Maximiliano "Max" Vogel no cree en el amor; cree en los resultados, en el poder y en el control absoluto. Es guapo, insultantemente rico y sabe que es inalcanzable. Para él, las mujeres son un juego de una sola noche, piezas de ajedrez en un tablero que siempre domina. Pero su estructura perfecta se tambalea cuando su hermano y mejor amigo, Luca, le pide un favor que no puede rechazar: supervisar la entrada de su mejor amiga al mundo laboral.
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deseó
Seguiré durmiendo si no te importa Luca.— dijo poli una mirada triste.
— Me gustaría quedarme aquí contigo, Pero Carli está en la piscina, pero cuando descanses puedes bajar con nosotros.— dijo Luca preocupado.
— Diviértanse.— dijo poli cerrando las cortinas con el control cerrado sus ojos.
Luca cerro la puerta y bajo a la piscina con Carli.
— Y poli.?— pregunto Carli bebiendo una limonada fría.
— Al parecer el trabajo y la fiesta la tienen muy agotada, talvez más tarde bajé a cenar.— dijo Luca mientras abrazaba por detrás a Carli y besaba su cuello.
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A la mañana siguiente, poli despertó se sintió un poco mejor, miró su teléfono eran las cuatro y media de la mañana tenía varias llamadas perdidas de Max y David, dejo el teléfono y fue directamente a la regadera donde cayó agua tibia su cuerpo al terminar busco un atuendo para la oficina estaba decidida a seguir trabajando y con su primer salario pagaría un apartamento para irse lejos de Max.
Para cuándo bajo las escaleras se quito los tacones para no hacer ruido, lo que menos necesitaba era ver, a Max tan temprano.
— Señorita gusta algo de desayunar.— dijo la empleada mirando poli.
— No, muchas gracias.— dijo poli pues estaba decidida a ya no usar los servicios de Max.
Al salir al estacionamiento el aire la golpeó en la cara haciéndole suspirar, poli subió al auto que le había regalado y lo prendió enseguida y arranco dejando polvo tras de ella.
En ese momento bajo Max y Luca y pidieron escuchar el ruido del motor.
— Ese fue el auto de poli.— dijo Luca sonriendo.
— ¿A dónde demonios va con tanta prisa? Y siquiera sabe usar bien el auto.—masulló Max, sacando su teléfono para marcarle por enésima vez, solo para ser enviado directamente al buzón de voz.
Luca soltó una carcajada cargada de cinismo, dándole un sorbo a su café mientras veía la frustración pintada en el rostro de su hermano.
— Sabe usarlo mejor de lo que crees, Max. Lo que pasa es que ya no quiere que ninguno de los dos la llevemos a la oficina.— dijo Luca sonriendo.
— No digas estupideces Luca, ella puede tener un accidente no te das cuenta.— dijo Max tomando sus llaves de su auto.
El salió de inmediato arrancando su de inmediato rápidamente y detrás de él Luca sonriendo.
— Maldita sea, Poli... contesta —gruñó, arrojando el teléfono al asiento del copiloto tras otro intento fallido.
Max llegó a la oficina y poli aún no había llegado y eso lo estaba volviendo loco.
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Po otro lado poli intentando escapar de sus pensamientos por Max fue directamente hasta el departamento de David.
Tomo su teléfono y le llamo.
— Hola buenos días, espero no despertarte.— dijo poli nerviosa.
— Para nada poli yo siempre estoy disponible para ti, ya voy de salida para la oficina.— dijo David.
— Eso es increíble, yo estoy abajo.— dijo poli intentando sonar tranquila.
— En verdad, ya salgo.— dijo David con una gran sonrisa.
Para cuándo David salió miró a poli al volante, sonrió aún más.
— Sabía que tú podrías manejar está belleza.— dijo David subiendo de copiloto.
— Hoy te vez increíble poli tan hermosa como siempre.— dijo David mirandola.
Durante todo el camino ambos pusieron música y David sorprendido por como poli manejaba quedaba aún más fascinado de ella.
Al llegar a la oficina, poli noto el auto de Max y Luca ya en el estacionamiento miró su reloj aún tenía veinte minutos para llegar.
David, salió del auto y le abrió la puerta enseguida.
— Dime poli cuál es tu meta a cortó plazo.— pregunto David queriendo saber más de ella
— Dejar de vivir con Max.— dijo poli mientras subía al ascensor con David.
— Si esa es tu meta, cuenta conmigo para lo que necesites —respondió David en un tono suave pero firme—. No tienes por qué esperar, yo soy dueño de bienes raices y te puedo conseguir algo bueno para ti.
