Cada final es un regreso… pero el dolor nunca desaparece.
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Capítulo 3: Un mundo que no encaja
Kenji dio un paso atrás.
Luego otro.
Sus ojos iban de Cecilia a Ren, como si buscara una respuesta en sus rostros.
—No entiendo qué está pasando aquí…
El callejón parecía más estrecho de repente. Más pesado. Como si el aire mismo lo estuviera empujando.
Ren no se movió.
Su postura seguía siendo tranquila, pero ahora había algo más en ella. Atención. Precisión.
—Creo que es mejor que cooperes —dijo con calma—. No quiero usar la fuerza bruta.
No lo dijo como amenaza.
Lo dijo como hecho.
Kenji frunció el ceño.
—¿Qué…? Espera— —alzó un poco la voz—. ¡No sé dónde estoy! Además… ¿quiénes son ustedes?
El silencio cayó por un instante.
Cecilia apretó ligeramente el collar contra su pecho. Sus ojos se posaron en Kenji, observándolo con más detenimiento.
No parecía estar mintiendo.
No había rastro de intención hostil.
Solo confusión… y algo más.
Algo que no lograba entender.
—Ren… —murmuró ella.
Ren no apartó la mirada de Kenji.
—Dime —respondió sin girarse.
—No creo que esté fingiendo.
Kenji soltó una pequeña risa sin humor.
—Gracias… supongo.
Ren finalmente relajó un poco los hombros.
No bajó la guardia.
Pero dejó de tratarlo como una amenaza inmediata.
—Muy bien —dijo—. Entonces empecemos por lo básico.
Dio un paso adelante.
No agresivo. No invasivo. Pero firme.
—Estás en el Reino de Lytharia —continuó—. Y acabas de involucrarte en un incidente con criminales frente a la candidata al trono.
Kenji se quedó en blanco.
—…¿Reino?
Miró alrededor otra vez.
Las paredes de piedra.
La gente extraña afuera.
Las bestias.
Volvió a mirar a Cecilia.
Sus ojos dorados.
Su forma de hablar.
Su magia.
Todo encajaba.
Demasiado.
—…No —murmuró.
Negó con la cabeza.
—No, esto no tiene sentido.
Dio otro paso atrás.
—Esto no puede ser real.
Su respiración comenzó a acelerarse.
—Yo estaba en la calle… estaba lloviendo… y luego—…
Se detuvo.
Su mente intentaba reconstruir algo que ya no encajaba.
Ren lo observó en silencio.
Cecilia dio un pequeño paso al frente.
—Kenji…
Él levantó la mirada.
Sus ojos no estaban enfocados.
—…Me caí —susurró—. Y aparecí aquí.
El silencio se hizo más pesado.
Ren entrecerró ligeramente los ojos.
Evaluando.
Midiendo.
No era una historia lógica.
Pero tampoco lo era ese chico.
—Entonces —dijo finalmente—, si lo que dices es cierto…
Hizo una breve pausa.
—Eres alguien que no pertenece a este mundo.
Kenji no respondió.
Pero tampoco lo negó.
Porque, en el fondo—
Ya lo sabía.
Capítulo 3: Un mundo que no encaja (Parte 2)
Kenji levantó la mirada lentamente.
Aún estaba procesando todo… pero algo en Ren le llamaba la atención.
Su postura. Su forma de hablar. Su seguridad.
Demasiado… ordenado.
—Oye —dijo al fin—. Tú eres Ren, ¿no?
Ren asintió levemente.
—Así es.
Kenji entrecerró los ojos, analizándolo de arriba abajo.
El abrigo blanco impecable. Los guantes. La postura recta.
—¿Y qué se supone que representas con esa ropa que traes?
Hubo un pequeño silencio.
Cecilia lo miró, sorprendida por la forma tan directa de preguntar.
Ren no pareció ofenderse.
—Represento a los caballeros del reino —respondió con calma—. Mi deber es proteger a sus habitantes… y a quienes forman parte de él.
Kenji soltó una pequeña risa seca.
—Ya… claro.
Desvió la mirada un segundo.
—Porque eso suena totalmente normal.
Volvió a mirarlo.
—Caballeros, princesas… magia…
Negó con la cabeza, pasándose una mano por el cabello mojado.
—Esto parece un mal chiste.
Cecilia dio un paso más cerca.
—No es un chiste.
Kenji la miró.
Sus ojos dorados no mostraban burla. Ni duda.
Solo… seriedad.
Ren cruzó ligeramente los brazos.
—Entiendo tu confusión —dijo—. Pero la situación no cambia porque no la aceptes.
Kenji apretó los dientes.
—No es que no quiera aceptarla —respondió—. Es que literalmente no tiene sentido.
Señaló a su alrededor.
—Hace unos minutos estaba en una ciudad normal. Sin… —hizo un gesto hacia Cecilia— hielo saliendo de los dedos.
Cecilia bajó un poco la mano, incómoda.
—Y ahora estoy aquí, hablando con un caballero vestido como si saliera de un libro.
Ren lo observó en silencio.
No había burla en Kenji.
Ni mentira.
Solo frustración.
—Entonces tendrás que adaptarte rápido —dijo finalmente—. Porque este mundo no va a cambiar por ti.
Las palabras cayeron pesadas.
Kenji lo miró fijamente.
No respondió de inmediato.
Pero algo en su expresión cambió.
Un poco más serio.
Un poco más… consciente.
—…Sí —murmuró al final—. Supongo que no.
El silencio volvió.
Pero esta vez—
No era solo confusión.
Era el inicio de algo más difícil.
Aceptar.
Capítulo 3: Un mundo que no encaja (Parte 3)
Cecilia apretó el collar entre sus dedos un instante más.
Luego levantó la mirada hacia Ren.
—Es mejor que lo llevemos al castillo.
No lo dijo con dureza. Tampoco con duda.
Solo… como la opción más lógica.
Ren asintió.
—Sus deseos son órdenes.
Volvió su atención a Kenji.
—Por favor, síguenos. No quiero usar la fuerza bruta.
El tono seguía siendo calmado… pero dejaba claro que no era una sugerencia cualquiera.
Kenji los miró a ambos.
Luego miró la salida del callejón.
La gente. Las criaturas. Ese mundo que claramente no era el suyo.
Soltó un suspiro.
—Está bien… iré.
Se encogió ligeramente de hombros, con una media sonrisa cansada.
—Solo no me vayan a torturar o ese tipo de cosas.
Cecilia parpadeó, confundida.
—¿Torturar?
Ren lo observó unos segundos.
—Mientras no representes una amenaza, no hay razón para eso.
Kenji alzó una ceja.
—Eso no suena tan tranquilizador como crees.
Cecilia dio un pequeño paso adelante.
—No te haremos daño.
Su voz fue más suave esta vez.
Más directa.
Kenji la miró.
Y por un momento… dudó.
Pero al final, desvió la mirada y comenzó a caminar.
—…Bueno, ya qué.
Salió del callejón junto a ellos.
Las calles se abrieron ante sus ojos una vez más, llenas de vida extraña: comerciantes, carruajes, personas que no parecían completamente humanas.
Kenji observaba todo en silencio.
Intentando entender.
Intentando encajar algo que no tenía forma.
Ren caminaba a su lado, atento.
Cecilia un paso adelante, guiando el camino.
Y aunque nadie lo dijo—
Los tres sabían que, desde ese momento,
Nada sería sencillo.