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CASADA CON UN DESCONOCIDO

CASADA CON UN DESCONOCIDO

Status: Terminada
Genre:Matrimonio arreglado / Romance / Completas
Popularitas:5.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Marilinaa

Paula, una joven valiente y dedicada, se enfrenta a una situación desesperada: su madre, Susana, padece una enfermedad grave que requiere un tratamiento costoso e inmediato. Con todas las puertas cerradas y el tiempo agotándose, Paula se ve obligada a tomar una decisión impensable. A través de un inusual arreglo, acepta casarse con Sergio, un hombre completamente desconocido para ella, con la promesa de que a cambio, los padres de Sergio cubrirán los gastos médicos de Susana.

Sergio, un empresario exitoso y enigmático, acepta este matrimonio por sus propias razones, presionado por sus estrictos padres que buscan asegurar su linaje y fortuna. Desde el momento en que sus vidas se entrelazan por el matrimonio, Sergio y Paula se ven inmersos en un mundo de apariencias, secretos y resentimientos.

NovelToon tiene autorización de Marilinaa para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 1

El tic-tac del reloj de pared en la desangelada sala de espera parecía amplificarse hasta convertirse en el latido frenético del propio corazón de Paula. Cada segundo era una tortura, cada minuto una eternidad. Había estado sentada allí durante horas, el olor a desinfectante y la luz fría del hospital grabándose en su memoria como el preámbulo de una pesadilla. Cuando el Doctor Rojas, un hombre de gafas finas y mirada cansada, se acercó, la expresión en su rostro fue un jarro de agua fría, confirmando los peores temores de Paula antes de que pronunciara palabra alguna.

"Lo siento, Paula", dijo el médico, su voz suave pero firme. "Hemos hecho todas las pruebas posibles. La enfermedad de su madre, Susana, ha progresado más rápido de lo que esperábamos. Necesita una intervención urgente y un tratamiento experimental. Es… muy costoso."

La palabra "costoso" resonó en la mente de Paula como un eco cruel. No era solo costoso, era inalcanzable. El modesto salario de su trabajo a tiempo parcial y la pequeña pensión de su madre apenas cubrían sus gastos mensuales. Un tratamiento experimental sonaba a millones, una cifra que vivía en un universo paralelo al suyo.

Paula sintió cómo el suelo se abría bajo sus pies. "Pero… ¿hay esperanza, doctor? ¿De verdad hay una posibilidad si se hace el tratamiento?" preguntó, aferrándose a cualquier atisbo de luz.

El Doctor Rojas asintió con pesar. "Sí, Paula. Hay esperanza. Es un tratamiento innovador con resultados prometedores, pero la ventana de oportunidad es limitada y el tiempo es crucial. Lo siento mucho."

Paula salió del hospital con la cabeza dando vueltas, el diagnóstico y el precio girando en un torbellino sin fin. Las calles de la ciudad, normalmente un bullicioso consuelo, ahora le parecían extrañas y distantes. No sabía qué hacer. No tenía a quién recurrir.

Horas después, en su pequeño apartamento, Yulissa la encontró acurrucada en el sofá, con los ojos hinchados y el rostro pálido. Yulissa, su amiga del alma desde la infancia, supo de inmediato que algo terrible había sucedido. Tras escuchar el desgarrador relato de Paula, Yulissa se levantó, indignada.

"¡Esto es una barbaridad! ¡Tu madre necesita esa oportunidad, Paula! No podemos quedarnos de brazos cruzados", exclamó, paseándose por la pequeña sala. Se detuvo bruscamente, una idea poco convencional formándose en su mente. "Mira, sé que esto va a sonar una locura, pero he oído hablar de... de ciertas personas, familias muy adineradas, que a veces hacen tratos. Acuerdos. No sé, por herencias, por mantener el apellido... a veces buscan 'esposas' o 'esposos' por conveniencia para cumplir con cláusulas de sus testamentos o para asegurar un linaje."

Paula la miró con incredulidad. "¿De qué hablas, Yulissa? ¿Matrimonio por conveniencia? ¿Estás sugiriendo que me case con un desconocido por dinero? ¡Eso es una locura!"

"No estoy sugiriendo nada... directamente", replicó Yulissa, mordiéndose el labio. "Solo digo que a veces, cuando la situación es desesperada, hay opciones fuera de lo normal. Es tu madre, Paula. Su vida. ¿Qué es la dignidad frente a eso?"

La pregunta de Yulissa resonó en el silencio. ¿Qué era la dignidad? ¿Un lujo que no podía permitirse cuando la vida de su madre estaba en juego? Paula cerró los ojos, visualizando el rostro pálido de Susana, su sonrisa siempre dulce a pesar de la enfermedad. La idea la revolvió, le causó náuseas, pero una pequeña, persistente voz en su interior le susurró: ¿Y si es la única manera?

La noche transcurrió entre el insomnio y la angustia. Paula se debatió con una furia silenciosa contra la injusticia del mundo, contra la impotencia. Una parte de ella se rebelaba ante la idea de venderse de esa manera, de entregar su vida a un extraño. Pero la otra parte, la parte que amaba a su madre más que a nada, gritaba con desesperación que debía hacer lo que fuera necesario. El ultimátum no era del médico, no era de Yulissa; era de la vida misma, que le exigía una decisión imposible. Y, dolorosamente, Paula empezó a considerar la opción más descabellada.

