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Renaci En La Esposa Del Villano Sanguinario

Renaci En La Esposa Del Villano Sanguinario

Status: Terminada
Genre:Venganza de la protagonista / Malentendidos / Traiciones y engaños / Familia mágica / Reencarnación / Matrimonio arreglado / Completas
Popularitas:981k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Milagros Perez

Dos hermanas en sociedad, Solo una será la protagonista y la otra esposa del Cruel Villano

– No dejaré que se escape mi lindo Villanito -

Esta vez la historia seguiría el curso pero ya no será al antigua hermana de la protagonista quien lloraba y hará tímida, en ella hay alguien poderosa y más terrorífica que el mismo Villano

🔞 Algunas escenas son explícitas

NovelToon tiene autorización de Milagros Perez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Inicio

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Un zumbido hizo temblar mi cuerpo entero. Moví los ojos lentamente; sentí el olor a madera vieja y un roce suave sobre mi rostro. Saqué con cuidado el libro que tenía aplastando mi cara.

Miré a mi alrededor: un enorme jardín se extendía ante mí. Fruncí el ceño. «Este no es mi departamento» Pensé mientras me frotaba la cabeza, que empezaba a dolerle levemente. Me levanté; mi vestimenta era pesada. «Pero… ¿Qué demonios llevo puesto?» Miles de capas envolvían mi cuerpo como una torta de merengues apiladas una sobre otra.

—¡Pero qué…!—

Caminé buscando alguna salida de aquel lugar. El calor me sofocaba con tanta tela encima. Subí a la colina; mis ojos se abrieron de par en par al ver carrozas, casas de madera antiguas y personas vestidas con prendas similares a las mías.

—Tengo que dejar de beber tanto…—

Suspiré con cansancio cuando un tirón muy agudo en el cuello me hizo caer al suelo.

Una avalancha de imágenes invadió mi mente. Mis ojos se movían tan rápido como si leyera una película con subtítulos. El dolor fue desapareciendo poco a poco y mi corazón se calmó.

«Esto… no puede ser. Estoy en el cuerpo de Aylin…»

Ahí estaba yo, con la cara de alguien perdida, al descubrir que había renacido en la historia que leía junto a una chica del hospital donde cuidaba a mi padre.

Mi nombre era Sonia, tenía 34 años y era la hija mayor de cuatro hermanos. Mi madre murió al dar a luz a mi último hermano: perdió demasiada sangre y nadie se dio cuenta a tiempo. Mi padre nos crió como pudo; trabajaba en la construcción y siempre nos brindó todo lo que estuvo a su alcance. Mis dos hermanos medianos lograron terminar el colegio y estudiar carreras profesionales, gracias al esfuerzo conjunto, pero toda la responsabilidad recayó principalmente sobre mí.

Mi padre enfermó gravemente y nuestro hermano menor fue el más problemático. Se metía en lios, causaba disturbios, nunca quiso estudiar y se asociaba con gente de mala índole. Cuando nuestro padre lo confrontó, creímos que cambiaría, pero no. Consiguió un trabajo realmente complicado; casi perdemos todo por sus apuestas, sin contar a la mujer que tenía. Mi padre siempre nos pedía ayuda, pero nunca les exigía tanto como a mí. A veces pensaba: «Que se vaya a freír en su propio aceite», pero mi padre lloraba por él, y eso me daba más coraje aún.

Aún no recuerdo cómo murí, pero lo último que veo es a la zorra de la pareja de mi hermano reclamándome dinero y manutención por los hijos que el idiota dejó y no podía mantener.

—Ponte a trabajar. Te puedo pagar una niñera, tendrás tiempo libre, pero de mí no sacarás nada, Franchesca.—

Estaba al lado de mi padre en el hospital cuando esa descarada vino a pedirnos «ayuda». Solo la usaría en ropa y carteras, a juzgar por cómo vestía y lo mal que esos niños estaban cuidados.

—No, mejor dame el dinero y yo consigo la niñera. Buscaré a alguien de confianza; no pienso dejar a mis sobrinos con desconocidos.—

—Hija… ayúdalo a tu pobre hermano.—

—No. Es su problema. Tú criaste a cinco niños siendo un hombre más joven que Pablo.— Dije ya enojada.

Mi padre tenía 16 años cuando nací; si él pudo con toda esa presión y carga, mi hermano también debía hacerlo.

