Zamira necesitaba trabajo
Franco necesitaba alguien que cuidará de su hijo Mateo de 5 años, mientras él trataba de mantener la cabeza a flote
Ninguno buscaba algo más
Lo que empieza con una relación laboral se convierte en algo más
Franco encuentra en Zamira a la mujer que lo calma
Zamira encuentra en Mateo el hijo que nunca creyó tener y en Franco un amigo
Mateo encuentra en Zamira una mamá que eligió tener
¿Podrá algo separarlos?
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Pasillo
El hostal se llamaba “El Lucero”, 3 pisos, pasillo largo, olor a humedad y café viejo, Zamira eligió el cuarto 12 porque no tenía ventana a la calle, No sirvió de nada.
A las 11:47 PM escuchó pasos lentos en el pasillo, Se detuvieron frente a su puerta.
*Un Golpe seco.*
Una vez
Dos veces
Adrián- Abre, Zamira- dijo golpeando de nuevo- Sabía que ibas a correr acá, siempre te escondes donde duele menos.
Ella no respondió, Se pegó a la pared, con la espalda fría, mirando la manija como si fuera a moverse sola.
Adrián- No voy a romper la puerta, Todavía- dijo en forma de sarcasmo- Pero si no sales, le mando otra foto a Franco, Esta vez con Mateo llorando.
El nombre de Mateo la quebró, Zamira abrió, Adrián estaba igual y distinto, Más delgado, Ojos hundidos, pero la misma sonrisa torcida de cuando le decía “si me dejas, te arruino”.
Adrián- Mírate, 3 años y sigues teniendo miedo de mí, pensé que habías prometido jamás temer y que jamás te vería así de nuevo
Los recuerdos le cayeron encima de golpe:
El grito en la cocina.
El tirón del brazo.
La noche del incendio cuando él le susurró “si hablas, te digo que fuiste tú”.
Mateo llorando en el pasillo, pidiendo que parara.
Zamira No te acerques, No voy a ir contigo, Si me tocas, grito.
Adrián- Grita, Nadie va a venir, nadie te creería, una tonta esquizofrenica Y si vienen, ya tengo el video listo para subirlo, “Zamira Castillo prende fuego su edificio para cobrar el seguro”, La gente se lo va a creer, aunque sea echo a celular
Ella retrocedió hasta la cama, mientras el se reía
Zamira- ¿Qué quieres?
Adrián- Que vengas conmigo, Volvemos a empezar, sin Franco, sin su dinero, solo tú y yo, como antes, recuerdas esos hermosos momentos, incluso si te portas bien y obedeces, te dejaré tener un Mateo para remplazar al que te hice perder y a este que dejas, pero si no vienes conmigo, me llevo a Mateo, tú eliges, ese niño sería buena compañía para mí
Zamira cerró los ojos, Por un segundo pensó en irse con él, Cualquier cosa para que Mateo no volviera a llorar por su culpa.
Mientras tanto, Franco no dormía, Había puesto a 4 hombres de confianza a buscar.
No eran policías, eran gente que le debía favores desde antes de ser empresario.
Franco- La quiero viva, Y quiero saber quién le metió esa carta en la cabeza, Revisen hostales, estaciones, hospitales, Páguenle al que hable, pero la quiero conmigo y bien
Uno de ellos llamó a las 12:03 AM.
Hombre- Jefe, hay un tipo merodeando el hostal El Lucero, Mismo tipo de la foto de la escuela, Está en el pasillo del segundo piso ahora.
Franco se levantó de la cama en dos segundos.
Franco- No entren, Si él la toca, yo lo mato, Rodeen el lugar, nadie sale ni entra.
Mateo se despertó con el ruido.
Mateo- ¿Vas a buscar a Zamira?
Franco- Sí, hijo Y esta vez no se va a escapar de nosotros, te lo prometo
Mateo- tráela esa carta es mentira
Franco- volverá te lo prometo
De vuelta en el cuarto 12, Adrián dio un paso adelante.
Adrián- Última vez que te pregunto, Zamira, ¿Vienes o te hago daño de verdad?, sabes que lo haré, te llevo entera o a pedazos, tu escoges
Zamira lo miró Y por primera vez en 3 años, no vio al hombre del que tenía miedo, Vio al cobarde que necesitaba amenazar a un niño para sentirse fuerte.
Zamira- No- dijo fuerte- Nunca más, no tengo miedo y jamás te temeré
Adrián levantó la mano Y en ese mismo segundo, la puerta del pasillo explotó con un golpe.
Voz de afuera- ¡Policía! ¡Manos donde pueda verlas!
Franco no esperó la orden, Estaba ahí también
Dos oficiales lo tiraron contra la pared mientras Franco entraba directo al cuarto.
Franco- ¿Estás bien?- dijo revisándola
Zamira- Sí… sí, No me tocó.
Adrián escupió al piso.
Adrián- Vas a arrepentirte, Zamira, Cuando salga, te voy a buscar.
Oficial- Cállate, tienes derecho a guardar silencio, Lo vas a necesitar mucho.
En la estación, Zamira no lloró, Se sentó frente al fiscal y habló 47 minutos seguidos.
De los golpes, de las amenazas, de la noche del incendio, De cómo Adrián le dijo que si hablaba, él diría que ella lo provocó.
Fiscal- ¿Tiene pruebas?
Zamira- Tengo mensajes Y tengo a mi Mateo, Él lo vio una vez.
Mateo declaró por video, con una psicóloga al lado, No usó palabras grandes. Solo dijo:
Mateo- Papá malo pegó a mamá, Yo tenía miedo.
Con eso, y con el video de la cámara del pasillo donde Adrián entraba al hostal, la orden de prisión preventiva salió en 2 horas.
Violencia de género, amenazas, acoso, intento de secuestro.
Adrián fue trasladado a la madrugada, Sin fianza, Sin visitas
Catalina lo supo por el noticiero de las 6 AM.
“Titular: Detienen a Adrián Morales, acusado de violencia de género y acoso”.
Foto de él esposado, saliendo de la comisaría.
Tiró la taza contra la pared.
Catalina- No… no puede ser, Él me dijo que tenía todo controlado.
Llamó a su abogado.
Abogado- Se acabó, Catalina, Si él habla, tú entras también, Por obstrucción, falsificación de documento, y encubrimiento.
Catalina- No voy a ir presa por él, Dime cómo salgo de esto.
Abogado- Entregando la carta original Y diciendo que tú la cambiaste por miedo, Es la única forma de que Franco no te meta en la denuncia también.
Catalina se quedó en silencio, Pensó en Franco, Pensó en Mateo, Pensó en 3 años planeando cómo recuperarlos Y se dio cuenta de que los había perdido el día que eligió a Adrián.
Llegó a la casa de Franco a las 8 AM, Él no la dejó pasar, Habló desde la puerta, con Mateo atrás mirando por la rendija.
Catalina- Tengo la carta real, Zamira no se fue por gusto, Yo la cambié.
Franco- Ya lo sé, La policía revisó las cámaras de la casa, Te vi entrar y salir.
Catalina- Entonces entiendes que lo hice porque te quiero de vuelta, Puedo arreglarlo, Puedo decir que fue un error.
Franco- No, No vuelvas a acercarte a mi hijo, No vuelvas a acercarte a Zamira, Si lo haces, la próxima denuncia es contra ti.
Cerró la puerta.
Catalina se quedó sola en la puerta con la carta original en la mano y sin nadie a quien entregársela que le importara.
Gracias