Ella renace en un personaje que odió de la última novela que estaba leyendo.. ahora está decidida a cambiar su destino..
*Está novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas la novelas son independientes**
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Mansion Harlen 2
Después de la ceremonia, los invitados comenzaron a trasladarse hacia el enorme salón principal de la mansión Harlen donde se celebraría el banquete.
Y sinceramente…
Aquello parecía un festival aristocrático diseñado por personas con demasiado dinero y muchísimo gusto.
Grandes candelabros iluminaban el salón con una luz cálida y elegante.
Las mesas estaban decoradas con arreglos florales delicados y vajilla tan refinada que Josie tenía miedo de respirar demasiado cerca.
Música suave flotaba en el ambiente mientras nobles conversaban animadamente sobre la ceremonia, alianzas familiares y, por supuesto…
El vestido de Emily.
Josie ya había recibido tantos elogios que comenzaba a sentirse ligeramente avergonzada.
Aunque también feliz.
Muy feliz.
El conde Ryder parecía disfrutar cada felicitación como si personalmente hubiera cosido el vestido.
De hecho, en un momento incluso dijo..
—Siempre tuvo talento.
Con la expresión satisfecha de un hombre convencido de haber criado a un genio.
Josie tuvo que abanicarlo discretamente para que dejara de presumir.
—Padre.
—¿Qué?
—Está siendo demasiado evidente.
—Soy viejo. Me lo gané.
Ella terminó riéndose.
Mientras tanto, el salón seguía lleno de movimiento elegante.
Las copas chocaban suavemente.
Los músicos tocaban melodías delicadas.
Y los recién casados parecían absurdamente felices.
Especialmente Emily, que seguía brillando usando el vestido Ryder.
Josie estaba observando distraídamente la decoración cuando escuchó una voz masculina familiar.
—Ryder.
El conde levantó inmediatamente la vista.
Y sonrió.
—Nolan.
El duque Nolan acababa de acercarse a saludarlos.
Era un hombre alto y distinguido, con presencia elegante y una energía mucho más cálida que la de su hijo.
Sus ojos reflejaban cansancio emocional típico de hombre que había sobrevivido muchos años de aristocracia y dramas familiares.
Pero claramente apreciaba muchísimo al conde Ryder.
Ambos se estrecharon las manos con sincera familiaridad.
Viejos amigos.
Eso se notaba enseguida.
—La ceremonia fue hermosa —dijo el conde Ryder.
El duque Nolan sonrió orgulloso.
—Emily estaba feliz. Eso es suficiente para mí.
Josie entendió inmediatamente por qué Emily lo quería tanto.
Había cariño genuino en su voz.
Entonces el duque Nolan giró hacia ella.
—Lady Josie.
Josie hizo una elegante inclinación.
—Duque Nolan.
El hombre sonrió sinceramente.
—Quiero agradecerle otra vez por el vestido de Emily.
Su mirada se suavizó apenas.
—Ella no ha dejado de sonreír desde que se lo probó.
Josie sintió una pequeña calidez en el pecho.
—Me alegra muchísimo escuchar eso.
El duque Nolan asintió.
—Hizo un trabajo extraordinario.
Y entonces…
Josie notó movimiento detrás de él.
Peter Nolan.
Por supuesto.
El hijo del duque permanecía ligeramente detrás de su padre, impecablemente vestido de negro formal, con la misma postura recta y expresión seria de siempre.
Honestamente parecía más una escolta aristocrática que un invitado de boda.
Josie levantó apenas la vista hacia él.
Y ambos quedaron en silencio un segundo.
Porque aquella extraña tensión refinada seguía existiendo entre ellos.
Finalmente ella habló primero.
Formal.
Distante.
Perfectamente educada.
—Lord Peter.
Él respondió inmediatamente con idéntica cortesía impecable.
—Lady Josie.
Y eso fue todo.
Ninguno sonrió.
Ninguno relajó la postura.
Parecían dos nobles extremadamente refinados participando en una competencia silenciosa de dignidad social.
El conde Ryder observó la interacción discretamente.
[Y estos dos claramente tienen algo raro pasando.]
El duque Nolan también lo notó.
Y honestamente…
Le parecía un poco divertido.
Porque Peter normalmente ignoraba completamente a la mayoría de jóvenes nobles.
Pero con lady Josie Ryder siempre parecía demasiado atento.
Aunque fuera para discutir mentalmente con ella.
Mientras tanto Josie mantenía expresión tranquila mientras pensaba..
[Sigue pareciendo un comandante militar infiltrado en una boda.]
Peter, por otro lado, observaba el vestido amarillo y morado de Josie pese a sí mismo.
Y tenía que admitir algo extremadamente irritante..
Ella se veía hermosa.
Muchísimo.
Los colores resaltaban perfectamente su cabello rojizo y su presencia llamaba atención incluso entre la aristocracia más elegante del reino.
Además…
Se veía feliz.
Segura.
Y aquello la hacía todavía más difícil de ignorar.
Lo cual resultaba inconveniente.
Muy inconveniente.
El silencio entre ambos comenzaba a volverse ligeramente extraño cuando el duque Nolan rompió el ambiente hablando con el conde Ryder sobre antiguos conocidos.
