Yoana, una mujer en busca de encontrar al amor de su vida se cruza con Nicolás. Teniendo una relación de solo sexo y pasarla bien, ella llega a enamorarse, en el trato no estaba enamorarse, pero ella había olvidado el acuerdo. Al darse cuenta de cómo él era, ella se daba cuanta que no encajaba en su vida.Ella venía de un pueblo pequeño con costumbres y cultura y a él parecía no gustarle mucho eso.
NovelToon tiene autorización de Lilian Ortega para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Siempre te amaré
Viviana comentaba con sus hijos, nunca habían visto tantas velas encendidas, tantas flores blancas y el aguante que tenía la gente que habían venido, ya todos se estaban alistando para ir al cementerio.
Yoana, vestía una ropa blanca para despedir a su Angelito, todos iban de tras del auto, camino al cementerio cuando llegaron al destino, un cura dijo algunas palabras de despedida, Yoana volvió a caer en llanto, Nicolás estaba a su lado, cuando estaban poniendo la pequeña caja al poso, Yoana corrió y gritó, no mi pequeña bebé, no puedo dejarte ir, tomó de la caja muy fuerte y lloró. Todos sintieron lástima por ella, otros no podían contenerse y también lloraron al verla así. Nicolás también en son de llanto la fue a levantar pero ella lo empujó y volvió junto a su hija, Nicolás volvió donde ella.
Nicolás- Yoana mírame, juntos haremos esto sí.
Yoana- Tú no entiendes nada, una parte de mí se esta yendo y no puedo aceptarlo. Quiero a mi hija aquí y conmigo.
Nicolás- Tampoco es fácil esto para mí, la culpa me mata. Pero hay que afrontarlo.
Él la abrazo y por unos minutos estuvieron así hasta que se pusieron de pie, se tomaron de la mano y los dos juntos tomaron un poco de tierra y echaron a la caja donde se encontraba su pequeña. Ella dijo, siempre te amaré chiquita de mi corazón, dejaste un vacio en mi vida, no sé cómo voy a afrontar la situación, princesa mía mamá estés donde estés nunca te olvidará, ni a ti, ni a tu hermanito, ustedes siempre estarán aquí en mi corazón.
Todos los presentes, en fila comenzaron a darle un abrazo a Yoana y a Nicolás, otros para despedirse y otros para seguir dándole su apoyo y fuerzas para seguir. Uno de los hermanos de Yoana les invito a que si podían seguir acompañando podían volver al lugar para compartir una comida, Viviana, sus hijos y Fer creían que ya había terminado todo, pero no era así. Nunca en su vida había estado tantas horas despierta, por su hijo tenía que hacer un pequeño esfuerzo más, para ella todo esto era novedoso, pensaba en como todo se había organizado, y cuanto se había gastado en todo, noto que la familia de Yoana eran muy unidos y en estas situaciones se demostraba el amor que todos se tenían.
Después del entierro, todos se dirigieron al mismo sitio donde habían velado a la pequeña bebé, Ahí una de las cuñadas de Yoana tenía preparado la comida para despedir a todos los que habían acompañado en el dolor.
Yoana le dio las gracias a su cuñada y le dio un gran abrazo, después de comer todos los presentes Yoana dijo algunas palabras antes que se despidieran.
Yoana- Muchas gracias a todos por haber estado en este momento tan difícil para mí y los míos, no tengo palabras en estos momentos, solo darles las gracias, me siento muy mal, con mucho esfuerzo estoy aquí frente a ustedes. Sé que fueron muchas horas de su acompañamiento, espero que puedan volver bien a casa, y descansen. Y una vez más gracias.
Todos los presentes se despidieron de Yoana con un beso y un abrazo. Viviana llamó a Nicolás para despedirse y le dijo que no dejara sola a Yoana, que se la llevara a su casa y que ella mañana pasaría a verlos, Nicolás agradeció a su madre y a sus hermanos por haberle acompañado en su dolor.
Los hermanos de Nicolás se despidieron de Yoana, y ella les dijo, me hubiese gustado conocerlos en otra circunstancia y no en esta, muchas gracias por estar aquí, significó mucho para mí. Ellos le dieron un gran abrazo y se marcharon.
