Connie Callahan, había guardado su virtud como tesoro para cuando llegara el día de entregársela como muestra de amor a Erick Bennett su novio, lo amaba se entregaría a él en el día de su cumpleaños, lo haría como un regalo. Pero lo que jamás esperaba fuera que lo encontraría con su hermana en pleno acto sexual. Su hermana lo había vuelto hacer todo lo que ella poseía su hermana lo quería para ella. Y lo peor que sus padres la apoyaban en todo y ella terminaba siendo castigada por lo que Brenda su hermana hacía.
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Sin rastro
⚠️ ⛔️ + 18
Kellen tenía que salir del dormitorio al ser avisado de lo que habían encontrado. Sin embargo no pudo responder al estar con el cuerpo de Connie bajo el suyo, siendo sostenido por uno de sus brazos, en tanto su miembro bombeaba entre las paredes de la mujer que enterró la cara en la almohada para no soltar chillidos que se oyeran fuera de la habitación.
Entre más se estremecía Conny los embates nada suavizados que Kellen estrelló contra sus glúteos, este no dudó en acelerar el ritmo cada segundo. Arremetió cuatro embestidas en lo que clavó sus dientes en el hombro que luego acarició con los labios.
Desde que despertó casi una hora antes, no pudo evitar el comienzo de una nueva tanda de posiciones en las cuales, solo pudo verla y recorrer su cuerpo con mayor intensidad.
Con sus labios recorrió la curva de su columna vertebral, hasta encajar una mordida en su trasero, antes de apretar sus senos y entrar de una estocada que puso a la chica apretar su garganta para no delatarse.
— Por más que te esfuerces, cuando te vean, se darán una idea de la follada que tú marido te dio toda la noche y parte de la mañana. - le dijo manteniendo la longitud dentro de ella. - Te has corrido tantas veces sobre mí polla que dudo que tu cuerpo quiera tenerme lejos.
— Eso no lo sa…
Una embestida rápida la hizo callar.
Pero un mensaje que anunciaba urgente lo hizo responder.
Hizo el propósito por no alarmarse para que ella pudiera satisfacerse. Y lo logró, la observó exhausta, no era para menos, la había fallado sin descanso desde anoche hasta el amanecer.
— ¿De qué hay que preocuparse? - preguntó Kellen por teléfono ya que estuvo dentro de la camioneta que abordó después de dejar a Conny descansando en la habitación.
— ¡Alguien hizo una denuncia! - contestó su hombre detrás de la línea.
Kellen no tenía que adivinar de qué era la denuncia, pero también tenía una idea de dónde venía todo.
— Ya se le avisó al señor Cyrus, viene en camino. - le avisó el hombre un poco tenso.
Cuarenta minutos después estaba leyendo una nota que según un portavoz del gobierno le acababa de enviar. Kellen arrugó el semblante, no dijo nada tomando de nuevo la camioneta.
Cuándo Cyrus llegó el ya se había ido, intentó comunicarse pero parecía perdida su señal. Más de tres horas y no lo podían ubicar.
— ¿Qué decía la nota que le entregaron? - cuestionó el ruso impaciente por no poder contactarle.
— Solo la tomó leyó algo saliendo sin decir nada. - respondió el mismo hombre, que ya les había respondido uno a uno que le hacía la misma pregunta.
Cyrus tenía que avisarle a Conny si tardaba una hora más.
Por la noche, Cyrus habló con Laura, describiéndole paso a paso lo que estaba sucediendo. La chica acordó con su hombre que había que decirle la verdad.
Mientras tanto Connie le había llamado más de diez veces al teléfono, pero el teléfono sonaba apagado, al principio pensó que no lo había cargado, pero no era posible la fortaleza era símbolo de tecnología.
Se dijo ella misma para calmar su inquietud qué estaba lleno de trabajo, pero en otras ocasiones el siempre le decía que estaba ocupado pero siempre encontraba un tiempo para llamarla.
Le iba a llamar a Laura para preguntarle si su novio andaba con Kellen, pero verlos entrando sintió una ola de frío. Además ya era de noche, le pareció muy extraño, pero supuso que le traían información.
Laura al verla se le oprimió el pecho, pues se miraba inquieta.
— ¿Conny te ha llamado Kellen sabes algo de él? - le cuestionó Cyrus, sin saber que con la pregunta se sintió desboronarse.
— Por Dios Cyrus no seas tan inconsciente. - le susurró Laura poniéndole mala cara.
— Laura déjalo que me diga lo que está sucediendo, - exigió con el corazón compungido.
— Connie, no hemos podido dar con Kellen. - asumió.
Su localizador estaba bajo las escaleras del edificio, lo tenía en su reloj. Y el que usaba el la piel, se lo arrancó hace años y no se a puesto el nuevo.
— Pero alguien lo debió haber visto, no pudo desaparecer así como así.
La desesperación de la chica era evidente.
— ¿Puedes conseguir el historial de llamadas de su teléfono? - le preguntó a Cyrus el hombre la vio con perplejidad.
— Ya lo hicimos con los que habitualmente usa con…
El ruso se dio cuenta que quizás era una rendija.
— Ire ahora mismo a la fortaleza.
Tomó sus llaves pero las dos mujeres las encontró de frente.
Lo dudo por un momento, pero ante la palabra de la esposa de su amigo, no había nada que discutir.
Llegaron hasta la principal plaza de el imponente edificio.
— Quiero al personal.
— Eso es algo que no tenemos permitido. - contestó Masiel para hacer entender que era como un código reservado. - la privacidad del jefe es algo que no podemos romper.
— No lo estamos haciendo, solo quiero saber cuál fue la última llamada que recibió. - les explicó, - el resto es irrelevante.
Cyrus entró había ido por el maletín donde Kellen guardaba los documentos importantes que aún no imprimían. Pero ver qué tenían a Conny haciéndole miles de cuestionamientos recordó que no sabía qué era la esposa del jefe.
— Masiel ella es la esposa de Kellen. - le reveló haciendo que el con mirada siniestra se quedara boca abierta.
— Lo siento señora no sabía que era. - Kellen me los va a cortar, - bromeó. Apesar del momento le hizo reír a la mujer.
Ya tenía cerca de ocho horas desaparecido y nadie sabía dónde podía estar.
La última llamada había sido de un número desconocido y privado, había visto esa clase de llamadas durante el tiempo que trabajó.
— Cyrus y dos o tres más hombres vengan conmigo. - ¿Cyrus Kellen tiene contacto con la milicia o al menos acceso a sus miembros activos recientes ocultos o qué quieran pasar de incógnito? - créeme, es importante. No lo pidiera si no lo fuera.
— ¿Y que tiene que ver con la desaparición del jefe? - cuestionó Laura con Cyrus a su lado.
— Me dijiste una vez que siguiera mis instintos. Es lo que hago ahora. - mencionó mirando a Cyrus de nuevo.
— En diez minutos tendrás la información. - comunicó yendo a la puerta, todos esperaron que dijera algo al respecto, que por lo menos supiera de lo que estaba hablando la mujer, pues se suponía que estaban enterados de todo.
Sin embargo este paso de largo y solo salió del sitio buscando un número en el teléfono para después contactar la llamada.
A la mañana siguiente. Conny solo había dormido dos o tres horas. Estaba intranquila, Laura se quedó para vigilarla, mientras Cyrus se encargaba de lo que Conny le había pedido.
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