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Ecos Del Pasado: Una Nueva Vida.

Ecos Del Pasado: Una Nueva Vida.

Status: Terminada
Genre:Padre soltero / La Vida Después del Adiós / Reencuentro / Completas
Popularitas:6.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Luna stars

La perdida de un ser amado es difícil de superar; pero al final siempre llega una pequeña luz que comienza a iluminar nuestras vidas hasta cambiarlo todo.

NovelToon tiene autorización de Luna stars para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Una familia.

Amelie transformó el mundo de Emiliano, llenándolo de caos y constantes risas. Las mañanas se convirtieron en un torbellino de cereal derramado, tostadas con demasiada mantequilla y tazas de café olvidadas mientras él luchaba, a menudo sin éxito, por peinarle el cabello. Al caer la noche, la rutina terminaba con cuentos espontáneos y las mismas canciones de cuna que su propia madre le había enseñado, aquellas que, sin él saberlo, Bianca también le había cantado.

A pesar de su dolor, ese que recordaba cada noche a través de pesadillas, Emiliano había encontrado un nuevo y profundo sentido a su existencia. Y aunque disfrutaban inmensamente de esa burbuja maravillosa a solas, sintió que era el momento de dar un paso más. Con firmeza, tomó la decisión de presentar a Amelie a su familia. La noticia fue recibida por sus padres con gran emoción, quienes, ansiosos por conocerla, no tardaron en acudir a ese importante encuentro.

A la mañana siguiente, los padres de Emiliano llegaron a la casa a primera hora. Susana, su madre, traía un vestido nuevo envuelto con lazos y corazones para Amelie. Leandro, su padre, cargaba una caja con crayones, lápices y un pequeño caballete. Detrás de ellos, apareció Mateo, el hermano de Emiliano, con una sonrisa burlona y un cachorro en brazos.

— ¿Ya le contaste que va a tener su primera mascota? — dijo Mateo apenas entró, guiñando el ojo.

Maximiliano se limitó a negar con la cabeza; debió haber anticipado algo así de su hermano. Parecía que el caos en su hogar estaba a punto de intensificarse.

Mientras tanto, Amelie, al verlos, corrió hacia ellos como un rayo, abrazándolos a todos con gritos de emoción. El cachorro, una pequeña bola blanca de orejas caídas, la lamió sin cesar. Tras observarlo detenidamente y notar lo suave y esponjoso que era, decidió llamarlo "Nube".

Sentada en el sofá junto a Emiliano, Susana le tomó la mano, acariciándola con ternura. Ella, más que nadie, sabía el sufrimiento de su hijo por la pérdida de la mujer que amaba. Sin embargo, en ese momento, pudo vislumbrar una nueva esperanza.

— No sabes lo felices que estamos por ti, por ella. — Hablo con voz suave. — A pesar de todo lo sucedido, esta es una nueva oportunidad.

— Tardé mucho en saber que era padre… — Dijo él, con la mirada perdida en la risa de su hija. — Pero ahora, no puedo imaginar mi vida sin ella.

— Bianca nos falló en muchas cosas… — Dijo su padre con calma. — Pero nos dejó algo que ningún error puede ensuciar.

— Una nieta hermosa. — Añadió Susana llena de emoción. —  Una bendición maravillosa que ni tú no sabías que te hacía falta.

Mateo se sentó a jugar en el suelo con Amelie y Nube. Su carácter sencillo y cariñoso le permitió ganarse rápidamente la confianza de Amelie, quien lo veía como a otro niño más con el que compartir.

— Supongo que soy oficialmente el tío cool. — Bromeó. — Aunque me vas a deber muchas niñeras, hermano.

Todos compartieron una risa cómplice. Emiliano los miró con el corazón lleno. Porque sin pensarlo, ahora tenía una familia, y ahora más que nada, debía edificar un futuro sólido para Amelie.

Esa noche, Amelie se durmió abrazada a su nueva mascota. Sin embargo, antes de quedarse dormida, tuvo que bajarla de la cama, ya que su padre le había advertido que, si quería conservarla, debía enseñarle buenos modales y educarla correctamente.

— ¿Me vas a cantar, papá? — Preguntó con un tono de voz adormilado.

Emiliano tomó asiento junto a ella, asintiendo. Aunque su voz no era excepcional, a Amelie parecía no importarle; cerrando sus ojos mientras él tarareaba. Poco a poco, su respiración se ralentizó y, justo antes de dormirse, ella susurró.

— Gracias por venir a buscarme, papá.

Emiliano contuvo las lágrimas mientras la besaba en la frente. Ella era lo mejor que le había pasado, un motivo por el cual debía estar agradecido con Bianca, ya que le había brindado la oportunidad de que llegara a su vida.

 — Gracias a ti por esperarme, pequeña.

Al apagar la luz, observó a la pequeña por un instante, mientras una leve sonrisa se dibujaba en sus labios, dándose cuenta de que este no era un inicio desde cero, sino un comienzo impulsado por el amor.

Meses después.

Habían transcurrido varios meses desde la llegada de Amelie a casa de Emiliano. El lugar, que antes era elegante, silencioso y un tanto vacío, se había transformado por completo. Ahora lucía con dibujos en las paredes, una bicicleta en el jardín y pilas de libros de cuentos en las esquinas. Nube, la mascota, dormía en el sofá con total tranquilidad; pero cuando veía a Emiliano, se bajaba de inmediato, mientras este lo observaba con reprobación.

