En el mundo empresarial laodicense y en la mafia londinense, un matrimonio estable no es solo amor: es poder, reputación y dominio.
Jed Bennett, heredero del temido linaje formado por Harry Bennett y Jessika Brown, ha cargado durante años con el peso de un imperio dividido entre negocios legales y el bajo mundo. Aunque gobierna con inteligencia y sangre fría, hay algo que aún se resiste a aceptar: un matrimonio por conveniencia que lo convierta en el indiscutible sucesor del trono mafioso.
Cuando su padre concreta su compromiso con Rianna, hija de una poderosa familia criminal, todo parece encajar. Ella es brillante, letal y digna del apellido Bennett. La alianza promete estabilidad, expansión y respeto. Y contra todo pronóstico, la química entre ellos comienza a florecer.
Pero el equilibrio se rompe el día en que Steicy, la joven y talentosa estratega de la cadena hotelera familiar, deja caer accidentalmente un anuncio que lo cambia todo: “Se vende virginidad”...
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Steicy Allen...
...Aunque Rianna mantuvo la cabeza en alto… por dentro comenzaba a darse cuenta de algo que no esperaba. Se estaba enamorando de un hombre que parecía decidido a no amar jamás....
...Rianna estaba herida en su ego, por supuesto. ¿Cómo no estarlo? Nada de aquello estaba saliendo como ella imaginaba. Sin embargo, era demasiado astuta para perder el terreno que ya había ganado con él....
...También hizo uso de todo su autocontrol y sonrió con una indiferencia cuidadosamente ensayada. —Bennett, relájate. Me atraes sexualmente, no lo voy a negar, pero sé perfectamente el terreno que estoy pisando, así que no te preocupes; solo llegaré hasta donde tú me lo permitas....
...Hizo una breve pausa, acomodándose el cabello rubio detrás de la oreja mientras lo miraba fijamente. —Te lo repito, este contrato no tiene que ser aburrido si podemos pasarla increíble sin ataduras ni escenas dramáticas....
...Su tono sonó ligero, convincente, casi despreocupado… para cualquiera menos para ella misma. Porque la realidad era otra: Jed Bennett se había convertido en el centro de sus pensamientos recientes, en el hombre que despertaba algo peligroso dentro de ella. Y Rianna Morris jamás había sido una mujer que renunciara fácilmente a lo que deseaba....
...Lo caprichosa lo había heredado de su madre y, si de ella dependía cumplir sus propios deseos, haría lo necesario para conseguirlo....
...El mafioso sonrió apenas, una de esas sonrisas que no transmitían diversión ni comprensión; era más bien la expresión fría de alguien imposible de manipular con simples palabras o juegos de seducción....
...Sus ojos grises oscuros permanecieron clavados en ella unos segundos antes de responder: —Mientras tengas eso claro, todo estará bien entre nosotros, Morris....
...La forma en que pronunció su apellido hizo que el pecho de la rubia se tensara. Aquel hombre era desesperadamente atractivo incluso cuando la rechazaba....
...El resto del trayecto transcurrió entre silencios tensos y miradas ocasionales. Afuera, las luces de Londres brillaban bajo la lluvia tenue de la madrugada, mientras el auto avanzaba por las avenidas desiertas....
...Cuando finalmente llegaron al lujoso penthouse de Rianna, Jed descendió primero del vehículo. Como todo un caballero, rodeó el auto y le abrió la puerta....
...—Descansa —dijo simplemente....
...Ella lo observó unos segundos, esperando quizás algo más… una mirada distinta, un gesto, cualquier cosa que contradijera la frialdad que él se empeñaba en mantener. Pero Jed Bennett era un muro imposible de derribar....
...—Buenas noches, bombón —susurró ella con una sonrisa encantadora antes de entrar al edificio....
...Jed solo inclinó apenas la cabeza y volvió al auto....
...Rianna subió hasta su apartamento sintiendo todavía el sabor de aquel beso en sus labios. El enorme penthouse estaba silencioso, elegante y frío, decorado con mármol blanco, cristales oscuros y detalles minimalistas que reflejaban perfectamente el estilo sofisticado de los Morris....
...La rubia dejó los tacones a un lado y caminó lentamente hasta el ventanal principal. Desde allí podía verse gran parte de la ciudad iluminada....
...Se abrazó a sí misma mientras recordaba el instante en que él le correspondió el beso, la fuerza con que sostuvo su cintura, la tensión en su mandíbula, la manera en que su cuerpo reaccionó al contacto Y luego… el rechazo directo....
...Rianna soltó una risa suave, amarga. —Jed Bennett, serás mío…...
...Se dejó caer sobre el sofá mientras intentaba convencerse de que aquello no importaba tanto como parecía. Pero entonces el móvil vibró sobre la mesa de cristal....
...La pantalla mostró un nombre que la hizo incorporarse enseguida....
...—¿Abuelo? —contestó de inmediato....
...Del otro lado de la línea se escuchó la voz rasposa y temblorosa del anciano Albert Morris. —Dime, princesa… que mi ayuda te sirvió. Ya supe que Bennett te sacó en brazos del club; eso hace un verdadero hombre… cuidar a su futura reina....
...Rianna abrió los ojos de golpe y se incorporó lentamente. —Ay, no, no, abuelo… ¿No me digas que tú tuviste que ver con el ataque en el club?...
...El anciano soltó una carcajada ronca. —Por supuesto, princesa. Sé que Bennett te gusta… Y a mí me haría muy feliz que te quedaras a su lado para siempre. Quedarías en buenas manos....
