NovelToon NovelToon
CERO EN CONDUCTA MI QUERIDA SECRETARIA

CERO EN CONDUCTA MI QUERIDA SECRETARIA

Status: Terminada
Genre:CEO / Completas
Popularitas:10.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Chiquitas

romance, contrato, amor, diversión

NovelToon tiene autorización de Chiquitas para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 22: Verdades a medias y una prueba de sangre

La mañana en Queens nació con un cielo plomizo y un aire cargado de humedad. Dentro de la cocina de Elena, el ambiente no era menos denso. Ella no había pegado el ojo, dándole vueltas al sobre de dinero y a la increíble coincidencia de la disculpa pública de Vanessa. Elena no creía en milagros, creía en el trabajo duro, y lo que estaba pasando olía a una de esas jugadas de los ricos que tanto despreciaba.

Cuando Arturo Valenti tocó a su puerta a las diez en punto, Elena no lo recibió con una sonrisa. Abrió de un tirón, con el ceño fruncido y un rodillo de madera en la mano derecha, como si estuviera lista para una guerra.

—¡Usted! —escupió Elena, bloqueando la entrada con su cuerpo—. Ya me parecía que tardaba mucho en aparecer el "dueño del mundo". Pase, pase de una vez antes de que los vecinos crean que me estoy buscando un abuelo con plata.

Arturo, impecable en un traje de lana azul noche que probablemente costaba más que todo el edificio, entró con una elegancia que a Elena le irritaba los nervios. Se sentó en la misma silla de madera de siempre, manteniendo esa calma que era su marca registrada.

—Buenos días para ti también, Elena —dijo Arturo con voz aterciopelada—. Veo que el humor no ha mejorado con la noticia de ayer.

—¡No me venga con cuentos! —Elena tiró el sobre con los fajos de billetes sobre la mesa, haciendo un ruido seco—. ¿Qué es esto? ¿Usted cree que yo soy una de esas muchachitas de la Quinta Avenida que se venden por una cartera? Porque si es así, se equivocó de dirección, Don Arturo. Yo seré pobre, seré huérfana y viviré en un apartamento que huele a gas, ¡pero mi dignidad no tiene etiqueta de precio!

Arturo miró el dinero y luego a ella, divertido por el fuego que desprendía.

—Es un pago por tu talento, Elena. Te dije que...

—¡Mentira! —le cortó ella, cruzándose de brazos—. Usted obligó a esa víbora de Vanessa a pedir perdón. Yo no soy tonta. Una mujer como esa no se arrastra por la televisión a menos que alguien le esté apretando el cuello. ¿Quién es usted? ¿Y qué quiere de mí? Porque mire que se lo digo clarito: a mí no me gustan los viejos. Yo soy virgen, yo me respeto, y si usted piensa que por darme fajo de billetes yo voy a ser su... su "compañía", ¡está muy pelado! ¡Yo no soy ese tipo de mujer!

Arturo sintió una punzada en el corazón. Esa honestidad brutal, esa forma de defenderse con las uñas y esa imprudencia al hablar eran rasgos que él recordaba vívidamente en alguien más. Se mantuvo serio, aunque por dentro le daban ganas de abrazarla.

—Elena, por favor, baja el rodillo —dijo Arturo, suavizando la mirada—. No busco nada de lo que tu mente, tan... "colorida", está imaginando. No soy ese tipo de hombre.

—¿Ah no? ¿Entonces es un santo? —Elena se acercó a la mesa, apoyando las manos sobre ella—. Dígame la verdad. ¿Por qué se mete en mi vida? ¿Por qué humilla a los Thorne y sacude a Alexander?

Arturo suspiró. Sabía que tenía que darle una historia que ella pudiera aceptar sin sospechar la verdad. Miró hacia la ventana, fingiendo que un recuerdo doloroso lo invadía.

—Hace muchos años —empezó Arturo, y su voz sonó genuinamente rota—, yo tuve una hija. Ella tendría más o menos tu edad ahora. Pero me la arrebataron. La secuestraron cuando era solo una bebé para herirme donde más me dolía. Durante años moví cielo y tierra para encontrarla, pero mis enemigos se encargaron de borrar su rastro. Me entregaron pruebas, informes médicos... me dijeron que había muerto en un accidente poco después del secuestro.

Elena bajó el rodillo, con la expresión suavizándose un poco por la curiosidad y la lástima natural que sentía.

—¿Murió? —susurró.

