Dos hermanas en sociedad, Solo una será la protagonista y la otra esposa del Cruel Villano
– No dejaré que se escape mi lindo Villanito -
Esta vez la historia seguiría el curso pero ya no será al antigua hermana de la protagonista quien lloraba y hará tímida, en ella hay alguien poderosa y más terrorífica que el mismo Villano
🔞 Algunas escenas son explícitas
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Chisme..
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En la mañana, Aylin estaba en la oficina desayunando; desde temprano había adelantado su trabajo cuando su doncella llegó corriendo con un nuevo chisme.
– Pase…–
– Majestad… No sabe lo que me enteré.–
Emily le contó lo sucedido con la reina y Regí; Aylin casi se atora con su té mientras Emily reía calladamente junto a ella.
– Nunca supe que tenían un romance…– Pensaba Aylin. «¿Por qué surgiría esto ahora?… ¿Será que alguien más renació o esa descerebrada lo planeó?» Reflexionó.
– Yo tampoco… Pero parece que el rey está muy furioso recolectando información… Seguro mandará a ya sabe quién.–
– El príncipe…– Aylin suspiró; seguro recibiría su visita. – Gracias, Emili… Si sabes algo más, avísame. Creo que esto fue intencional.–
– Claro, majestad… Ah, la modista quiere coordinar con su doncella el día para tomar sus medidas. Ayer vino y ustedes estaban ocupados.– Emily ya mostraba las mejillas rojas.
– Cierto… Qué rápido pasó todo.–
Aylin, con todo lo de su madre y Eric, se había olvidado de empezar los preparativos de la boda.
– Iremos en la tarde… ¿Y mi esposo? ¿Sabes dónde está?–
Un golpe en la puerta las hizo callar: Eric la buscaba después de entrenar, acompañado de lord Logan y Taylor.
– Me buscabas, mi duquesa?– Sonrió tan cariñoso que parecía otro hombre.
Los demás apretaron los labios al verlo, especialmente lord Logan, quien siempre lo había conocido serio y con expresión de asesino.
– Sí…–
Miró a los acompañantes, quienes entendieron y se retiraron, dejándolos solos.
– Sabes que puedo sentirte, hermosa… ¿Se trata de los rumores sobre tu padre?– La abrazó por la cintura; Aylin colocó sus manos en su cuello.
– Sí… Algo no me cuadra. ¿Sabes que el príncipe vendrá?– Eric ya frunció el ceño. – Te conté que mi hermana hará lo imposible por tomar el trono… Pero…–
– ¿Piensas que no fue ella?– Levantó la ceja.
– Creo que fue ella, pero no como esperaba. Según lo que leí, el príncipe puede percibir la maldad. Si él sabe que fue ella y lo hizo a propósito…–
Eric entendió lo que pensaba. – Debe estar queriendo anular el compromiso…– Susurró.
– ¿Tú crees? Yo pensaba que debe querer librarse de su madrastra y justo cayó Regí… Aunque eso sería bueno, ya me sacaría un peso.–
Claro que Aylin conocía bien la historia: el príncipe nunca había tenido buena relación con su madrastra. Pero Eric la apretó más contra él, pues ella no le había contado sobre el percance que tuvieron ese día, y tampoco permitiría que ese muchacho se llevara a su prometida.
– Mm… ¿Qué me ocultas, osito?– Acarició su nariz contra su cuello.
– Cuando ese pretendiente de príncipe venga, avísame. Se nota que quiere llevarte con él.– Besó su cuello.
– Mi hermoso duque está celoso… Pensé que nunca lo estaría.– Sonrió dejando un beso en sus labios.
Eric frunció el ceño, la sentó sobre su escritorio.
– Ningún ser es capaz de contemplar tu belleza, la cual solo los dioses pudieron darte. Ni siquiera yo soy digno, pero… Al tenerte en cuerpo y alma, me hace ser egoísta y no lo voy a negar en ningún momento, mi hermosa duquesa.–
Sostuvo su mentón y le dio un beso fuerte. Aylin sintió cómo latía su corazón, lo abrazó y se entregó a sus labios: un beso lento y lleno de dulzura que poco a poco aumentó de intensidad, con su mano en su muslo y la camisa de él desabotonada. Pero un imprevisto los interrumpió: sonó la puerta.
– Mi señor… Tenemos que irnos.– Susurró lord Logan.
Eric suspiro frustrado. – Seguiremos más tarde… Iré a rastrear la zona y Taylor debe aprender los lugares.–
– Está bien…– Le dio besos rápidos. – ¿Cómo va? ¿Es ágil?–
– Es bueno… Pero aún le falta mucho. La próxima deberías ir a ver su entrenamiento: con tu poder puedes enseñarle algo.– La ayudó a bajar del escritorio.
– Bien.– Sonrió. – Ve con cuidado, amor.–
Eric sonrió; le gustó que lo llamara así. Le dio un último abrazo y marcó su cuello con un beso. – No lo cures.– Susurró al oído antes de retirarse.
Saludó a los demás; Taylor se notaba cansado pero con su sonrisa intacta. El celoso Eric no lo dejó siquiera saludarla, llevándolo a la fuerza.
Aylin terminó su trabajo y se dirigió a encontrar a su suegro, quien la había llamado: al parecer habían encontrado en la lista a un hombre que no debería estar vivo.
– Puedes mandar a estas sombras imperiales… Son tuyas ahora, hija. Todo lo que necesites, ellos lo harán.– Apuntó a diez hombres arrodillados ante ella.
– Gracias, padre…–
Aylin sonrió. Mandó a tres a investigar sobre el asunto del rey, otros tres a buscar a tres hombres involucrados en la venta ilegal de elfos, y uno a seguir a Cintia. Los restantes serían sus guardianes a distancia: el bosque le había enviado una advertencia la noche anterior, estaba inquieto y alterado.
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desollar es quitar la piel*
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