...Rianna se pasó una mano por el cabello con evidente frustración. —Sí, abuelo… me gusta, me encanta, pero antes de conocerlo prometí que esto solo sería un trato. Quiero hacer las cosas a mi manera, no quiero espantarlo....
...Albert volvió a reír del otro lado de la línea. —Tranquila, princesa… tú confía en tu abuelo. Recuerda que en la guerra y en el amor… todo, todo se vale....
...La rubia cerró los ojos un instante; conocía demasiado bien a su abuelo para saber que aquello no terminaría ahí. Y, por alguna razón, la idea de que Jed Bennett descubriera aquella manipulación le provocó un miedo que jamás había sentido antes......
...🌋🌋🌋...
...En las instalaciones de uno de los restaurantes pertenecientes a la cadena hotelera Bennett-Brown, específicamente en la enorme cocina industrial, Steicy terminaba su larga jornada en la zona de lavaplatos....
...Aquella era una de las temporadas más movidas del año; turistas de todas partes del mundo abarrotaban Londres y los hoteles de lujo trabajaban al máximo de su capacidad....
...Para muchos aquello solo significaba más trabajo....
...Para Steicy Allen significaba supervivencia....
...Cada turno extra, cada hora adicional y cada propina jugosa eran indispensables para mantener a flote su hogar. Los tratamientos médicos de su hermano Luke, su pequeño Luki de apenas diez años, eran absurdamente costosos y, sumados a la renta, los medicamentos, la comida y los gastos cotidianos, la joven sentía que la vida le arrancaba el aire poco a poco....
...Por eso trabajaba más de lo que cualquier persona soportaría....
...Durante el día cumplía impecablemente con su cargo de ejecutiva comercial en las instalaciones ejecutivas de la cadena Bennett-Brown; por las noches y fines de semana tomaba turnos adicionales en distintas áreas de los hoteles....
...Y aun así… el dinero nunca alcanzaba....
...Aquellos días en particular habían sido especialmente difíciles....
...El fuerte resfriado que llevaba arrastrando desde hacía más de una semana comenzaba a pasarle factura....
...Tenía el cuerpo cortado, la garganta irritada y una presión constante detrás de los ojos que la hacía sentir pesada y agotada. A veces sufría pequeños microsueños en el metro o incluso frente al computador de la oficina....
...Pero no podía darse el lujo de quedarse en casa....
...Luke tenía un sistema inmune demasiado delicado y ella se negaba a empeorar su estado contagiándolo. Así que prefería consumirse sola entre cafés baratos, analgésicos y jornadas interminables....
...Aquella noche, después de terminar su turno extra en el restaurante, había regresado a las oficinas ejecutivas para adelantar pendientes....
...El elegante piso corporativo estaba prácticamente vacío a esas horas. Solo el sonido lejano de los ascensores y el tecleo ocasional de algún empleado nocturno rompían el silencio....
...La puerta de su oficina llevaba varios minutos sonando una y otra vez....
...Hasta que finalmente Ainara, la impecable asistente presidencial de la cadena hotelera, abrió la puerta con evidente preocupación....
...En cuanto vio a la joven recostada sobre el escritorio, dormida sobre sus propios brazos entre carpetas, informes y una taza de café frío, negó suavemente con la cabeza....
...Era la segunda vez esa semana que la encontraba así....
...Y aquello comenzaba a preocuparla seriamente....
...La mujer de cabello oscuro y porte elegante se acercó despacio. —Licenciada Allen…...
...—Licenciada Allen… —la llamó con suavidad....
...Steicy soltó un pequeño murmullo adormilado. —Mmm…...
...Abrió los ojos con pesadez, completamente desorientada....
...Al distinguir la silueta de Ainara frente a ella, se incorporó de golpe, acomodándose el cabello desordenado con evidente vergüenza....
...—Ainara… lo siento… estoy un poco resfriada y…...
...La asistente le dedicó una mirada comprensiva. —Tranquila, licenciada, la comprendo. Solo venía a preguntarle si se encontraba bien o si podía ayudarla en algo....
...Steicy la miró con auténtica gratitud....
...Aquella clase de gestos eran extraños en su vida....
...Fuera de Ivy, su única amiga, pocas personas parecían verla como algo más que alguien útil para trabajar hasta el agotamiento....
...La mayoría simplemente le gritaba, le exigía más y la hacía sentir pequeña e insuficiente, incluso cuando ella daba mucho más de lo que cualquiera esperaría....
...Por eso aquella simple muestra de preocupación casi logró romperle el corazón....
...Una pequeña sonrisa cansada apareció en sus labios....
...—Gracias, Ainara… en realidad me duele todo, hasta las uñas....
...Soltó una risita débil, casi lastimera hacia sí misma. —Te agradecería mucho si tienes algún analgésico para el resfriado....
...Ainara asintió enseguida. —Por supuesto, licenciada. Ya mismo se lo traigo… pero prométame que después se irá a casa a descansar. No puede seguir trabajando en este estado....
...Steicy bajó la mirada hacia los informes abiertos sobre el escritorio....
...Todavía tenía pendientes varias cotizaciones importantes, reportes financieros y una propuesta comercial que debía entregarse temprano en la mañana....
...Respiró hondo antes de responder. —Gracias, Ainara, pero no es necesario. Estoy bien… solo es un pequeño resfriado....
...Intentó sonar convincente....
...Pero las profundas ojeras oscuras bajo sus ojos miel, la palidez de su rostro, su expresión agotada y aquella evidente somnolencia decían exactamente lo contrario......