—Eso fue lo que investigué durante mucho tiempo —mintió Arturo, desviando la mirada para no delatarse—. Pero nunca pude cerrar esa herida. Cuando te vi en el Plaza, viéndote tan pequeña frente a esa mujer cruel, defendiéndote con ese orgullo... me recordaste a lo que yo imaginaba que mi hija habría sido. Una guerrera. Por eso intervine. Solo quiero protegerte, Elena. Quiero asegurarme de que nadie más te vuelva a pisotear. Lo hago por la memoria de la hija que no pude salvar.

Elena guardó silencio. La historia era trágica, y viniendo de un hombre con tanto poder, tenía sentido. Para ella, Arturo era simplemente un millonario melancólico que buscaba redimirse protegiendo a una "causa perdida" como ella.

—Bueno... —dijo Elena, rascándose la nuca, un poco avergonzada por haberle dicho lo de los "viejos"—. Siento mucho lo de su hija. De verdad. Pero eso no quita que me dio un susto de muerte con tanto billete. Yo no necesito que me mantenga, Don Arturo. Yo sé trabajar.

—Lo sé —sonrió él—. Pero acéptalo como un préstamo para tu futura pastelería. Sin intereses. Solo para que la "Davenport" de la televisión se convierta en la Elena que conquista Nueva York.

Elena suspiró, dándose por vencida ante la caballerosidad del hombre.

—Está bien. Pero nada de lujos raros, ¿oyó?

En ese momento, Arturo se puso de pie para despedirse. Al pasar por su lado, fingió tropezar levemente con la esquina de la mesa de madera. En el movimiento, su mano pasó cerca de la cabeza de Elena y, con una agilidad de prestidigitador, arrancó una hebra de su cabello oscuro que se había soltado de su moño.

Elena soltó un "¡Ay!" y se llevó la mano a la cabeza.

—¡Oiga! ¡Tenga cuidado que este piso está viejo pero no es para que se ande cayendo!

—Mil disculpas, Elena. Mis piernas ya no son lo que eran —Arturo cerró el puño, escondiendo el cabello en el bolsillo de su saco. Su corazón latía con una fuerza violenta. Necesitaba que esa corazonada de padre se hiciera realidad legalmente. Necesitaba ese ADN.

El Hotel Continental - Una hora después

Arturo entró a su suite y sacó un pequeño sobre plástico de su bolsillo. Colocó la hebra de cabello dentro con manos temblorosas. Llamó a su asistente más leal, el único que conocía toda la historia.

—Lleva esto al laboratorio privado. Quiero los resultados en 24 horas. Cruza los datos con mi perfil y con el de... —se le quebró la voz— con el de su madre. No quiero errores. Quiero saber si la sangre que corre por las venas de esa muchacha impetuosa es la mía.

—¿Y si es ella, señor Valenti? —preguntó el asistente.

Arturo miró por la ventana hacia Queens.

—Si es ella, voy a darle el mundo en una bandeja de plata. Y a Alexander Zenith le va a costar cada lágrima que ella derramó el poder siquiera volver a tocar su mano.

La Vecindad

Mientras tanto, Elena seguía horneando, pero ya no estaba sola. Alexander Zenith estaba abajo, ignorando las llamadas de su oficina. Había visto a Arturo salir del edificio y la rabia lo consumía. No sabía quién era Arturo, pero ver que ese hombre entraba en la casa de Elena con tanta facilidad mientras a él le cerraban la puerta, lo estaba volviendo loco.

Elena se asomó a la ventana y lo vio.

—¡Váyase a trabajar, Pirata! —gritó ella desde arriba—. ¡Que se le van a enfriar los hoteles y después no va a tener ni para comprarse una corbata!

Alexander la miró y sonrió con amargura. No sabía que la verdadera tormenta, la que venía de la sangre y no del dinero, estaba a punto de estallar sobre todos ellos.

1
Sabina Altamirano
el papel del personaje se me hace muy infantil,ni parece que haya pasado siquiera la universidad,como llegar a un trabajo,hacer cambio como si fuera tu casa decir que contrato de un hotel no es importante lo va llevar a la quiebra,si. oy de acuerdo que se le festejé a los empleados,pero hacerlo en el trabajo como si fuera en el patio de su casa,eso perece ilógico
Teresa Nancy Fernandez
me encantó tu novela👏👏👏
chiquita: Teresa gracias por tu apoyo, me alegra un montón leer tu comentario🥰🥰🥰
total 2 replies
Lili Hebe Villarruel
👏👏👏
chiquita: Gracias gracias 🫂🫂🫂🫂🫂 Lili súper agradecida por tu apoyo 😍😍😍😍😍
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play