—Eres una egoísta, hermana. Siempre te ayudé en todo. Yo también pago las cuentas de papá, ¿y no puedes ayudarme en esto?—

—¿Egoísta? ¿Acaso lo que te metes por la cabeza ya te dejó sin juicio?

Yo también tuve el sueño de tocar el violín. Me encantaba la música, quería hacerlo de forma profesional y tenía una beca, pero todo se derrumbó cuando Pablo se metió en apuestas y perdimos todo. Me dediqué a estudiar y trabajar para ayudar a mi padre.—

Grité fuerte y claro; todos nos miraron. Mi hermano estaba furioso, mi padre apenas podía aguantar su enfermedad. Mis otros dos hermanos no venían a visitarlo; yo lo atendía y cuidaba. Por suerte, cuento con recursos para mantenerme gracias a mi empresa de economía, pero aun así es demasiado trabajo… No sé cómo papá pudo hacerlo solo.

—Maldita loca… Yo no me meto en nada.— Dijo a gritos. —Deja de ponerte como la dueña de todo, solo porque eres la mayor.—

—Sí, es por eso mismo. Me hago cargo de ti y de papá, y ahora me tiras encima a tu zorra y a sus hijos que ni siquiera deben ser tuyos.— Dije con firmeza mientras ayudaba a mi padre a sentarse.

Pablo me golpeó con fuerza. Mi padre empezó a toser desesperadamente.

—¡Suficiente!— Mi padre jadeó con dolor.

—No te daré nada. Si tienes agallas para tener hijos y esposa, tenlas también para mantenerlos. ¡Sé un hombre de una vez!— Grité mientras sostenía a mi padre.

—Cariño… ayúdalo, es lo que tu madre querría.— Dijo mi padre, una frase que siempre usaba para convencerme.

El tema de mi madre siempre lo empleó como arma durante años. Apreté los dientes y Pablo ya estaba ahí como una sanguijuela, sonriendo satisfecho.

—Mamá estaría decepcionada con la clase de hijo que has criado…— Balbuceé.

Mi padre se quedó atónito ante mis palabras.

—¿Crees que es el único que necesita ayuda? Ese idiota te enfermó con sus estupideces y ahora quieres que siga ayudándolo… ¿Quieres seguir muriéndote por él? ¿Acaso no tienes cuatro hijos más? ¿Lo has visto alguna vez venir a cuidarte?—

—Suficiente, Sonia… Yo nunca te pedí que hicieras nada. Tú misma te ofreciste; no culpes a tu hermano.—

Mis oídos no podían creer lo que escuchaban. Suspiré con rabia y tiré el pañuelo manchado de sangre.

—Entonces que te cuide tu preciado hijo, Rafael. Si le tiene tanta pena, lo deberías haber internado y no mimarlo como un niño estúpido que usa a nuestra madre como moneda de cambio.—

—No hables así de él. Él se siente culpable de haber perdido a tu madre, Sonia.—

—¡ÉL NO ES EL ÚNICO QUE PERDIÓ A SU MADRE!— Grité con todas mis fuerzas.

Mi padre abrió los ojos de par en par y mis lágrimas brotaron de impotencia. Agarré mis pertenencias y me fui.

—No esperen nada de mí. Y más te vale juntar todo lo que me debes, Pablo, porque de otra forma tu cabeza ya debería estar en las rejas.—

Esa noche recuerdo que mandé toda la evidencia a mi abogado e hice la denuncia contra Pablo por fraude y venta ilegal. La culpa era tan grande que actué como una desquiciada, pero estaba decidida. Dediqué 34 años de mi vida a mis hermanos y a mi padre, y solo recibí frases como: «No te lo pedí», o llamadas diciendo: «Estoy ocupado, tú podrás sola», «Sabes cómo es papá, no quiere verme», «Eres mejor que yo con estas cosas, Sonia, después de todo eres la mayor».

Recordé todo mientras reía, una carcajada cargada de nerviosismo, rabia y tristeza, mientras otra botella de licor ya estaba vacía. La puerta de mi departamento sonó en plena madrugada. Apenas pude distinguir quién era; mi visión estaba borrosa por el alcohol. Solo percibí a un sujeto que gritaba mientras otro me ahorcaba con fuerza, y una mujer tiraba de él intentando que me soltara.

—Franchesca… Pablo…—

Mis ojos se apagaron en ese último respiro.

En el umbral de la muerte recordaba esa historia de la niña que estaba en la misma sala que mi padre recibiendo quimioterapia, contándome que era su favorita: «El corazón ante ti».

