Leticia fue traicionada y asesinada, pero el destino le dio una segunda oportunidad bajo un nuevo nombre... Isabela Torner, ahora tiene un esposo que la detesta, un pasado lleno de escándalos y una criatura que crece en su vientre.
Román Osorio cree conocer a su mujer, pero no tiene idea de que la verdadera Isabela murió y que en su lugar hay una mujer capaz de matar con la mirada... y de conquistar lo que se proponga.
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Capitulo:23
ISABELA:
La comida termina con tranquilidad y un cansancio junto a un abrasador sueño me hace bostezar.
—Creo que deberías descansar, estos últimos has estado trabajando mucho y no es lo recomendable en tu estado, recuerda que tuviste un pre aborto y debes darle descanso a tu cuerpo.
Dice Román y niego.
—Aún queda mucho trabajo, cuándo termine me tomaré un descanso.
Digo volviendo a bostezar y cierro los ojos por unos segundos sintiendo unas inmensas ganas de dormir.
—El trabajo no irá a ningún lado, será mejor que descanses unas horas en mi recámara.
—Bueno, está bien.
Menciono poniendome en pies mientras siento el dolor persistente en mi espalda baja.
—Pero tendrás que darme un masaje en la espalda...
Román suelta una risa corta y profunda, una que vibra en el aire y me hace sonreír a pesar del sueño.
—Eso está garantizado.
Dice rodeando mi cintura para darme soporte mientras caminamos hacia la habitación privada que tiene tras su oficina.
—Podría acostumbrarme a que me des órdenes de este tipo, Isabela.
Dice y entramos en la recámara, observo que es un espacio sobrio, con olor a madera y a su perfume costoso.
Él me ayuda a recostarme boca abajo con cuidado, colocando una almohada bajo mi vientre para que no haya presión en mi vientre y siento sus manos grandes y cálidas sobre mi espalda baja.
Sus pulgares presionan justo donde más me duele, deshaciendo los nudos de tensión con una maestría que me deja sin aliento.
—Eres muy bueno con las manos.
Susurro con los ojos cerrados.
—Sí, y también con otra cosa.
Dice con la voz ronca haciendo que sienta un escalofrío por todo el cuerpo, pero poco a poco, el sonido de su respiración y el ritmo de sus manos me van sumergiendo en un pozo oscuro y placentero.
Sin darme cuenta me quedo dormida con la sensación de que, por primera vez en mucho tiempo, alguien está cuidando de mí en lugar de esperar que yo cuide de todos... Es una sensación que nunca había tenido.
(...)
Un ruido estridente, como el de una puerta golpeando contra la pared, me saca violentamente de mi descanso y abro los ojos desorientado, sintiendo aún el peso del sueño en los párpados.
—¿Pero qué mierda es esta?
—¡Me importa un bledo si está ocupado! ¡Soy la cuñada Romancito y tengo derecho a pasar!
¿Románcito? Esa voz aguda y caprichosa solo puede pertenecer a una persona: mi querida hermana.
Me incorporo con dificultad, sintiendo que el dolor de espalda ha disminuido, pero mi paciencia está bajo mínimos.
Salgo de la recámara hacia la oficina principal y la escena es un caos controlado.
Mi querida hermana está de pie en medio del despacho, con un vestido corto, demasiado corto de diseñador y bolsas de compras en las manos, mientras Jhonatan la bloquea con un brazo extendido y una expresión de absoluto hastío.
Román está sentado tras su escritorio con una pluma en la mano que parece a punto de romperse por la presión.
—Sofía, mi oficina y mi empresa no es lugar para tus estúpidas rabietas ¿Acaso crees que eres una niña?
Dice Román y su voz es un susurro gélido que suele preceder a una explosión.
—Ahora mismo, tu hermana está descansando por órdenes médicas, no hagas escándalos para que no la despiertes.
—¡Ay, por favor!
Ella me ve salir y me lanza una mirada cargada de odio puro y yo le sonrío.
—Isabella siempre ha sido una exagerada... Solo está usando ese embarazo para tenerte como su esclavo, Román...
Ella me mira y se dirige hacia mí.
—Papá está furioso porque lo echaste como a un perro y no les permitieron la entrada a la empresa hace rato y me mandó a decirte que más vale que reconsideres.
Ella camina hacia mí ignorando la advertencia en los ojos de Román y se detiene a pocos centímetros, escaneándome de arriba abajo.
—Mírate... Estás pálida y descuidada... El trabajo de oficina no es para ti hermanita. Deberías volver a casa con mamá y dejar que la gente que sí sabe de negocios se encargue de esto... Por cierto...
Se acerca a mi oído para que solo yo la escuche
— Ronaldo dice que te extraña... Que este papel de "esposa perfecta" se te va a caer muy pronto.
Siento una oleada de calor subir por mi cuello y no es miedo, es la sed de batalla de Leticia que acaba de despertar de su siesta.
—En primer lugar, querida .
Digo apartándola con un solo movimiento firme de mi mano.
—En esta oficina yo no soy tu "hermanita", soy la señora Osorio y en segundo lugar, si papá tiene algo que decir, que use lo que le queda de dignidad y venga él mismo, aunque dudo que seguridad lo deje pasar de la recepción si no tiene una cita previa.
Román se levanta lentamente rodeando el escritorio para ponerse a mi lado.
Su presencia es imponente y veo a Sofía retroceder un paso perdiendo un poco de su arrogancia.
—Jhonatan
La voz de Román resuena en las paredes.
—Acompaña a la señorita a la salida y dile al equipo de seguridad que si vuelve a interrumpir sin una cita, perderán su empleo antes de que termine el día.
—¡Román! ¡No puedes hacerme esto!
Chilla Sofía mientras Jhonatan, con una eficiencia casi mecánica, la toma del brazo.
—Señor Ossorio, que recuerde no somos cercanos.
—Vete a casa y descansa, te ves muy demacrada.
Le digo cruzándome de brazos.
— Y dile a tu amigo que si vuelve a poner mi nombre en su boca, mi esposo y yo nos encargaremos de que no tenga una carrera por la cual preocuparse ¿De acuerdo?
—Esta me la pagarás Isabella.
Dice antes de desaparecer y solo le digo adiós con mis manos.
—Disculpa el escándalo ¿Pudiste descansar bien?
—Si, ya me siento fresca como una lechuga, agradezco que me haya prestado tu dormitorio.
Román rodea mi cintura con sus brazos y me acerca a él.
—Si de verdad estás agradecida, dame un beso.
—Mmm, pero que chantajista me saliste señor Ossorio.
y yo pensando que era una más de tantas oportunistas y nada que ver 🤭
pd: esta chica le hecho el ojo a Jonathan y no lo va a dejar
pd: autora Jonathan es bueno y merece ser feliz con una mujer que lo quiera por lo que es y no por su dinero 💰 no es justo que aparezca una mujer y se hacer que a él solo por interes no señor y ya sabemos que lo mamá de se amigo no es para el y no le combine por algo se lo dijo Roman el se merece alguien mejor