Maximiliano "Max" Vogel no cree en el amor; cree en los resultados, en el poder y en el control absoluto. Es guapo, insultantemente rico y sabe que es inalcanzable. Para él, las mujeres son un juego de una sola noche, piezas de ajedrez en un tablero que siempre domina. Pero su estructura perfecta se tambalea cuando su hermano y mejor amigo, Luca, le pide un favor que no puede rechazar: supervisar la entrada de su mejor amiga al mundo laboral.
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posesión
Toc toc toc toc.....
Poli estás ahí.— dijo Luca moviendo la manija Pero Max había puesto el seguro.
Ambos se quedaron nerviosos al escuchar a Lauca.
Después de unos minutos Luca se fue y poli empujó a Max quitandolo de encima, Pero el la tomo de la mano y cayó encima de él mientras el la besaba y rosaba su cuerpo haciendo que el ya estuviera duro de Nueva cuenta.
La levantó por la cintura y la dejo caer en su miembro.
— Ahhh....dijo poli.
Max lo tomo de la cintura y la ayudo a moverse mirando sus senos de ella moverse en su rostro.
Ambos llegaron al clímax, poli se desplomó sobre el cuerpo de Max agitada después cayó a su costado, Max tomo pañuelos y de una manera sobreprotectora comenzó a limpiarla, mirando su vagina como si nunca hubiera visto una.
— Voy a ir a mi oficina para saber que el lo que quiere Luca, Pero te espero en 5 minutos ahí y no me hagas venir por ti.— dijo Max dándole un último beso en su sexualidad de poli haciéndola estremecer.
Poli se levantó y busco su ropa interior.
— Que es lo que estás haciendo poli?— se dijo así misma agitada mientras se ponía sus pantaletas y acomodaba su falda.
Pasado los cinco minutos, Max la llamó.
— Ven a mi oficina poli, y por favor no me hagas esperar si no iré por ti sin importar nada.— dijo Max.
Poli salió de su oficina, no podía dejar que Max hiciera algo que pusiera en evidencia lo que había entre ellos.
Para cuándo entro Max puso el seguro en la puerta y cerró la persianas y la llevo hasta una habitación que estaba en su oficina, había una cama y una tina de baño.
Max le quitó la ropa a Poli y la recostó en la cama se puso de rodillas y comenzó a mover su lengua en la sexualidad de poli antes que ella llegara al clímax entro en ella movíendose con fuerza.
- hoo así. ..... estás deliciosa.— dijo Max mientras le daba una nalgada.
Max se movió sin parar, la tomo y la paro el se sentó en una silla y la hizo sentarse en el mientras la abrazaba entrando completamente en ella.
— ahhhh ahhha.— dijo Poli sintiendo tanto placer.
— Grita vamos grita.— dijo Max moviéndola con más fuerza y besando sus senos.
- mmmmm Ahhhh mmmmm
— Eso es... —gruñó Max, con la voz ronca de pura lujuria, enterrando su rostro entre los senos de ella—. Que todos sepan a quién le perteneces, Poli.
Max la tomo en sus brazos y la metió a la tina del baño y limpio cada rincón de su cuerpo mientras poli no decía nada.
Al terminar ambos se vistieron y Max la Abrazo por detrás y le puso el collar que le había comprado.
— Lo usarás para mí.— dijo Max.
— Te as vuelto loco y Vanesa y donde esa todo tu odio por mi.— dijo poli.
— Eres muy despistada para darte cuenta que no soportaba que estuvieras cerca de mi, por qué te deseo, me vuelves loco.— dijo Max dándole pequeños besos en su cuello.
— Tu debes de estar mintiendo, siempre me as tratado mal.— dijo poli desconcertada.
— Claro por qué no te podía tener, Pero ahora todo cambia, eres mía y de nadie más, está noche saldremos a un lugar y te lo voy a demostrar.— dijo Max mientras la besaba y apretaba sus nalgas.
Poli salió de la oficina de la dirección con las piernas temblando y el collar pesándole en el pecho como una cadena de oro. Al llegar a su lugar, se encontró con la mirada inquisidora de Luca, que estaba apoyado en la pared esperándola.
— Tardaste mucho más de cinco minutos, Poli —dijo Luca con una sonrisa ladeada, analizando su rostro encendido y el ligero desorden en su blusa—. Y veo que traes un accesorio nuevo... muy costoso, por cierto.
— Si mmm, Max me lo dió Pero es muy exagerado para mí ya sabes por mi cumpleaño, creo que se sintió mal por no darme algo— dijo poli intentando fingir
— ¿Por tu cumpleaños? Poli, por favor... —susurró Luca, con la mirada fija en el brillo del collar—. Max no regala diamantes por remordimiento, los regala para marcar su territorio, aún tu jamás permitirias que el te toque verdad.
— Es solo un detalle, Luca. No empieces con tus teorías —respondió ella, tratando de recuperar su tono profesional, aunque su voz todavía sonaba un poco ronca—. Tengo mucho trabajo que terminar antes de que termine el día.
— Está bien, solo ten cuidado no quiero que nadie te haga daño.— dijo Luca preocupado.
ahora vien Max debe ya de aclarar sus sentimientos eso de que el ni quiere nada serio entonces va a estar con poli y luego se va con otras ojalá poli pinga las cartas sobre la mesa y dejarle claro que ella no es de compartir y que de una vez deje a la vanessa esa