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LA OSCURA TENTACIÓN DEL CEO

LA OSCURA TENTACIÓN DEL CEO

Status: En proceso
Genre:CEO / Amor prohibido / Amor-odio
Popularitas:14.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Azly colon

Alexa Hills desprecia a su jefe, el arrogante y poderoso Azkarion DArgent, casi tanto como a su asfixiante deuda. Sin embargo, cuando un oscuro incidente destruye su estabilidad, la renuncia parece su única salida... hasta que Azkarion le presenta una oferta imposible de rechazar.

A cambio de su libertad financiera, Alexa deberá firmar un contrato de matrimonio y entregarse al mundo de un hombre con obsesiones ocultas y una tentación secreta que roza lo prohibido. Atada por un papel y rodeada de lujos peligrosos, Alexa descubrirá que el mayor riesgo no es el contrato, sino sucumbir a los deseos irresistibles que su "esposo" despierta en ella.

NovelToon tiene autorización de Azly colon para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 23

La ciudad de Nueva York parecía una joya fría y distante desde el piso sesenta de la torre DArgent. Aunque Julian Vane había sido arrestado y la transmisión desde los Alpes resultó ser una jugada maestra de Azkarion, el silencio en mi oficina se sentía cargado de una electricidad residual. Me toqué el collar de zafiros, cuyas piedras parecían haber absorbido la frialdad de los acontecimientos. Habíamos ganado una batalla, pero la guerra por la verdad apenas estaba mostrando sus garras más afiladas.

Caminé hacia el sofá de cuero negro y me dejé caer, cerrando los ojos. Todavía podía sentir la vibración de la voz de Azkarion a través del teléfono. "No antes de que cumplamos los sesenta capítulos, mi Reina". Esa frase, que en otro contexto habría sonado a una burla cruel sobre nuestro contrato, ahora se sentía como un ancla. Sin embargo, mi mirada se desvió inevitablemente hacia la rosa roja que seguía sobre mi escritorio.

¿Quién la había dejado? Si los Valois estaban siendo desmantelados y Julian estaba tras las rejas, ¿quién más conocía los pasillos privados de esta oficina?

Me levanté y tomé la flor. Al acercarla a mi rostro, el aroma era embriagador, pero bajo los pétalos aterciopelados, noté algo extraño. Un pequeño filamento metálico sobresalía del tallo. Con cuidado, desprendí la base del receptáculo de la flor. Era un dispositivo de escucha, pero de una tecnología que ni siquiera Azkarion me había mostrado. Alguien no solo nos vigilaba; nos escuchaba desde dentro de nuestro propio refugio.

Escuché el sonido del ascensor privado abriéndose. Me tensé, ocultando la rosa tras mi espalda. Los pasos eran pesados, rítmicos, inconfundibles. Azkarion entró en la oficina con la gabardina todavía salpicada por gotas de la lluvia suiza, pero su presencia llenó el vacío de la habitación como una marea imparable. Se detuvo en seco al verme, y por un segundo, la máscara de CEO implacable se agrietó para mostrar una ansiedad pura.

—Alexa —su voz fue un susurro ronco.

Cruzó la estancia en tres zancadas y me tomó por los hombros, inspeccionando cada centímetro de mi rostro como si buscara una herida invisible.

—Estoy bien, Azkarion. Estoy aquí —dije, dejando que la rosa cayera al suelo.

Él no esperó. Me envolvió en sus brazos, apretándome contra la dureza de su pecho. El olor a ozono, a frío de montaña y a su perfume de sándalo me inundó los sentidos. Sentí su corazón latiendo con una violencia que delataba el pánico que había sentido al estar lejos. Sus manos se enterraron en mi cabello, obligándome a mirar hacia arriba mientras sus labios buscaban los míos con una desesperación que me dejó sin aliento.

Fue un beso de reconquista, una afirmación de supervivencia. No había espacio para la cortesía o la duda; era la respuesta de dos personas que habían caminado por el borde del abismo y se habían negado a caer. Sus manos bajaron por mi espalda, presionándome contra él hasta que sentí el metal frío de la hebilla de su cinturón contra mi vientre. Gemí contra su boca, una mezcla de alivio y un deseo que se había estado gestando durante el vuelo de regreso, alimentado por el miedo de no volver a verlo.

—Me dijeron que habías ejecutado el protocolo de purga —dijo él, separándose apenas unos milímetros, su respiración quemándome la piel—. Fuiste brillante, Alexa. Julian nunca tuvo una oportunidad.

—Aprendí del mejor —respondí, aunque mi mirada volvió a la rosa en el suelo—. Pero Azkarion, no hemos terminado. Mira eso.

Le señalé el dispositivo que había extraído de la flor. Él se agachó y lo recogió, su expresión volviéndose sombría al instante. Lo examinó bajo la luz de la lámpara del escritorio.

—Este sello... no es de los Valois. Es de la firma de seguridad "Argos". Ellos solo trabajan para una persona en el hemisferio occidental. Mi tío, Marcus DArgent.

