NovelToon NovelToon
Enamorada Del CEO Salvatore

Enamorada Del CEO Salvatore

Status: En proceso
Genre:CEO / Romance / Autosuperación
Popularitas:6.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Luna Azul

Alana Díaz es una estudiante decidida a graduarse por sus propios méritos, lejos de los lujos y el caos de la gran ciudad. Pero su vida da un giro irreversible al entrar como pasante en el imperio de Leonardo Salvatore, un CEO tan influyente como implacable que no está acostumbrado a que le digan que no.

​Lo que comienza como una relación profesional se convierte en un juego de seducción y peligro. Tras un violento "accidente" que deja a Alana vulnerable y bajo el cuidado personal de Leonardo en su lujoso Penthouse, la barrera entre el jefe y el protector se desvanece, dando paso a una pasión que ambos intentaron contener.

​Sin embargo, el amor no es lo único que crece entre ellos. Mientras Alana lucha por mantener su independencia, una red de envidias, secretos de élite y una madre dispuesta a todo por mantener el "apellido" amenazan con destruirlo todo. En un mundo donde el dinero lo compra todo, ¿podrá el amor de una "pueblerina" sobrevivir a la furia de quienes lo quieren ver cae

NovelToon tiene autorización de Luna Azul para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 8

LEONARDO SALVATORE

Todo el día mi cerebro ha pasado repitiendo lo mismo... Alana... Alana... Alana... A esta altura de mi vida, ella me tiene como un completo idiota.

Después de Nataly no me había permitido fijarme en nadie, pero sin mucho esfuerzo entró en mi cabeza. Ella es una mujer que no se permite ayudar y es terca.

Al visitar al profesor Quant, solicité que ella hiciera la práctica en la empresa porque quería confirmar si esto era real.

Al caer la noche, conduje hasta la casa de ella. Era evidente que vivía como podía.

Continué mi camino. Llegué a mi Penthouse. Mi espacio personal, mi zona donde recargaba mis energías. Me serví una copa de vino y caminé hasta la ventana, se podía apreciar toda la ciudad. Esa ciudad donde tuve una historia de amor y fui traicionado, esa ciudad donde mis propios amigos y conocidos me clavaron un cuchillo por la espalda, botando años de confianza a la basura.

Vino a mi mente otra vez Alana. Tal vez, ella era distinta, pero siempre me quedaba ese mal sabor al tratar de comparar a Nataly con ella.

A la mañana siguiente, Alana empezaba sus prácticas. Llegué a la empresa como de costumbre. Ahí sentada a un lado de recepción estaba ella, no iba de acorde a la vestimenta de la empresa.

Me detuve frente a ella.

— Buenos días. Me sigues por favor.

Ella no dijo nada y me siguió hasta la oficina.

— Necesito que vengas formal — ella bajó la cabeza — parte del profesionalismo es vestir bien.

—No debería juzgar a un libro por su portada.

— En mi caso, si lo juzgo. La presentación de un empleado dice mucho del jefe y de la empresa para la cual labora.

— Señor CEO, entonces no soy apta para realizar mis practicas aquí, no tengo otra vestimenta más que esta, y no tengo para comprar más ropa en estos momentos.

— Todo pasante se le asigna un uniforme y salario mínimo al mes como ayuda. Así que al final de la tarde, pasas por la oficina de recursos humanos para que formalmente te den el uniforme y firmes el papeleo de pasantía.

— Está bien. ¿Cuál será el cargo que ocuparé?

— Mi asistente.

ALANA DÍAZ

— ¿Asistente?

Me estaba conteniendo. Necesito esta pasantía para titularme. Además, no es que tuviera opciones. Pero en mi interior, yo sabía que no estaba al nivel de este lugar.

No hice batalla. No debía hacerlo.

— Está bien, CEO Salvatore. Me indica mi lugar o puesto.

— Aquí, dentro de mi oficina — fruncí el entrecejo.

— Te disgusta qué estemos en el mismo espacio — lo miré a los ojos, su expresión era fría.

— No me molesta— no podía ser tan honesta, además el profesor Quant había sido bueno conmigo y no debía darle problemas.

Salvatore llamó a su secretaria y le dijo que me diera un tour por la empresa.

Media hora después regresé a la oficina. Había un escritorio ubicado a un lado de la ventana, prácticamente de frente al escritorio de él.

— Ese será tu lugar de trabajo. Por los momentos necesito que ordenes por fecha esos papeles.

Solo asenté con la cabeza. Me senté y empecé a ordenar, me distraje un poco porque desde este lugar se puede ver muchos edificios, las personas no se notan, y los pocos árboles parecen puntos verdes.

Suspiré.

