decididos.

… Así que era real.

No era una coincidencia.

No era una ilusión.

Era él.

Siempre había sido él.

Y ahora lo sabía.

Con absoluta claridad.

Dante… le pertenecía.

Y él…A Dante.

...Dante...

Apenas el celo desapareció, me cambié.

No quería pensar.

No quería sentir.

Solo necesitaba… silencio.

Terminé en el área de entrenamiento.

El sonido seco de los disparos llenaba el lugar.

Uno.

Otro.

Y otro más.

Todos daban en el mismo lugar.

La cabeza del muñeco.

O el centro del pecho.

Donde debería estar el corazón.

Concéntrate…

No pienses en él…

—¿Puedo saber qué o quién te está molestando tanto?\=La voz de mi hermano rompió el ritmo.

No me giré.

—No es nada.\=Mentira.

—Ajá… digamos que te creo \=respondió con ironía, aunque su tono seguía cargado de preocupación

— Seguro todo lo de hoy fue “nada”

.Apreté el arma con más fuerza.

—Quizá… \=continuó

— está pasando algo que todavía no queréis aceptar.

Mi mandíbula se tensó.

—No quiero hablar de eso ahora.

Disparé otra vez.

Centro perfecto.

Silencio.

—Okey… \=suspiró

— Te voy a dar tu espacio. Pero cualquier cosa, me avisás.

Asentí apenas.

Y se fue.

El lugar quedó en calma otra vez.

Pero mi cabeza no.

No es real… No puede serlo…

Minutos después, ya estaba con las pesas, intentando cansar mi cuerpo lo suficiente como para apagar mi mente.

Y entonces

Lo sentí.

Antes de verlo.

Antes de escucharlo.

Su presencia.

Pesada.

Imposible de ignorar.

—¿Cómo pudiste entrar aquí? \=dije sin detener mis movimientos, manteniendo la mirada al frente.

No le des importancia…

—Tengo mis métodos.\=Su voz.

Demasiado tranquila.

Demasiado… segura.

De repente, la barra dejó de subir.

Él la estaba sosteniendo.

Deteniendo mi fuerza como si no fuera nada.

Fruncí el ceño.

—No deberías venir solo.Estás en mi territorio… en mi propia casa.Y aún así entraste…

—¿Tuya? \=repitió, con una sonrisa apenas visible.

No parece impresionado…

—No me convenía que nuestros hombres supieran por qué vine \=añadió, como si fuera lo más obvio del mundo.

Eso me hizo tensarme.

Me levanté de golpe.

Quedamos a centímetros.

Demasiado cerca.

Mi respiración se aceleró.

Por un segundo.

Solo uno.

Contrólate…

—Habla rápido. ¿A qué viniste?\=Intenté sonar firme.

Frío.

Indiferente.

—Pude sentir tu celo, cariño.

El mundo se detuvo.

—¿Qué…?

No…

Su mano se elevó.

Rozó mi rostro.

Demasiado natural.

Demasiado íntimo.

—Pude sentir cómo me llamabas… mientras estabas en celo

Su voz era baja.

Casi divertida.

Pero sus ojos…

No lo eran.

Dice la verdad…

¿Cómo es posible…?

Sus dedos descendieron hasta mis labios.

Lo empujé.

Controlando cada movimiento.

Cada impulso.

Me alejé.

—¿Cómo? Eso debería ser imposible…

Comencé a caminar de un lado a otro.

Inquieto.

Esto no tiene sentido…

No debería… no puede…

—No siempre es imposible, cariño.

Tomó mi brazo, deteniéndome.

El contacto fue inmediato.

Eléctrico.

Mi cuerpo reaccionó antes que mi mente.

No… no…

—No me llames cariño \=espeté, soltándome

—No me importa. Eso no cambia nada.

Intenté sonar seguro.

Pero incluso yo podía escuchar la tensión en mi voz.

Irán lo notó.

Por supuesto que lo notó.

...Irán...

Lo estaba negando.

Era evidente.

Pero su cuerpo…Su cuerpo decía otra cosa.

Su respiración.

La forma en que evitaba mirarme demasiado tiempo.

Cómo reaccionó a mi toque.

Sí me sentiste…

Di un paso hacia él

. Lentoo.

Seguro

.—Claro que cambia algo.

Su mirada se clavó en la mía.

Defensiva.

Pero inestable.

—No \=respondió, firme

— No cambia nada.

Mentís.

Sonreí apenas.

No por diversión.

Si noo por certeza.

Sentí tu desesperación.

Su expresión cambió.

Solo un segundo.

Pero lo suficiente.

—Sentí cómo me buscabas… aunque no quisieras.

Silencio.

Pesado.

Denso.

Irrompible.

—Eso no lo puede hacer cualquiera, Dante.

