NovelToon NovelToon
TODO LO QUE CALLÉ POR TI

TODO LO QUE CALLÉ POR TI

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Completas
Popularitas:5.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Lina Garizao




Valentina Ruiz, de 29 años, se casa con Alejandro Montesinos en una ceremonia de ensueño, pero apenas después del matrimonio, él tiene que viajar a Estados Unidos por un largo viaje de negocios. Mientras él está ausente, la familia de Alejandro – su madre doña Elena, su hermana Carolina y su tío Javier – la trata con indiferencia, desprecio y hasta humillaciones.

Cuando Valentina descubre que Alejandro le es infiel con su antigua novia, decide callarlo todo para proteger el matrimonio que tanto soñó y porque cree que su amor puede cambiar las cosas.

NovelToon tiene autorización de Lina Garizao para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 24

El teléfono sonó temprano en la mañana, cuando Valentina acababa de empezar a preparar el desayuno. Al cogerlo, reconoció la voz de Alejandro al instante – más cercana, más clara que nunca:

—Valentina, mi amor —dijo, con un matiz de emoción en la voz—. He conseguido cerrar el contrato antes de lo previsto. Regresaré dentro de dos días, no en dos semanas como pensábamos. Ya estoy en el aeropuerto, listo para tomar el vuelo de vuelta a Madrid.

Valentina se quedó sin aliento por un instante. Dos días. No tenía tiempo para prepararse, para ordenar sus pensamientos, para decidir qué decirle cuando llegara. Sentía cómo el corazón le latía a mil por hora – emoción por verlo de nuevo, por abrazarlo después de meses de distancia; pero también un terror abrumador de que esta vez él le dijera la verdad que tanto temía: que quería terminar el matrimonio.

—¡Ale! —respondió, con la voz más firme que pudo—. Me alegro mucho. La casa está lista para ti, espero que el vuelo sea tranquilo.

—Te extraño más de lo que puedes imaginar —dijo él, y por un instante Valentina sintió que tal vez todo iba a estar bien—. Cuando llegue, necesito hablar contigo de muchas cosas. Importantes.

Antes de que pudiera responder, la llamada se cortó. Valentina dejó el auricular sobre la base del teléfono y se quedó mirando el desayuno que había empezado a preparar – café, tostadas, mermelada de albaricoque que él tanto amaba. Sabía que tenía que aprovechar esos dos días para estar lista.

Empezó a limpiar cada rincón de la casa con esmero: fregó los suelos hasta que brillaban, pasó la aspiradora por todos los pasillos, limpió los cristales hasta que se vieran como el aire. En el estudio de Alejandro, ordenó los papeles sobre el escritorio, guardó los libros en sus estanterías y colocó una foto suya junto a la de la familia – la primera vez que lo hacía. Luego fue a la cocina y empezó a cocinar sus platillos favoritos: callos a la madrileña, tortilla de patatas con cebolla, flan casero que su abuela le enseñó a hacer.

Mientras amasaba la masa para unos buñuelos, doña Elena entró en la cocina y se apoyó en el mostrador:

—No te esfuerces demasiado, Valentina —dijo, con una voz más suave que de costumbre—. Alejandro estave cansado del viaje, y seguro que primero querrá hablar de negocios, de cómo va el proyecto en Nueva York. No esperes que quiera pasar todo el tiempo contigo.

Valentina dejó la masa sobre la mesa y se secó las manos: "Sé que el trabajo es importante para él, señora. Pero también soy su esposa, y creo que merecemos hablar de nosotros también. De lo que hemos pasado, de lo que queremos para el futuro".

Doña Elena frunció el ceño, pero esta vez no le contradijo: "Quizás tengas razón. Pero debes estar preparada para lo que venga. El mundo de los negocios es complicado, y a veces las decisiones que tomamos no son las que queremos, sino las que debemos".

Cuando su suegra se fue, Valentina volvió a sus quehaceres. Pero esta vez, no cocinaba ni limpiaba para complacer a nadie. Lo hacía porque quería que Alejandro llegara a un hogar que lo hiciera sentir bien, un lugar donde pudieran hablar con sinceridad. Se fue a su habitación y cogió su diario, escribiendo:

"Llegará en dos días. Ya no tengo miedo de la verdad, aunque duela. He dado todo por este matrimonio, por él. Ahora es su turno de decir lo que siente. Sea lo que sea, estaré lista. Porque ya sé quién soy, y ya no necesito depender de nadie para ser feliz."

