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BAJÓ LAS GARRAS DEL REY LICÁNTROPO

BAJÓ LAS GARRAS DEL REY LICÁNTROPO

Status: En proceso
Genre:Hombre lobo / Amor en la guerra / Superhombre / Omegaverse
Popularitas:7.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Celeste A. Godoy

Lilith Gray lo perdió todo dos veces: Primero a su familia en la masacre de la manada Darkfire, y luego su corazón, cuando el hombre que le juró amor eterno la rechazó al encontrar a su "Compañera" predestinada.
Seis años después, la niña frágil había muerto. Ahora todos la conocian como "La Aniquiladora", una guerrera de élite que solo vive para el deber y el combate. Su objetivo es claro: convertirse en la Guardiana Real del Rey Rowan, el Licántropo más temido y poderoso del mundo.
Pero en la ceremonia de su nombramiento, el destino le juega una última carta. Al primer roce, el vínculo se desata: el Rey no quiere solo su lealtad, la quiere a ella. Lilith deberá elegir entre su libertad como guerrera o el poder absoluto como la Reina que nunca buscó ser.
¿Podrá entregarse al hombre por quien tanto lucho en proteger?

NovelToon tiene autorización de Celeste A. Godoy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 01: Corre

Lilith Gray

El cielo no era negro, era rojo. Un rojo viscoso y denso que parecía supurar de las mismas estrellas.

Esa noche, el aire de la Manada Darkfire, que siempre olía a pino fresco y al metal de las espadas de entrenamiento, se había transformado en un festín de hierro y ceniza. Yo tenía siete años, y hasta ese momento, creía que los monstruos solo existían en las historias que papá contaba para enseñarme a ser valiente. No sabía que los verdaderos monstruos no tenían garras diferentes a las nuestras; simplemente no tenían alma.

—¡Corre, Lilith! ¡No mires atrás! —el grito de mi madre fue un desgarro que cortó el estruendo de las casas colapsando.

Ella estaba en el suelo. Mi madre, Celia Gray, la Luna que siempre caminaba con la cabeza en alto, estaba rodeada de un charco que se extendía como una sombra líquida. A su lado, mi padre, Damian Gray, el Alfa más respetado de las siete regiones, luchaba por mantenerse de rodillas. Su hombro estaba destrozado, y su flanco abierto por garras que no buscaban una pelea justa, sino una ejecución.

—Mamá... papá... —mi voz era un hilo, un sonido diminuto en medio de la carnicería.

—¡VETE! —rugió mi padre, y por primera vez en mi vida, sentí miedo de él. No de su ira, sino del terror absoluto que vi en sus ojos. Él sabía que este era el final—. ¡Corre hasta que tus pulmones ardan, Lilith! ¡Corre!

Todo por una estúpida competencia. El Rey Licántropo, en su infinita arrogancia, había organizado el Gran Torneo de Rangos. Había convocado a todos los Betas, Deltas y Gammas de las manadas aliadas a la capital por una semana entera. Darkfire, la manada favorita, la más fuerte, la más disciplinada, se había quedado desprotegida. Los guerreros que debían ser nuestro escudo estaban a kilómetros de distancia, compitiendo por medallas y favores políticos, mientras los rebeldes y los pícaros —esos seres sin ley que nos odiaban por nuestra pureza y nuestra fuerza— aprovechaban el silencio de nuestras fronteras.

Eran cientos. Parecían brotar de la tierra misma.

Me di la vuelta y eché a correr. Mis pies pequeños, calzados con apenas unas zapatillas de dormir, golpeaban el suelo de piedra de la plaza principal. Escuchaba el crujido de los huesos siendo triturados a mis espaldas, el aullido de agonía de mi gente. Darkfire, la joya de los licántropos, estaba siendo devorada viva.

Me adentré en el bosque. El bosque de Darkfire siempre había sido mi patio de recreos, pero esa noche se convirtió en una boca abierta llena de colmillos. Las ramas me azotaban la cara, dejando cortes finos que ardían con el sudor y las lágrimas.

Derecha, izquierda, el gran roble, el arroyo... mi mente de niña intentaba trazar una ruta, pero el pánico es un borrador cruel.

—¡Ahí está la pequeña cachorra de los Gray! —una voz áspera, cargada de una malicia tóxica, llegó desde los arbustos—. ¡No la dejen escapar! ¡El precio por su cabeza nos hará reyes de la carroña!

Eran pícaros. Los escuchaba reír. Algunos corrían en su forma humana, disfrutando del sadismo de la cacería, gritándome cosas que mi mente de siete años no alcanzaba a comprender del todo, pero que hacían que mis entrañas se encogieran. Otros, más veloces y letales, habían cambiado a su forma de lobo; escuchaba el jadeo pesado y el roce de sus pelajes contra la maleza.

Mis pulmones comenzaron a arder. El aire se sentía como si estuviera tragando vidrios rotos. Tropecé con una raíz sobresaliente y caí, rodando por una pendiente hasta quedar atrapada contra el tronco podrido de un sauce.

Antes de que pudiera levantarme, una mano grande y callosa me agarró del cabello, tirando de mí hacia arriba con una violencia que me hizo gritar.