Era un domingo por la mañana y Amelie correteaba por la cocina en pijama, con el cabello alborotado y el rostro encendido por la risa.

— ¡Papá, papá! ¡Los panqueques se están quemando!

Emiliano giró al instante y, con un movimiento torpe, retiró la sartén. Aunque cocinar no era su fuerte, se esforzaba porque siempre recordaba la frase que ella le decía. "Cuando tú los preparas, tienen un sabor más bonito."

— ¿Qué tal si tú los volteas esta vez? — Dijo él, con la espátula en alto.

— ¡Como chef profesional! — Exclamó Amelie, subiendo a una banquita y concentrándose como si de una cirugía se tratara.

La cocina se llenó de olor a mantequilla, miel, y de risas, se podía sentir el calor de hogar.

Más tarde, en el parque, Emiliano la contemplaba mientras ella jugaba con otros niños. De vez en cuando, ella se detenía para buscarlo con la mirada, como si necesitara confirmar que él seguía allí. Para su alivio, él siempre estaba, y siempre lo estaría.

— ¿Sabes que la maestra me dijo que dibujé el árbol más bonito de la clase? — Le dijo Amelie más tarde, mientras merendaban sentados sobre una manta.

— ¿Ah, sí? ¿Y qué tenía ese árbol?

— Raíces grandes como las que tú tienes. — Dijo sin saber cuán profundo había sido ese comentario.

Emiliano la miró con ternura mientras le acariciaba el cabello. Era una niña tan pequeña, pero a veces sus palabras la hacían percibir con mucha madurez. Maximiliano le sonrió con amor.

— ¿Y tú sabes cual función cumplen las raíces grandes?

— ¿Cuál? — Preguntó ella con inocencia.

— Que nunca dejan que el árbol se caiga, por más fuerte que sea el viento.

Amelie sonrió, y con esa risa, Emiliano entendió que estaba en el camino correcto. Comprendió que no era necesario tener todas las respuestas o saberlo todo; lo único que importaba era su presencia y su amor incondicional.

Una vez de vuelta en casa y tras terminar de prepararse para dormir, Amelie, ya acostada, observó a su padre mientras este la arropaba por última vez y le formuló una pregunta que le conmovió profundamente el corazón.

— Papá… ¿Mamá me ve?

Él se sentó junto a ella y le tomó la mano con delicadeza. La miró, con los ojos llenos de expectativa, esperando su respuesta.

— Creo que sí; desde donde esté, debe estar muy orgullosa de ti.

Amelie guardó silencio por un momento. En sus ojos, Emiliano notó que aún le quedaban muchas preguntas.

— ¿Crees que se arrepintió de no hablarte sobre mí antes de marcharse?

Emiliano sintió una punzada en el corazón ante su pregunta. Una pregunta que a menudo lo atormentaba, pero siempre encontraba la misma respuesta, por lo que decidió ser completamente sincero.

— Creo que a veces, las personas tienen miedo. Pero lo más importante es que ahora… tú y yo nos encontramos y que nunca vamos a soltarnos.

Ella se acercó y lo abrazó fuerte. Se aferró a él lo más fuerte que podía. Como si tuviera miedo de que en algún momento él también se fuera.

 — Te quiero, papá.

— Y yo a ti, hija mía.

En aquel abrazo bajo la luz de la noche, Emiliano por fin se sintió completo. Había ganado una parte que no sabía que tenía, ni mucho menos que necesitaba.

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Ingrid Perez
Excelente novela me gustó mucho te deseo muchas bendiciones y felicidades gracias 🤗😘
Sabri Nahir Zapata Zini
Fue hermosa la historia!! Me encanto
Mariela Alejandra Gonzalez
me encantó distinta a otras novelas excelente autora!!!!! éxitos!!
Maria Del Carmen Valenzuela
Hermosa novela, tierna y aapasionante
Maria Elena Martinez Lazaro
Claro que sí me gustó mucho gracias querida Dios te continúe bendiciendo
Maria Elena Martinez Lazaro
😊😊😊que hermoso
Luna Stars
No, no hace parte de ninguna obra anterior.
Mariela Alejandra Gonzalez
me gusta hoy empeze a leer. pregunto está historia viene de una novela anterior? pregunto para entender y poder leer desde el principio.
Claudia Patricia Cruz Saa
Amo a esa niña 🥰🥰
Luna Stars
Querid@ lector@, muchas gracias por informarme de ese error. 🤭 Ya lo he corregido.
ShaLop
Escritora el protagonista se llama, Emiliano Maximiliano. O Maximiliano Emiliano. En cada párrafo le cambias el nombre 😂😂
Maria Elena Martinez Lazaro
🤣🤣🤣🤣 que sincera está Amalia. Cara de tormenta 🤣🤣🤣🤣
Maria Elena Martinez Lazaro
Excelente historia, está buena la trama
Martha Mena Wong
El primer capítulo y ya estoy llorando que abra hecho para terminar asi
Elizabeth Sánchez Herrera
más ➕ capítulos
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