Sentí un poco de dolor por la menstruación, no me pude tomar ni siquiera un ibuprofeno. Estaba sin desayunar y el estómago me empezaba a gruñir.

El CEO se levantó y salió. Pude respirar tranquila. El profe Quant me dijo que pasara después de aquí por la universidad porque me iba a comprar media docena de corbatas y eso me alegraba un poco.

LEONARDO SALVATORE

Alana se veía un poco ida, se había tocado el vientre. Recordé que el doctor dijo que tenía anemia porque no se alimentaba bien. Salí de la oficina y pedí a la secretaria que me trajera un batido de frutas y unas galletas de avena.

Cuando entré de regreso con el batido y las galletas, ella estaba de pie mirando por la ventana.

— Toma, estás un poco pálida. Recuerdo que el doctor dijo que tenías anemia.

— Yo estoy bien.

— Entonces no lo vas a tomar. He sido considerado.

— No. Estoy bien, gracias.

Tomé el batido y lo tiré al cesto de la basura. Ella es una mujer muy orgullosa.

—A las 2 de la tarde es tu salida. Vienes 3 veces a la semana, lunes miércoles y viernes. Eso es lo acordado. A las 12 es hora de almuerzo, puedes ir al área de cafetín y pedir lo que quieras.

— Está bien.

Ella se sentó y continuó ordenando los papeles.

Cuando finalizó. Se levantó y se paró de frente a mi escritorio.

— Ya hice lo que me pidió — puso los papeles en el escritorio, sus labios estaban pálidos y su mirada parecía faltarle brillo.

— ¿Estás bien? — me puse de pie.

Ella se puso sus manos en el escritorio. Empezó a sudar frío.

—Siento que me voy a caer.

Le tomé del brazo y la ayudé a sentarse. Toqué sus manos y estaban heladas.

—Eres una mujer terca que te costaba tomarte el batido, no estarías así. El orgullo no te llevará a nada.

— Mi orgullo es lo único que tengo— murmuró.

Su nariz empezó a sangrar.

Llamé a mi secretaria. Ella trajo el botiquín y le pedí que trajera algo para comer.

Angélica, mi secretaria, entró con el botiquín. Le dio un batido y un sándwich.

—Fue lo más rápido que pude conseguir, señor Salvatore.

— Está bien, puedes retirarte. Cualquier cosa yo te llamo.

— No hay necesidad.

— Deja tu maldito orgullo y come este sándwich. Eres terca.

Ella empezó a tomarse el batido. Minutos después, el color de sus mejillas iba regresando.

Ella bajó su mirada al piso y agradeció.

— Después del almuerzo puedes irte. Recuerda pasar por recursos humanos por el uniforme.

— Está bien.

Regresé a mi escritorio. Disimulaba trabajar pero siendo honesto, ella acaparaba toda mi atención. ¿Como ayudar sin que se niegue?

1
Kary Monte
ahora has justicia 💔
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Dios que ansiedad que se encuentren ya por favor luna 😔
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
La ex de leo, espero que no se vaya a trabajar con ella 😔
Manu
🤔🤔🤔🤔🤔🤔
Manu
Sera la ex de leo
Manu
Yo lo suponía, tan varado un departamento amueblado. El la cuidaba
Manu
Me alegra que visitaras a tu mamá
Manu
Y cuando sanes busca a Leonardo para que te cuente su versión
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Alana tantas dificultades espero leo la encuentres rápido 🥰
Manu: Yo también
total 1 replies
Nancy Parraga
Leo sigue así Pero no detengas nada solo así tu madre se calmará
Nancy Parraga
Que pena con Alana perdió a su bebé, una raya más para la madre y una para Irán eso si no se lo va a perdonar Leonardo a su madre creo que eso será la fractura definitiva
Kary Monte
🥺🥺🥺 pobrecita
pobre leo cuando lo sepa 🥺🥺
Kary Monte
perfecto
leo
creen que eres un niño que pueden jugar contigo demuestrsles que no
Kary Monte
obvio
debe pagar
Nancy Parraga
Ojalá hagas algo muy bueno con Irán para que aprenda a no meterse con un hombre que ni la miraba maldita putizorra
Nancy Parraga
Malditas víboras vamos Leonardo hasle pagar el daño que te hicieron a ti y a Alana
Nancy Parraga
Por lo menos va a tener un trabajo
Nancy Parraga
por lo menos llegastes bien aunque te estés triste no tienes que dejarte vencer por el dolor
Nancy Parraga
Así no te hubieras ido con el dolor su no con la satisfacción de darles una lección
Nancy Parraga
Alana lo hubieras arrastrado de la greña a la putizorra y a ese idiota le hubieras dado dónde más le doliera los huevos 🥚🥚
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play