NovelToon NovelToon
Bajo El Juramento De Sangre

Bajo El Juramento De Sangre

Status: En proceso
Genre:Matrimonio arreglado / Mafia / Traiciones y engaños
Popularitas:797
Nilai: 5
nombre de autor: Crismeldy Vásquez P

En Valenora, una ciudad donde el poder se hereda con sangre y la traición puede destruir imperios, dos familias dominan las sombras.
Alessia Bellandi, heredera de una poderosa familia italiana, ha aprendido a vivir entre secretos, lealtades y decisiones que nunca le han pertenecido.
Mikhail Orlov, heredero de un imperio ruso construido con disciplina y peligro, sabe que en su mundo una sola equivocación puede costar demasiado.
Cuando una amenaza comienza a mover piezas en las sombras, los Bellandi y los Orlov se ven obligados a sellar una alianza que nadie esperaba: un matrimonio por conveniencia.
Pero lo que comienza como un pacto frío pronto se convierte en una batalla de voluntades, deseo contenido y emociones que ninguno estaba preparado para sentir.
Mientras enemigos ocultos intentan destruirlos desde dentro, Alessia y Mikhail descubrirán que confiar puede ser el riesgo más peligroso ...y también el más inevitable.
porque algunas guerras nacen de la sangre .
Y otras del amor .

NovelToon tiene autorización de Crismeldy Vásquez P para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 13: Secretos bajo llabe

El sonido de los pasos acercándose hizo que el corazón de Giulia golpeara con fuerza.

Por un segundo quedó completamente inmóvil frente al pasillo oscuro.

Dentro de la biblioteca alguien abrió la puerta de golpe.

Giulia reaccionó rápido.

Giró y comenzó a caminar antes de que pareciera sospechoso correr.

—¿Giulia?

La voz de Valentina sonó detrás de ella.

Giulia se detuvo lentamente y volteó.

Valentina estaba en la entrada de la biblioteca con una expresión tranquila, elegante… demasiado tranquila.

Llevaba un vestido negro ajustado y una copa de vino en la mano, como si nada estuviera ocurriendo.

Pero Giulia notó algo importante.

Ya no había nadie detrás de ella.

El hombre había desaparecido.

—¿Qué haces despierta? —preguntó Valentina.

Giulia sonrió apenas.

—Podría preguntarte lo mismo.

Valentina se acercó despacio.

Sus tacones resonaban suavemente sobre el piso de madera.

—No puedes dormir.

—Tú tampoco.

Por un instante ambas se observaron en silencio.

Giulia conocía a Valentina desde hacía años.

Sabía perfectamente cuándo estaba mintiendo.

Y en ese momento estaba mintiendo.

—Escuché voces —dijo Giulia con cuidado.

Los ojos de Valentina brillaron apenas.

—Estaba hablando por teléfono.

—Sonaba como si hubiera alguien contigo.

Una sonrisa lenta apareció en el rostro de Valentina.

—Te estás volviendo paranoica.

Giulia sostuvo la mirada.

—Tal vez todos deberíamos estarlo.

El silencio se tensó.

Por un segundo Giulia pensó que Valentina iba a perder la calma.

Pero no ocurrió.

Porque Valentina Bellandi sabía controlar demasiado bien sus emociones.

—Buenas noches, Giulia.

La frase sonó amable.

Pero también fue una advertencia.

Giulia entendió perfectamente el mensaje.

Y mientras se alejaba por el pasillo, sintió algo incómodo.

Miedo.

A la mañana siguiente, Alessia despertó después de dormir apenas unas horas.

La cabeza le dolía.

Demasiadas cosas habían ocurrido desde el muelle siete.

El símbolo.

Los nombres infiltrados.

La amenaza dentro de ambas familias.

Y sobre todo, aquella sensación de que algo enorme se acercaba lentamente.

Se levantó y bajó al comedor.

Encontró a Vittorio hablando con varios hombres de seguridad.

El ambiente estaba más tenso de lo normal.

Cuando su padre la vio, hizo una señal para que los demás salieran.

—Necesitamos hablar.

Alessia tomó asiento.

—Eso nunca significa algo bueno.

Vittorio ignoró el comentario.

—Anoche revisamos el portátil completo.

Ella levantó la vista de inmediato.

—¿Y?

—Encontramos transferencias bancarias, rutas ilegales y nombres de personas compradas.

—¿Valentina aparece?

El silencio de Vittorio fue suficiente respuesta.

Alessia sintió un nudo en el pecho.

—Entonces sí está involucrada.