Y poco a poco la conversación volvió a fluir normalmente.
Aunque de vez en cuando…
Peter y Josie seguían cruzando miradas breves.
Distantes.
Educadas.
Y sospechosamente competitivas para dos personas hablando sobre absolutamente nada.
La conversación entre el conde Ryder y el duque Nolan continuó tranquilamente mientras alrededor de ellos el banquete seguía lleno de música, risas elegantes y conversaciones aristocráticas.
Pero ambos hombres…
Ambos hombres comenzaron a notar cosas.
Pequeñas cosas.
Detalles.
Porque eran padres.
Y además padres con muchísima experiencia viendo personas.
El duque Nolan observó discretamente a su hijo.
Peter seguía perfectamente recto y serio, como siempre.
Pero había algo distinto.
Porque normalmente Peter ignoraba completamente a las jóvenes nobles durante reuniones sociales.
Respondía cortésmente.
Hablaba lo necesario.
Y luego desaparecía emocionalmente detrás de su expresión militar.
Pero aquella noche…
Seguía pendiente de Josie.
Aunque fuera inconscientemente.
Sus ojos volvían hacia ella demasiadas veces.
Demasiadas para alguien indiferente.
Y Josie tampoco ayudaba mucho.
Porque aunque seguía actuando distante y elegante…
Cada vez que Peter hablaba cerca de ella, automáticamente reaccionaba.
Como si ambos estuvieran demasiado conscientes de la existencia del otro.
El conde Ryder también lo notó.
Y honestamente…
Estaba intentando no sonreír.
Porque su hija normalmente era amable con todo el mundo.
Pero con Peter Nolan se volvía extrañamente competitiva.
Más viva incluso.
Era divertido de observar.
Muy divertido.
El duque Nolan tomó lentamente una copa mientras miraba a su viejo amigo.
Y entonces habló casualmente..
—¿Por qué no se quedan algunos días en nuestra mansión?
Silencio.
Josie giró inmediatamente.
—No.
La respuesta salió tan rápida que incluso ella misma se sorprendió un poco.
Peter también habló casi al mismo tiempo.
—Seguramente están ocupados.
Y ahí fue cuando ambos padres prácticamente confirmaron todas sus sospechas.
Porque aquello había sido demasiado rápido.
Demasiado coordinado.
El duque Nolan lentamente levantó una ceja.
El conde Ryder tosió para ocultar una sonrisa.
Josie se dio cuenta apenas un segundo después de lo que acababa de pasar.
[Yo… ¿acabo de responder junto con él?]
Peter también parecía ligeramente molesto consigo mismo.
Lo cual empeoraba todo.
Josie intentó recomponerse inmediatamente.
—La tienda requiere mucha atención y..
—Lady Josie parece bastante ocupada normalmente —añadió Peter con calma demasiado rápida.
Ella giró lentamente hacia él.
Él la miró igual de serio.
Y ambos parecían dos personas intentando convencerse mutuamente de algo inexistente.
El duque Nolan ya estaba disfrutando aquello muchísimo.
Porque Peter jamás intervenía así en conversaciones sociales.
Jamás.
El conde Ryder por su parte observó tranquilamente a su hija.
[Y ahora quiere escapar. Interesante.]
Josie intentó sonreír educadamente.
—Agradecemos mucho la invitación, pero..
—Excelente —dijo el conde Ryder tranquilamente.
Josie quedó congelada.
Peter también.
Ambos giraron hacia el conde al mismo tiempo.
El anciano seguía perfectamente sereno mientras tomaba un poco de té.
—Nos quedaremos unos días.
Silencio absoluto.
Josie literalmente lo miró traicionada.
[Padre.]
Peter permaneció muy quieto.
Demasiado quieto.
El duque Nolan sonrió satisfecho inmediatamente.
—Perfecto. Hace tiempo que no pasábamos tiempo juntos.
—Será agradable —respondió el conde Ryder.
Josie seguía intentando procesar que acababa de perder aquella batalla sin siquiera participar realmente.
—Padre, la tienda..
—Puede sobrevivir algunos días.
—Pero..
—Tus trabajadoras son excelentes.
—Sí, pero..
—Además necesitas descansar.
Josie abrió la boca.
La cerró.
Y finalmente suspiró derrotada.
Porque odiaba cuando su padre tenía argumentos razonables.
Mientras tanto Peter observaba toda la escena en silencio.
Y honestamente…
Tampoco sabía cómo sentirse.
Porque una parte de él pensaba que aquello complicaría innecesariamente la tranquilidad de la mansión.
Pero otra parte…
Otra parte curiosamente no parecía molesta.
Lo cual era sospechoso.
Muy sospechoso.
El duque Nolan entonces sonrió ampliamente.
—Entonces está decidido.
Josie sonrió con dignidad aristocrática cuidadosamente construida.
Por dentro, sin embargo, estaba pensando..
[Voy a pasar varios días atrapada en una mansión con lord demasiado revelador Nolan.]
Peter, mientras tanto, pensaba algo igual de problemático..
[Lady Josie Ryder probablemente convertirá esta casa en un desastre elegante.]
Y ambos padres…
Ambos padres estaban empezando a divertirse muchísimo más de lo esperado.
... literalmente 🤭🤭🤣🤣🤣