—¿Tu tío? —sentí que el frío volvía—. Creí que estaba en un retiro espiritual en el Tíbet.

—Eso es lo que él quería que creyéramos. Si él está involucrado, significa que la traición no vino de afuera, sino del centro de mi propia familia. Él siempre odió a mi madre. Siempre creyó que mi padre debió casarse con una heredera de la banca europea, no con una artista.

Azkarion caminó hacia el ventanal, apretando el dispositivo entre sus dedos hasta que el metal crujió. La sensualidad que hace un momento nos envolvía se transformó en una tensión estratégica. Se quitó la gabardina y la tiró sobre una silla, revelando la camisa negra que se pegaba a sus músculos, todavía tensos por la adrenalina.

—Él cree que porque he estado distraído con el contrato y con la caída de los Vane, la empresa es vulnerable. No sabe que tú eres la pieza que él nunca pudo predecir.

Se acercó a mí de nuevo, pero esta vez su mirada era diferente. Había una mezcla de posesividad y una oferta de poder. Tomó mi mano y me llevó hacia su silla de mando. Me indicó que me sentara.

—Si vamos a jugar este capítulo, Alexa, ya no lo haremos bajo las reglas de mi padre o de los Valois. Marcus quiere la fusión de NovelToon para sus propios fines. Quiere usar tu imagen como la "esposa sufrida" para ganar simpatía ante los accionistas y luego desecharme a mí.

—¿Y qué vamos a hacer? —pregunté, sintiendo el peso del poder bajo mis dedos al acariciar el cuero de la silla de presidencia.

—Le daremos exactamente lo que quiere ver. Una crisis —se inclinó sobre el escritorio, sus brazos rodeándome, atrapándome entre su cuerpo y el mueble—. Mañana, en la gala de beneficencia de la fundación, fingiremos una ruptura pública. Necesito que seas la mujer que finalmente se ha cansado de la tiranía de Azkarion DArgent. Necesito que busques refugio en Marcus. Él intentará reclutarte.

—Quieres que sea una espía en el corazón de tu propia familia —susurré, mis dedos jugando con el primer botón de su camisa.

—Es peligroso, Alexa. Marcus es un sociópata con mejores modales que Julian. Pero es la única forma de saber qué hizo con los fondos que desaparecieron hace veinte años. Él es el verdadero villano detrás del "incidente trágico" de tu padre. No los Valois. Ellos fueron solo los banqueros. Marcus fue el arquitecto.

La idea de enfrentarme al hombre que había movido los hilos de nuestra ruina desde las sombras me dio náuseas, pero ver la determinación en los ojos de Azkarion me dio una fuerza nueva. Ya no era la asistente asustada. Era la Reina de este tablero.

—Lo haré —dije con firmeza—. Pero bajo una condición.

—¿Cuál? —preguntó él, su voz bajando a un tono peligroso y seductor mientras su mano subía por mi pierna, levantando ligeramente la seda de mi vestido.

—No más secretos, Azkarion. Si voy a entrar en la boca del lobo, necesito saber por qué Marcus odiaba tanto a mi padre. No fue solo por el dinero.

Azkarion suspiró, cerrando los ojos por un segundo. Se sentó en el borde del escritorio, frente a mí, y tomó mis manos entre las suyas.

—Porque tu padre, Arthur, descubrió que Marcus estaba usando la constructora para lavar dinero de los carteles europeos. Tu padre intentó detenerlo antes de la boda de mi madre. Marcus lo incriminó para salvarse él, y luego usó la muerte de mi padre como la distracción perfecta. Mi madre no huyó porque estuviera loca, Alexa. Huyó porque Marcus intentó matarla cuando ella descubrió la verdad.

—¿Y tú lo supiste todo este tiempo?

—Lo sospechaba. Pero no tuve las pruebas hasta que encontré la llave de oro en Suiza. Mi madre me entregó los registros contables que Marcus creía quemados.

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Elizabeth Delvicier
honestamente cuántas quisieran alg🪳 que les solucione las deudas
Kelys Leal
pero al comienzo dice que la mamá de ella está viva cuando llega al apartamento a decirle q se tenía que ir q la habían acendido
Ada Zulma Lopez
una hermana, prima guuauu 😂😂
Ada Zulma Lopez
wow!!🤷tantas revelaciones ya me perdí jajaja!,,,!pero es un lindo amor si se perdona 💘🌟🌹✨️
Ada Zulma Lopez
tal vez tenga una chance huir no va a poder ,, solo queda enamorarlo🤷💘😂
Ivana Carrazán
hermosa novela pero vi que dice q la madre murió de ella, cuando en capítulos anteriores estaba sacando cuentas y le hizo los panqueques de despedida. aparte habla de un accidente que nunca antes se nombró.
Kelys Leal: aso mismo digo yo por q la mencionan a ella que le hizo todo eso y después dice q está muerta n{ entiendo
total 1 replies
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