—Todavía no sabemos hasta qué punto.

—Papá…

—Escúchame.

Su voz salió más firme.

—A partir de ahora nadie de la familia se mueve solo.

Alessia cruzó los brazos.

—Otra vez eso.

—No estoy jugando, Alessia.

Ella notó el cansancio en su rostro.

Y por primera vez entendió algo.

Vittorio Bellandi estaba preocupado de verdad.

No como jefe de familia.

Como padre.

—¿Qué encontraste además de los nombres? —preguntó ella más calmada.

Vittorio apoyó una carpeta sobre la mesa.

—Esto.

Alessia la abrió lentamente.

Eran fotografías.

Reuniones.

Cargamentos.

Personas entrando y saliendo de almacenes.

Y entonces vio una imagen que la hizo detenerse.

Mikhail.

Estaba hablando con un hombre desconocido cerca del puerto.

El corazón le dio un golpe extraño.

—¿Quién es él?

—No lo sabemos todavía.

Alessia frunció el ceño.

—¿Crees que Mikhail esté involucrado?

Vittorio la observó con atención.

—¿Tú qué crees?

La pregunta la tomó desprevenida.

Porque no quería dudar de él.

Y eso ya era peligroso.

—No lo sé.

Su padre no respondió.

Pero ella notó perfectamente que había visto su duda.

Mientras tanto, en el edificio Orlov, Yuri caminaba rápidamente hacia el despacho de Mikhail.

Entró sin tocar.

—Tenemos problemas.

Mikhail levantó la vista del escritorio.

—Habla.

Yuri lanzó varias fotografías sobre la mesa.

—Uno de nuestros hombres desapareció esta madrugada.

Mikhail observó las imágenes.

Reconoció inmediatamente al sujeto.

Nikolai.

Un guardia de confianza de los Orlov.

—¿Desde cuándo?

—Horas después de salir del muelle siete.

La expresión de Mikhail se endureció.

—¿Y esto?

Yuri señaló una fotografía específica.

—Lo encontramos entrando a un hotel antes de desaparecer.

Mikhail tomó la imagen.

Y entonces notó quién estaba junto a Nikolai.

Valentina Bellandi.

El silencio cayó en el despacho.

—Interesante —murmuró Mikhail.

—Eso no es lo peor.

Yuri abrió otra carpeta.

Dentro había registros de llamadas interceptadas.

—Anoche alguien habló desde la residencia Bellandi hacia una línea rusa.

Mikhail alzó lentamente la mirada.

—¿Rusia?

Yuri asintió.

—Y usaron el nombre “Korona”.

El símbolo de la corona atravesada por la serpiente volvió a aparecer en su mente.

Mikhail se levantó lentamente.

Ahora sí estaba seguro.

La organización ya había entrado completamente en Valenora.

Esa tarde, Alessia decidió salir al jardín para despejarse.

El clima estaba frío y el viento movía suavemente los árboles.

Necesitaba pensar.

Necesitaba entender en quién podía confiar realmente.

Escuchó pasos detrás de ella.

Se giró.

Mikhail.

Llevaba el rostro serio.

Más de lo habitual.

—Necesitamos hablar.

Alessia sintió inmediatamente que algo estaba mal.

—¿Qué pasó?

Él se acercó despacio.

—Valentina estuvo reunida con uno de nuestros hombres desaparecidos.

El corazón de Alessia se tensó.

—¿Qué?

—Y alguien desde tu residencia habló con Rusia anoche.

Ella guardó silencio.

Las piezas empezaban a encajar demasiado rápido.

—Entonces sí trabaja con ellos…

—Parece que sí.

Alessia bajó la mirada unos segundos.

—No puedo creerlo.

Mikhail la observó en silencio.

Había enojo en ella.

Pero también decepción.

Y eso era mucho peor.

—Alessia…

Ella levantó la vista.

—¿Tú confías en mí?

La pregunta salió más directa de lo que esperaba.

Mikhail sostuvo su mirada durante varios segundos.

—Sí.

La respuesta llegó sin dudar.

Y precisamente por eso le afectó más.

Porque en un mundo lleno de mentiras, aquella sola palabra había sonado demasiado sincera.

Pero antes de que pudiera responder, un disparo rompió el aire.

El vidrio de la fuente explotó detrás de ellos.

Mikhail reaccionó de inmediato.

Sujetó a Alessia y la empujó al suelo mientras otro disparo atravesaba el jardín.

Y entonces escucharon gritos dentro de la mansión.

La guerra acababa de entrar directamente a la casa Bellandi.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play