En ella, dos hermanas tan bellas estaban a punto de debutar en la sociedad, y como siempre, la menor era la protagonista. Cintia se enamora del príncipe cuando ve que este muestra interés por su hermana Aylin;

Se lo arrebata y hace creer a todos que su hermana está maldita por tener los ojos casi blancos, como si fuera una «bruja».

Logra que el duque Regí Dubot se vea en aprietos por esos rumores. Su reino estaba ligado a la naturaleza y la maldad no debía corromperlo. Fue entonces cuando la obliga a casarse con Eric Vlacker, un hombre que habita en el reino de las tinieblas, conocido por ser cruel y sanguinario.

Claro está que Aylin ruega desesperadamente para que no lo hagan, pero el duque ya estaba envuelto en las mentiras de Cintia y la presión social.

Cintia consiguió hacer creer a todos que su hermana era un ser maldito, quedando como futura princesa junto al protagonista, quien cae en sus engaños y se casa con ella. Su hermana Aylin pide ayuda constantemente a su padre, despreciando a Eric, quien apenas la vio y no le dio ni la menor oportunidad de acercarse. Al ver cómo la rechazaba y pensar que no poseía magia, él creyó poder usarla a su antojo, pero sus planes no funcionaron. Fue entonces cuando perdió todo interés por ella, buscando compañía en otras mujeres y dejando a Aylin en la más absoluta vergüenza. Ella intentó matarlo un día, pero fue descubierta por la estúpida de su hermana, quien como siempre fingió querer ayudarla para sacarla de aquellas garras.

La delató ante el rey, quien ordenó ejecutarla por traición al duque Eric Vlacker.

—Ese villano es tan cruel.— Dijo la niña cerrando el libro.

—Los crueles son la hermana y su padre idiota que solo cree en las mentiras de su tonta hija.— Contesté. Mi padre reía negando con la cabeza.

—Si fueras tú, ¿qué harías, Sonia?—

—Primero mato a la hermana y después al padre.— Dije burlona. —Me iría con el villano; la tonta de la chica ni siquiera le dio una oportunidad.—

—Pero él quería usarla para sus planes… Eso también es cruel…—

—Sí, pero nunca se supo cuáles eran esos planes. Quizás, si lo hubiera conocido, podría haber sido algo bueno…—

—O algo malo… o terrible.— Dijo la niña abriendo los ojos de par en par y guardando el libro.

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Leidy González Rivas
Está historia es increíble 😘 sigue así
Vero de la Huerta
degollar es cortar el cuello
desollar es quitar la piel*
Giselle Franco
Genial 😁😁
Ana Leticia Morales
muy buena novela muchas felicidades
Milagros S. Perez
acuérdense que aylin recién estaba de seis semanas cuando lo supo y la esposa de Taylor ya tenía unos meses.. Aylin llegó bien después de pasar dies meses, porque no era uno eran dos y la esposa de Taylor tubo esas semanas 🥰
Adriana Sica
ecxelente una mejor que otra cortas y juega con las emociones me hacen reír tienen acción y romance.gracias
Adriana Sica
acá fallaste autora ya tendrían que a ver nacido el hijo de teylor y de Aylen
Kitty Landa
❤️
Yaretanay Valle
execelente
Norbelis Urrieta
Exelente obra mil bendiciones y mucho éxito.
Ana Leticia Morales
y lo bueno es que no le interesa 🤣
Ana Leticia Morales
que decepción tan grande de familia y sobre todo del padre
Viviana Ranieri
Me encantó esta historia. Es muy original porque el villano estaba muy bien escondido y el final fue muy inesperado. Sería hermosa una segunda parte con las historias de los gemelos. También conocer sí Francisco consiguió al fin un amor. Me encantaría leer esa historia.
Perla Muñoz
quisiera saber k paso con la familia después k murio
Margarita Acuña Cerda
Buenísima la novela, me encantó gracias autora y mil felicitaciones 🥰🥰🥰😀😀😀😀
Margarita Acuña Cerda
Que pena, no cambió y se murió jijiji 😔😔😔
Margarita Acuña Cerda
Ni un té sirve así, parecen conejos 😀😀😀😀
Margarita Acuña Cerda
Como??? 3veces al día??? Siempre era una solo vez o será después de cada ves que tengan sexo??? 🤔🤔🤔🤔🤔 Ya me confundí
Margarita Acuña Cerda
Claro que si aunque igual me sorprendió
🥰Deli@
hermosa🌹🌹🌹🌹🌹
🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰
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