Cuando todos ya se habían ido, Yoana se quedó con sus familiares más cercanos y les dio las gracias por haber hecho todo, ella no tenía valor para nada, ellos le dijeron que no era nada, que para eso ellos estaban, que siempre estarían con ella, ellas los abrazo a todos y les dijo que los amaba mucho, también abrazo a sus cuñadas y sobrinos, y a todos les dijo que los quería y los amaba, Nicolás al ver eso se sintió algo mal, él con sus hermanos no tenía esa conexión que ellos tenían. Ahora él entendía porque siempre ella hablaba de ellos, y porque siempre le gustaba las reuniones familiares que tenían.
Todos le mandaron a descansar, uno de sus hermanos le pidió a Nicolás que se la llevará, que ellos se encargarían de las cosas pendientes, y le dijeron que la cuidara mucho, y que si pasará algo les avisará. Nicolás se despidió de todos y se la llevó. Nicolás le subió al auto a Yoana.
Yoana- Llévame a mi casa por favor.
Nicolás- No te dejaré sola.
Yoana- Por favor déjame en mi casa de lo dije.
Nicolás- No estás bien, y no te voy a dejar aunque te opongas.
Ella no dijo nada y se fueron para la casa de Nicolás en silencio.
Cuando llegaron Yoana se sentó en el sofá y se puso a llorar, aún recordaba el rostro de su pequeña, sus pequeñas manitos y todo. Nicolás fue a prepararle algo para que comiera, porque hasta ahora no había probado bocado. Yoana se negaba a comer, Nicolás tuvo que esforzarse mucho para que comiera algo, Yoana se había perdido en sí, Nicolás le hablaba pero ella no reaccionaba, la tomó de la mano y la llevo al baño, le quito la ropa y prendio la ducha, aun así ella no reaccionaba, él con mucho cariño pasó el jabón sobre su cuerpo, puso champú sobre su pelo y la masajeo, cuando terminó de bañarla tomó las toallas y la llevo para sentarla y secarle el pelo, le puso ropa cómoda y la llevo a la cama.
Cuando la dejo en la cama él también se bañó y se acostó a su lado, los dos con todo el cansancio que llevaban encima quedaron dormidos. Las últimas horas de su vida, habían sido las más trágicas.
Yoana quería despertar de esa pesadilla que había vívido, cuando conoció a Nicolás jamás imagino que tendría un hijo con él, es más no quería. Cuando se enteró que estaba embarazada, estaba feliz, porque la vida le estaba dando la oportunidad de tener un hijo, se había hecho muchas ilusiones y en un segundo todo había cambiado.
El duro corazón de Nicolás se había convertido en noble, nunca en su vida nadie lo había visto llorar, pero ahora ante mucha gente se había sacado esa coraza que llevaba, su madre y sus hermanos le vieron derrumbado, era la primera vez que lo veían así, Yoana sin querer había tocado su corazón, ella jamás pensó que él se enamoraría de ella, para ella él era un hombre imposible. Yoana se había conformado con estar un par de veces con él, por eso nunca le dijo lo que sentía, por temor a ser rechazada. Después que se enteró que estaba esperando un hijo de él, a ella ya no le importaba nada, solo quería a su bebé junto a ella.
Al día siguiente después de la pesadilla Yoana despertó llorando, tocaba su vientre y no sentía la misma sensacion, tenía la esperanza de que todo era un maldito sueño y que al despertar su bebé aún estaría dentro de ella, pero no fue así. Por detrás Nicolás la tomó por la cintura, él también anhelaba que todo solo fuera una pesadilla. Deseaba sentir los movimientos del pequeño al tocar el vientre de Yoana. Pero tampoco sintió nada. Los dos sentían un vacío en la cama. Ella empezó a extrañar a su hija, recordaba la primera vez que le dijeron que estaba embarazada, su primera ecografía, las cosas que solía comer por sus antojos. Odiaba las náuseas y los mareos, pero ahora no se quejaria de eso, ella se habia concentrado tanto en su niña, que se olvido que llevaba aún un hijo suyo dentro de ella.
Los días se ponían más fríos cada vez mas, el invierno venia arrazando con todo, esa mañana Yoana amaneció fría, cuando Nicolás la toco se asustó mucho, enseguida la tapó bien y la froto para darle calor, pero ella se quedó quieta, se puso en posición fetal y solo lloraba, no sentía si hacía frío o calor, después de un esfuerzo Nicolás logro darle un poco de calor. Prendio el aire para que el cuarto se ambiente, fue a prepararle el desayuno, pero ella no quiso probar nada, él se preocupó y llamó a su madre, Viviana fue a visitarlos, Pero Yoana no quiso recibir a nadie.