—Vaya, vaya... pero si es la princesita —dijo el hombre. Era horrible. Su rostro estaba cruzado por cicatrices antiguas, algunas de ellas hechas por garras de lobo, y sus ojos eran de un amarillo turbio, carentes de la chispa de humanidad que tienen los cambiaformas de manada. Olía a carne podrida y a odio.

—Por favor... —sollocé, con el rostro empapado en barro—. Por favor, déjeme ir.

—Descuida, niña —dijo, sacando un cuchillo largo y dentado que brillaba bajo la luz de la luna—. Te mataremos rápidamente. Es más de lo que tus padres recibieron.

Cerré los ojos con fuerza. En ese momento, deseé ser una loba. Deseé tener los colmillos de mi padre para arrancarle la garganta a ese monstruo. Deseé que el bosque me tragara. Esperé el golpe, el frío del acero... pero lo que llegó fue un trueno.

Un rugido tan potente que hizo vibrar el suelo bajo mis pies silenciando los gritos lejanos de la manada.

Un enorme lobo gris, del tamaño de un caballo pequeño, saltó desde las sombras de los árboles. Sus ojos eran una tormenta de furia plateada. Era Tek, el lobo de Rayan Holdw.

El hombre que me sujetaba no tuvo tiempo ni de gritar. En un parpadeo, las mandíbulas de Tek se cerraron alrededor de su cuello con un crujido seco y definitivo. El cuerpo del pícaro cayó como un saco de trapos viejos, pero el lobo no se detuvo. Detrás de él, otros cuatro lobos de la manada Luna Creciente emergieron como fantasmas vengadores, despedazando a los perseguidores que venían tras de mí.

Fue una coreografía de violencia necesaria. Sangre de pícaro salpicó las hojas de los árboles mientras Rayan y sus hombres limpiaban el bosque con una eficiencia aterradora.

Cuando el último de los atacantes huyó o murió, el gran lobo gris se acercó a mí. Sus movimientos eran fluidos, poderosos. Al llegar a mi lado, comenzó el proceso de transformación. Los huesos crujieron, los músculos se reacomodaron y, en segundos, Rayan Holdw estaba allí, cubriéndose rápidamente con una capa que uno de sus hombres le alcanzó.

Él se arrodilló frente a mí. Sus manos, todavía manchadas de la sangre de quienes intentaron dañarme, temblaban ligeramente mientras me tomaba de los hombros.

—Lilith... —su voz era un bálsamo, profunda y llena de dolor. Me rodeó con sus brazos, pegándome a su pecho. Estaba caliente, olía a hogar y a batalla—. Tranquila, pequeña. Ahora estás a salvo. Shhh... ya pasó. El tío Rayan está aquí.

Me aferré a su camisa, enterrando mi rostro en su cuello. Los sollozos que había estado conteniendo por puro instinto de supervivencia estallaron, sacudiendo todo mi cuerpo.

—Mis padres... —logré articular entre hipidos, sintiendo cómo el mundo que conocía se desmoronaba para siempre—. Mis padres ya no están, tío Rayan. Los vi morir. Se han ido... todos se han ido.

Rayan no respondió de inmediato. Sentí cómo su mandíbula se tensaba y cómo me apretaba más fuerte, como si intentara protegerme de la realidad misma. Sus ojos miraron hacia la dirección de lo que antes era Darkfire, donde el humo negro seguía subiendo hacia el cielo, marcando la tumba de la manada más grande que el mundo licántropo hubiera conocido jamás.

—No todos, Lilith —susurró él, con una promesa grabada en cada palabra—. Tú estás viva. Y juro por la memoria de Damian y Celia que nadie volverá a tocarte. De ahora en adelante, eres una Holdw.

Esa noche, en el corazón de un bosque que olía a muerte, la niña de siete años que creía en cuentos de hadas murió junto a sus padres.

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Kawtar Chilah
para cuando la actualización??
Kawtar Chilah
ais que bonito😭😭😭
JZulay
waoooo...🤯....intenso !!!
JZulay
🤭/Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/.....Artemisa, no da tregua ...
golosa /Drool/
JZulay
poderoso !!!! 💪🏼
JZulay
muy decida....y sus voluntades parecen de hierro /Slight/
Haber de qué cuero, sale más correas /Proud/
JZulay
/Drool/ y vaya que muy tenso 🧵..../Facepalm//Facepalm//Facepalm//Slight/
JZulay
/Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/....👑.....no la tendrás fácil....🤭
el terminará postrándose...serás tú /Tongue/
JZulay
para variar los Alfas siempre dandose gustitos fuera del vínculo 🤨
JZulay
💪🏼👏🏼👏🏼👏🏼/Ok//Good/ con todo Gray
JZulay
literal !!!!......seguro te convertirás en reina 👑
JZulay
🫣...no James...eso no se vale 🥺
Kawtar Chilah
la historia me encanta, y está genial, pero, un capítulo por día es muy poco
CINVAN
🥰🥰 me encanta
CINVAN
esto se pone bueno
CINVAN
vamos a ver qué trae este viaje
CINVAN
Perro que se joda
CINVAN
No te preocupes Lili vendrá algo mejor
CINVAN
Perro sin vergüenza
CINVAN
pobre Lili 😭😭
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