Guardó el diario y empezó a preparar su maleta – no para irse, sino para estar lista para cualquier decisión que tomaran. Sabía que el regreso de Alejandro cambiaría todo, pero esta vez estaba lista para enfrentar el futuro, sea cual fuera.

Al día siguiente, Valentina estaba en el jardín cortando las flores secas de los macizos cuando vio un coche familiar aparcar en la puerta principal – era el coche de Alejandro, pero iba conduciendo Sofía. Valentina se quedó inmóvil, sosteniendo la tijera de podar en la mano.

—¿Qué haces aquí? —preguntó, acercándose con paso firme—. Dijiste que regresaría en dos días.

Sofía bajó del coche con una sonrisa segura de sí misma: "Él me pidió que viniera antes para preparar algunas cosas. Sabía que necesitarías tiempo para asimilarlo todo, pero no quería que te sorprendieras cuando llegara él de verdad".

Valentina frunció el ceño: "¿Y por qué no me lo habéis dicho los dos juntos? ¿Por qué siempre tienes que ser tú la que diga las cosas difíciles en su lugar?"

En ese momento, Alejandro bajó del coche por la puerta trasera, con la cabeza baja: "Valentina, perdóname. Quería venir antes, pero no pude. Necesitaba terminar algunas cosas en Nueva York, pero siempre supe que tenía que volver a ti".

Carolina y doña Elena llegaron corriendo hasta la entrada: "¿Qué está pasando? —preguntó doña Elena, mirando de Sofía a Valentina—. Alejandro, ¿qué es esta mujer haciendo en nuestra casa?"

—Es hora de decir la verdad —intervino Carolina, con la voz más seria que nunca—. Mamá, siempre supiste que Sofía estaba involucrada en los negocios, que era la persona adecuada para él. Pero nunca te dije que también yo estaba cansada de ver cómo la tratábamos a Valentina. Ella no merecía nada de esto.

Doña Elena se quedó paralizada, mirando a su hija, a Valentina, a Alejandro y a Sofía: "No puedo creerlo —susurró—. Todo esto por mantener un nombre... ¿qué hemos hecho?"

Valentina se acercó a Alejandro y tomó su mano con calma: "Ya no necesito que me digas perdón. Necesito que entiendas que yo te amé con todo mi ser, pero que ya no puedo estar en un lugar donde no soy valorada. Mi lugar está en Sevilla, con mis padres, donde soy yo misma".

Alejandro la miró a los ojos, con las lágrimas en los ojos: "Te quiero, Valentina. Pero sé que te he fallado. Nunca volveré a permitir que nadie te haga daño. Pero si decides irte... entenderé".

Valentina sonrió con tristeza pero con dignidad: "Te quiero, Ale. Pero ya no puedo esperar a que me elijan. Ya tengo un hogar donde soy querida tal como soy".

Con eso, cogió su maleta que ya estaba lista y se dirigió hacia la puerta principal, mientras todos la miraban en silencio. Carolina le tendió la mano por primera vez con cariño: "Lo siento, Valentina. Nunca debí haberte tratado así".

Valentina la estrechó la mano: "Gracias por decirlo. Espero que algún día encuentres la manera de ser feliz sin tener que herir a nadie".

Y así, bajo la mirada de todos, se fue hacia el coche que la esperaba en la calle, con la cabeza alta y el corazón lleno de paz.

1
Patricia Galvez Davila
Así es, la trama está muy confusa...No me gustó, eh leído novelas donde la protagonista sufre mucho, pero siempre termina levantando como ave fenix, pero esta historia siento que denigra las actitudes de Sofía como mujer
Florinda Morales
pareciera que este libro está mal editado...
Yoleyma Garcia: Nunca había leído una novela tan mala, lo seguí leyendo para ver si lograba entender, pero nada sigue avanzando con lo mismo, la protagonista no tiene amor propio
total 1 replies
Paty Hdz
pésimo
Paty Hdz
que historia tan sin sentido. creo que la escritora perdió varias veces el hilo de la trama
Mariana Posternak
novela de relato que confunde no entendí nada
Leila Mendez Revilla
cuántas veces se fue? no se entiende
Leila Mendez Revilla
Creo que la escritora tenía varios desenlaces escritos y no pudo elegir con cual quedarse
Patricia Galvez Davila: Hola, me parece que si, y como también me confunde.
total 1 replies
Alejandro Coco
no entiendo cuantas veces se va de la casa?????
Carmen Palmeros
no entiendo algunas veces dice que se va y otras que todavía está esperando en casa, ya me perdí
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play