Di otro paso.

Acortando la distancia.

—Eso solo pasa cuando el vínculo es absoluto.

Su respiración se cortó levemente.

—Cuando es al cien por ciento.

Lo miré fijamente.

Sin dudar.

Sin retroceder.

—Cuando es tu pareja destinada.

...Dante...

—No me importa lo que sea.

Mi voz salió firme…

Pero no lo suficiente.

En mi cabeza, sus palabras se repetían sin descanso.

Pareja destinada.

Conexión al cien por ciento.

—Claro que te importa…

Irán rio bajo.

Demasiado seguro.

Demasiado cerca.

—¿Qué pasaría si te busco cuando estés en celo, cariño?

El mundo se detuvo.

Sentí un golpe seco en el pecho.

Como si todo se viniera abajo de golpe.

No… No.

puede decir eso…

—Vete \=ordené.

Frío.

Directo.

Necesario.

—Se acabó tu tiempo de hablar \=añadí, tensando la mandíbula

— Una simple palabra… y mis hombres estarán aquí.

Pero no retrocedió.

Nunca lo hacía.

En un movimiento rápido, tomó mi brazo.

Me atrajo hacia él como si no pesara nada.

¿Qué—?

Y entonces

Sus labios contra los míos.

Todo se congeló.

Mi mente.

Mi cuerpo.

El tiempo.

Mi corazón se disparó.

Fuerte.

Descontrolado.

Mientras él profundizaba el beso, dominando el ritmo, invadiendo cada espacio sin pedir permiso.

Aléjate…

Empújalo…

Pero por un segundo…

No reaccioné.

Y eso fue suficiente.

...Irán...

Ahí estaba.

Justo como lo sentí.

La conexión.

Viva. Innegable.

Su cuerpo no me rechazó de inmediato.

Su pulso se aceleró contra el mío.

Su respiración…

Se rompió.

Me sentís…

Lo sujeté con firmeza, profundizando el beso apenas un instante más.

No por provocarlo.

Si no para confirmarlo.

Para que él también lo sintiera.

Sin excusas.

Sin negación.

...Dante...

Reaccioné de golpe.

Lo empujé con fuerza, separándome.

Mi respiración era irregular.

Mi mente…

Un caos.

Sin decir una palabra, hice una seña.

Y en segundos

Mis hombres aparecieron. Rodeándolo.

—Te lo advertí.\=Mi voz fue firme.

Autoritaria.

Fría.

Como debía ser.

Recupera el control…

Por dentro…

Nada estaba en su lugar.

Mi corazón seguía latiendo con fuerza.

Demasiada.

Mi cuerpo aún recordaba el contacto.

El calor.

¿Por qué no lo detuve antes…?

Mis hombres lo sujetaron.

Pero Irán no se resistió.

Ni siquiera un poco.

...Irán...

Sonreí apenas.

Sin tensión.

Sin miedo.

Así que este es tu límite…

Podía liberarme.

Fácil.

Demasiado fácil.

Pero no lo hice.

No todavía.

Porque esto…

Esto era más interesante.

Lo miré fijamente mientras me llevaban.

—Esto no cambia nada, Dante \=murmuré, lo suficientemente bajo para que solo él escuchara

—Ya me sentiste.

Sus ojos reaccionaron.

Apenas.

Pero lo hicieron.

Y yo también a vos.

...Dante...

Lo vi irse.

Sin luchar.

Sin oponerse.

Eso… me molestó más de lo que debería.

Podría escapar…

Entonces…

¿por qué no lo hace?

__Enciérrenlo\=ordené.

Frío.

Preciso.

Controlado.

Mis hombres asintieron, llevándoselo hacia la prisión dentro de mi territorio.

Sabía que podía escapar si quisiera.

Lo sabía.

Y él también lo sabía.

Pero esto…

Esto no era sobre poder físico.

Era otra cosa.

Más peligrosa.

Más profunda.

Apreté los puños.

—Que quede claro \=añadí, sin mirar a nadie en particular

—Nadie me domina sin mi permiso.

Silencio.

Pesado.

—Y mucho menos… él.

Aunque mi cuerpo no parezca entenderlo…

Mi corazón seguía latiendo con fuerza.

Desobediente.

Traicionero.

Y en mi mente…

Sus palabras.

Su voz.

Ese beso.

Esto no terminó…

Y lo peor

Era que una parte de mí…Lo sabía.

1
ISABELRUIZDIAZ[BETA]😈🖤
hermoso
Yandisita
pon fotos de los protagonistas
Yandisita
Dante esta embarazado yupi
Juli: Quizás si, quizá no, ya veremos 🤔
total 1 replies
Yandisita
me encanta simplemente fenomenal
Yandisita
increíble historia me atrapó más capítulos por favor no dejes de escribir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play