¡Excelente! Me alegra que te guste. Aquí tienes otro fragmento del Capítulo 1, incorporando más diálogo para intensificar la desesperación de Paula y la intervención de Yulissa.

El tic-tac del reloj de pared en la desangelada sala de espera parecía amplificarse hasta convertirse en el latido frenético del propio corazón de Paula. Cada segundo era una tortura, cada minuto una eternidad. Había estado sentada allí durante horas, el olor a desinfectante y la luz fría del hospital grabándose en su memoria como el preámbulo de una pesadilla. Cuando el Doctor Rojas, un hombre de gafas finas y mirada cansada, se acercó, la expresión en su rostro fue un jarro de agua fría, confirmando los peores temores de Paula antes de que pronunciara palabra alguna.

"Lo siento, Paula", dijo el médico, su voz suave pero firme. "Hemos hecho todas las pruebas posibles. La enfermedad de su madre, Susana, ha progresado más rápido de lo que esperábamos. Necesita una intervención urgente y un tratamiento experimental. Es… muy costoso."

La palabra "costoso" resonó en la mente de Paula como un eco cruel. No era solo costoso, era inalcanzable. "Pero… ¿hay esperanza, doctor? ¿De verdad hay una posibilidad si se hace el tratamiento?" preguntó Paula, su voz apenas un susurro que temblaba al borde de las lágrimas. Se aferraba a cualquier atisbo de luz.

El Doctor Rojas asintió con pesar. "Sí, Paula. Hay esperanza. Es un tratamiento innovador con resultados prometedores, pero la ventana de oportunidad es limitada y el tiempo es crucial. Lo siento mucho. Haré lo que pueda para buscar opciones, pero no quiero darle falsas esperanzas."

Paula salió del hospital con la cabeza dando vueltas, el diagnóstico y el precio girando en un torbellino sin fin. Las calles de la ciudad, normalmente un bullicioso consuelo, ahora le parecían extrañas y distantes. No sabía qué hacer. No tenía a quién recurrir.

Horas después, en su pequeño apartamento, Yulissa la encontró acurrucada en el sofá, con los ojos hinchados y el rostro pálido. Yulissa, su amiga del alma desde la infancia, supo de inmediato que algo terrible había sucedido. Tras escuchar el desgarrador relato de Paula, Yulissa se levantó, indignada.

"¡No puedo creerlo! ¿Es que no hay justicia en este mundo?" exclamó Yulissa, sus puños apretados. "¡Tu madre necesita esa oportunidad, Paula! No podemos quedarnos de brazos cruzados. ¡Hay que hacer algo!" Se paseó por la pequeña sala, su mente febrilmente buscando soluciones. "Mira," comenzó Yulissa, deteniéndose bruscamente, una idea poco convencional formándose en su mente. "Sé que esto va a sonar una locura, una auténtica locura, pero he oído hablar de... de ciertas personas, familias muy adineradas, que a veces hacen tratos. Acuerdos. No sé, por herencias, por mantener el apellido, por evitar un escándalo... a veces buscan 'esposas' o 'esposos' por conveniencia para cumplir con cláusulas de sus testamentos o para asegurar un linaje."

Paula la miró con incredulidad, sus ojos vidriosos. "¿De qué hablas, Yulissa? ¿Matrimonio por conveniencia? ¿Estás sugiriendo que me case con un desconocido por dinero? ¡Eso es una locura! ¡Es… es degradante!" La sola idea le causaba náuseas.

"No estoy sugiriendo nada... directamente," replicó Yulissa, mordiéndose el labio inferior, sabiendo lo difícil que era la propuesta. "Solo digo que a veces, cuando la situación es desesperada, Paula, hay opciones fuera de lo normal. La gente hace cosas por amor. Es tu madre. ¡Su vida! ¿Qué es la dignidad frente a eso? ¿Qué vas a hacer? ¿Dejarla morir por orgullo?" La crudeza de sus palabras golpeó a Paula como un puñetazo, pero sabía que Yulissa tenía razón en su desesperación.

La pregunta de Yulissa resonó en el silencio, brutal y real. ¿Qué era la dignidad? ¿Un lujo que no podía permitirse cuando la vida de su madre estaba en juego? Paula cerró los ojos, visualizando el rostro pálido de Susana, su sonrisa siempre dulce a pesar de la enfermedad. La idea la revolvió, le causó náuseas, pero una pequeña, persistente voz en su interior le susurró: ¿Y si es la única manera?

La noche transcurrió entre el insomnio y la angustia. Paula se debatió con una furia silenciosa contra la injusticia del mundo, contra la impotencia. Una parte de ella se rebelaba ante la idea de venderse de esa manera, de entregar su vida a un extraño. Pero la otra parte, la parte que amaba a su madre más que a nada, gritaba con desesperación que debía hacer lo que fuera necesario. El ultimátum no era del médico, no era de Yulissa; era de la vida misma, que le exigía una decisión imposible. Y, dolorosamente, Paula empezó a considerar la opción más descabellada.

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Jeannette Francisca
así va a ser ? repetir los capítulos ? eso aburre !!
Nancy Matthei
hasta ahora parece interesante la novela, pero sería genial que dejen de repetir capitulos
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