—¿ Es encerio?, es que yo aún no cobro mi primer sueldo.— dijo poli mirándolo como su salvación.
— Tranquila te puedo ayudar a pagar y tú me lo vas pagando poco a poco sin nada cambio, solo quiero ayudarte, por qué me imagino que vivir con Max debe de ser muy difícil y más por qué el parece tener alguna clase de problema contigo.— dijo David.
— No lo sé David, me parece que es algo muy costoso y yo no puedo aceptar.— dijo poli suspirando.
—No te estoy diciendo que te lo voy a regalar, te voy a prestar el dinero y todo será legal si te sientes más tranquila, además con el salario de aquí, me podrás pagar muy rápido.— dijo David tomando su mano.
— Está bien, David —susurró Poli con un hilo de voz, pero con una mirada decidida—. Acepto. Quiero ver esos departamentos hoy mismo si es posible. No quiero pasar ni una noche más ahí.
— Cuenta con eso. Saliendo de aquí te llevo a ver dos que tengo en la zona financiera. Te van a encantar —respondió David con una sonrisa cálida, justo cuando las puertas se abrieron.
Al salir del ascensor poli suspiro se notaba la luz de la oficina de Max.
—Más tarde nos vemos poli iré a mi oficina, te buscaré en la salida.— dijo David besando la mano de ella.
Poli camino hasta su oficina y se quito el saco y prendió el computador tomando varios documentos.
Cuando su correo electrónico se abrió era un mensaje de Max.
!Ven a mi oficina ahora.!
No pasaron ni tres minutos cuando la puerta de su cubículo se abrió de golpe. Max estaba ahí, con la respiración entrecortada y los ojos inyectados de una furia contenida. Verla ahí, tan profesional, tan distante.
— ¿Acaso no revisas tu correo? —preguntó Max con la voz ronca, apoyando las manos sobre el escritorio de Poli y rodeándola con su presencia—. Te dije que vinieras a mi oficina.
Poli ni siquiera levantó la vista del monitor. Sus dedos seguían moviéndose sobre el teclado con una precisión gélida.
— Lo revisé, señor Vogel. Pero como usted comprenderá, tengo mucho trabajo acumulado. Además, el horario de atención para asuntos... personales... se terminó anoche —respondió ella, dándole un énfasis amargo a la última palabra.
Max sintió el golpe. Se inclinó más hacia ella, bajando la voz para que nadie más escuchara.
— No me hagas esto, Poli. Estuve a punto de volverme loco buscándote. ¿Qué hacías en el auto con David? ¿Por qué llegas con él?
— Por que fuí a departamento muy temprano.— dijo poli con una sonrisa cínica.
Max en un ataque de celos camino hasta ella y la tomo de los brazos y la paro de su silla poniéndola contra el vidrio que daba a la cuidad.
— ¿Fuiste a su departamento? —repitió Max, su voz era un susurro peligroso, cargado de una rabia que no podía contener—. ¿A las cinco de la mañana, Poli? ¡Contéstame! ¿Qué carajos hacías ahí con él.
— Que te imaginas.— dijo poli mirándolo a los ojos retándolo.
La mirada de Max se oscureció tanto y la beso sin darle tiempo a poli que se movía de una manera eufórica.
Poli luchó. Sus manos golpearon el pecho de Max, intentando apartarlo, pero él era una muralla de músculos y rabia. Finalmente, con un movimiento seco y cargado de furia, Poli logró morderle el labio inferior con la suficiente fuerza para que él se apartara, jadeando.
Pero eso no lo detuvo, Max ya había perdido el control así que la volvió a tomar para besarla y subió su falda de una manera rápida mientras el dejaba caer su pantalón al suelo.
— Eres mía poli, solo mía.— dijo Max para cargarla contra el vidrio y entrar en ella en un movimiento.
Poli lo empujaba queriendo aguantar el placer que su cuerpo tenía.
Max la llevo hasta el tapete de terciopelo blanco y la recostó tomando sus manos para que no se recostiera mientras la embestía una y otra vez besando sus senos con desesperación.
—Ahhh......— basta Max ahhh....
Max, no paraba al contrario con más fuerza y rápidamente se movía arriba de ella.
— Estás deliciosa poli y eres solo mía.— dijo Max llegando al clímax palpitando dentro de poli mientras ella temblaba de placer aferrándose a sus hombros.
ahora vien Max debe ya de aclarar sus sentimientos eso de que el ni quiere nada serio entonces va a estar con poli y luego se va con otras ojalá poli pinga las cartas sobre la mesa y dejarle claro que ella no es de compartir y que de una vez deje a la vanessa esa